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Norte de la India: Delhi, Jaipur y Agra
Escribe: damelo1980
Un relato muy explícito de todo lo que tuve la oportunidad de conocer en mi viaje a la India entre febrero y marzo de 2009... Simplemente un país de contrastes pero hermoso... Siempre tienes algo nuevo que te sorprende a la vuelta de la esquina...
Jaipur: la ciudad rosada de Rajasthan.
Jaipur, India — domingo, 1 de marzo de 2009
En la vía hay varios peajes que te cobran cerca de $35Rs por carro particular. Es frecuente detenerse en los paraderos a tomar algo o entrar al baño pero en la mayoría de ellos la comida es costosa, por lo que debe evitarse comprar comida o cualquier artesanía en esas tiendas pues los precios son para turista gringo adinerado. Durante la primera parte del trayecto en el estado de Haryana se observan amplias llanuras verdes y muchos poblados pequeños a la orilla de la vía, así como varios camiones típicos indios marca TATA (en la India todo es marca TATA, sólo falta ropa interior marca TATA) transportando toda clase de materiales y tienen calcomanías de todos los colores posibles y dibujos de vacas, camellos o dioses. Es imprescindible que en la parte trasera del camión diga "Please Horn" lo que indica que por favor pite al camión cuando vaya a sobrepasarlo supongo... esa debe ser una de las explicaciones del porqué también en las carreteras interestatales se escucha que pitan y pitan los conductores por cualquier cosa! Es algo cultural, les fascina pitar y hacer ruido!
Otra cosa es que ellos paran en cualquier tienda de carretera en las mañanas y se les puede ver en calzoncillos, con un cubo de agua y un trapo, metidos en los tanques de agua limpiándose el cuerpo con el trapo y lavando sus camiones... es bastante peculiar! En la segunda parte del trayecto empiezan a estribarse algunos cerros áridos y el paisaje se torna un poco más desértico indicando que estamos ingresando al estado de Rajasthan. Tuvimos la oportunidad de parar en uno de sus pequeños poblados, y creo que por ser domingo había gran cantidad de gente en la calle. De repente empezaron a llamarnos unos hombres desde una pequeña barbería y a hacernos señas que indicaban que nos estaban invitando a afeitarnos en su barbería! Jajaj, ingresé a ver cómo era el sitio y pues la gente me recibió muy amablemente, me miraban de pies a cabeza como un bicho raro y me preguntaban mi nombre y de qué país era... eran muy graciosos! Todos con sus peinados típicos hindúes y su bigote, pidiéndome que me sacara fotos con ellos y se las mostrara... ellos se ubicaban en la foto y se reían! Parece que les gustaba mucho mi cámara!... la gente de las zonas rurales es aún más amable que la de las mismas ciudades, y tienen algo mejor que es su inocencia... en la gran mayoría de los casos se acercan a ti sólo por curiosidad, para entablar conversación o sólo para tomarse fotos contigo, no siempre para pedirte dinero como es muy común en Delhi.
Llegamos a Jaipur al mediodía y la primera impresión que te causa el ingreso a esta ciudad es bueno, en la zona centro que es la parte más antigua se ven muchos edificios construidos en color rosado oscuro (casi café) como medida para reducir el intenso resplandor de los rayos del sol hace más de 130 años cuando se le iba a dar la bienvenida al príncipe Alberto, consorte de la reina Victoria de Inglaterra. En esta ciudad hace bastante calor, y eso que en marzo no es tanto pero en mayo perfectamente puede subir hasta los 45°C. Además la humedad es bajísima (20%) lo que hace que el calor se sienta intensamente.
Jaipur es la capital del estado de Rajasthan y fue fundada en 1727 por el Maharajá Sawai Jai Singh II. Ahora ya tiene más de 3.4 millones de habitantes y pues es una de las ciudades de la India que más planeación ha tenido para su construcción y crecimiento. También es muy reconocida por la joyería, cuero, textiles y los artículos fabricados en mármol, madera y piedra. Nos hospedamos en el hotel Arya Niwas en Sansar Chandra Road.
El hotel es bonito, tiene restaurante propio y parece ser que es económico. Luego de almorzar (la comida rajasthaní tiene muchas verduras, muchas más que la comida de Delhi) decidí salir cerca del hotel a buscar una venta de licor para tomarme una cerveza... el calor era horrible. A 3 cuadras había una en la cual pregunté al vendedor cuánto valía una cerveza en lata... el me respondió que $50Rs.
