Por cuestiones de trabajo, fuí trasladado a Usuhaia. Viajé a Buenos Aires el 21 de Diciembre; como no tenia que reintegrarme al trabajo hasta el dia 1 de Enero, aproveché para hacer un crucero qu e iniciaba en Bs As y terminaba en Usuhaia( Por cierto el buque era español,aunque con bandera de conveniencia).Embarcamos el dia 22 por la tarde y salimos por la noche con rumbo a Montevideo,ciudad que yo ya conocia ,aunque por supuesto aproveché para ir a comer un asado a un restaurante de gallegos en el mercado del puerto; no necesito decir como disfruté pues creo es bien conocida la fama (con justicia) de la carne de res por aquellos lares.
Esa misma tarde salimos con rumbo a las islas Malvinas.Durante el viaje empleé el tiempo a relacionarme con la tripulación que como dije era española y asi recordar los tiempos en que yo de mas jóven habia sido marino. Mi primera impresion cuando fondeamos en la bahia de Port Stanley (Puerto Argentino) fué de tristeza , por la guerra que mantuvieron británicos y argentinos , pues es de todos sabido que la riqueza de las islas no está precisamente en la explotacion turística,pues es un lugar inhóspito, siempre con mucho viento, sin vegetacion, y sin ningun atractivo.Ese dia deambulamos varios por el pueblo y por la tarde fuimos a ver una pinguinera de pinguinos "emperador", y por la noche antes de salir estubimos en un bar donde se reunen loa marineros españoles que faenan en barco congeladores de la flota gallega. No me gustó mucho , la verdad , quizá fué porque mi ánimo no estaba predispueto por el dia (nublado, muy oscuro y triste); la gente es británica la mayoria, muy a lo suyo y poco predispueta a hablar; esa fué mi impresion.
Salimos por la noche rumbo a la base española "Juan Carlos 1 " situada en la isla Decepcion muy cerca del continente de la Antartida.La navegacion fué tranquila y llegamos el dia de Nochebuena a la base española,fué una gran alegria para los cientificos que allí estaban y para todos nosotros incluso para los turistas alemanes que iban a bordo y que eran la mayoria; digo que fué una alegria colectiva pues aquella gente llevaba un tiempo allá y con nuestra llegada rompíamos la monotonia; yo llevé una impresión tremenda con el paisaje, sobre todo con la nitidez y la luz con que se veia el azul del cielo: parecia en tres dimensiones y sobre todo el silencio a excepción de los sonidos de los pájaros y sobre todo de los pinguinos.
Antes de cenar en la base (todos los españoles de a bordo,los demás por supuesto celebraron la cena en el buque), fuimos a ver la pinguinera mas grande de la isla; disfrutamos mucho; hay que ver lo patosos que son en tierra y lo ágiles en el agua, luego nos llevaron a un cementerio de ballenas(los esqueletos puestos en orden a escala real......tremendos); nos desplazábamos de cala en cala a bordo de una zódiac,y tan entusiasmados estábamos que se nubló completamente y mas de uno temia perderse en aquellos parajes , pero llevábamos un marinero de Boiro que era todo en lobo de mar , a parte de los walkys que portábamos claro. La cena transcurrió con alegria y ,al final con un poco de nostalgia ,por encontrarnos tan lejos de casa. Luego vinieron casi todos a bordo a tomar la última copa antes de acostarnos ; yo tardé mucho en dormir , pues las sensaciones vividas gratamente me mantenian alterado. No obstante puedo recordar que era feliz por tener la dicha de conocer uno de los lugares con los que habia pinchado en el mapa mundi de niño y con el que tanta habia soñado.