Diarios de viaje > La Habana, Caribe

Cuba, un pueblo digno al rojo vivo

Escribe: rbertolami
Después de disfrutar de Jamaica, el viaje a Cuba fue más de estudio de la realidad socio-política cubana que de vacaciones. Espero les guste.

 

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Capítulo 1
 

La Habana y Santa Clara

La Habana, Cuba — lunes, 27 de julio de 2009

Mi sueño ya no lo era: estaba en Cuba. Mis "verdaderas vacaciones" se habían terminado en Jamaica unas horas antes. La corta estadía cubana sería fundamentalmente de estudio de su realidad y de los resultados de 50 años de Revolución.

Me había mentalizado para despojarme de concepciones y valores capitalistas, propios de vivir en Argentina, mi país, y así poder comparar y valorar con mayor justeza el pensamiento revolucionario cubano, su aplicación práctica y su estilo de vida. Mucho había estudiado sobre la Revolución, ahora era el momento de confirmar si existía otra alternativa de vida que no fuera el capitalismo, si el socialismo era posible... Conversaría con la gente común.

En vuelo de Copa Airlanes llegamos mis cuatro hijos y yo, desde Kingston vía Panamá, al aeropuerto de La Habana. Faltaba apenas una hora para el nuevo año 2.009... Era la víspera del cumpleaños Nº 50 de la Revolución.

Soñaba con ver a Fidel en el centro de los festejos, pero estaba enfermo y eso sería imposible. Si hubiera viajado cuando su salud estaba bien, le hubiera llevado de regalo los chorizos colorados que tanto le gustan y que tan ricos me salen.

Nos recibió una sala de aeropuerto gris y sin más adornos que banderas del mundo colgando del techo. Un aeropuerto comunista -me dije- sin publicidades, ni música...

El trámite de inmigración no pudo ser más rápido y sencillo. Una cordialidad de Fidel: Los pasaportes no son sellados ni a la entrada ni a la salida, de esta manera se le evitan molestias a eventuales viajeros a USA, que no serán sospechados de "estar negociando con el enemigo". Las señoras encargadas de recibirnos nos metieron en un taxi con destino al hogar de Ramiro y Judith, una casa de familia habilitada como alojamiento por el gobierno, que sería nuestra morada por una semana. En el trayecto pasamos por la Plaza de la Revolución y la emoción nos enmudeció al ver el gigantesco mural con el rostro del Che iluminado, vigilante.

Nos alojamos, la casa estaba en El Vedado(1), barrio de antiguas mansiones "batistianas", en la calle "D" a 30 metros de la avenida 23, una de las principales, ocupamos la planta alta: 2 dormitorios, comedor, cocina y baño por USD 100.- x día..

Contemplamos la ciudad nocturna desde la azotea. A poco de instalarnos, Juan Manuel y Benjamín se quedaron dormidos y con mis dos hijos mayores, Facundo y Martín, salimos a hacer nuestra primera caminata por la ciudad, tomamos la 23 con rumbo al Malecón, la avenida estaba prácticamente desierta a esa hora, no se veían festejos ni del año nuevo, ni del medio siglo de Revolución. Buscábamos un bar donde tomar unos "mojitos"(2) al son de música cubana, no lo encontramos, preguntamos a un cubano que nos acompañó hasta un barcito de mala muerte donde saciamos nuestro antojo con mojitos a $ 3.- CUC(3) y sin música cubana. 

Con la exhuberancia tan particular que tienen los habaneros para hablar, el cubano nos relató maravillas de Fidel y la Revolución, entre ampulosos ademanes y mojito tras mojito invitados por nosotros. Muy de madrugada nos fuimos a dormir sin haber visto ni una cañita voladora en el cielo. Al día siguiente salimos a buscar un cajero para sacar efectivo, pero ¡Oh sorpresa! los cajeros no soltaban ni un CUC por ser nuestras "cards" emitidas por un banco canadiense con filial en USA. Sabíamos que los USD estaban castigados con un 30% de devalúo -una revancha de Fidel- pero no imaginamos lo de las tarjetas inútiles. Y empezaron nuestras peripecias..., de cajero en cajero Cadeca(4), .a distintas oficinas, a bancos y nada. Nos atrapó el fin de semana con muy poca plata y con la esperanza de solucionar nuestra pobreza el lunes.

Un mediodía nos metimos con Benja en un comedor obrero, donde la comida es barata, pero mala también y allí compartimos la mesa con Roberto, un cubano pensionado y sesentón, poeta callejero (escribió un poema para mi), muy servicial y que sería a partir de allí nuestro guía. El nos llevó a la cafetería popular que sería nuestra parada obligada de desayuno pagado con pesos cubanos, $ 1.- el café. En una pizarra muy bizarra se leía, mezclado con hamburguesas y café con leche: Condones x 3u $ 1.-,  Chupa Chupa sabores varios $ 1.-  Parece que la libertad sexual no está restringida en Cuba o el sexo forma parte del desayuno, ja, ja.  

Esos primeros días los aprovechamos para conocer, casi sin dinero, todo lo que pudimos, paseamos de día y de noche por El Malecón que abraza al Mar Caribe en la bahía y es destino obligado de turistas, pescadores, noctámbulos y noctámbulas. Por allí se puede llegar caminando a La Habana Vieja, mientras se disfruta de las fortificaciones y cañones de la época colonial, castillos, torreones, fuertes y murallas construídas en defensa contra piratas y corsarios, y hasta te puedes tropezar con una enorme bala de cañón. Viajamos en "güagüa"(5) e increíbles automóviles de la década del '50, que ofician de taxis a compartir, conducidos por típicos cubanos parlanchines. Paso a paso se nota la necesidad que tienen las personas de comunicarse, de ser reconocidos, de mostrar su cultura, seguramente como consecuencia del aislamiento al que han sido sometidos por 47 años de bloqueo salvaje; y por cierto que con los argentinos tienen un trato muy cordial. Tanto los viejos automóviles, como las mansiones del Vedado representan la vieja opulencia de la oligarquía durante la dictadura de Batista, un legado que la Revolución se encargó de requisar.

Pasear por La Habana Vieja es como viajar en un tren imaginario e ir descendiendo en estaciones coloniales; antiquísimos edificios y estrechas calles empedradas recrean un ambiente de indescriptible bohemia. Fue declarada "Patrimonio de la Humanidad". Allí está todo el acerbo cultural, su teatro, sus museos, sus plazas, sus hermosas avenidas arboladas -como "El Prado"-, su Capitolio emulando al de Washington... Hay muchos edificios de dos o más plantas muy deteriorados que sirven de vivienda a familias, otros abandonados esperan su restauración. Los nombres de sus calles merecen un párrafo aparte, por lo originalmnte encantadores, poéticos, nacidos del imaginario popular y con toda una historia detrás: Calle de los oficios, calle salud, Obispo, lamparilla, peña pobre, virtudes, luz, de la bomba, lealtad, alcantarilla, amargura, desamparados, perseverancia, sol, avenida porvenir, etc.

Se nota cierta parsimonia en su gente, asomados a los balcones o en los umbrales de sus casas, caminando sin apuro, sentados en las plazas o compartiendo algún juego de ingenio en las veredas. En pleno cicuentenario de la Revolución se veían banderas y afiches conmemorativos por toda la ciudad. Caminar por sus calles es una delicia, miré ojos claros contrastando con rostros oscuros, en un abanico epidérmico de tonos morenos propios del mestizaje de su gente, afable y de sencilla elegancia. En las charlas se destacan: su enorme cultura -sin importar la edad-  y su orgullo de ser cubanos. Un recuerdo especial para doña Nora Ricardo Hernández, una humilde anciana, que conversó largo rato con nosotros en El Prado y hasta nos invitó a su casa, la reportée y filmé mientras defendía a rajatablas la Revolución y expresaba su admiración por el Che. 

La Habana vive al son del son, la salsa y la rumba, hay bandas callejeras que musicalizan las matinas y las tardes y cubanas rumberas de cualquier edad danzan al compás. Caminando una mañana por El Prado tres músicos derrochantes de bohemia, al sabernos argentinos nos dedicaron "Hasta siempre Comandante"(6), fue muy emocionante y además comprobamos que no hay cubano que no lleve al Che en lo más profundo de su corazón, con un eterno amor.

Una noche fuimos con Juan y Ben a cenar al Barrio Chino (único en el mundo donde no hay chinos), comimos bien, mientras Juan y un mago aparecido desde su arte, nos deleitaban con sus trucos intercambiados.

El 1º de enero grabé completo el largo discurso de Raúl por TV desde Santiago de Cuba, conmemorativo del cincuentenario, -"...hemos cometido innumerables errores, pero de lo que nunca se nos podrá acusar es de haber robado..."-  dijo en una parte, lo que me produjo una natural y argentina vergüenza.

Hablando con la gente se encuentran más opiniones a favor que en contra del gobierno, la queja principal se centra en los bajos ingresos que obtienen por su trabajo, la actividad privada autorizada es muy escasa y muchos cubanos y cubanas se las ingenian para ganarse unos pesos extras por sobre su magro salario. La necesidad, el ahorro racionalizado y la escasez los ha hecho muy creativos. Se puede resumir que viven en un sistema de racionamiento justo y organizado, esto es así desde la caída de la URSS, lo que Fidel llamó el "período especial".

Estoy convencido que Cuba es el país mejor preparado de América Latina y el Caribe para despegar, apenas termine el absurdo bloqueo que padece. En ningún momento, ni en los más duros, han descuidado a su gente: salud y educación socializadas son un ejemplo para el mundo. Padres que se atrevan a no enviar a sus hijos a la escuela, corren el riesgo de terminar presos, me contaron dos alumnos de trece años de la escuela de música. Todo el costo de la educación corre pòr cuenta del Estado y es común la doble escolaridad, que alterna la escuela tradicional, con otra de especialidades. Teniendo condiciones, el camino a la universidad está completamente allanado.  