Yo le entregué un billete de 500Rs y bajé mi mirada para cerrar mi bolso, cuando volví a mirar el tipo me estaba hablando cosas que no entendía y tenía en su mano un billete medio roto de 100Rs, insinuando que yo le había entregado ese billete roto y me entregaba 50Rs de devuelta que era lo que sobraría si hubiera pagado con un billete de 100Rs... en ese momento me dio muchísima rabia y le grité: "No way! You are a cheater, give me back my 500 rupees!" y empecé a hacer el escándalo... al verme la cara de enojo y toda la gente mirando la escena, el tipo como que se preocupó y yo pensé... qué bien, me va a devolver mis 500 rupias... pero no, el descarado me sacó más cervezas en lata y me ofrecía devolverme 100 rupias y empacarme 8 cervezas en lata... nooo! le grité, y después de discutir otro rato al menos logré que me diera 450 rupias de vuelto y mi cerveza... en la India hay mucha gente amable, pero como en todas partes no falta el ladrón y saben hacerlo muy bien... además como saben que eres turista creen que te pueden engañar fácilmente, por lo que hay que estar atento, muy atento a la hora de sacar tu dinero y de comprar cualquier cosa.
En la tarde salimos en el bus para ir a conocer el Bapu Bazar que queda en la zona céntrica de la ciudad. Al llegar el bus parqueó en un sitio llamado Ram Niwas Garden, es un parque con zonas verdes donde puedes ver gran cantidad de niños y jóvenes jugando. Es muy común ver que estén jugando criquet, de hecho es el deporte nacional y a la gente le encanta! Allí cerca queda el Bazar. Como en todos los mercados de la India está lleno de gente. Puedes encontrar todo tipo de artículos y pues la diferencia es que acá, además de las vacas que caminan orondas por entre las tiendas de ropa, artesanías y demás, los perros que duermen tirados en plena calle, también hay decenas de monos que saltan encima de los techos del mercado... están por todas partes y en familias numerosas! También se ven muchas mujeres musulmanas vestidas con burkhas negras que les tapan sus caras. En Jaipur también se ven ventas de marionetas que son típicas de la región de Rajasthán, son muy bonitas. A pesar de tener mucha gente y puestos de venta es mucho más organizado que los mercados de Delhi.
Luego de dar vueltas por el mercado con ese sol tan fuerte, decidí ir con mi compañera de Chile a buscar una cerveza helada... preguntamos pero nos dijeron que cerca de allí no había donde conseguirla. En la India no es fácil encontrar sitios en que vendan bebidas alcohólicas tan fácilmente... deben ser Wine & Beer Shops o bares (que normalmente están o en los malles comerciales o en los hoteles). Salimos a la avenida (MI Road) y tomamos un moto rickshaw (Tutu) para que nos llevara al hotel más cercano (Maharaja Hotel) por $30Rs. Allí por fin pudimos entrar a un bar que quedaba en el sótano del hotel. El bar era oscuro y sólo había hombres, por lo que les pareció muy raro que mi compañera entrara conmigo; de hecho, sólo hay un baño (que estaba cochinísimo por cierto) y no para hombres y mujeres por separado. Allí pedimos una cerveza Haywards 5000 que nos costó $75Rs cada una y conversamos un rato mientras esperábamos también a que bajara el sol que estaba bastante fuerte. A pesar de estar metido como en un hueco también te dejan fumar en el sitio.
A la vuelta decidimos tomar un bici rickshaw y conversamos un poco con el que lo conducía... debe tenerse buen estado físico y buenas piernas para conducir este aparato, más con la gran cantidad de huecos que hay en la calle, el tráfico caótico y el peso de 2, 3 o hasta más personas que normalmente se montan en este carrito... para comprobarlo decidimos decirle al señor que nos dejara probar cómo era conducirlo... primero empezó mi compañera de Chile y comenzó a pedalear por plena calle y hacer sonar la campanita ante la mirada atónita y las risas de la gente que pasaba... los hombres especialmente la miraban y quedaban sorprendidos... supongo que para ellos una mujer blanca montada en un rickshaw debe ser algo novedoso, tanto como lo era para nosotros conducirlo! Luego ella se bajó y yo pedaleé otro rato hasta que llegamos al sitio donde estaba nuestro bus... no es tan difícil como parece, pero para mí lo más complicado fue lidiar con el tráfico y los carros que sientes que te van a arrollar y tirar al lado de la calle! Fue muy divertido conducir el "Rasta Jaipur" que es el nombre que nuestro conductor le puso a su carrito... de hecho todos tienen un nombre en su parte trasera!
