Diarios de viaje > Colombia, América del Sur

Visitando Bogotá, Villa de Leyva, Ráquira, Cartagena de Indias, San Andrés y un poco de la Experiencia Decameron

Escribe: Griseldab
De la modernidad de Santa Fé de Bogotá a la magia de Villa de Leyva y Ráquira. A la magia de Cartagena de Indias y al mar de los siete colores, San Andrés.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 Siguiente >
 

Isla de San Andrés

Isla de San Andrés, Colombia — viernes, 14 de agosto de 2009

Llegamos a la isla el 14 de enero, a las 13 hs. Desde el primer momento sorprende el pequeño tamaño del territorio y la belleza desde el aire, hasta uno se pregunta, ¿habrá espacio suficiente para aterrizar? Desembarcamos en un pequeño aeropuerto. Allí  solicitamos un taxi hasta nuestro hotel (Decameron Delfines) a seis cuadras y pagamos 5 dólares, realmente, uno no tiene dimensión de las distancias apenas llega a un lugar. Nos instalamos en el hotel, recorrimos las instalaciones y el centro de la isla. Al día siguiente, fuimos al parador de Decameron en Hans Cay y Barco Hundido, a unos 5 km del hotel, el taxi costó 5 dólares. Allí se puede disfrutar de un pasible día, disfrutando de aguas cálidas y transparentes.

En este lugar se hace uso de todos los servicios all inclusive del hotel. Se puede ir caminando hasta el cayo de Hans Cay y se puede observar un importante espacio lleno cangrejos. No se sorprendan si les pasa nadando junto a ustedes una foca. En este parador, presten atención a los árboles. Se puede observar noni, fruto afrodisíaco del que se jactan los isleños. De vuelta, tomamos un taxi, pero compartimos el viaje con una señora del lugar, y por ello costó la mitad. Al día siguiente, desayunamos y nos fuimos a la playa recomendada en varios diarios de viaje, la del Decameron Isleño, hotel que aún no se encontraba en funcionamiento en esta época. Allí se puede disfrutar de una bella vista, la de la pequeña Isla de Johnny Cay, en medio del mar de los siete colores. Este mar, según aprendimos, posee diferentes colores según sea lo que hay en su lecho, por ejemplo, erizos negros, blancos, corales, arena, rocas, etc. 

Hay que tener cuidado con los erizos negros, que se encuentran muy cerca de las orillas, debido a que sus pinches son venenosos, provocando importantes alergias y fiebre. Almorzamos en el restaurante El Muelle, del hotel y allí disfrutamos de la piscina y tranquilidad del mismo. Deléitense de una increíble experiencia alimentando a los peces con pedacitos de pan desde la terraza del restaurante o algún otro lugar. Por la noche, disfrutamos de un show reggae en el Hotel Decameron Acuario. Al día siguiente, desayunamos y alquilamos un pequeño carrito de golf para recorrer la isla. Pregunten varios precios, en diferentes lugares, debido a que comenzaron a ofrecernos el alquiler por 6 hs a 40 dólares y terminamos pagando 20 dólares.

Estas empresas se encargan de darte un plano del recorrido con los sitios turísticos típicos. Se comienza pasando por la Iglesia Bautista, localizada en una de las entradas a La Loma, donde se encuentra supuestamente una laguna. Recomiendan a los turistas no ir más allá de la Iglesia, debido a que hay un grupo de población muy pobre en esta zona y evitan malos ratos a los turistas. En general, se recorre todo el perímetro de la isla. Luego, seguimos hacia el sur hacia el hoyo soplador, pasando por el Decameron San Luis, frente a la playa del mismo nombre. El hoyo soplador es un agujero en las rocas, en donde la presión de las olas hace que emerja agua como una fuente. Debido a que el mar estaba muy calmo, no nos detuvimos a esperar a que este atractivo funcione. Seguimos camino hacia el otro lado de la isla, donde se puede observar a una gran extensión de corales secos a la orilla del mar, y del otro una selva de palmas. Llegando a la zona urbana, se pueden ver bellas casas, con diseños fantásticos.

