Diarios de viaje > Cuba, Caribe

Republica Dominicana - Cuba (Diario 2)

Escribe: Magui_arg
Esta es la segunda parte del mismo viaje y es lo que viví en Cuba; las diferencias abismales entre el lujo asiático de los hoteles y muchas cosas que pude observar dolorosamente de mis hermanos cubanos. Cabe aclarar que fue en 1997 y nunca regresé, asi que no puedo decir como es actualmente.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 4 5 Capítulo 6 7 8 ... 12 Siguiente >
 

Visita al Museo José Martí

La Habana, Cuba — sábado, 9 de enero de 2010

Comentario Previo

Durante esos días  que visité La Habana, me sorprendieron las muestras de afecto de la gente cuando decía "soy argentina"  sonreían y respondían  ¡Maradona! ¡Argentina la Patria del Che!

Convengamos que cuando me hablan de Maradona se me infla el pecho del orgullo, porque siento un cariño especial por ese niño-grande que le peleó a la pobreza y valiéndose de la magia de sus piernas trató de brindar a su familia, no solo afecto, sino todo lo que la vida le había negado por provenir de un medio humilde. Es cierto que el Poder y el dinero, muchas veces modifican el comportamiento de las personas; ponen en contacto con cosas y vicios que pueden destruir, pero él -fuera de las cuestiones que pertenecen a la intimidad de su persona- jamás olvidó a los suyos, ni negó o se avergonzó de sus orígenes; por otra parte ¡Es de Boca Juniors! El Club de mis amores...

Respecto al Che, tengo una forma de pensar distinta. Hay mucha gente que lo admira, yo solo le tengo respeto. ¿Por qué empecé escribiendo todo esto? Sabía del amor de los cubanos por Ernesto Che Guevara, quien es un héroe  tanto para ellos como para algunos argentinos. Cuba le rendía homenaje permanente por haber tratado de cambiar el futuro de ese pueblo luchando durante la Revolución por terminar con la desigualdad entre pobres y ricos; sin embargo, al paso del tiempo los cubanos seguían con problemas, pagando consecuencias de un régimen que nada había solucionado, aumentando sus padecimientos y por encima de todo coartando su libertad.

De todas formas ese es mi criterio; tengo por costumbre aceptar y tolerar las ideas diferentes. Jamás discuto de temas políticos ni religiosos que lo único que logran es crear resentimiento y discordia.

En cuestiones de Fe  religiosa o ideológica es sumamente difícil ponerse de acuerdo, pues cuando se cree en algo o en alguien y se está convencido de una postura -con razón o sin ella-, probablemente nunca acepté la posición del otro.

Y vuelvo a lo mío... comentar mis impresiones y experiencias de viaje; aunque es justo para quienes me leen expresar mi opinión, con antelación, puesto que relataré mi paseo para conocer el Museo de la Revolución y el Monumento de José Martí emplazado en la Plaza de la Revolución.
 
La Plaza y el Monumento de José Martí
 
Desayunamos temprano, el día estaba lindo, luminoso; había aprendido a conocer ese viento suave que por las mañanas daba alivio a las jornadas sofocantes cuando el sol comenzaba a golpear fuerte. Nos apresuramos a partir, deseábamos hacer el itinerario programado. 

Llegamos a la Plaza de la Revolución. Era lo que habitualmente es conocido como "plaza seca", un inmenso espacio de varias hectáreas, cubierto por losas. A la derecha, a  varios cientos de metros, se podía observar un impresionante mural con la imagen del Che Guevara, sobre el lateral de un edificio de varios pisos;  nos dijeron que se trataba del Ministerio del Interior. Frente nuestro, elevado del nivel de la calle, como si fuera una pequeña loma, se encontraba el Museo de José Martí, delante de éste, una escultura blanca cuya imagen lo representa de diecisiete metros, resguarda la entrada. Es precisamente el lugar donde habitualmente se levanta el escenario, sobre el que Fidel Castro acostumbraba a dar sus largos discursos al pueblo cubano, en ciertas oportunidades.

Ingresamos al Museo, instalado en la base de una construcción en forma de aguja pero cuyas caras facetadas semejarían una estrella si fuera vista desde arriba (en realidad no conozco el término apropiado para nombrarla desde la definición arquitectónica). Por dentro era amplio;  había diferentes salas en lo que vendrían a ser cada una de las cinco puntas de la estrella e incluso posee una sala para conferencias. En los laterales había escenas pintadas en tamaño casi natural,  sobre algo que parecía vidrio o acrílico, -no me animé a tocarlas por miedo a recibir una reprimenda-, recordaban momentos importantes de batallas y eventos; una de ellas llamó mi atención especialmente, era José Martí luchando; en otro sector, infinidad de fotografías, la mayoría instantáneas que plasmaban hechos importantes o cotidianos de los hombres y mujeres que fueron parte de la revolución. Muchas de estas imágenes eran conocidas por todos nosotros, pues habían recorrido el mundo al publicarse reiteradas veces en diarios y revistas de distintos países. Documentos, poemas, distinciones, me permitían conocer otra faceta del artista, aquí estaba parte de su historia como ser humano, se podía intuir al hombre.

El guía hablaba con gran fervor explicando cada detalle y respondiendo preguntas, comentando acerca de hechos históricos e informándonos de los elementos que se hallaban expuestos. Todo el edificio tenía una estructura que podía catalogarse como de arquitectura vanguardista, buena iluminación y diseño, a pesar de que su proyecto original era de la década del 30. Estaba sostenido con grandes columnas de diseño sencillo. Se podía acceder a un mirador en la cúspide del referido obelisco, pero preferí no hacerlo. Quedé mirando curiosamente los documentos expuestos, las pinturas, caminando y husmeando. Esto me hacía ver bajo una óptica distinta al poeta que tanto me gustaba, por su fuerza y romanticismo. Evidentemente todo lo que decía a través de las letras, no se había limitado a eso; también había sido un luchador buscando un final feliz para sus ideales de libertad. Sin embargo, su amado pueblo aun no lo había logrado.

He extraído algunos párrafos que a mi criterio,  merecen ser leídos y reflexionados de "La página de José Martí" http://www.josemarti.org/jose_marti/pensamientos/

 De Hubert Jerez Mariño, El cantar de Martí, Plantation, Jerez Publishing Inc., 1999, pp.171-172.

"Patria es eso, equidad, respeto a todas las opiniones y consuelo al triste."
 "Me parece que me matan un hijo cada vez que privan a un hombre del derecho de pensar."
"De los derechos y opiniones de sus hijos todos está hecho un pueblo, y no de los derechos y opiniones de una clase sola de sus hijos."

Publicado
Modificado el
Leído 893 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 4 5 Capítulo 6 7 8 ... 12 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Graveran dice:
Cada cual le da una interpretacion distinta a cada pensamiento.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario