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Kutná Hora, Chequia

Escribe: nicanornicolpocorto
Antigua ciudad minera, hoy Patrimonio de la Humanidad según la lista de la Unesco. Praga es, sin duda, la ciudad estrella de República Checa, una autentica franquicia turistica que atrae a muchos visitantes durante todo el ano. No ocurre lo mismo con el interior del pais, muchas veces desconocido.

 

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Capítulo 1
 

Conociendo Kutná Hora

Kutná Hora, República Checa — viernes, 15 de mayo de 2009

Praga es, sin duda, la ciudad estrella de República Checa, una autentica franquicia turistica que atrae a muchos visitantes durante todo el ano. No ocurre lo mismo con el interior del pais, muchas veces desconocido. La verdad es que en Chequia se pueden encontrar cosas bien interesantes, más allá de su orgullosa ciudad capital. Para quienes tengan curiosidad, les cuento que la distancia juega a favor, porque siendo un pais pequeno, todo queda a muy pocas horas de camino, sin olvidar las óptimas condiciones de su red de carreteras, sumado a las ferrovias y servicios de autobuses de modo que es posible llegar sin problemas adonde se desee.

Kutná Hora es un buen ejemplo. Ciudad ubicada en Bohemia Central, fue un próspero enclave minero dedicado a la extracción de la plata. Conoció un momento de gran esplendor hacia el siglo XIII, cuando el  rey checo Venceslao le concedió el raro privilegio de acunar la moneda del reino de Bohemia. Es asi que el modesto caserío de mineros crece y aparecen edificios emblemáticos como la llamada Corte Italiana, sede de la Real Casa de la Moneda -hoy museo temático- donde, bajo la dirección de los maestros italianos,  se acunaron por mucho tiempo las monedas que circularon en todas las tierras de la corona. Kutná Hora llegó a ser la segunda ciudad más  importante del reino checo luego de ser la caja chica del soberano.

Acaso el monumento más emblemático sea la imponente Iglesia Catedral de Santa Bárbara, patrona de los mineros, fundada hacia 1400 sobre la antigua capilla y concluida hacia el siglo XVI. Temas conectados con la minería en sus frescos, nos confirman la importancia de esta actividad económica en la historia de la ciudad. También se puede ver la Iglesia Parroquial de San Jacobo, levantada a principios del siglo XIV.

En el centro de la ciudad se encuentran  la Casa de Piedra (hoy Museo Checo de Plata), el Castellón (con fachadas decoradas y artesonados con casetones en el interior), la Casa Sankturinovský (un edificio perteneciente a la arquitectura civil, cuyo origen se debe a la reconstrucción de un palacio gótico, actualmente Centro de Información y también Museo de Alquimia) o la Columna de la Peste, que está presente en muchas otras ciudades checas.

Hoy ya no se extrae plata de las minas, pero algunos pasajes se han conservado y es posible hacer una visita guiada muy didáctica que nos permite jugar a ser mineros por un instante..cosa que se agradece, porque quien esto escribe no deja de sorprenderse por las duras condiciones de trabajo que supone esta faena, tanto más en la época de los antiguos -y anónimos- mineros. Desde la distancia y con todas las comodidades actuales, el paseo resulta una experiencia única y realmente sorprendente, desde el traje de minero que reparten a los usuarios -casco y linterna incluido- hasta el descenso a la mina donde no aguarda mayor iluminación.

Kutná Hora, como todas las ciudades checas, resulta un destino para pasear con calma y sin prisas. Normalmente encontrará el interior del pais curiosamente desolado los fines de semana, pero eso no le impedirá conseguir todos los servicios que necesite, como buenos restaurantes y lugares donde descansar y tomar un cafe. Esto quiere decir que, si es amante de las muchedumbres, el centro de Praga sigue siendo su mejor opción. Pero si lo suyo es más bien antropológico y quiere saber de las costumbres y el gentilicio del pais que visita, puede perderse entre los callejones de este antiguo enclave minero en busca de alguna sorpresa personal.

Sin ambargo, no todo es tan pasivo en Kutná Hora. Los checos han entendido bien que con la nostalgia no basta para dinamizar el turismo al interior del pais y por eso, en muchas ciudades organizan eventos de alcance internacional cuyo despliegue ocurre en verano. En Kutná Hora, desde el ano pasado, se celebra un concurrido Festival de Música y en junio, cada vez, se organiza un pintoresco Festiva Medieval donde se representa a lo largo del fin de semana la llegada del rey de Bohemia y su corte en medio de una gran fiesta que incluye duelos de espadas, torneos de caballeria, juglares y otros espectáculos pensados para todo tipo de público. Si consigue meter una armadura en su maleta, pude llegar vestido para la ocasión ya que cada quien puede participar, si consigue la ropa adecuada. Todo termina con una gran fiesta de fuegos artiiciales.

Y por  último, todavía aguarda una sorpresa en Kutná Hora. En las afueras, junto al viejo cementerio, se encuentra la capilla de Sedlec, que da nombre al osario del mismo nombre. Se trata, sin mas, de una macabra puesta en escena con miles de huesos dispuestos cuidadosamente a lo largo y ancho como parte de una inusual decoración, ocupando así todas las paredes; es una suerte de instalación con más de 40 mil huesos, según se afirma.

En el siglo XV, como resultado de las numerosas muertes a causa de la peste, se procedió a ampliar el cementerio. Para ello, se decidió construir una iglesia de estilo gótico justo en el centro. La iglesia poseía entonces dos niveles, el superior donde se realizaban los actos litúrgicos y el inferior, destinado como osario de los restos humanos que reposaban dispersos en una fosa común. Luego de algunos siglos, los huesos seguían apilados sin ningún orden y nadie sabía  que hacer con ellos. En 1870, la familia Schwarzenberg contrató a Frantisek Rit -un tallista de madera- para que le diera un mejor aspecto a la parte inferior de la capilla. Rit  usó los huesos como material de construcción y así forró los muros, hizo una impresionante araña y también el escudo de armas de la familia, todo a partir de los huesos. En la bóveda de la capilla inferior incrustó los demás cráneos y así quedó completada su particular obra.

Kutná Hora está a 60 kilómetros de Praga, un trayecto que se cubre fácilmente en una hora o poco más.

pd: las fotos del festival no son mias, pero no se quién es el autor para los respectivos créditos..

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Últimos comentarios

Alucine dice:
Qué bien! Ya tengo otra referencia para mis rutas de osarios. Muchas gracias.
Publicado

waltina dice:
Hola Douglas, tengo ganas de conocer la Republica Tcheca. Me gustó mucho tu diario. Bellas fotos. Abrazos, Tina
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carmenparis dice:
Estuve en Praga hace 15 años pero no conoci otras ciudades.
Estuve con personas que entonces estaban en la Resistencia.
Todo ha cambiado,serìa interesante ir de nuevo.Quizas un día.
Saludos

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nicanornicolpocorto dice:
Gracias por los comentarios. Si, la idea era mostrar otras posibilidades para disfrutar este pais aparte de Praga. Pues que bueno si se motivan y lo incluyen en su proximo viaje..aqui estamos para ayudarles en lo que se pueda. Y de nuevo si, el pais ha cambiado mucho desde hace quince anos, y de qué forma. Aqui se estan reinventando después del oscurantismo comunista. Falta por hacer mucho, pero eso es un desafio al que las nuevas generaciones le estan tomando el pulso. Asi que estoy seguro que te vas a llevar una grata sorpresa..
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