Cuba y La Estafa de Compay Segundo

Escribe: dalan
Caminabamos por las afueras de Centro Habana. Habiamos leído que para ir a las playas del Este de La Habana había que tomar una wawa (bus) detrás de la estación de tren. Preguntamos a peatones...

 

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Capítulo 1

Cuba y La Estafa de Compay Segundo

La Habana, Cuba — domingo, 2 de marzo de 2008

Caminabamos por las afueras de Centro Habana. Habiamos leído que para ir a las playas del Este de La Habana había que tomar una wawa (bus) detrás de la estación de tren. Preguntamos a peatones y conseguimos el rumbo.

En una esquina, un muchacho nos hace un comentario al pasar. "Ah, son argentinos". El era alto y de buen físico. Tes morena, y de cabeza afeitada. Vestido moderno y de buena presencia. Su novia que lo tomaba de la mano poseía una cara hermosa, de pelos largos, vestida con pollera rosa y remera amarilla.

Tengo la costumbre de no responder inmediatamente a cada comentario que me hacen en la calle. Lamentablemente cuando uno viaja, inevitablemente la apariencia extranjera llama a varios interesados no tan interesantes.

Mientras estabamos parados en una esquina esperando que el semaforo nos de paso, él sigue su comentario sin enfrentarnos, para evitar cualquier tipo de presión. "A dos cuadras hay una fiesta en Conmemoración a la muerte de Compay Segundo". Sonaba interesante, pero lamentablemente para mí, cualquiera de esos comentarios desinteresados, siempre llevan sospecha encima.

"Nos estamos llendo a la estación de trenes, es para allá, verdad?" Le digo, evitando la necesidad de dar un No directo. "Nosotros justo vamos para ese lado, es algo que a los turistas les gusta mucho", el dice.

Cruzamos la calle y mi novia, me dice: "Si es verdad, estaría buenísimo ir". La duda puede ser un aliado o un enemigo.

Diez dias después en Playa Ancon, en Trinidad, conocemos a una pareja de Argentinos. Agradables, deberían tener unos cincuenta años. Muy abiertos al país, viajando en auto, fuera de la hotelería turística.

Hablando cosas en general del país ella nos cuenta: "Caimos en una... Estabamos en La Habana y una pareja nos comenta en la calle que a la vuelta era la Fiesta de homenaje a Buena Vista, la banda de la película". "Yo soy una lanzada", cuenta, "mi marido es medio duro, pero una vez que me ve a mi relajada se tranquiliza".

Y fueron con ellos. Los siguieron, una parejita muy simpática. Cuando llegan era una especie de teatro, al exterior. Ella cuenta que en el lugar no había ninguna banda y cuando preguntan que pasa, la mesera dice que ya llegan. "Están en la radio".

Mientras charlaban, la parejita les comentaba que dificil es para ellos salir y comprar mojitos como en ese lugar. Les ofrecen mojitos, inclusive uno sin alcohol para la señora. Excelente!

Mientras los 4 esperaban por la banda, con el mojito sin gusto, les cuentan lo dificil que es para ellos. Que los mojitos de 6 CUC (8 dólares)... (En la calle se pueden conseguir a 1.5)

Y así es como nos cuentan como habíamos zafado de la Estafa de Compay. Donde lamentablemente la confianza del viajero para conocer otras culturas es aprovechada...

Igualmente Cuba es un lugar para disfrutar. Son casos aislados. Pero hay que estar atento.


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    La Habana, Cuba | 2 de marzo de 2008