La  familia de la casa donde nos hospedamos, no tenía una opinión muy favorable al gobierno, pero no dudaban de la honorabilidad de Fidel, de quien me confesaron, es profundamente humanista. 
Un día subimos a una guagua atestada de pasajeros, el conductor demoró en cobrarme los pasajes, cuando intenté hacerlo, me dice: - No le cobro- Le replico: - Un regalo de la Revolución-. Terminó la charla con una serie de improperios de su parte,  parece que no estaba muy de acuerdo...

Una de las situaciones que me molestó fue el control policial que se ejerce sobre eventuales acompañantes cubanos a turistas en la calle. Se los demora, se les pide documentos, se consultan antecedentes por radio, todo esto en función de un “presunto cuidado del turista”. 
-Yo se cuidarme solo, Él es mi amigo- le dije a un agente que demoró a mi guía Roberto una noche,  pero fue tan inútil como hablar con una pared.  Algo que si ha cambiado en los últimos tiempos es el acceso de sus habitantes, antes restringido, a hoteles o confiterías solos o acompañando a turistas. Por ejemplo en el imponente Hotel Nacional o en el Habana Libre (ex Hilton, expropiado), las puertas están abiertas para todos, aún para turistas que no se alojan allí.
Un comentario aparte merece la Plaza de Armas, donde funciona entre otras, una feria de libreros y se pueden conseguir casi todos los libros nuevos y usados sobre Cuba y la Revolución, algunos imposibles de encontrar en Argentina. La cordialidad de los vendedores es increíble y con ellos mantuve largas charlas literarias y políticas, que terminaron con libros de regalo de su parte y la compra de más de una docena, que no fueron más a causa de mis exiguos bolsillos. Mis mejores recuerdos para Eddy, para “El Irlandés” y para Magda que cuando el dos de enero me regaló un libro, lo dedicó escribiendo: “Para el argentino más simpático que he conocido este año. Viva América Latina”;  Claro- le digo- si el año recién empieza y seguro no has conocido aún a otro argentino-  y reímos juntos.

El Museo de la Revolución es otro lugar fantástico, toda la historia cubana se aloja allí en sus 38 salas, la estrella que más brilla es el yate Granma exhibido detrás de una muralla de vidrio; contemplándolo emocionado se me ocurrió la loca idea de preguntarme si Fidel no irá de tanto en tanto a meditar en su cubierta, recordando aquella etapa de la epopeya libertadora. En el museo se pueden observar recuerdos de la lucha revolucionaria, aviones enemigos abatidos, tractores acondicionados como tanques de guerra, y toda la historia de Cuba y la Revolución documentada en sus salones. En la sala dedicada al Che hay una estatua en tamaño natural,  muy realista de Él junto a Camilo Cienfuegos emergiendo del monte armas en mano.

Elio, licenciado en museología, es la persona indicada para conocer a fondo detalles revolucionarios, nos hicimos amigos y entre otras cosas me contó que conversó tres veces con el Che. Fue muy cordial y conversador, aunque me confesó que la única vez que se quedó mudo fue en ocasión de una visita de Fidel, quien poniéndole su brazo al hombro le dijo: “Oye Chico llévame a recorrer el lugar”. 
Un mediodía fuimos con Ben a comer a un bar del Malecón, moros y cristianos(7) fue mi plato. Vimos pasar a un negrito rastafari con una campera que decía Jamaica en la espalda, le grito: ¡Eh Jamaica!  y se vino a almorzar con nosotros, muy simpático, era cubano de padre jamaiquino pero nunca había estado en Jamaica, le contamos que veníamos de allí. Terminó siendo nuestro guía por un día.  En ese lugar fuimos testigos de una catarata de insultos de un parroquiano muy pesado hacia el mozo del bar.


En el Vedado fuimos a almorzar y cenar varias veces a la Casa Francesa, un muy buen lugar y bastante económico. Nuestra visita a la Plaza de la Revolución fue breve, lo suficiente para filmar y sacar unas cuantas fotos, es un lugar muy amplio, a la par funciona la Casa de Gobierno, distintas reparticiones, la Biblioteca Nacional y cerca el Centro de Estudios Che Guevara. Es el histórico lugar donde Fidel daba sus discursos y dialogaba con cientos de miles de cubanos, al pie del monumento a José Martí.  El famoso mural, en el Ministerio del Interior, con el rostro del Che abarcando el lugar es impactante.

