Tras la aventura del desierto, llegamos a Jodhpur que es tan grande y caótica como otras que vimos después, pero tan fascinante como el resto del viaje...
En primer lugar hay que decir que la distancia entre de donde estábamos hasta Jodhpur es larguísima, con lo cual no llegamos con mucho tiempo para poder elegir el hotel, y donde nos quedamos no era precisamente uno de los mejores... luego fuimos a ver lo que llaman El Pequeño Taj Mahal, que es una auténtica maravilla.
A continuación Anil nos llevó al fuerte de Jodhpur, desde donde se divisa la enorme ciudad azul (así la llaman los indios). Fotos maravillosas. Luego se puede bajar a pie por una cuesta hasta el mismo centro de la ciudad, donde está la plaza de la torre ( nuestro hotel estaba muy cerca). La bajada es super fácil, Anil nos lo explicó genial.
Cerca de la plaza de la torre, atención. LASSI. Una palabra que no podréis olvidar.
Podéis probar muchos Lassi en India, es verdad. Mirad, yo tengo cierta prevención a la lactosa y no puedo abusar. Nuestra amiga Luisa compró un Lassi natural en la tienda famosísima (ver foto) y me dio a probar una cucharada. Nos dijeron que claro, que con la leche y los yogures había que tener cuidado, que si tal... bueno dije yo, total una cucharada no creo que pase nada.
Pues claro que no pasaba nada!!! Un producto así es una auténtica flipada. Su sabor es excelso, formidable, su textura única (super cremosa) y conforme entra en tu cuerpo dices "Esta exquisitez sin parangón, es totalmente imposible que me haga el menor daño". Al contrario, su perfección te transporta a otra dimensión. No exagero, es lo mejor que he comido en mi vida, y me lo zampé casi entero. Ja jajaja . Ir a Jodhpur y no comerse un Lassi de esos es desperdiciar el viaje. No exagero nada.
Luego cenita en hotel (otra vez evitando el picante) y a dormir. Qué chulada de día!!!