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Viaje a Machu Picchu en moto - octubre 2010
Escribe: changuitoargentino
Viaje realizado con Pochi en Moto, Yamaha Dragstar XVS650A, a Machu Picchu entre el 12-10-10 al 02-11-10
Día 14. El Regreso. Cusco - Arequipa
Juliaca, Perú — lunes, 25 de octubre de 2010
Comenzamos juntos el regreso medianamente temprano, el objetivo era llegar a Arequipa de un tirón, yo tenía que pasar por Juliaca para visitar nuevamente el mecánico para que le diese otro “apretón” al escape por que ahora se había aflojado un tornillo del brazo que lo sostiene y cualquier pocito que agarraba con la moto hacía un pequeño golpecito que realmente me jorobaba demasiado y no es que sea maníaco obsesivo, pero para los que tenemos moto sabemos que cualquier pequeño ruidito que haga nuestra moto fuera de lo que puede considerarse normal, nos pone un poco intranquilos.
Comenzamos el regreso a un ritmo parejo, las motos estaban en buena forma, Luis comentó que también pensaba pasar por Juliaca para que el mecánico le ajustase un poco el torpedo de la moto por que estaba un poco flojo, por otro lado yo sabiá perfectamente que en ese regreso, a pesar que íbamos a un muy buen ritmo tenía que atravesar esos 60km de ruta fea, demasiado, que me tocaba transitar luego del pueblo de Pucará.
Con respecto a este pueblo, Pucará, yo tenía la sangre en el ojo y la verdad que tenía ganas de cruzarme con el Intendente, gobernante o como se llame, pero de solo pensar que dentro de la taberna que este político tenía, estaba custodiado por “la mesa de los gordos” y que cualquier cosa que yo dijese implicaba tener que romperle los puños con mi cara a todos ellos, ganas no me faltaban, pero sinceramente sería una pavada, problemas sin sentido, asi que, a pesar que me costaba, quería sacarme esa idea de la cabeza.
Entre subidas y bajadas, curvas, curvitas, curvones y contra curvas, curvitas y curvones, disfrutábamos de todo el paisaje que hicimos de noche con Pochi y no me cansaba de admirar la cantidad de cultivos y la gente trabajando la tierra, por momentos Luis tomaba la delantera, por momentos Ale y por momentos yo, por ahí nos perdíamos de vista, ya que a veces aminorábamos la marcha ya que algo nos llamaba la atención, en un momento aceleré mi marcha y aprovechando la plena luz del día en esa zona tan complicada por lo que ya expliqué con respecto a que cualquiera se puede cruzar en la ruta sin previo aviso, animal o ser humano y perdí de vista a los muchachos que quedaron detrás varios kilómetros, mi intención era llegar primero a Juliaca por el tema del mecánico.
Al llegar a un pueblito muy pequeño me quedaba poca nafta para hacer el trayecto que faltaba para Juliaca y sabía que ahí había una estación de servicios con un par de grifos, al llegar me dice la señora que no había luz y me indicó que en la próxima curva vendía en galones, suelta. Me dirigí ahí y una coya me atendió, le pregunto si tenía nafta y me dice que no, ahí me descoloqué, “qué hago??”, pensé y me acordé que Ale y Luis venían detrás y que ellos tenían sendos bidones de nafta en sus Transalps, estaba yo tratando de resolver el tema de la nafta y sale el hijo de la coya y se ve que le pregunta qué andaba yo buscando y ella le dice “no se, no entiendo” y ahí lo cacé al vuelo, “señora busco nafta, bencina, gasolina, combustible, alconafta…” y ahí me entendió, no exagero. Y me cargó con una jarra similar a una cafetera de aluminio que luego entendí que era la medida exacta del galón.
Continué la marcha, paisajes que ya había visto y otra vez la monotonía de la montaña, otra vez Pucará y no quise mirar hacia el restaurante del gobernante para no tentarme, otra vez el camino horrible de unos 60km, pensé que ahí me iban a alcanzar los compañeros pero no, llegué a Juliaca, cargué nafta, siempre de 84octanos, ya sabía que no se conseguía de 90 y menos que menos de 95 y en medio del tránsito infernal, a pesar que circulaba yo por la circunvalación llegué al Mecánico, saludos, otra vez el “ahorita se lo soluciono” y mientras esperábamos, el desayuno del hotel no había sido demasiado bueno, como tenía hambre atacamos maníes, papas fritas y gaseosas, Pochi pidió permiso a la coya que atendía el almacén al lado del mecánico para pasar al baño y para mis adentros pensé “que Dios te ayude”, ya que cada baño que uno visita es una sorpresa y lamentablemente no demasiado agradable. Todo bien por suerte, al menos salió de la casa de la señora con cara de felicidad. Se hizo amiga de la coya y mientras me reajustaban el escape se contaron sendas vidas, muy amable la señora. Nos permitió sentarnos en la única mesa con un par de sillas que tenía el almacén por que afuera el sol todo lo derretía, el mecánico terminó con la reparación y al preguntarle yo cuanto era (había estado 1 hora con la moto) me dice “pa’ la gaseosa nomás”, le pagué y otra vez ruta, de los muchachos ni novedades.
No me equivoqué al pensar que ellos habían seguido de largo y fue por un motivo, Alejandro comenzó a sufrir el Síndrome de “quiero huir de Perú, ya tuve suficiente” y mas aún de Juliaca, según Luis la frase de Ale fue “vámonos ya de este pueblo, es imbancable”, comentó esto seguramente ni bien vió la primera moto-taxi, por que uno les toma como una especie de aversión a las mismas por su forma de manejarse, digamos que Luis comenzó a sentir una sensación inveterada de desagrado u hostilidad hacia los caminos y ciudades de Perú, había sido demasiado ya para el, entre su mal humor y desesperación por llegar a Arequipa Luis atraviesa una esquina y así, de la nada salió una moto del tipo calle y de lleno le dio en el baúl lateral de su moto, el motociclista que manejaba la moto chocadora, como dije, ni siquiera miró, entró a la avenida como venía y obviamente rebotó con la Transalp que firmemente soportó semejante golpe y sacudió por completo la osamenta de Luis y según dicen y cuentan fue fuerte el golpe del choque, como resultado del mismo al impactar contra el baúl de la moto el tipo cayó desparramado, el tema es que venía con dos nenitos arriba de la moto, los mismos salieron despedidos de la misma, los chicos para un lado el conductor para otro y Luis se mantuvo estoico sobre su moto, lo que no se pudo evitar fue el desparramo de las cosas que tenía en ese baúl, una señora que fue la primera en llegar, en vez de ayudar a los chiquitos caídos, los cuales se levantaron como resortes y se pararon uno junto al otro como esperando el reto seguramente de su padre, por que no era susto lo que tenían, sino miedo a su padre, obviamente totalmente alcoholizado… como decía, la señora que primero llegó en vez de ayudar a los nenitos se fue directamente al humo de las cosas que habían caído de la moto y señalado el piso pregunta a viva voz “y esto que es?” y Luis totalmente descolocado por la actitud de la señora le contesta “yerba, señora. Yerba” Olvidarse acá en Juliaca de pedir papeles, seguros, datos, etc. Acá vale todo y que se le puede pedir a un hombre cuyo estado de beodez era mas que aceptable? Nada, mejor seguir y no perder el tiempo, en fin.
Juliaca, ciudad desprolija, endemoniada, anárquica e incontrolable, pero igual me gusta, esa sensación de “acá en Juliaca hacé lo que quieras que nadie se fija en nada” me encantó, casi que estoy cambiando de opinión, ahora quisiera que todos los habitantes de Juliaca, incluidas sus motos-bicicletas-taxis vayan para Argentina, asi que por ahora ya no quiero mas a mi querida Argentina habitada por los Chilenos, ahora la quiero como Juliaca, totalmente desordenada y sin reglas, pero sin violencia, tal como es acá.
En Juliaca compramos un ananá entero, lo hicimos pelar, cortar en rodajas, exquisito!! Y lo fuimos comiendo por la ruta, tranquilos.