El domingo nos montamos en una guagua, escuchando muy buena música cubana por los parlantes y nos fuimos a Marazul, una bonita playa en las afueras de La Habana. Allí volví a comprobar que la deliciosa tentación de Adán existe con toda su piel al desnudo en el Caribe. 
La noche en la avenida 23 no se diferencia de la de otras capitales, hay de todo y para todos, heladería (la famosa y gigantesca Copellia), bares, pizzerías, discotecas, salsosas jineteras(7), travestis, etc. La cerveza es buena, la mejor para mí, la “Bucanero”, el tabaco también es excelente y accesible. Una particularidad de La Habana nocturna es el escaso alumbrado público, seguramente por razones de ahorro de energía. A la vez se nota seguridad en sus calles. Una noche de caminata Ben necesitaba orinar, nos desviamos por una calle lateral y se nos acerca un muchachote negro para invitarnos al bar donde trabajaba, aceptamos, pero Ben le explica que antes debe mear, entonces Alberto, así se llamaba, le dice con encantador acento: --Pero Chico mea como cubano allí en ese árbol-- lo que provocó nuestra risa y el inmediato alivio de mi hijo. Y fuimos al bar, de decorado exclusivamente futbolero, con retratos de jugadores mundialmente famosos y en el privilegiado lugar central la foto de Diego Maradona. En Cuba el deporte nacional es el béisbol. El barman me enseñó a preparar auténticos mojitos.

Lamentablemente llegó demasiado pronto el día martes y con él, la partida de Juan Manuel y Ben. Un avión de Air Canada los devolvería  a su hogar en Calgary.  Entre lágrimas tomamos conciencia de lo cortitas que habían sido las vacaciones. Ese mismo día pude cobrar un giro en Asistur(9), lo que nos permitiría pagar el alojamiento y vivir unos días más holgados.

SANTA CLARA

El día jueves me fui solo en ómnibus hasta Santa Clara, en el centro de la isla, en un viaje de unas cuatro horas. Mi objetivo era visitar el mausoleo del Che --al que llegué desde la terminal de buses caminando dos kilómetros orientado por la gigantesca figura de su monumento-- que desde las alturas parece velar eternamente por la ciudad que liberó en la última batalla contra la dictadura.

Una extraña fuerza magnética me ancló en aquel lugar por horas, su energía está presente allí, en el aire, en los muros con su letra y en el orgullo del soldado guardián al pie de su estatua. Sus huesos descansan en un sencillo nicho del Memorial del mausoleo, rodeado por  muchos de sus heroicos compañeros de lucha de Cuba y de Bolivia; su ejemplaridad, su pensamiento, su entereza, su visión de futuro y sobre todo su incorruptibilidad moral, siguen vivas conformando el prototipo del Hombre Nuevo de la sociedad socialista cubana. Él sembró en todo el mundo la semilla de la libertad y dignidad de los pueblos oprimidos. Y mientras escribo esto mi piel se pone “de gallina” como cuando una mañana de enero filmé a los niños en una escuela habanera saludando a la bandera, cantando el himno y gritando a viva voz: “Seremos como el Che”. Allí en Santa Clara funciona el principal museo dedicado a su memoria, se pueden ver toda clase de objetos que le pertenecieron a Él y a su tropa. No se puede entrar con cámaras.

También fui en bici-taxi hasta el descarrilado tren blindado, un icono de la Batalla de Santa Clara conducida por Camilo y Che. En los vagones funciona un pequeño museo. El conductor me llevó temeroso de que le quiten la licencia, ese medio de transporte es solo para cubanos, al igual que los viejos taxis. La terminal de  buses recibe al visitante con un gran mural donde se ve el rostro del Che vigilando la ciudad desde el cielo, por sobre las sierras de Escambray.

CHE
Che, tú lo sabes todo,
los recovecos de la Sierra,
el asma sobre la yerba fría
la tribuna
el oleaje en la noche
y hasta de qué se hacen
los frutos y las yuntas
No es que yo quiera darte
pluma por pistola
pero el poeta eres tú.
Miguel Barnet – Extraído de “Poesía social cubana”.

DE REGRESO A LA HABANA

Al otro día volví al museo de la Revolución para terminar mi inconclusa charla con Elio, a la entrada conocí a la cubana más hermosa que pudiera imaginarme, entre tantas atractivas. Su nombre Gresis, una encantadora mulata que fue mi compañera hasta caer la noche de mi último día en Cuba. Lo aprovechamos bien, almorzamos en un coqueto restaurante y nos fuimos hasta el Vedado porque yo quería conocer la estatua a John Lennon, sentado en un banco de plaza. Un taxista nos llevó hasta allí; es muy real, nos sentamos a su lado mientras leíamos una parte de “Imagine”  escrita a sus pies: “Pueden decir que soy un soñador, pero no soy el único”  y descubrí que estabamos a solo treinta metros de la Casa francesa donde tantas veces comimos con Ben y Juan Manuel.  Ya que estábamos nos quedamos a tomar unas cervezas allí y conversar mucho. La simpatiquísima moza del lugar eternizó en mi cámara la espléndida sonrisa de Gresis a mi lado. Y volvimos a La Habana Vieja en lo que sería nuestra despedida, mientras le reprochaba al destino no habérmela presentado antes.

