Diarios de viaje > América del Sur

El Origen Perdido

Escribe: JinetePalido
Los objetivos de estos dos meses de viaje son claros. Machu Pichu, único lugar en el mundo que realmente quiero sentir. Desierto de Atacama, paisajes lunares, grandes dunas, geisers, toda una aventura. Cataratas de Iguazú, grandeza en estado puro. Patagonia, segundo lugar en el mundo, alli me sentiré pequeño, y la naturaleza salvaje me superará. Comienza la aventura.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 35 36 37 Capítulo 38 39 40 41 Siguiente >
 

Isla de Pascua. Playa de Anakena, distinta, especial y mística

Isla de Pascua, Chile — viernes, 18 de septiembre de 2009

Viernes 18 Septiembre. Son las Fiestas Patrias de Chile. Estos días el país entero se engalana con un fondo tricolor, como si de Francia se tratase, para conmemorar el "casi" Bicentenario de su Independencia. Ayer, en la noche, fuí testigo del baile típico de Chile, la cueca, que cada año, en esta fecha bailan la Presidenta de Chile, Bachetet, y el Alcalde de Santiago. Lo ví por televisión, claro. La mitad del país está viajando, y la otra celebrando esta importante fecha. En la Isla de Pascua, todo pasa como de puntillas. Sí se ven algunas banderas pero no tantas como en el continente. Ellos tienen una fecha mas importante, a principios de febrero, y se nota. Aunque cualquier fiesta es válida para celebrar en familia, y esto es lo que hoy acontecia en este pequeño rincón. 

Esta mañana he madrugado más de lo normal, a las siete ya estaba en pie. Tendré que relajarme un poco, los diás se hacen demasiado largos, y el cansancio ya se acumula. Todo el camping dormía. Solo unos pocos disfrutabamos del fresco amanecer. Como no tenía mi mountain bike lista, me he ido a pasear por Hanga Roa. Tranquilo. Nadie por las calles. Solo me he cruzado con militares, tenian acto institucional. 

Y por fin he podido arrendar la mountain bike. La verdad que bastante trasto. Pero a estas alturas, cualquier cosa me vale. Y con mi plano de la isla, he tomado dirección al aeropuerto. Desde aquí aún podía elegir la ruta del día. Todo dependía de mis sensaciones de ciclista. Como no eran ni buenas ni malas, me he decidido por algo intermedio, y tranquilo, la playa de Anakena. 

La isla me está sorprendiendo a cada minuto que paso en ella. No la imaginaba así. La playa se encuentraba a unos dieciocho kilómetros, de buena carretera, pero parecía una montaña rusa. El paisaje me recordaba mucho a Comnemara, en Irlanda, que visité no hace mucho. Todo muy verde. Montañas verdes. Y el mar al fondo. Por el camino te tropiezas con cantidad de caballos, no salvajes, pero si en absoluta libertad, además de cantidad de vacas y terneros. Esta no es isla de osos polares, ni de jabalies, ni de monos, ni de tucanes, ni nada por el estilo. Solo hay caballos, vacas y gavilanes. 

Otro chapetón. Casi llegando a la playa se ha puesto a llover. Solo me he mojado los pantalones. Gracias que rápido he llegado a mi destino, y me he podido refugiar en la caseta del guardaparque. Solo ha sido cosa de media hora, y me ha servido para comer. Tenía ante mí una de las playas más bonitas del planeta. Ésta es una de las poca playas de la isla. Es la única donde se puede disfrutar de arenas blancas, aguas color turquesa, y palmeras. Además de los impresionantes moais siempre presentes. Aquí se puede admirar Ahu Nau Nau, formada por siete imponentes moais, muy bien conservados. No me he bañado en la playa, no llevaba lo necesario, pero seguro que vuelvo. Pero si he disfrutado del lugar como nadie, donde da ganas de fotografiarlo todo. Lo he recorrido entero, ya con mejor tiempo. Es un lugar distinto, especial y místico que nos invita a pensar, meditar y a soñar.

Desde allí me he ido a la cercana playa de Ovahe, esta de piedras y debajo de un negro acantilado. Allí si se puede observar la claridad del oceano, y ese color turquesa agitando en las rocas. 

La vuelta a Hanga Roa ya ha sido más tranquila, a buen ritmo. Disfrutando momentos de sol, de muchas nubes, y de lluvia también. A las cinco ya estaba de vuelta, en el camping había una especie de fiesta familiar, con música Rapa Nui. He estado un rato con ellos, ya que me han invitado a una copa de vino, son muy amables todos. Y así he acabado el dia. Ya me permanecido en el camping. Desde aquí el atardecer es muy bonito, lástima que de momento las nubes me hayan impedido fotografiarlo. 

Mañana sigo con mi plan "mountain bike", aunque sin ruta definida. Pero seguro que disfrutaré tanto como hoy. Eso sí no madrugaré tanto. Tengo que volver a mis antiguos hábitos. Estoy a menos de una semana.

Publicado
Modificado el
Leído 1705 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 35 36 37 Capítulo 38 39 40 41 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

cscheuch dice:
gran viaje amigo...un abrazo
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Presentacion de mi mountain bike.

   

Capítulos de este diario