Es el puerto fluvial más grande del río Yeniséi que fue fundado por los primeros exploradores rusos hace ya más de 330 años. En 1628 el noble voevoda moscovita Andrés Dubenski construyó un ostrog (fortín) en la desembocadura del río Kacha en el Yeniséi. Durante muchos años Krasnoyarsk había sido puesto avanzado fronterizo y después, lugar de destierro y presidio. Aquí cumplían su pena de destierro viejos creyentes, decembristas, raskólniks (cismáticos), revolucionarios. Hoy día es la capital de una de las más potentes regiones de Rusia, gran centro industrial, cultural, científico y de transportación.
Pero lo que más asombra en estas regiones es la naturaleza, cuya generosidad y variedad se graba para siempre en la memoria. Inaccesibles rocas y profundos desfiladeros, infinitas estepas y los frondosos bosques de la taigá, donde viven armiños, zorros polares, renos y osos.
Cerca de Krasnoyarsk se halla el famoso vedado “Stolby” (Postes) ubicado en la orilla derecha del Yeniséi. En su territorio se encuentran singulares obras de granito hechas por la naturaleza misma cuya altura alcanza los 100 metros. La región es famosa también por el misterioso meteorito de Tunguska, que cayó aquí en 1908 y que hasta hoy día sigue siendo tema de muchas discusiones.