Esa noche nos despedimos de la familia que nos alojó, telefoneé a Grecis y después de libar varias “Bucanero” saludé a Alberto que andaba por allí y a las 2 de la madrugada nos fuimos para el aeropuerto José Martí.  
Volveré como me fui, cantando: ♫ “Cuando salí de Cuba, dejé mi vida, dejé mi amor... "
"Rebelde nací, rebelde yo soy y rebelde moriré” ♫

CONCLUSIONES:

Escribió Eduardo Galeano:
“…si fueras como dicen, el infierno, ¿porqué el imperialismo no organiza excursiones para que todo el mundo te conozca y se desengañe?

Y unos años después dijo: La revolución cubana nació para ser diferente. Sometida a un acoso imperial incesante, sobrevivió como pudo y no como quiso. Mucho se sacrificó ese pueblo, valiente y generoso, para seguir estando de pie en un mundo lleno de agachados. Pero en el duro camino que recorrió en tantos años, la revolución ha ido perdiendo el viento de espontaneidad y de frescura que desde el principio la empujó. Lo digo con dolor. Cuba duele”.

Digo yo:
Una revolución desde adentro, que se burló del tiempo, que conquistó otros cielos -- rojos de sangre, patria y coraje-- para y con su gente, 
que se mantiene erguida frente al águila, podrá tener tropezones, errores, de hecho los tuvo y los tiene, pero está en la línea de largada para campeonar, cuando el egoísmo global del capitalismo sea historia.
Cuba vivió a la defensiva durante medio siglo, bloqueada, prevenida, huérfana de hermanos, sitiada; entonces solo de los cubanos y su comprobada dignidad dependerá ahora corregir los errores y desvíos propios de un país empujado a ser desconfiado, en estado de alerta permanente y militarizado. Nadie en este mundo gobernado por banqueros enterradores, tiene derecho a juzgar a los cubanos, gente solidaria si la hay. Las libertades que faltan en Cuba, serán conquistadas por su gente, educada y curada en el socialismo, los remedios no vendrán desde afuera, desde aquellos países, donde el maestro es la calle y el médico la muerte. La condena a la soledad y el despiadado bloqueo económico explican algunas deudas pendientes de la Revolución Cubana, mucho ayudaría la eliminación de estos injustos castigos a quienes eligieron la autodeterminación de la liberación.
Entonces sí el pueblo cubano logrará lo que le falta y su Revolución estará más erguida que nunca”. 

MISCELÁNEAS:                               

LA HABANA VIEJA


Un cubano me comentó que La Habana Vieja es un lugar de “Locos y Poetas”, y es cierto, entre sus intrincadas callecitas adoquinadas, custodiadas por veredas para fila india, fui descubriendo la colonia en sus casas centenarias, en sus farolas, mientras lujosos y cansados autos de medio siglo, pasan raudos al son de música alegre.
Pintores, músicos, libreros y artesanos conviven en las tardes tranquilas de la Plaza de Armas.
Respiré historia y cultura en su aire y mucha bohemia en sus gentes.

--Oye Chico esa si que es una buena idea-- me dijo el joven taxista ampuloso y gritón, mientras se tragaba alguna tímida jota, cuando le dije que me gustaría vivir en La Vieja Habana mientras en Argentina alguien trabajara para mi subsistencia. 
El cubano es cordial y pintoresco, solidario y agradecido y muy respetuoso de los argentinos, tal vez porque llevan a uno de ellos grabado a sangre y fuego en su corazón.

PARA GRESIS
 

Miro el contorno de tu isla pintada en el verde Caribe
y entonces mi corazón, embriagando mis ojos,
le da forma de mujer.
La ilusión del encuentro probable
navega en gemelas almas entre dos trópicos.
La impaciencia se torna cálida
añorando el abrazo del reencuentro.
Y un sentimiento sin nombre todavía,
minimiza la distancia continental
diluyendo los confines.
Tu nombre mitológico se instaló
en mi cuarto vacío de solterón
que te sueña radiante y morena,
agitando con tu andar
el pesado aire de las callejuelas coloniales
de tu Vieja Habana.
Te imagino como la rumbosa golondrina
que se posará pronto en mis mañanas,
mutando en primavera mi otoño.
Me siento como un gladiador
que empuña su espada
contra los fantasmas grises de la burocracia,
de las fronteras,
que intentan limitar con sus miserias
el inevitable pacto sellado
en aquel atardecer de enero.
Ganada la batalla
seré entonces el guía de tus ojazos
descubriendo tu mundo nuevo,
que dibujará en tu boca
una interminable catarata de sonrisas
inmortalizando tu belleza.
Pero si las luces de alto consumo
del globo capital te encandilan
sin alumbrar tu ansiedad
y aflora la nostalgia,
me vuelvo contigo a tu Vieja Habana,
a media luz. 
 

¿QUIÉN ME QUITA LO BAILADO?
 

Sin dudas soy un tipo de suerte, en un mismo viaje le cantamos al oído a Bob Marley, allende las montañas,  en Nine Miles, Jamaica. Y hasta canté One Love con el tío de Bob y el Captain Crazy en casa de Bob.
 