Llegamos de vuelta al hotel algo cansados, probé el famoso jugo de Litchi, fruta muy difundida en la India. Es como un mamoncillo colombiano pero con cascarita roja y el sabor es algo diferente y más dulce (de hecho es una de las frutas exóticas más finas que hay), es muy bueno. Ya en la noche la temperatura baja mucho más, sin llegar a ser demasiado fría (20°C).
Al día siguiente debíamos ir a visitar Tilonia, una pequeña aldea que es autosostenible y maneja páneles solares para cocinar, además de todo un sistema montado para recolección de residuos y aguas negras. Queda a 80 km de Jaipur en la vía a Mumbai. El calor es terrible, pero al menos hacen buen uso de este recurso (poco llueve y los niveles de radiación solar son muy altos durante todo el año) para cocinar o calentar agua. Cerca de esta pequeña aldea pasa el famoso ferrocarril indio, con sus vagones de color azul y repleto de gente como es costumbre. El ferrocarril comunica gran parte del país y es uno de los medios de transporte más difundidos especialmente entre la gente de bajos recursos pues los tiquetes suelen ser económicos. Es tan grande que de hecho es uno de los más grandes del mundo (40000 millas de líneas férreas) y es la empresa del mundo que más empleados tiene (1.4 millones).
Las mujeres son las encargadas de operar y reparar todos los paneles solares, y esto hace parte de una iniciativa del gobierno indio para capacitar a las mujeres en estas labores. De hecho, en esta aldea hay varias mujeres de África y Bolivia que vinieron a capacitarse en el uso, montaje y reparación de páneles solares y de lámparas solares para luego volver a sus países de origen y montar en sus comunidades estos sistemas, ya que hay muchos de ellos que ni siquiera tienen energía eléctrica en sus hogares. Es una zona bastante árida y desértica, el agua que utilizan siempre la extraen de pozos subterráneos. En la aldea pudimos ver danzas típicas de la zona, un grupo de música autóctona y varias máscaras construidas por ellos. A la hora del almuerzo tocó nuevamente comer con la mano, acá no había cubiertos y debías quitarte zapatos y medias para ingresar a la zona de comidas y sentarte en el piso sobre unas esteras. Se pasa por una ventanilla donde alguien te servía el curry de pollo, arroz, vegetales, chapati y dal en un plato metálico (como los usados para dar de comer a los soldados en los batallones) y te dan un vaso para que saques agua de un recipiente de barro. Es todo muy sencillo pero la comida es buena. El comer con la mano de verdad que es más difícil de lo que parece, y por nada del mundo se les olvide tomar varios trozos de chapati porque es el que sirve para recoger las bolitas caldudas que haces con la mano y así podértelas llevar a la boca... de lo contrario estarás pescando lentejas y pedazos de carne en un montón de salsa! Al final debes lavar tu propio plato y tus manos para salir del área de comidas.
De vuelta para Jaipur paramos en una tienda de carretera para tomar algo frío pues hacía mucho calor... esta tienda no era como las otras en las que nos bajamos antes, esta era mucho más sucia y estaba llena de moscas por todas partes... obviamente los precios sí eran más cómodos que en casos anteriores! Una gaseosa en lata me costó sólo $25Rs mientras que en las otras tiendas me había costado el triple. Cerca de las 5pm estábamos llegando de vuelta a nuestro hotel. Mis compañeros ñoños estaban dizque cansados entonces decidí salir (nuevamente sólo con mi amiga de Chile, ella era la única que se animaba conmigo a salir a conocer) a aprovechar las últimas horas de sol para conocer un poco del centro de Jaipur.
