Diarios de viaje > Noruega, Europa
Noruega: Naturaleza Abrumadora
Escribe: laBitxa
Resumen de un viaje de 18 días realizado en agosto de 2007, en el que recorrimos Noruega 4 personas con un coche de alquiler. Un viaje inolvidable.
Partimos de Oslo, y trás visitar la zona de los Fiordos, subimos hasta las Islas Lofoten, más alla del Circulo Polar Artico.
El siguiente destino iba a ser el Cabo Norte, pero las inclemencias del tiempo nos hicieron desistir y decidimos poner rumbo a Oslo.
En el tintero se nos queda la visita al Cabo Norte.... seguro que volveremos.
Atravesando Sirdal Kommune (Hjartdal - Jorpeland : 372 km)
Jørpeland, Noruega — miércoles, 15 de agosto de 2007
El día ha amanecido lloviendo a mares, desayunamos, recogemos todo y nos ponemos en marcha, hoy nos toca ver la Kjerag (una piedra encajonada encima del fiordo).
Durante toda la mañana el tiempo no nos da tregua y no para de llover y llover.
Echa tanta agua, que casi paramos por el camino, pero esto también tiene su parte buena. A lo largo de todo el camino flipamos con todas las cascadas de agua que bajaban por las laderas de los montes. mos es
El agua baja embrutecida por todos los sitios.
El paisaje es realmente alucinante, Por cada monte bajan un montón de cascadas.
No hay mal que por bien no venga.
Apenas sin salir del coche llegamos al pueblo de Valle, y nos dirigimos a la Oficina de Turismo. Allí nos atiende un chico muy simpatico que, casualidades de la vida, estuvo el año anterior una temporadilla en Burgos.
Eso sí, de castellano sólo conocía la palabra cerveza, asi que aprovechamos para que nos dijera cómo se llama este preciado liquido en noruego, a parte de las palabras básicas para manejarnos un poco con el idioma, que para nosotros resulta muy complicado (Hola: Hallo - Adios: Hadet - Gracias: Tusen Takk - Cerveza: Ol - Por favor: Vaer sa snill).
Le comentamos que queriamos ir a ver la Kjerag, y nos recomienda que no fuesemos, que estaba lloviendo fuertemente y el camino podría resultar peligroso.
Nuestro gozo en un pozo.
Por supuesto, hacemos caso a la recomendación que nos hacen y con nuestro bajon por el cambio de planes, vamos al supermercado del pueblo para comprar provisiones.
Son curiosos los supermercados en Noruega (yo me podría pasar horas cotilleando lo que come la gente). Es una manía que tengo cuando viajo a algún país, visito los supermercados, es una forma de conocer las costumbres alimenticias de la gente, y así saber un poco más acerca de su estilo de vida. No sé, como ya he dicho una manía que tengo.
Nuestro siguiente destino es Lauvik.
Para llegar a Lauvik, seguimos las indicaciones que nos ha dado el chico de la Oficina de Turismo. Cogemos una carretera entre Nomeland y Sinnes, que resulta ser un placer para nuestros sentidos.
Atravesamos Sirdal Komunne, una carretera de montaña, sin tráfico (no nos cruzamos ni vemos a nadie), con unos paisajes que realmente son maravillosos (no esperabamos nada en esta étapa del viaje y nos ha sorprendido la belleza y la tranquilidad). El único rastro humano son algunas cabañas salteadas por aquí y por allá, que se integran perfectamente en el paisaje ya que tienen los tejados cubiertos de hierba.
Pasar una temporadita en una cabaña de esas tiene que ser un reencuentro con uno mismo y con la naturaleza que nos rodea.
Llega la hora de comer, aprovechamos un momento en que parece que para de llover, pero tenemos que terminarnos el bocadillo dentro del coche porque se pone a llover otra vez.
Continuamos, resignados por la lluvia, nuestro camino hasta Lauvik, donde cogemos nuestro primer ferry en Noruega (sería el primero de muchos) y también donde vemos nuestro primer fiordo noruego.
