Cuarto día por fortuna logre dormir muy bien, me preparo, desayuno rápido para llegar a las 8:00 al embarcadero, lugar donde se abordan los barcos o yates como los llaman para ir a las islas del rosario, el viaje dura casi tres horas, en el primer tramo saliendo de Cartagena se puede observar parte de la ciudad, un fuerte y algunas naves, luego se ve la isla artificial de “Barú” que es grande y hermosa, sus playas de arena blanca; después, algunos viajeros conversamos con un miembro de la naval que estaba de vacaciones quien nos relato varias experiencias, otro rato hable con un guía que acompañaba a un grupo de unas 15 personas sobre su recorrido; habían muchos extranjeros, los cuales solo pude saludar ya que en esos días apenas comenzaba mis clases de ingles.
Entre las islas que visitamos, una tiene un acuario, luego nadamos unos 25 minutos, yo compre una camiseta como suvenir, regresamos al barco pasamos más islas algunas privadas, llegamos a la isla donde debíamos almorzar, la fila era enorme, por fortuna yo estaba entre los primeros, el almuerzo lo realizamos en cabañas tuve la oportunidad de escoger un buen pescado, arroz, ñame, ensalada, jugo y la sopa que toco comprarla ya que iba incluida.
Al regreso, hubo música, varias personas bailaban, algunos tomamos cerveza y hablamos un poco, llegamos a las 5:40 a Cartagena, me fui al hotel dormí como una hora y luego salí a caminar con una familia que se hospedaba el mismo hotel que Yo; en un parque vimos un grupo de “mapale”, baile tradicional que nos hizo pasar un rato agradable, luego comimos algo liviano y regresamos al hotel. Yo me dormí casi al instante.
-El viaje a las islas del rosario también se puede realizar en lanchas rápidas, de esas que van dando saltos, no recomendado para personas mayores y niños.