Tomamos un Tutu que nos llevó por $50Rs hasta el Palacio de los Vientos (Hawa Mahal). Como ya estaba cerrado, pues sólo lo vimos por fuera. El Hawa Mahal fue construido en 1799 por el rey para que las mujeres reales pudieran ver lo que sucedía afuera en la calle a través de sus 152 ventanitas pues les tenían prohibido salir. Hoy en día es uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad y es visitado por muchos turistas. Allí nos encontramos un chico que nos llevó a su tienda pues mi compañera quería comprar unas camisas y chalecos. El chico hablaba buen inglés por lo que nos fue fácil entendernos. Luego de allí le dijimos que nosotros queríamos ir a visitar el City Palace, a lo cual él se ofreció a llevarnos pero antes nos pasó por todas las tiendas seguramente de sus conocidos... de joyas, de artesanías, de lámparas... de todo, seguramente si nosotros compramos en alguna de ellas a él le darán una pequeña comisión (como para variar terminamos comprando en varias de las tiendas... jajaj). El chico se llamaba Trilok y nos hicimos buenos amigos de él. Luego nos llevó por fin al City Palace, pero ya estaba de noche y no dejaban entrar. El City palace está ubicado en todo el centro de la ciudad antigua y cubre casi una séptima parte de ella. Es un complejo de construcciones antiguas (1729) rodeadas por murallas y que dentro tienen jardines y edificios. Su arquitectura es una mezcla de estilo mughal y rajput e incluso el mismo Palacio de los Vientos pertenece a este gran complejo. Es bastante bonito, lástima que no pudimos entrar.
Trilok nos llevó después a su tienda (la de su familia) para que miráramos algunas de las cosas que tenía. Son muy buenos convenciéndote! Obviamente quería que también compráramos en su tienda. Allí nos presentó a su primo Vishal quién también resultó siendo muy buen vendedor... luego de mucho regatear logramos que unas camisetas que queríamos comprar nos las dejara casi a la mitad del precio inicial! "You are good bargaining" nos decía el hombre y se reía. Como ya nos había preguntado de dónde éramos pues nos hicimos amigos fácilmente pues también hablaba inglés y español... resulta que él había estudiado negocios internacionales en Alemania y la tienda era de su familia... entonces pues nos quedamos conversando en su tienda e incluso nos invitó a a Chai y a cerveza... la gente es muy amable (y confiada) y puedes hacer amigos con más facilidad de la esperada. El tipo no tomaba alcohol pero nos acompañó a tomarnos la cerveza que mandó a comprar con su primo Trilok para nosotros.
Terminamos hablando con él hasta del significado del amor para ellos, que los indios consideran que sólo se debe tener una pareja y para toda la vida pues es algo que se siente de corazón y alma, que se sientan de esa manera peculiar en el piso porque es una postura buena para la digestión porque alinea los chakras de no sé qué... que las prostitutas y los gays son expulsados de la familia y hacen de cuenta que se murieron... etcétera etcétera. Luego conocimos la casa y la familia de Trilok que vivía al lado de la tienda. Nos presentó a su madre y a su abuela... lo que me sorprendió es que el baño quedaba afuera de la casa y tenía su propia llave... distinto ¿no?
Luego Vishal nos invitó a dar una vuelta por la ciudad en su carro. Fue muy amable con nosotros. Aunque ya eran más de las 8pm, Vishal nos llevó a un bar "clandestino" a comprar unas cervezas para llevar mientras íbamos en el carro. Yo entré al sitio y era un bar algo escondido, lleno de hombres bebiendo y fumando, muchos borrachos y mucho ruido... vasos quebrados y muy sucio. La verdad no era el mejor sitio para pasar toda la noche pero yo sólo iba a comprar unas cervezas y unos cigarrillos ($50Rs cada cerveza, $50Rs el paquete de cigarrillos).
En seguida Vishal nos llevó a un mirador a orillas del lago Man Sagar, donde puedes escuchar los ruidos que hacen las aves migratorias que llegan al lago durante el invierno, el croar de las ranas y tener una vista de parte de la ciudad y el lago... es un paisaje muy bonito y relajante. Allí nos sentamos a conversar un rato hasta que ya a eso de las 11pm fuimos de vuelta a nuestro hotel y nos despedimos de nuestro amigo Vishal, el que siempre nos ofreció que cuando volviéramos a Jaipur lo llamáramos para hospedarnos en su casa... de verdad que muchos indios son amables, atentos y afectuosos (incluso entre los mismos hombres) en grado tal que nosotros no lo comprendemos bien.