Dialogué con el Che al pie de su monumento en Santa Clara y me quedé a solas con Él y sus valientes compañeros, en su Memorial, donde la lumbre de la llama eterna encendida por Fidel me terminó de confirmar que el Che está vivo..., ETERNO.
 

Y por último una mañana lo encontré a mi amigo John Lennon sentado en un banco de plaza en La Habana, tan lejos de Liverpool... Me senté con Él, lo abracé y pude agradecerle al fin por lo que influyó en mi juventud. 
 

AEROPUERTO DE LA HABANA (De regreso)
 

Es de madrugada este triste 10 de enero. Estamos solos en el salón vacío del aeropuerto mis dos hijos mayores y yo.

No tengo sueño, tampoco quiero dormir, me tomo los últimos cafés cubanos, enciendo un habano mientras los recuerdos de los últimos veinte días se agolpan. Mi corazón selecciona los mejores… que son muchos.

Camino un rato, esta parte del aeropuerto es más mundana.  Pienso cuando volveremos a viajar, ¿en qué lugar del mundo nos reencontraremos?, ahora que dejó de ser ajeno.
Compro regalos para mis amigos.

Va llegando gente de a poco, se me antojan como hormigas en fila. Algunos eligen para dormir los asientos, otros el piso.

Amanece en el aeropuerto internacional José Martí, las hormigas transportan su carga. Hemos visto muchas “colas” (filas) en muchos lugares habaneros, en cajeros, restaurantes, pizzerías o para comprar un “pancho”, aquí están las colas como en cualquier aeropuerto y no quiero hacer la cola del regreso, quisiera estar llegando…

Miro las puertas vidriadas de la entrada, reflejando la alborada y la nostalgia me traiciona, Gresis está entrando, buscándome, y trae a Juan Manuel y Benjamín con ella…

Pero no, es solo un espejismo en mis retinas inundadas de corazón, de añoranza...
Juan y Ben ya están en Canadá hace tres días y Gresis estará durmiendo su último sueño de hoy, quizás imaginando
mi presencia a su lado y el futuro...

NOMENCLATURAS: 

(1) EL VEDADO: Considerado hoy el corazón de la capital cubana, el barrio de El Vedado toma su nombre de las prohibiciones existentes en el siglo XVI para abrir caminos en aquella zona impenetrable, cubierta de bosques que obstaculizaban accesos hostiles hacia la antigua villa San Cristóbal de La Habana.
(2) MOJITO: Bebida a base de ron añejo, hierba buena, azúcar, limón, hielo y soda.
(3) CUC: Peso convertible exclusivo para turistas, equivale a $ 25.- cubanos o a USD 1,30
(4) CADECA: Casa de cambio.
(5) GUAGUA: Larguísimo ómnibus chino de transporte urbano, algunos son articulados.
(6) “HASTA SIEMPRE COMANDANTE”: Famosa canción de Carlos Puebla dedicada al Che.
(7) MOROS Y CRISTIANOS: Plato típico cubano: guisado a base de frijoles negros, arroz y tocino.
( JINETERAS: Chicas de la noche.
(9) ASISTUR: Oficina de asistencia al turista (En el Prado) Teléfono: 866-4499.

NOTAS

- Aconsejo cambiar dinero solo en sitios oficiales, no en la calle.
- Sitio en Internet de interés para viajeros: http://www.cubanaweb.com/ 
- No llevar dólares USA, solo canadienses o euros.
- Llevar tarjetas de crédito que no sean de bancos de USA o estén afectadas a ellos.
- Tener a mano siempre pesos cubanos y CUC, para usarlos según la ocasión.
 - Alojarse en casas de familia.
- Si van con poco dinero, para comer buscar sitios para cubanos o los “Paladares” (casas de familia que sirven comida).
- Comprar habanos solo originales.
- Comprar ron Havana Club añejo para preparar mojitos en casa e invitar a los amigos
- Tomarse unos rones en la “Bodeguita del medio”.
- Visitar el restaurante “Viejo amigo” por Barrio Chino, el favorito de Ernest Hemingway.
- Visitar el Museo del ron.         
- Mojitos baratos en el bar “Dos hermanos”.
- Varadero y los cayos son la zona turística con playas, no es la verdadera Cuba. No quise ir.
- Negociar la tarifa con los taxistas.
- Llevar bolígrafos, jabones, ropa, antibióticos para obsequiar, serán recibidos con gratitud, porque allá escasean.
- Mi celular (Movistar) funcionaba solo para SMS, no se si será siempre así.
- Se pueden hacer llamadas internacionales desde los hoteles. La atención de las operadoras telefónicas del Habana Libre fue magnífica.
- En el próximo viaje recorreré toda la isla, hasta Santiago de Cuba (Bastión de todas las luchas independentistas).
- Sean solidarios con el pueblo cubano.
- Gracias a los cubanos/as que conocimos por habernos hecho sentir su hermandad.         
-La tasa de salida a pagar en aeropuerto es $ CUC 25.- por persona.
-Como en nuestros viajes anteriores, reitero mi agradecimiento a Charo, madre de mis dos hijos menores, por hacerlos posibles.
- Y SÍ se puede vivir en socialismo.
- Aguante La Revolución, que sigue al rojo vivo.  
     
