Diarios de viaje > Tailandia, Sudeste Asiático

Thailandia, el país de los sentidos

Escribe: PUMORI
Mi deseo por conocer este país se ha cumplido y mis sensaciones tras el viaje son tan emotivas que casi me hacen creer que continuo allí... Esta es mi experiencia...

 

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Parque Nacional de Kachanaburi

Khao Phu Khwai, Tailandia — sábado, 16 de octubre de 2010

¿Qué decir de un macro centro comercial que supera todo lo imaginable?, pues eso es MBK.
El taxi nos dejó a las diez de la mañana y nos volvimos al hotel a las diez de la noche, es decir doce horas metidos allí. La primera vez en mi vida que permanezco tanto tiempo en un centro comercial, quién me lo iba a mi a decir. Compras para todos, mucho regateo y almuerzo japonés. Los precios similares a  los españoles, aunque por supuesto un 25 o un 30 por ciento mas baratos, sin embargo la garantía de estos aparatos en Europa no es la misma. No creo merezca mucho la pena comprar y por eso solo me quedo con lo que realmente no tengo mas remedio que adquirir. Es importante mirar y mirar mucho porque hay tantas tiendas que los precios pueden llegar a ser muy diferentes de unos a otros.  Por la noche volvimos a Kaosan Road donde cenamos y nos preparamos para el día de hoy, nuestra excursión a este precioso lugar cargado de tanta historia.
Hemos contratado una excursión en la que conoceremos diversos lugares, El Kachanaburi War Cementery, el famoso rio Kwait y su museo de guerra, las cataratas de Erawan, así llamadas porque reciben el nombre del elefante blanco de tres cabezas que según la mitilogía tailandesa acompañaba al hombre en la batalla tiempo atrás.
Salimos temprano, el guía nos viene a recoger a las 7 de la mañana, nos vamos a este famoso río donde se desarrolló una de las batallas mas sangrientas de la Segunda Guerra Mundial entre los japoneses y aliados, batalla que la famosa película "El Puente sobre el rio Kwai" plasma perfectamente.Nuestra primera llegada al Cementery War Museum  es impactante porque ves muchísimas lápidas en recuerdo a los soldados caídos, sin embargo este cementerio es solo eso, un espacio para el recuerdo, porque no descansan los restos de ningún soldado. El Museo de la guerra JEATH (El nombre JEATH se deriva de Japón, de Inglaterra, de América, de Australia, de Tailandia y de Holanda) guarda muchas curiosidades de aquella guerra, desde la máquina de tren que transportaba a los prisioneros hasta los artilugios utilizados, motos, vehículos, armamento y resto de objetos de aquella época. Tras la visita nos dirigimos hacia el mismo puente, lo recorremos y atravesamos el rio de parte a parte, nos parece mentira estar aquí en un lugar con tanta historia. Tras recorrerlo nos vamos en tren hasta los arrozales de Wan Pho, el trayecto dura una hora aproximadamente y recorre lugares preciosos y salvajes. Conversamos con los tailandeses que nos acompañan en nuestro vagón, todos amables y agradables con nosotros. Qué recuerdo tan grato. Poco después de este viaje nos esperan los elefantes para hacer un recorrido por el rio .... . Realmente no es nada cómodo montar en elefante pero los lugares por donde nos llevan estos  animales sí nos parecen preciosos. La experiencia ha merecido la pena aunque nuestros riñones se resienten. No paramos un minuto cuando estamos saliendo a toda pastilla para las cataratas de Erawan, preciosas por su caudal de agua y espectacular belleza. Hoy al ser festivo está a tope de gente. El lugar es muy bello. No permanecemos mucho, nos espera otro lugar de impresión, el Templo de los Tigres. 
Venimos muy justos de tiempo porque algunos se han recreado con la belleza del lugar y han dado rienda suelta a sus sentimientos amorosos y claro.... el tiempo pasa y pasa y no se dan cuenta de que otros esperan... qué bonito es el amor. Luego de una gran bronca por parte de nuestro guía a esa parejita salimos a todo trapo para coger abierto el famoso lugar donde los tigres viven a cuerpo de rey. Llegamos con tiempo justo para el último pase con los tigres, menos mal. Realmente es sorprendente y acongojante estar tan cerca de estos animales que con tan sólo un zarpazo te dejan sin cabeza. Nuestras caras reflejan cierto temor porque aunque están amaestrados y bien alimentados estos animales imponen mucho. Hacemos el recorrido con el lama que los tiene a su cargo y nos quedamos sin palabras cuando obedecen todas sus instrucciones, increible.
Finalmente el descenso por el rio Kwai no lo podemos llevar a cabo, por dos motivos, el día dura 24 horas, no mas, cae una fuerte tormenta y llega la noche, no es plan de meterse en esas condiciones a hacer un descenso en canoa. El año que viene, seguro.

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Kachanaburi War Cementery.

   

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