Diarios de viaje > Isla de Tumaco, América del Sur

Nariño, El Rostro del Pacífico Sur Colombiano

Escribe: eltrotamundo
En dos semanas recorrimos palmo a palmo el litoral Nariñense en un viaje que en tiempo real se haría en 10 horas. Un Paraíso de manglar donde a cada paso un río se une al océano. Tierra donde los tapaos y encocados de pescado son el manjar mas exquisito y donde el evento mas extraordinario es el sube y baja de la marea.

 

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Capítulo 1
 

Destino

Isla de Tumaco, Colombia — jueves, 4 de diciembre de 2008

Son las 5:30 de la tarde y la marea esta alta. El mar se encuentra calmado y la lancha de Fernando Paredes entra a Tumaco a toda velocidad. De repente el cielo gris se adorna de rosados y lilas, de pálidas tonalidades.
Al lado derecho observamos las islas de verde manglar y a la izquierda pura felicidad: cientos de niños se lanzan al agua para jugar. Pescadores cansados pero sonrientes llegan a vender sus pescados en canoas pintadas de colores intensos mientras las garzas van detrás a la caza de los pequeños pescados que nadie les comprará. 

Habíamos llegado a Tumaco eje de nuestro viaje el día anterior en un avión proveniente de la ciudad de Cali, un vuelo que se tardó una hora y cinco minutos. El aeropuerto es de provincia: pequeño pero receptivo.
Rumbo al hotel, el taxista nos cuenta que Tumaco es una ciudad de gente alegre, pero también una ciudad para tener precaución. Y al volante, se convierte en el mejor de los guías de turismo, nos muestra de una sin cobrarnos un peso de recargo tres islas diferentes y una ciudad verdadera. Tres paisajes, tres alegrías y tres aproximaciones a la pobreza. El Morro, la Viciosa y el viudo.
El primero es turístico, de playas inmensas, hoteles de madera y atractivos naturales en los que las rocas se mezclan con el mar. Debe su nombre a un cerro que emerge del agua, que de frente es de ancho como un árbol pequeño en la cima a manera de sombrero y de lado parece la cara de un pez ángel.
 
La Viciosa es el centro, los negocios, el desorden. Poblada por casas construidas sobre barrotes que por la parte trasera dan al mar para convertirse en empresas compradoras de mariscos. Además de la plaza y las calles principales, su zona mas atractiva es el barrio de los puentes donde por las noches salen los hombres y las mujeres a las callecitas de madera construidas sobre el mar para tocar la marimba, los bombos y cantar arrullos, una de las tradiciones heredadas del África y que aun se conservan vivas en esta parte de Colombia. 
El Viudo es imagen de pobreza, mas no de hambre pues cuentan con la pesca.Allí son precarias las condiciones básicas de vida: vivienda, servicios sanitarios y alcantarillados, entre otros.Como en la mayoría de veredas, pareciera que el estado solo llega con un regalo planta eléctrica o cables de la luz cada cuatro años. 

RUMBO AL SUR
 

Nuestro propósito es salir a conocer la costa de Nariño.
Tenemos varios caminos para tomar, todo depende de su majestad el tiempo, que en esta región no esta determinado por el reloj sino por el sube y baja de la marea. De ella depende a que hora se sale y cuanto tiempo toma el viaje. Algunas veces un día y otras veces dos. La naturaleza tiene el poder. 

Nuestro primer destino es hacia arriba, hacia el sur, es que allí ir al sur del continente es subir y al norte es bajar. El plan es llegar lo mas cerca posible de la frontera con el Ecuador. Salimos a las 6 horas, algo que se volvería  
costumbre, pues tenemos que aprovechar que la marea esta alta sino corremos el riesgo de quedarnos encallados.
Este viaje nos pone en contacto con el manglar. Un paisaje que estaría presente durante los días de recorrido. Los hay altos, poblados de hojas verdes en sus puntas que no dejan ver el sol, medianos y pequeños que se entrelazan formando un tapete verde sobre el mar. Sus raíces son miles de antenas que salen casi desde la mitad del tronco para sumergirse en la tierra. En otros, estos son en forma de tablón, sus colores van desde los verdes tenues, pasando por los amarillos hasta llegar el verde intenso. Son, si se miran con detenimiento, el hogar de cientos de iguanas y osos perezosos. 

Después de navegar durante dos horas y media por un río café turbio de unos 50 metros de ancho, llegamos a la población de milagros en cabo manglares. Sus habitantes nacieron, crecieron y vivieron de lo que regala las aguas del río y del mar, pues ser una especie de isla de no mas de 200 metros de ancho tienen la oportunidad de tener las dos costas: dos lugares para pescar, dos paisajes para disfrutar y dos formas de acceso.
 
Subimos por el río Mira, tratando de llegar a la frontera. El cielo es gris. El Pacífico es un lugar donde la alegría también es gris, donde en cualquier momento se desatan aguaceros largos y fuertes, tan fuertes que las gotas a veces pegan como si fueran balines. 

Nos toma una hora el recorrido por el Mira para poder ver de lejos el último pedazo colombiano. Hemos pasado por las poblaciones de Boca nueva, San Jacinto, Chontal, la barca y candelilla. Todas iguales, de casas de madera sobre pilotes, que solo tienen luz de seis a 10 de la noche cuando se prende la planta.
 

Poblaciones que como el resto de la región viven en paz.
Pobladores que no sufren la presión de la guerrilla y los paramilitares, porque según ellos nunca los ven; pero eso si, a los que se encuentran casi siempre es al ejército del Gobierno colombiano quienes custodian permanentemente esta parte del país.
 
El paisaje esta acompañado de pescadores que sentados en su potrillo (Canoas), van dejando carnadas para pescar Jaibas grandes, gordas, carnuditas, que guardan en canastos de paja y tapan con hojas de manglar, mientras las venden a un costo de 2 dólares la unidad. Servidas en la mesa son un delicioso manjar, que como cualquier plato que se sirve en la región esta preparado con coco. 

Si hay suerte, el regreso a Tumaco puede ser el mismo día. Pero si hay mala suerte aun y debe quedarse, la cálida y acogedora de la región abre un espacio para el visitante. Sin embargo, es importante llevar carpa o hamaca, toldillo para protegerse de los insectos y sleepen porque en la noches suele hacer bastante frío y especialmente en las madrugadas 
 

RÍOS, ROCAS E ISLAS
 

La ensenada de Tumaco esta llena de paisajes, de lugares y de colores que ameritan 8 días de visita. Islas, ríos y esteros del mar acompañan los parajes de esta entrada del océano siempre adornada por hombres parados en los potrillos tirando una red para recoger los pescados: corvinas, pargos, langostinos, sierras y langostas, entre otros.
 

La partida la marca el muelle turístico. Allí los lancheros hacen el recorrido a la isla de Bocagrande por 25 dólares por persona. Es el único sitio de la ensenada que es fácil llegar, porque para ir a los otros se debe contratar un expreso que según la distancia cobra, por barato 70 dólares.
 

En Bocagrande, a 15 minutos, encontramos que seis de sus siete hoteles fueron trasladados hace cinco meses a otra playas debido a que el mar cada vez le roba mas espacio a la tierra, hasta el punto de casi destruirlos, fenómeno que todos los días se hace mas grave en toda esta costa. Su playa larga, de olas grandes y llena de cocos, la hace un lugar para descansar.
 

Otro día visitamos la zona del Curay. Tres poblaciones: chorrera, Curay y Cajagual, separadas por varios kms. Ubicadas de frente al mar. Pobladas por personas encantadoras, de cuerpos perfectamente esculpidos donde se aprecian cada uno de los músculos, de rostros con facciones delineadas, pómulos salidos, ojos grandes y graciosos y con un porte que parece ser los príncipes del mar que se dedican a la pesca y a sembrar caña. Por algo tienen el mejor charuco, aguardiente de caña de la región.
Son buenos conversadores. Nos cuentan que las aventuras casi solitarias en el mar, como le llaman, les creó la necesidad de perfeccionar el arte de la narración para poder contar sus experiencias. Hablan con mucho volumen pero siempre en un mismo tono. El volumen de la voz es igual si están a unos centímetros o a metros del oyente. El ruido de un motor no les hace esforzar su voz…. Jajaja. 

En otras jornadas emprendimos marcha hacia punta cascajal, la isla del gallo, el mejicano, las veredas de los ríos Rosario y Changüí.
Cada una es una jornada diferente. Es un trayecto en lancha donde hay veces el mar esta calmado y otras veces turbulento. Cada una representa un regreso a Tumaco con el corazón partido por haber abandonado los amigos del día.
Cada una tiene su riqueza. Verdes, grises, café y negras a la vez. Rodeadas por peñascos poblados por vegetación de selva húmeda dentro de los cuales se abren túneles contra los que pega rabiosamente el mar. 

REINO DEL MANGLAR
 

Luego de 10 días decidimos dejar Tumaco-eje del viaje- . Vamos hacia abajo, hacia el norte. Destino, una población ubicada dentro del parque natural nacional Sanquianga, llamada “Mulatos”. Allí permaneceríamos cuatro días.
Cuatro horas de viaje, cuatro horas de soledad y grandeza. Un recorrido que hacemos por los ríos y los esteros del mar. Trayecto laberíntico solo para conocedores.
Camino donde el gris y el blanco se unen en forma de garzas solitarias que viajan juntas hacia el sol.
Cada desviación muestra un paisaje diferente. Son inmensas extensiones de manglar que se reflejan en el agua como si este fuera el mas nítido y puro de los espejos. Manglares que todavía han podido conservarse en cierta parte. 

A estas zonas llegaron hace años cientos de hombres que cortaron, desbalancearon y mataron parte del ecosistema del manglar. En el camino todavía vemos rastros de los aserraderos que actualmente trabajan a la mitad, pues ya mucha de la madera se la llevaron.
Y aunque todavía se tala, se ven troncos que se llevan por los ríos, al parecer esta actividad a desminuido. Igual, ya acabaron con mucho. Es por eso que en una parte de este paraíso existe un parque natural que tiene como objetivo proteger 89 mil hectáreas de manglar. Un parque inmenso de lleno de aguas saladas y dulces, de estrechos caminos, senderos acuáticos y de gente alegre. Un sector que se caracteriza por estar poblado por hombres de cabellos claro y ojos azules que hace muchos años llegaron al sector que se conoce hoy como punta reyes. Algunos dicen que descienden de los Vikingos y otros de los españoles. 

El parque tiene como base a Mulatos. Los dueños de un pequeño pero agradable hotel y su gente encantadora, empezando por los funcionarios del parque, nos reciben cálidamente y nos llevan a recorrer caminos de manglar, a apreciar los piqueros de patas azules, la iguanas, los pescadores, metiendo la mano en el manglar para recoger piangua (caracol), las casas con grandes marimbas y bombos en sus salas y playas de seis y ocho kms. De largo.
Playas solitarias llenas de vida donde caminan cientos de cangrejos rojos y desde donde se aprecian rosados atardeceres pacíficos.  Playas a las que juramos volver porque la gente, el verde, el arrullo del viento, las mareas y sobre todo la alegría del gris nos conquistaron por siempre. 

Espero verlos algún día por estos preciosos lugares de mi querida Colombia.
 

Un abrazo.
El Trotamundo 

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Capítulo 1
 
 


Últimos comentarios

Viajera dice:
¡Escribes muy lindo, Trotamundo!
Me dieron ganas de conocer esos lugares.
Saludos

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eltrotamundo dice:
Hola viajera.
Pues no es para tanto, solo que me encanta describir en mis viajes paso por paso los lugares que visito para que pueda ser util a otros viajeros.
Muchas gracias por tu comenetario y tu voto.

Un abrazo.
El Trotamundo

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gloriamilena dice:
Hola Trotamundo!!
Gracias por mostrarnos otro pedacito de este país tan hermoso que tenemos. Por esos lados no conozco, y vaya que bonito es!! y mas con lo que dices que mantiene esa tranquilidad y esa seguridad que tanto añoramos en todo el territorio. Es un destino que queda pendiente. Saludos desde la perla del Otún!!!

Gloria...

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eltrotamundo dice:
Hola Gloria.
Agradezco mucho tu comentario, espero viajar muy pronto hasta la Perla del Otún y poder escribir un lindo diario sobre este futuro viaje. Ojala nos podamos conocer muy pronto.

Saludos.
El Totamundo

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gloriamilena dice:
Por aqui serás Bienvenido Trotramundo, encantada de poder conocerte. Asi que algo es sino que me avises.
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RICHARDBARROSS dice:
Alonso esos paisajes que muestras en las fotos son ESPECTACULARES. Dan ganas de conocerlos de inmediato. Y el diario muy bien redactado. Publica otro enseguida. Venga esa mano compa.
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entropia2002 dice:
Si que te has dado una vueltecita pro tu país amigo. Que bellezas de paisaajes. Espero conocer aunque sea alguno. Abrazos.
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eltrotamundo dice:
Hola.
Muchas gracias a todos por sus comentarios y sus votos en mi diario, pues que chévere que les haya gustado.

Un abrazo.
El trotamundo

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Patagonyko77 dice:
amigo¡¡ que hermoso lugar¡ como toda colombia¡
felicitaciones

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eltrotamundo dice:
Muchas gracias por tu comentario Patagónyko.
Igual tu País es también hermoso y sus paisajes muy diversos, además me encanta su gente y sus deliciosos asados.

Saludos.
El Troamundo

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elisabethcarreraspaz dice:
hey colombiano? que bellos lugares deseo conocer toda mi latinoamècia ojala lo pueda hacer... felicidades fotos muy bellas.. y tu diario muy bien escrito me transporte ha esos lugares con la imaginaciòn.... abrazos..

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elisabethcarreraspaz dice:
perdòn se me fue una letra decìa mi GRAN PATRIA LATINOAMERICANA....
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eltrotamundo dice:
Hola Elisabeth.
Gracias por tu comentario.
Tuve la oportunidad de viajar por tu país y es tambien maravilloso, especialmente por su gente y sus paisajes.

Besos.

Alonso

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jarroyin dice:
hola, pues si es verdad todo lo q escribes ya que tumaco es la perla del pacifico..... espero q la hayas pasado super en mi tierrita y q hayas comido muchos mariscos....
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El Trotamundo, posando frente a la playa del morro en Tumaco

   

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