Nicaragua, tierra de lagos y volcanes

Escribe: chokwe
En el mes de diciembre del 2007 nació la idea de visitar Nicaragua, nuestro vecino del norte. Iniciamos los preparativos y del 29 de junio al 3 de julio recorrimos tierras pinoleras. Un grupo...

 

   Enviar a un amigo   

 
Capítulo 1

Nicaragua, tierra de lagos y volcanes

Isla de Ometepe, Nicaragua — lunes, 22 de septiembre de 2008

En el mes de diciembre del 2007 nació la idea de visitar Nicaragua, nuestro vecino del norte. Iniciamos los preparativos y del 29 de junio al 3 de julio recorrimos tierras pinoleras. Un grupo de 17 viajeros partimos de San José al amanecer del domingo 29. Después de un sabroso desayuno en el restaurante "La finca", en el cruce al Tempisque, continuamos hacia la frontera. Llegamos alrededor de las 10 de la mañana.

Del lado tico (costarricense) hay que hacer los trámites personalmente, por lo que la fila es interminable, máxime que estaban todos los pasajeros de un autobús de Ticabús realizando sus trámites migratorios. Alrededor de hora y media después logramos cruzar a la frontera nicaragüense. Allí sí pudimos hacer los trámites en grupo, con todos los pasaportes y las boletas en mano, una sola persona puede realizarlos. Después de recorrer las tiendas libres que ahí se encuentran, partimos para Rivas, observando a nuestra derecha el gran "Lago de Nicaragua" o Cocibolca, en idioma Nahuatl. Pasamos a Rivas con la intención de localizar el sitio dónde se ubicó el "Mesón de Guerra", partícipe en la guerra contra los filibusteros, de 1856. Fue difícil, pero un vecino de esta ciudad nos indicó donde estuvo y que también hubo una placa que lo recordaba. Dimos una vuelta por la ciudad, la que se encontraba celebrando el "Día del Educador", por lo que había un desfile de caballistas, entre otras cosas.

Continuamos para Granada, donde nos hospedamos en el Hotel Granada, en la Calle La Calzada, frente a la iglesia de Guadalupe. Llegamos a dicha ciudad y tuvimos la oportunidad de observar un funeral con carruaje, o sea, que el féretro era transportado en dicho carruaje, tirado por caballos. Por la tarde, después de hospedarnos fuimos a comer. Lo hicimos en un restaurante llamado Road House, excelente lugar con muy buenas carnes. Esa misma noche vimos a una mujer vistiendo un traje típico, quién resultó ser una guía turística, a la cual contratamos para un tour a las isletas el día siguiente.

Al regresar al hotel, vimos pasar "la rumbera", un autobús sin ventanas y con un equipo de sonido en la parte trasera, que hace la ruta del centro de la ciudad al centro turístico, ubicado a un kilómetro junto al lago. Decidimos tomar dicho autobús y gozamos muchísimo bailando en el pasillo del autobús, frente a la mirada curiosa de los demás pasajeros. El segundo día, después de desayunar en el hotel, donde nos brindaron un excelente servicio además de sabrosos platillos, partimos para las isletas.

El recorrido fue hermoso, viendo las pequeñas islas, unas habitadas por lugareños, otras, casas de recreo y algunas en estado natural. Nos contaron que su origen pudo deberse a que el volcán Mombacho, muy cercano a la zona, durante una erupción arrojó gran cantidad de rocas que formaron este pequeño archipiélago. Recorrimos una pequeña fortaleza, la de San Pablo, ubicada en una de las isletas, que fue construida para defender la ciudad de Granada de los piratas y los ingleses que pretendían apoderarse de esa vía de comunicación. Después de dos horas de recorrido, volvimos al muelle, regresamos al hotel y después de organizarnos fuimos a almorzar. Alrededor de las tres de la tarde, iniciamos el "city tour", donde Gioconda, nuestra guía, nos mostró los hermosos e interesantes sitios históricos de la ciudad, entre los cuales cabe mencionar el Hotel la Gran Francia, el museo del Convento de San Francisco, "Mi Museo", la casa de Sor María Romero, la iglesia de Xalteva (nombre de un barrio indígena donde hoy está la iglesia), la iglesia de Ma. Auxiliadora, el antiguo hospital San Juan de Dios (hoy en reconstrucción), el Fuerte de la Pólvora, y la iglesia de la Merced, donde desde una de sus torres, se puede obtener una vista sobre la ciudad. Llegamos al hotel pasadas las siete de la noche e inmediatamente salimos a cenar. Esta vez fuimos a un lugar muy interesante llamado "Asia Latina".

