Isla de San Andres...Mar de 7 Colores....

Escribe: HAFE
Un poco de mis vacaciones por el caribe colombiano...

 

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Tercer día, El tico, las colombianas, la rumba, desestres total…

Isla de San Andrés, Colombia — viernes, 6 de agosto de 2010

Comenzamos el viernes desayunando rico, haciendo un poco de snorkeling en la playa de San Luis, que por cierto no sirve mucho para esto y tomando el sol. En esas estábamos cuando llego uno de los animadores del hotel a decirnos si queríamos jugar GOTCHA?????? , primera vez en mi vida que escuchaba eso, luego nos explico que era un juego alemán que consistía en hacer in circulo en la arena, luego arrojar una bola de madera a un lugar “x” dentro de él, y después en orden cada jugador se le daba 5 bolas de diferentes colores, y teníamos que lanzarlas desde fuera del circulo, el jugador que hacía llegar una de sus bolas más cerca de la arrojada por el animador previamente ganaba, resultado del juego: no logre ganar ninguna ronda, y en la única en la que quede cerca, otro jugador golpeó mi bola con la de él, y ahí elimino mi posibilidad real de ganar.

Sin embargo más que ganar, el juego nos sirvió para conocer a más personas, ahí conocimos a Frank, un tico con madre salvadoreña, que había viajado solo a la isla por vacaciones, entre el GOTCHA y un par de piñas coladas, le contamos nuestra aventura del día anterior, paseo que el aun no había realizado, y que estaba interesado en hacer, sin embargo ese día no teníamos planeado repetirlo; Ya que queríamos conocer el otro lado de la isla y Frank encantado de ir con nosotros, así que  terminando la partida de GOTCHA, nos alistamos a nuestra nueva aventura, a todo esto por la experiencia anterior , no queríamos saber nada de taxistas y guías, así que con mucha determinación y el conocimiento obtenido de varios diarios de San Andrés que leí aquí en viajeros.com; decidimos irnos en transporte público, lo único malo , la buseta pasa cada media hora, y acabamos de ver una partir, así que salimos a la carretera a esperar por una.

Ahí nos podían ver a los cuatro con cámaras, lentes para sol, gorras, zapatos de playa, en fin presa fácil para un nuevo taxista con alma de guía turístico, se nos acercaron varios, los cuales se llevaron varios NO como respuestas, sin embargo se nos acerco uno que supo negociar con nosotros, y que no ofreció el siguiente combo: visitar el Hoyo Soplador, museo del coco, piscina natural, y la iglesia adventistas, por $ 15 dólares por persona, además fue bastante amable y paciente , y ante la espera de la buseta , pues decidimos confiar en su propuesta, creo que se llamaba “Derceo”, muy recomendable sus servicios si lo quieren utilizar, nos llevo por la carretera , nos contaba historia sobre la isla y su gente, nos mostro varios lugares en fin muy bien host.

La primer parada fue en el famoso “Hoyo soplador”, que no es más que un túnel que nace entre las rocas y el mar , por el cual viaja la corriente de agua y sale como un Geiser  por la presión con la que la corriente entra, sin embargo no en todas las épocas del año se puede apreciar , y en esta vez, pues no salió.  Frank, que resultado ser un aventurero completo, bajo por las rocas, camino por el túnel y subió por el orificio por donde explota el agua, mientras lo filmábamos, mis respetos, yo ni loco me acercó a la rocas, en fin alrededor del hoyo han crecido varios sitios de artesanías, y también pequeñas tiendas para comprar souvenirs, sin embargo hubo algo que me incomodo mucho, fue la insistencia de un tipo que a fuerza quería que le compráramos el famoso coco loco a 5 dólares. Me pareció caro y exagerado, nos siguió por toda el local, en fin un fastidio, mis amigos le terminaron comprando uno, sin embargo siguió insistiendo, lo que en parte provoco que estuviéramos mucho tiempo por ahí, regresamos a la furgoneta y partimos a la “piscina natural”.

San Andrés me había parecido un bonito lugar, sin embargo no había podido practicar snorkeling como en Roatán, algo que estaba dejando un mal sabor de boca, ya me hacía a la idea de que no pasaría, llegamos a lugar, es un pequeño risco sin playa, al cual han adaptado un trampolín  y una escalera que te lleva al mar , en el mismo lugar te alquilan el equipo para realizar la practica respectiva, creo que a 5 dólares gafas, snorkel y chaleco, cuando llegas a la orilla del risco, ves el mar abierto, por lo mismo no se sabe la profundidad del mismo, eso limito mi salto olímpico desde el trampolín y me lance al mar desde la escalera más cercana jejejejeje en la primera zambullida te das cuenta de dos cosas, la belleza del mundo marino , y la  inmensidad y profundidad del mismo, no sé que tiene esa parte de la isla , pero hay una variedad de peces, tanto en colores, formas y tamaños que un acuario se queda chiquito; fue una de las experiencias más gratificantes que he tenido , ya que es un verdadero lujo nadar entre tanta belleza natural, misma que si te puede acabar, si quitas tu vista de los mismos y ves hacia abajo,  nunca pensé que fuera tan profundo, sin embargo con valor todo es posible, pasamos un rato genial, más que todo porque por un buen tiempo fuimos los únicos antes que llegara más gente,  Frank se animo hacer snorkeling por primera vez y también se le notaba la felicidad, poco a poco se fue llenando el lugar, y con más turistas, el ambiente ya no fue muy bueno, arrojaban pan y los peces se peleaban por un pedazo, decidimos seguir con la ruta que nos había planificado Derceo, y continuamos al museo del cocoEl museo del coco, es una casona grande acomodada para presentar un par de cosas, lo primero es unas partes de barco oxidadas por el tiempo acomodadas en un cuarto medieval, con mucho producto chino, luego te pasan a la parte de esculturas con coco, que fue la que más me llamo la atención, tienen muchas figuritas artesanales que denotan mucha creatividad, luego te llevan a la zona de pinturas y te presentan un baile típico de los san andresinos, después al barco abandonado en uno de sus jardines, para terminar en la cueva del capitán Morgan, la cual se encuentra inundada por ríos subterráneos, un recorrido completo que no te lleva más de media hora en hacerlo. Si no lo haces no te pierdes de gran cosa, sin embargo tampoco es malo hacerlo, en fin tomen su decisión.

Ya casi terminando el tour que nos dio Derceo, nos llevo a la parte alta de la isla donde está la iglesia , no pudimos entrar , pero con verla por fuera te puedes dar por satisfecho, para hacer la vuelta completa Derceo bajo desde ahí por otra ruta y nos llevo al centro de San Andrés, donde puedes conseguir muchas fragancias y joyería barata, ( San Andrés, es una tienda libre grande , exenta de impuestos, de ahí lo barato de sus fragancias y artículos ), hicimos algunos compras obligadas, y luego retornamos al hotel, agradecimos mucho a nuestro guía por la buena tarde que nos hizo pasar , y quedamos que para complacer a Frank , el siguiente día no llevara a Jhony Kay y el acuario otra vez…pero ahora con más confianza y seguridad.

Lllegando al hotel nos encontramos con un viejo amigo, el taxista que nos abandono el día anterior, al cual ni lentos , ni perezosos, le reclamamos su falta de profesionalidad y responsabilidad, se quiso librar diciendo que nos había entendido mal y otras mentiras, pero ante la amenaza de reportarlo con la gerencias del hotel, nos regreso la mitad de lo que le habías pagado, lo cual nos pareció un trato justo tomando en cuenta que nuestro objetivo nunca fue denunciar a nadie, más bien que no nos vieran la cara de bobos.

Pasando ese mal rato, regresamos a la cena en el hotel, y Frank ya había socializado con otros huéspedes, unas amigas bogoteñas, que llegaron en plan vacacional, las cuales no les costó tomar ambiente con nosotros, pasamos la noche en el bar, en la disco, viendo los shows, en fin un buen día, con unos buenos amigos….


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