Es muy escaso encontrar alguien que en sólo 30 minutos ya diga que tú eres su amigo, que te invite a cerveza, a conocer la ciudad y que te lleve hasta tu hotel sin recibir nada a cambio distinto a tu compañía. Más se sorprende uno viendo los chicos y grupos de hombres en la calle que caminan tomados de la mano o abrazándose de la manera más natural demostrándose abiertamente su amistad, algo que en occidente podría parecer conducta de gays o algo así pues pareciera que sólo a las mujeres se les tiene permitido socialmente hacer ese tipo de demostraciones de afecto en público. Deberíamos aprender muchas cosas de los indios, como su amabilidad, espiritualidad, sencillez y falta de malicia para las cosas, es algo que nos hace mucha falta en occidente.
Al día siguiente salimos del hotel con destino a Delhi, pero antes de eso pasaríamos por el Jal Mahal y el Fuerte de Amber, otros sitios turísticos de Jaipur. El Jal Mahal o palacio del agua era la residencia de la familia real en el año 1799 y está construido en el medio del lago Man Sagar en la vía que de Jaipur conduce hacia el Fuerte de Amber. Al sitio no se puede acceder pues están haciéndole unas reformas entonces sólo puede verse desde la orilla del lago. Hay un paseo peatonal que bordea el lago que a propósito no se ve muy limpio! Sin embargo, el paisaje es bonito y cerca puedes encontrar hombres con sus camellos para montarte en ellos, tomarte unas fotos o dar un paseo corto por $50Rs por persona. Los camellos son bastante amigables y tiernos y aunque puede dar un poco de susto montarte en ellos (pues se arrodillan tanto para levantarse como para volver al piso y que te puedas bajar) ya cuando estás encima no te quieres bajar.
Luego fuimos hasta el fuerte de Amber, una de las principales atracciones de Jaipur y con gran afluencia de turistas que lo visitan. Queda a 11 kilómetros de Jaipur y fue construido 1592 durante el reinado del Raja Man Singh que era el comandante en jefe del ejército de Akbar. Es una mezcla de estilos mughal y rajput como gran parte de las construcciones emblemáticas de Jaipur. Al llegar y bajarnos del bus es necesario contratar un carrito que te lleva hasta la entrada del fuerte como tal. El ascenso es empinado y un poco largo.
En la entrada del fuerte pudimos ver varios encantadores de serpientes que con sus flautas y movimientos logran mantener las cobras en posición de ataque sin que lo hagan. Hay varios mitos acerca de esto, como que a las cobras les cortan los colmillos y luego de varios días mueren, que les dan sedantes para que sean menos agresivas... entre otros. Lo cierto del caso es que lo hacen por dinero y luego de que te detienes a mirar cómo hacen para "encantar" a sus cobras, seguramente te pedirán una colaboración económica. En mi caso me dio por acompañar al señor con otra flauta y tocarle a la cobra la cual parecía no inmutarse y sólo miraba cada una de las dos flautas... cuando me dio por dejar de tocar la flauta la cobra intentó atacarme y yo metí un salto hacia atrás, ante lo cual el dueño siguió tocando su flauta y el animal continuó como "embelesado" por el movimiento y sonido de la flauta... jejej, me dio un poco de susto pero al menos no me pasó nada y sólo terminé dándole como $20Rs al encantador de cobras.
El transporte hasta la entrada del fuerte es en un jeep para 8 personas que te cobra $450Rs ida y vuelta más $10Rs por persona de "tip" o propina por sus servicios. Ya en la entrada es sólo caminar un poco por una senda empinada y ya está... se llega a la plaza central del fuerte de Amber. Allí puedes ver gran cantidad de elefantes hembra pintadas de colores vivos sus trompas y llevando en su lomo turistas. También se ve a la derecha del fuerte la entrada para el palacio de cristal, una de las atracciones del fuerte de Amber. En la plaza principal puedes encontrar una pequeña tienda para comprar líquido o algo de comida y una rampa donde llegan y descienden los pasajeros que vienen de su viaje en elefante. Es un poco difícil pactar con ellos el viaje en elefante, pues varios te piden más dinero de la cuenta y otros te dicen que sólo puedes montarte en otro sitio... en fin, lo mejor es hablar con los policías que están de uniforme color caqui y ellos te solucionan el problema, de hecho uno de ellos incluso se quedó esperando mientras nos montábamos al elefante a dar un corto paseo.