Nos agarró la noche en la ruta, frio, subidas y bajadas, cuestas y mas cuestas del camino ya recorrido a la ida hacia Cusco, de los muchachos ni señales, pero cuando preguntamos en un puesto de control nos dijeron que ya había pasado, la entrada a Arequipa fue un descontrol por el desorden del tránsito pero llegué nomás al hotel que tan bien nos habían atendido en nuestra corta estadía que estuvimos camino a Cusco, prolijito y con muy buena onda por parte de los empleados, totalmente recomendable.
Algo cortito: hacía mas de 2 días que Pochi estaba triste por que en Iquique compramos muchas pavadas en la famosa Zofri, o sea Zona Franca (no se aún por que le dicen Zofri en vez de Zofra), entre las pavadas que compramos, ella se compró unos hermosos anteojos Armani a muy buen precio, eran 2 pares al precio de 1, o sea, un par ella y otro par Alejandro, el tema es que ella juraba y perjuraba que se había olvidado los anteojos en el hotel al cual acabábamos de arribar junto con 2 perfumes, la suma de las 3 cosas juntas era importante, o sea… era como para estar “triste”, preguntamos en el hotel, casi exigiendo la aparición con vida de los perfumes y el par de anteojos, de buena manera, pero dando por sentado que habían quedado en la habitación donde habíamos estado alojados, la respuesta fue negativa, en fin, es como que uno se siente con mas bronca y ahí me enojé yo pero sin expresarlo, me molestó que se ensuciaran con esas cosas que quedan olvidadas en la habitación sabiendo que la gente luego lo reclama, en fin. Había que resignarse, igualmente cuando llegamos a la habitación desarmé todo el equipaje, desparramé todo y en el equipaje estaba lo que supuestamente habíamos perdido, en fin. Alegría, disculpas respectivas y aquí no ha pasado nada, excepto los 2 días de amargura que había pasado Pochi por “la pérdida”.
En el hotel ya estaban Alejandro y Luis, nos saludamos y nos alegramos por saber que estábamos todos bien a no ser por el choque que sufrió Luis. Pochi se fue a la cama y nosotros 3 nos fuimos a comer a la Parrilla Argentina del centro, no estuvo muy buena la comida como la primera vez que fuimos, pero si estuvo buena la cuenta, me recordaba el video de Peter Capusotto y su ya famoso “uy!!! Nos rrrrompieron el orrto”, listo, cenamos, marcha lenta hacia el hotel y a dormir.
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Capítulos de este diario
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1
Inicio del Proyecto
Buenos Aires, Argentina | 16 de septiembre de 2010
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2
Inicio del Viaje (la previa)
Buenos Aires, Argentina | 12 de octubre de 2010
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3
Dia 1 del viaje. Buenos Aires - Rafaela (Santa Fe)
Buenos Aires, Argentina | 12 de octubre de 2010
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4
Día 2 del Viaje. Rafaela - Pozo Hondo
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5
Día 3 del Viaje, Pozo Hondo - Purmamarca
Pozo Hondo, Argentina | 14 de octubre de 2010
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6
Día 4. Purmamarca-Paso de Jama
Purmamarca, Argentina | 15 de octubre de 2010
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7
Dia 5. Paso de Jama - Iquique
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8
Dia 6, Iquique (día de descanso)
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9
Día 7, Iquique-Arica
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10
Día 8, Arica-Ilo
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11
Dia 9. Ilo-Arequipa
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12
Día 10. Arequipa (día de descanso)
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13
Día 11. Arequipa-Puno
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14
Día 12. Puno-Cusco
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15
Dia 13. Cusco-Machu Picchu
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16
Día 14. El Regreso. Cusco - Arequipa
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17
Día 15. Arequipa - Arica
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18
Día 16. Arica - Iquique
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19
Día 17. Iquique - Caldera
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20
Día 18. Caldera - La Serena
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21
Día 19. La Serena - Mendoza
Puente del Inca, Argentina | 30 de octubre de 2010
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22
Día 20. Mendoza - Villa Mercedes
Ciudad de Mendoza, Argentina | 31 de octubre de 2010
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23
Día 21. Villa Mercedes - Buenos Aires
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24
Día 22. Buenos Aires
Buenos Aires, Argentina | 17 de noviembre de 2010
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