¡Hasta la victoria siempre
                                                 Ricardo Bertolami – julio de 2.009

Tips:

"DONDE NUNCA JAMÁS SE LO IMAGINAN" Hoy nos dicen que estás muerto de veras, que te tienen por fin donde querían. Se equivocan más que nosotros figurándose que eres un torso de absoluto mármol quieto en la historia donde todos puedan hallarte. Cuando tú no fuiste nunca sino el fuego, sino la luz, el aire, sino la libertad americana soplando donde quiere, donde nunca jamás se lo imaginan, CHE GUEVARA. Fragmento del poema de Eliseo Diego - Extraído de Poesía Social Cubana -

En La Habana, Cuba


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Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

excursio dice:
estimado ricardo. si tenia alguna duda, luego de leer tu brillante relato, esta se ha disipado totalmente, apuntare todos los cañones a efectuar el viaje que estoy planeando. Tomare en cuenta tus consejos dado que se asemeja tu viaje a lo que estoy planeando (casa de familia, nada de playas y cayos para gringos, convivir con la gente ect.ect. te felicito por tu relato, viva el che!
:

Publicado

charls_rol dice:
No puedo creer haber leído tu relato completito.... Tarde en leerlo, porque disfruté paso a paso todo lo que escribiste, es un relato increíble, maravilloso, de verdad muchas gracias por compartir esto con nosotros, yo aún no conozco Cuba, he estado a punto de ir, pero no se ha podido, ahora con más ganas tengo que ir a Cuba. reitero mi agradecimiento por tu relato y te doy mis mas siceras felicitaciones....
Publicado

carmenparis dice:
mientras leía tu relato pasaron por mi memoria tantos sueños e ilusiones de otras epocas de mi vida y al finalizar quedó en mi una dulce melancolía. También yo espero que la vida para los hermanos cubanos sea mejor, que se les permita vivir realmente en libertad como pais, sin bloqueos de ninguna especie, sobre todo de los americanos, porque ellos tienen una enorme responsabilidad en esto. Y entonces conoceremos sin censuras de extranjeros la grandeza de ese pueblo. Felicitaciones por tu relato.
Publicado

BENIJO74 dice:
Te felicito por tu viaje a mi Cuba querida, me llamao mucho la atencion algo que anotaste que dijo Raul Cstro en su discurso del 1 de enero "hemos cometido innumerables errores, pero de lo que nunca se nos podra acusar es de haber robado", jajajajaja....solo a semejante personaje se le puede ocurrir decir tan desfachatado comentario.....su hermano (Fidel) y el le robaron desde hace mas de 50 anos a millones de cubanos la libertad, la esperanza de un futuro mejor, y solo han sabido destruir una nacion refujiados en una ideologia trasnochada, que solo les ha servido para hacer eso "robar".
Sin embargo aplaudo la libertad que has tenido de realizar tu sueno de visitar Cuba, eso es lo mismo que quiero para mi gente de la isla, la misma libertad que tu tienes de elegir a donde ir, sin pedir permiso a ningun gobierno (para muestra el caso de la doctora Molina)
Gracias por compartir tu diario con nosotros.

Te envio un fuerte abrazo desde Miami.

Publicado

argonauta2006 dice:
Genial diario. Cuba es un pueblo grande y digno. Existen dos historias en América Latina: ANTES Y DESPUÉS DE LA REVOLUCIÓN CUBANA.

Cuba con su sangre y sacrificio le dió dignidad a nuestra América. Antes de la revolución cubana, américa sólo era el patio trasero de los norteamericanos.

La revolución cubana sigue siendo un faro para los que sueñan en un mundo mejor. Felicitaciones¡¡¡

Publicado

gragus99 dice:
Ricardo, me parecio verdaderamente espectacular tu relato. tuvimos la suerte de poderla visitar en agosto/septiembre del 2008, y me parecio fascinante cuba.
cuando contas lo de santa clara, me duele porque no pude ir y con lo que decis no me lo perdere la proxima vez, cuba no te deja, se despide hasta pronto.
realmente recomedare tu comentario,porque pintas todo lo que hubiera querido decir de tan querido pueblo.
hasta la victoria siempre

Publicado

conxam dice:
me he emocionado leyendo tu diario, tú ya has cumplido el sueño. yo lo tengo todavía pendiente y espero de verdad, poder cumplirlo.
Gracias por tu diario.

