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El esperado viaje a la India en grupo de 8

Escribe: camarazu44
Este viaje ha sido organizado por mí y para siete personas más. Nos juntamos todos, eran algunos más al principio, pero quedamos un total de ocho personas muy animadas. Comenzamos a preparar el viaje a mediados de diciembre de 2009 y salimos en abril del 2010. Yo me ocupé de los visados, de las reservas, de los arreglos de viajes por tierra en la India y de los pagos. Ha sido un viaje estupendo, y lo iremos contando en las siguientes páginas. Detalles de los gastos en el este mismo diario.

 

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Katmandú, érase una vez un reino hindú en el Himalaya

Katmandú, Nepal — jueves, 22 de julio de 2010

Viajamos con dos taxis hasta el barrio de Thamel, donde yo había reservado en un alojamiento. Teníamos 4 habitaciones dobles reservadas y los empleados ya nos estaban esperando. Thamel es un barrio esencialmente turístico, pero es por esta razón que hay alojamientos económicos y bien cuidados, al contrario de los que hay en la parte antigua de la ciudad, que son sucios y hay de todo por allí. No estaban mal nuestras habitaciones y la gente se distribuyó de la mejor manera posible. Para mi habitación sobró Manuel, que era de Málaga y compartimos el cuarto de la mejor manera posible. De todos modos el suplemento por habitaciones individuales es tan alto, que no merece la pena. Manuel era una opción ideal y lo pasamos bien. Cada habitación tenía su baño, que no era el mejor del mundo pero cumplía con sus funciones perfectamente. No era este un viaje de primera clase ni mucho menos.
 
El primer problema iba a ser el idioma. Casi nadie hablaba inglés en este grupo, excepto yo. Y para eso estaba yo allí y ya lo habíamos acordado antes. Casi todos quisieron ir a ver la parte vieja de la ciudad y los templos, pero sugerí que por la hora que era, cerca de las 5 de la tarde, no merecía la pena desplazarnos nuevamente y nos quedamos en Thamel, que tenía mucho que ofrecer. Los precios de Nepal son muy aceptables y pudimos comer nuestra cena por allí, más tarde tomar una cerveza en otro sitio. Todos estaban muy animados. Katmandú está a un poco más de 1300 metros sobre el nivel del mar y no requería un descanso de adaptación, como sucede en otros sitios del Himalaya.
 
En total había tres días enteros planeados para Nepal y había que aprovechar cada uno de ellos al máximo. Fuimos con un taxi hasta el centro e hicimos el resto del camino a pie, pasando por el concurrido bazar hasta que llegamos a Durbar Square, en donde están los templos y la parte más antigua de la ciudad. Tuvimos que pagar un poco cosa para el cuidado de los monumentos, que fue lo único por lo cual nos hicieron pagar en Katmandú aparte del visado. Los templos están en muy buen estado. Yo los he visto hace 20 años por primera vez y estaban en estado deplorable. La ayuda de los turistas suerte efecto.
 
A los lados de la calle había vendedores que nos querían hacer comprar “antigüedades” de lo más legítimas, recuerdos de Nepal, cosas de todo tipo en general. Obviamente uno que otro caía en sus redes, pero conseguí que nuestro grupo fuese bastante ahorrativo. Que gasten lo que quieran, pero que después no me digan que ha sido un viaje caro. Es caro para el que gasta mucho, eso es cierto. Todo este viaje desde Málaga hasta aquí lo he organizado por 1550 Euros por persona, incluyendo vuelos y transportes en tren, hoteles. No incluye comidas aparte del desayuno ni impuestos de aeropuertos o monumentos o museos. Este precio nos lo han ofrecido agencias de viaje para visitar Delhi por una semana y nada más. Creo que mi cálculo ha sido positivo en este sentido. La gente de nuestro grupo no tenía nada más que pagar que por sus comidas, que no cuestan mucho realmente, por sus bebidas y por sus gustos personales.
 
Como toda esta zona de Katmandú está muy visitada y la ciudad tiene un índice alto de población, había mucha gente en las calles y muchos vendedores ofreciendo de los más variados artículos. Siempre se nos perdía alguno de los del grupo, pero lo volvíamos a encontrar prontito. Yo me había hecho de un teléfono móvil nepalí, para que se me pudiese ubicar en cualquier momento en cualquier parte del viaje. Lo mismo lo haría para India.
 
En el valle de Katmandú visitamos Bhaktapur (Badgaón) y Patán. Bhaktapur y Patán fueron dos mini-reinos en el pasado, el primero está a unos kilómetros y el otro justo al lado (sur) de Katmandú.
 
Bhaktapur es un enorme complejo de histórico de gran importancia y belleza. Visitamos la plaza principal, los templos y alojamientos del antiguo emperador, el estanque sagrado con las cobras de piedra, el parque y un museo muy interesante. Esta visita puede durar dos o tres horas, dependiendo del tiempo del cual se disponga. Patán es un sitio muy bonito que está al sur de Katmandú y tiene su propia Durbar Square con templos y palacios. Una serie de estatuas adornan las calles y la gente es muy gentil. El sol nos acompañaba en todo nuestro recorrido, lo que hace que cualquier ciudad sea más agradable desde el primer momento. No lo vamos a negar.
 
Mi restaurante preferido en Patán está en la misma esquina sur del Durbar Square y allí sugerí comer. La comida que nos ofrecían era muy variada y muy deliciosa. Comimos varios platos diferentes. Como se trata de un restaurante en la primera planta, teníamos la vista puesta en la plaza y lo que iba aconteciendo.
 
Al día siguiente teníamos la opción de hacer una excursión a un mirador en el Himalaya, que nos dejaría ver el Everest y el Annapurna. Siempre dependiendo del clima, yo ya lo he visto varias veces, pero en alguna ocasión ha fallado. El viaje hasta allí nos ha llevado por bancales, arrozales y pueblecillos con muchos niños muy curiosos, todos vienen a vernos. Nos entretenemos con ellos. Quieren monedas, les damos algunas, se van corriendo y felices. Al rato retornan…
 
Por las noches cenábamos juntos y nos entreteníamos en los restaurantes con música local o siquiera música de fondo, con mesas afuera, bajo el cielo lleno de etrellas, con bebidas frías o cervezas, o paseando y haciendo las últimas compras. No es lo mismo Katmandú que Torremolinos, eso es seguro…
 
Nos despedimos de Katmandú con una cena todos juntos, al día siguiente volábamos a Benarés (Varanasi), que estaba en nuestros planes, la ciudad más sagrada de la India.

Todos los datos de este viaje, están detallados en el itinerario 5 en http://www.indiamisteriosa.es

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Últimos comentarios

viajeramalaga dice:
Te digo lo mismo de antes, buen relato! Estoy de acuerdo contigo, en un viaje así no se busca lujo, sólo lo necesario para el descanso y el aseo, limpieza y sencillez es buen combinado. En cuanto al costo me parece muy bien, más que bien y como dices, los gastos superfluos es cosa de cada quien, yo cada vez compro menos recuerdos, es mejor conocer y llevarte los recuerdos en tu cabeza.
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