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El Origen Perdido

Escribe: JinetePalido
Los objetivos de estos dos meses de viaje son claros. Machu Pichu, único lugar en el mundo que realmente quiero sentir. Desierto de Atacama, paisajes lunares, grandes dunas, geisers, toda una aventura. Cataratas de Iguazú, grandeza en estado puro. Patagonia, segundo lugar en el mundo, alli me sentiré pequeño, y la naturaleza salvaje me superará. Comienza la aventura.

 

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Isla de Pascua. Paraiso con misterio y encanto

Isla de Pascua, Chile — jueves, 17 de septiembre de 2009

Jueves 17 Septiembre. Confieso que desde hace un tiempo deseaba que llegase este día. Ayer llegué a la Isla de Pascua, la isla del fin del mundo, el verdadero ombligo del universo. Hace sesenta días que estoy viajando, y cuando inicié la aventura jamás se me pasó por la cabeza acabar en este ilídico lugar. No lo incluí en mis objetivos, porqué realmente nunca pensé en ello, quizá lo tenía como un destino misteriosamente inalcanzable. Pero una vez más la lógica ha fallado, y ayer, después de cinco horas, aterricé en Hanga Roa. Única población de la isla. 

A las cuatro y media de la tarde despegaba de Santiago. Las caras de los pasajeros lo decían todo. Todos sonriendo, todos con la vista puesta en la isla. En total tenía por delante cinco horas sobrevolando el Océano Pacífico. La experiencia del avión ha sido la mejor que he tenido hasta la fecha. La comida decentemente buena, y la pantalla individual todo un lujo. Podía ver las películas que quisiera, y escuchar música en los más quinientos míticos álbums de todo tipo. La película elegida, "Que bello es vivir", de Frank Capra, me apetecía volver a verla. Emociona. Antes de lo previsto aterrizamos. La pista de aterrizaje va de lado a lado de la isla, por lo que la sensación de caida es total. La isla forma parte de la Polinesia, Tahití está a unos cuatro mil kilómetros, y Chile a tres mi setecientos. Es la población más distante de otra, por eso lo del ombligo del mundo. El recibimiento fue totalmente inesperado, collar de flores al cuello. Es un detalle que me encantó. Permaneceré en la isla hasta el próximo miércoles. El lugar para el descanso, un camping a las afueras de Hanga Roa. Un lugar verdaderamente único. Mi habitación, una coqueta tienda de campaña. Hacía años que no experimentaba esa sensación de dormir oliendo a plastico. El mar lo tengo a menos de cincuenta metros, el ruido del oleaje sobrecoge. 

Esta mañana me he levantado muy temprano, con los primeros rayos del sol. Quería ver el mar, las montañas, respirar aire fresco. El plan ha sido el único que traía preparado. Por su simpleza, vamos. Ascender caminando al volcán Rano Kau, y despues visitar las ruinas de Orongo, un centro ceremonial y de culto de los antiguos habitantes de la isla. Me ha llevado toda la mañana. Más de seis horas caminando. La subida al volcán la he realizado en la más absoluta de soledad, no respiraba un alma. Todo en silencio, solo roto por el suave canto de las pocas aves que aún sobreviven en la isla. Las vistas impresionantes. Todo muy tropical, muy natural, muy auténtico. Aquí puede llover en cualquier momento, y así ha sido, a media ascensión me ha sorprendido un agradable chapetón. He aguardado debajo de un arbol. Y después de más de una hora, el cráter a mis pies.
El volcán está formado por un espectacular crátrer de mas de kilómetro y medio de diametro, en su interior se forma un microclima. Hay especies que solo existen en ese lugar. El fondo está formado por una laguna de agua dulce. Allí me he tropezado con los primeros turistas. Desde allí por el filo del cráter he llegado a Orongo. Misterioso lugar, de culto. Después de visitar las ruinas he empezado el descenso por el otro lado, por el medio del campo. Más de dos horas. Sin planos, ni brújula. 

Esta tarde he tenido el primer contacto con Hanga Roa. En ella habitan unos cuatro mil pascuenses. Es una pequeña, bonita y acogedora población. Solo ha sido un pequeño contacto. Pero me encanta. Caminar por sus verdes costas, sin costruccuión que te lo impida, con los moais a lo lejos, los caballos en la más absoluta libertad. Todo es demasiado agradable, todo es como irreal. 

Mañana primera excursión de gran alcanze. Alquilaré una mountain bike, y me recorreré el lado oeste de la isla. Previsión inicial, unos sesenta kilómetros. Espero ver muchos más moais. E intentar resolver el misterio que rodea a la isla.

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Últimos comentarios

rolandtvr dice:
Felicitaciones, excelente diario, muy buenos relatos, que gran viaje saludos,,,
Publicado

mariarch dice:
Impresionante la isla... haz muchas fotos para luego verlas... que envidia me das!
Publicado

sofiadelmar dice:
Antes la isla, incluso para nosotros los chilenos,
era un destino casi imposible por los precios,
pero ahora veo que se puede,
La linea aerea Lan Chile tiene una tarifa razonable,
estaba pensando en Brasil, pero he tenido imprevistos
no reservé oportunamente
ahora, leo tu diario y quiero conocerla,
tal vez concrete este idilico viaje en enero
de ser asi, te lo debo a ti, por motivarme
Un abrazo desde Chile continental

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