El ferry, nos lleva de Lauvik a Oanes, y de allí hemos seguido por carretera hasta Jorpeland. Mañana queremos ir a ver el Preikestolen, y este parece un buen pueblo donde pasar la noche.
En Jorpeland, vamos a la Oficina de Turismo para que nos informen sobre el alojamiento disponible en la zona. Nos recomiendan un apartamento en lugar de las cabañas, y comienza la noche más surrealista de todo el viaje.
Viene a buscarnos un tipo (extraño como el sólo), que no tenía de idea de ingles, pero ni idea. Sólo sabía noruego, por lo que la comunicación resultaba practicamente imposible, ya que el buen hombre tampoco era muy espabilado que digamos.
Nos lleva a su casa y nos enseña una mini casetita de jardín, sin baño y sin nada, y el sótano de su casa acondicionado como un apartamento, así que viendo lo tarde que se nos había hecho, decidimos decirle que nos quedabamos en el sotano.
El sótano estaba lleno de adornos y figuritas (no se veía ni un centimetro cuadrado de pared ni se podia mover uno sin tirar nada al suelo). La hora de hacer la cena fue un cachondeo, porque lo mismo te caía a la sartén una figurita de un enanito, que una caracola de mar..... increible.
Nos vamos a dar una vuelta por el pueblo para tomarnos un café pero no hemos encontrado ningún bar. Así que hemos dado un paseo para ver el pueblo.
Habiamos decidido dormir los 4 juntos porque nos daba un poco de mal rollito la situación en general, así que dormimos en los sofas cama del salón para poder estar juntos.
Como estabamos cansados del viaje, nos fuimos pronto a dormir.
Al día siguiente teniamos que madrugar para ir al Preikestolen,
A la mañana siguiente, cuando abrimos los ojos, lo primero que vemos es al tipo extraño sentado en el salón y mirando cómo dormiamos los 4.
Se nos acercó, nos dió la mano a cada uno de nosotros y se fue.
Imaginaros la situación, recien despertados, sin levantarte de la cama, viene el tío y te da la mano. Yo estaba tan dormida que pensé que fue un sueño y tuve que preguntar al de un rato si realmente había sucedido o había sido un sueño.
No sabemos cuánto tiempo estuvo allí sentado mirandonos, no sabemos si tiene algo qué ver con la hospitalidad noruega, no sabemos si quería despedirse o si estaba más loco que una cabra.
La verdad es que alucinamos los 4.
Nos quedamos tan impactados, que se nos olvidó hacer fotos de aquel pintoresco lugar (por la noche no había luz y por la mañana lo único que queríamos era salir de allí pitando). Una autentica pena porque realmente era todo muy extraño.
Y aún hoy, años después, cuando lo recordamos flipamos.
Tips:
Recomiendo coger la carretera que atraviesa por Sirdal Komunne. La Rv 45, una carretera de montaña, que resulta un placer para los sentidos. Unicamente esta abierta unicamente en verano, así que si vais en otras épocas del año estará cerrada. Tenerlo en cuenta. No recomendable si te mareas.
|
Publicado |
|
Por la región del Telemark (Oslo - Hjartdal : 208 km)
Del Preikestolen a Bergen (Jorpeland - Preikestolen - Norheimsund : 354 km)
Últimos comentarios
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Resumen de las Étapas del Viaje
-
2
Por la región del Telemark (Oslo - Hjartdal : 208 km)
-
3
Atravesando Sirdal Kommune (Hjartdal - Jorpeland : 372 km)
-
4
Del Preikestolen a Bergen (Jorpeland - Preikestolen - Norheimsund : 354 km)
Norheimsund, Noruega | 16 de agosto de 2007
-
5
Descubriendo Bergen (Bergen - Tvinde : 111 km)
-
6
Golden Route (Tvinde - Lom : 245 km)
En Jørpeland...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Atravesando Sirdal Kommune (Hjartdal - Jorpeland : 372 km)” con tus amigos en Facebook?