Después del día anterior de relax, mi chico quería ver nieve, pensábamos que en Andorra estaría todo nevado, viendo las fechas que eran, y la semana anterior cayó una nevada muy buena... pero no fué así, la ciudad estaba limpia, limpia y tenías que subir a la montaña para ver la nieve. Y eso hicimos. Cogimos el coche, y carretera arriba, fuimos por los pueblos de alrededor: Encamp, Pals, dirección La Massana... y el paisaje era espectacular, no queríamos nieve, pues toma nieve, increíble. Aparcamos el coche y nos pusimos a caminar por sus campos.
Parecíamos niños, y el día acompañaba, un sol que picaba y la temperatura era buena, no hacía tanto frío. Era una nieve fina, recién caída de la noche seguro! y los pies se nos hundían, que sensación...se notaba que no habíamos ido nunca la nieve.
No nos hace mucha gracia el esquí pero tener esa sensación con la nieve, disfrutamos como enanos, nos revolcamos sobre ella, escalamos, hicimos un muñeco de nieve... en fin como niños!!
Bueno, cogimos el coche y fuimos a la estación de esquí de Pals para ver a la gente y la verdad que es fascinante lo que puede mover el esquí aunque nosotros preferimos contemplarlo desde lejos.
Hora de comer, de reponer fuerzas y de vuelta a casa, salimos sobre las 17h para evitar caravanas, pero no pudo ser, y eso que esta vez cogimos la carretera con peajes, para ver el Túnel de Viella, 5km de túnel, pero 11€ de peaje! y ahorrarnos camino. Pero después de 4h y media llegamos a casa y nuestro fin de semana de relax se esfumó, pero repetiremos pq lo pasamos genial!!