El recorrido total, haciendo paradas para tomar fotos y descansando en algunos lugares, tomó 4 hs, la velocidad de estos autitos eléctricos no es mayor a 40 km/h.Al día siguiente, tomamos una excursión a la Isla del Acuario y a Johnny Cay. Partimos por la mañana hacia El Acuario y Heynes Cay, allí tomamos una embarcación que contaba con el piso de vidrio, y se puedo ver los distintos corales, erizos y peces de colores. Al volver al Acuario, pasamos caminando hasta Heynes Cay, una pequeña isla, que hasta hace poco estuvo en manos privadas y de allí nos dispusimos a hacer snorkel. Si tienen posibilidad de llevarse sus propios equipos está bueno, debido a que los que alquilan no están en buenas condiciones y no se disfruta como se debería de esta actividad. Almorzamos en El Acuario, e increíblemente, los restos de la comida los lugareños los tiran al mar, dando un espectáculo de peces. De allí partimos a Johnny Cay, en verdad una isla paradisíaca. El mar, los corales rojos y las palmeras dan lugar a un paisaje de ensueño. Allí disfrutamos de probar un famoso Coco Loco. Las excursiones terminan a las 15 hs, debido a que por una reglamentación de prefectura, las embarcaciones de este tipo de excursiones deben estar en la orilla antes de las 16 hs. Por lo que allí aprovechamos a tomar ese mismo día otra excursión recomendada  en varios diarias de viaje, y de la cual no nos arrepentimos, la excursión de las mantarrayas. Esta excursión parte a las 16 hs, debido a que las mantarrayas, se alimentan a la misma hora desde hace 4 años, cerca de la isla del Acuario.

Entonces, en ese lugar, se reúnen varios ejemplares hembras, los machos no se acercan y son los más peligrosos. El especial cuidado que hay que tener es no pisarlas cuando se baja de la embarcación o se camina. Allí pudimos disfrutar del show de nuestro capitán, Lulo y la mantarraya Margarita. Esta mantarraya se ha convertido en la mascota de este señor, hace pruebas y lo persigue en todo momento. Realmente, una experiencia fantástica para conocer de cerca las características y costumbres de estos animales.

Al inicio, dimos un paseo por una orilla de un manglar, y nos explicaron la importancia de estas reservas. En cuanto a la contratación de las excursiones, se debe tener especial cuidado en recorrer diferentes sitios de turismo, debido a que dentro de los Decameron suelen haber representantes y oficinas, pero sus valores superan en casi el doble el de los lugareños.Conclusiones de San Andrés, una pequeña isla de playas blancas y palmeras. No se encuentran extensiones grandes de playas, y casi ningún hotel posee playa propia. Se puede vivir y disfrutar el reggae y disfrutar de bellos paisajes. Una cosa importante, aprovechen a comprar artículos de Free shop, San Andrés es considerado Puerto Libre, por lo que se consiguen artículos de buenas marcas a precios muy accesibles, tales como relojes, perfumes, bebidas, electrónica, etc. En algunos perfumes, pudimos apreciar una diferencia de precio de un 50% menos que en los Free shop de aeropuertos.

Publicado el 14/ago/2009, 20.52
Modificado el 10/feb/2010, 05.57
Leído 3243 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

anita26 dice:
griseldab...estoy por viajar en enero a colombia...sabras si existe alguna forma de llegar a la Isla partiendo de cartagena no siendo via aerea sino via maritima.se que salen cruceros pero la idea solo es comprar pasajes...sabras eso??...gracias!
Publicado el 1/dic/2009, 16.22 

chachos2721 dice:
Muy bonito, bien redactado y util tu diario, felicitaciones.
Publicado el 5/mar/2010, 22.37 

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario