A mi copiloto le faltó el coraje que a mi me sobraba, ahí justo en el desvío que va al camino de la muerte de regreso., ni unos metros arriesgué a hacerle para no romper ninguna situación de bienestar y alegría, entonces el famoso camino no fue pisado por la kangoo, ni experimentado por mí . No obstante nada podía quedar incompleto en mis planes, como anhelaba siempre poder volver a Copacabana, cambiamos el rumbo y al Lago Titicaca nos fuimos. Dejé la cultura afro-guaraní para adentrarme en la aymará.
Volví a pasar por el costado de La Paz para evitar el tránsito de El Alto ligero y cargado. En toda Bolivia se marcha a velocidad media alta, hay que andar con mucha precaución alerta siempre , es común que un taxi pare delante tuyo inesperadamente para subir o bajar pasajeros a la vera de la autovía.
Tras 8 hs. de viaje en aproximadamente 300 km., arribé a Copacabana, ya en Tikina previo al cruce en balsa el retumbar de la música Aymará llamó mi atención, era un concurso de bandas juveniles.Me alegró mucho la tarde!!! Me motivó demasiado!! qué colorido!!!! qué ritmo tan boliviano!!!! Tomé muchas fotografías. No era la primera vez que Tikina me recibía con música, en mi primera visita al Lago fue igual esa vez un 27 de julio en honor a San Santiago , ahora por la proximidad con el 1ero. y 2 de noviembre recordación de los Santos y Difuntos comienzan una semana antes con los rituales. Crucé la balsa y ya en Copacabana alrededor de la plaza danzaban distintos grupos culturales, no me los podía perder venía con cierto deseo de participar.Yo etaba en mi apogeo.
Me instalé en el Hotel Colonial ,despues de un baño salimos con mi señora a visitar la Basílica de Nuestra Señora de Copacabana, suntuosa y conmovedora, monumento cultural de admirable dimensión y respeto Increíblemente bella , un valuarte histórico majestuoso. hicimos unas compras, fuimos a cenar, tuve que ir a comprar sorotji, la altura empezó a complicar para mi señora..
Luego de la cena , crucé la plaza a unirme al baile entre cholitas que revoloteaban sus faldas con cadencia y los caballeros vestidos todos iguales, .estaba en plena cultura boliviana y del altiplano todo., algo que viví repleto de alegría y satisfacción.
Encontré a unos jóvenes tucumanos (de Tucumán Rep. Argentina) piolas y divertidos, que me filmaron para que me vieran mis nietos, entre pasos raros al compás de la música y con un par de platillos ,¡¡¡¡ YO FELIZ!!!! . Hace 9 años en una ceremonia por el estilo conocí un copacabanense , que me adoptó por padrino y yo a él por ahijado , de unos 40 años que baila hasta quedar exhausto por el alcohol y el ritmo, lo encontré, le hice recordar lo sucedido, creo que no me entendió , pero no faltó el abrazo, el brindis y la foto
El día siguiente marcó el retorno de un viaje indescriptible, lleno de emoción, plenamente vivido por mi esoposa y por mi, retenido en nuestras pupilas,