El viaje nos costó cerca de $100Rs a cada uno. Vale la pena hacerlo, el animal es bien alto y sus movimientos lentos pero firmes hacen pensar que estás montado en una especie de alfombra mágica; aunque mis compañeras tenían un poco de miedo por lo que les habían dicho hace poco a la entrada del fuerte, que dos elefantes se habían salido de casillas hace pocos días, tumbaron a dos turistas de sus lomos y comenzaron a jugar fútbol con ellos hasta matarlos... no creo que esto suceda muy frecuentemente, sin embargo, actualmente ya está prohibido que se empleen elefantes macho para este tipo de actividades turísticas por su agresividad y lo impredecibles que pueden llegar a ser... afortunadamente no nos tocó servirles de balón a los elefantes esta vez!
Los paisajes que se ven desde el fuerte son hermosos, es el contraste del color amarillo de las paredes con las montañas y el cielo azul, los elefantes de colores y las largas murallas que bordean las colinas y conducen hasta el otro fuerte, el de Jaigarth. Es un sitio muy bonito que te deja impresionado. Se puede subir también hasta Jaigarth, incluso en elefante, pero no tuvimos el tiempo para hacerlo. Finalmente volvimos a bajar hasta la entrada del Fuerte y allí nos estaba esperando el conductor para llevarnos de vuelta en el jeep hasta el parqueadero donde estaba nuestro bus esperándonos. La ida al fuerte de Amber de verdad que es uno de los recorridos que vale la pena hacer en Jaipur, hace parte de los colores y paisajes que siempre te imaginas de la India; elefantes, serpientes, camellos, palacios, murallas, hombres con turbantes, mujeres con saris... en gran parte una postal que tenía en mi cabeza antes de llegar a este país.
Al mediodía paramos en Behror, en otro de los restaurantes de carretera poco económicos para almorzar. Esta vez escogí sopa de hongos (al menos a mi me parecieron deliciosas las sopas de la India, todas son en agua y muy picantes, pero deliciosas, las más comunes son las de tomate y hongos), chicken cuts y el siempre delicioso pollo tandoori (mi preferido como siempre); además de una cerveza. El precio de esta comida puede ser cercano a las $600Rs, precio que podría ser "normal" para una muy buena comida en un país latinoamericano, pero para los precios de las comidas en la India es bastante caro (aunque delicioso). Además compré también algunas camisetas con los dioses más conocidos del hinduismo estampados por delante y detrás! Hace rato estaba buscando unas camisetas por este estilo, las cuales resultaron ser económicas ($400Rs c/u) y hasta me sobraron varias para llevar de regalo a Colombia! Llegamos a Delhi a las 6pm a comer, sacar todas las compras y descansar pues al día siguiente teníamos curso todo el día.
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Últimos comentarios
llocatel dice:
Cómo que los elefantes hicieron una pelota con algunos turistas?!! Me muero! Qué miedo!
Por fin pude retomar la lectura de tu diario, Andi. Ahora que estoy armando ya mi viaje, voy entendiendo mucho mejor el tuyo! Gracias por todos los datos! Leti
Publicado
damelo1980 dice:
Imagínate!! qué miedo!! jejeje. Espero que te esté yendo bien con tus prepartivos de viaje.Saludos desde Colombia Leti.
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Capítulos de este diario
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1
De Medellín a Delhi… qué largo viaje
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2
Primeros días en Delhi
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3
Gurgaon: malles, riqueza y miseria reunidas.
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4
La primera “escapada” al centro de Delhi: Qutb Minar, Paharganj, Birla Mandir, Bangla Sahib Gurudwara, Rashtrapati Bhavan y la Puerta de la India.
Nueva Delhi, India | 24 de febrero de 2009
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5
Un poco más de Delhi: Vasant Kunj, Sarojini Market y templos hindúes rurales.
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6
Día libre en Delhi: Templos de Loto, ISKCON y Akshardham; Fuerte de Tughlaqabad y Tumba de Humayún.
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7
Jaipur: la ciudad rosada de Rajasthan.
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8
Old Delhi: Jama Masjid, Chandni Chowk, Red Fort y Raj Ghat.
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9
Viaje a Agra: Taj Mahal y Fuerte de Sikandra.
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10
Despedida de la India
En Jaipur...
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