Publicado

mauroberna dice:
yaaaa kiero regresar a la habana pero yaa malecon
Publicado

nishka dice:
excelente tu diario. Me encanto la prufundidad de tu relato.
Ya me veía en cuba. Super importante tus recomendaciones.
Pero aún sigo buscando a Gresis en las fotos, después de tal poema la curiosidad me corroe. jaja

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un viajero dice:
Yo soy una gran amante de Cuba, he ido varias veces y tengo una "hermana de sangre" cubana.
Puede que la revolución se iniciara como todas, para sacar al pueblo del sometimiento de un dictador. Pero tambien, como todas, quedó atrapada al sometimiento de otro dictador. ¿O acaso alguien que ha estado en Cuba piensa que Fidel no es un Gran Dictador?.
La preparación de la gente cubana no es cierta como la cuentan. Todos los niños van al cole, pero en cuanto tienen un poquito más de edad, se dedican al trapicheo, al robo y al sexo con los turistas. En los hoteles de Cuba no dejan entrar a los propios Cubanos con el fin de que no vean como viven los demas, tampoco televisan nada que no esté censurado por el gobierno.
En Cuba no existe la LIBERTAD, ni de expresión, ni de pensamiento. ni de movimiento, ni de estudios, ni de trabajo, ni sexual.
No solo debe terminar el bloqueo a Cuba. Tambien debe terminar el bloqueo de Cuba sobre su propia gente. Estan OPRIMIDOS por sus propios Gobernantes... y yo me pregunto ¿Con qué fin?
¿Es solo por el placer de mandar? ¿o hay intereses ocultos ?
Como siempre la historia nos enseña que ambas cosas van de la mano y me temo que Cuba no es una excepción...

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alejandrofresser dice:
Qué maravilla de relatooooo!... me envolviste por completo... me trasladaste!. Excelente!. Estuve en Cuba hace como 12 años, y volví a vivir contigo cada segundo del pasado. Cuba y su gente es fenomenal. Lástima Fidel y los bandidos que lo acompañan, el inhumano bloqueo gringo, el karma histórico que le ha tocado vivir (y que se está expandiendo a otras naciones de América Latina)
Creo fielmente en lo que dices: Cuba es el país mejor preparado de América para despegar apenas culmine el bloqueo.... y apenas se libere por igual del bloqueo mental que a fuerza de ideología barata pretenden los gobernantes mantener en un mundo cada vez más abierto.
ahhhh.... a pesar de todo, qué alegres son esos cubanos vale!!!!
Un abrazoteee

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damelo1980 dice:
Excelente!!! Yo pienso ir a Cuba este año o a más tardar el próximo... tomaré algunas de tus recomendaciones. No estoy de acuerdo con que en Cuba no exista la libertad, ni que Fidel sea un bandido; ni mucho menos con el bloqueo injusto impuesto a este país!
Acaso nosotros, los países capitalistas, somos muy libres? ... No creo...
La revolución es un ideal, bien manejado o no... pues todos los regímenes tienen sus pros y contras... pero pensando de manera idealista, preferiría que todos tuviéramos garantizada la educación, vivienda y la comida básica que ver gente aguantando hambre y desplazada por la violencia en cualquier calle de Colombia, como pasa actualmente...
gracias por tu relato, me hizo volver a reflexionar muchas cosas. Saludos desde Medellín, Colombia.

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Cllaudia dice:
Que generoso de tu parte haber hecho un relato tan extenso!! Tengo progamado ir a fin de año (un año justo después que vos) y la verdad que saque bastantes cosas de tu experiencia que me pueden servir. Muchas gracias!
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Noyita dice:
Excelente tu relato....al leerlo me fue imposible dejar de sentir tanta nostalgia de haber estado ahi....que no se porque las lagrimas corrieron por mis mejillas....disfrute muchisimo cada instante contigo en este diario,....sin duda Cuba tiene una parte especial en mi corazon, muchas gracias por compartir tus experiencias....
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alchu_99 dice:
Excelente tu relato! de mas esta felicitarte por la belleza de la poesia que pusiste al escribir
voy a cuba el 5 de enero y con todo lo que lei mi corazon late con mas fuerza todavia. gracias por la data!
alejandra /argentina

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vombarle dice:
hola Ricardo!!! genial tu relato.. la verdad muy inetresante la visión que le diste... gracias x compartirla...e staré x aquellas tierras en el ems de febrero...a sique ahora... luego de leerte con mucha mas ganas de antes de disfrutard e esa maravillosa tierra!!! saludos... barbara
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excursio dice:
estimado ricardo por suerte pude hacer el viaje y como lo presumia, el tomar nota de tu relato me fue de muchisima utilidad, coincido en todo lo que has escrito inclusive en que la mejor cerveza es la bucanero. un abrazo y gracias.
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rbertolami dice:
Excursio querido, cuanto me alegra que hayas concretado tu viaje y que mis datos te hayan servido, te habrás tomado alguna Bucanero a mi salud, ja. Cuba es un gran país y con un pueblo excepcional. Un abrazo. Ricardo.
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monales dice:
Realmente tu descripsion es fantastica , creo que sos un poeta!! yo estuve ese año en Cuba , se me eriza la piel cuando leo tu relato!! saludos!!
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rbertolami dice:
Gracias por tus conceptos Mónica, pero es Cuba la que inspira. Saludos.
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Calle Cuba en La Habana Vieja

   

Capítulos de este diario

  • 1

    La Habana y Santa Clara

    La Habana, Cuba | 27 de julio de 2009