Este sitio pertenece a un granadino que vivió en Asia y por ello puso un restaurante de este tipo en Granada. La comida es deliciosa y los precios muy accesibles. De vuelta al hotel a descansar, ya que a la mañana siguiente partiríamos muy temprano para Santiago de los Caballeros de León, mejor conocida como León, al noroeste del país. Después de desayunar, salimos para Managua, la cual atravesamos sin ningún contratiempo y alrededor de las 10 de la mañana llegamos a León. Visitamos la catedral, lugar de hermosa arquitectura, que alberga las tumbas de destacados ciudadanos, entre ellos la del poeta nicaragüense Rubén Darío. También visitamos el Centro de Arte de la Fundación Ortiz Gurdián, que alberga una muestra de arte desde el siglo XVI y finaliza con arte contemporáneo.

Quisimos visitar el Museo de Rubén Darío, pero el tiempo no alcanzó. Sin embargo visitamos muchas de las tantas iglesias que tiene León, entre ellas la de las Mercedes, San Juan Bautista de Sutiava y de la Recolección. Salimos de León con rumbo a Managua alrededor de las 4:30 de la tarde, con la intención de llegar a la capital aún de día para poder observar algunos de sus sitios de interés. Arribamos a Tiscapa a eso de las 6 p.m. y logramos con los últimos rayos de luz, tener una hermosa vista de Managua desde "la loma", así como del monumento a Sandino, que se encuentra en su cúspide. De aquí pasamos al centro histórico de Managua donde se encuentra el Palacio Nacional, hoy Museo Nacional de Nicaragua, la antigua catedral, destruida en el terremoto de 1972, así como la Casa Presidencial y muy cerca de estos, el Museo al gran poeta Rubén Darío. Además a unos cuantos metros está la "Concha Acústica", sitio para actividad tales como: conciertos de rock, discursos, reuniones, festivales, etc. Se encuentra entre el lago Xolotlán (Lago de Nicaragua) y la Plaza Juan Pablo II.

Después de ver tan interesantes sitios, partimos de regreso a Granada, un poco cansados por el viaje. Sin embargo, esa noche fui a probar la cuchara del restaurante "El Zaguán", con deliciosas carnes y pizzas. Se los recomiendo. Regresamos al hotel cerca de las 11 de la noche a descansar. Por la mañana del día siguiente, después del delicioso desayuno con gallo pinto (platillo a base de arroz y frijoles, revueltos con chile dulce -chiltoma- y cebolla), salimos para el Parque Nacional Masaya, ubicado carretera a Managua, unos 2.5 kms. después de Masaya con dirección a la capital. Se paga US$1 por ingresar. Tienen un excelente centro de visitantes, donde se pueden observar maquetas del parque, así como de toda la zona volcánica del país.

Hay mucha información. También se pueden adquirir souvenir en el lugar. Subimos en la microbús hasta la orilla del cráter, mientras íbamos observando ríos de lava petrificada, diversas formaciones geológicas y la existencia de un bosque tropical seco. Es impresionante el tamaño de la boca del volcán, sobre todo cuando se compara con los vehículos estacionados junto al muro que divide el parque del cráter. Desde ahí se suben unos escalones hasta la Cruz de Bobadilla, llamada así porque un sacerdote de nombre Francisco de Bobadilla, mandó a colocarla ahí, para conjurar al Demonio, ya que creía que esta era la entrada al infierno. Desde la cruz se puede divisar Managua, el lago Xolotlán, los volcanes Momotombo y Momotombito así como el Mombacho. De aquí partimos para una venta de pewter (aleación de aluminio y estaño) que hay en la carretera hacia Managua, como a 800 mts. de la entrada al parque.

En este lugar se pueden encontrar hermosas piezas a excelentes precios, no olviden regatear. Después nos fuimos al centro de Masaya, para visitar el mercado de artesanías de la ciudad, pero nos recomendaron visitar también el mercado municipal de Masaya, ubicado unos 400 mts. al este. Es un mercado muy populoso, como muchos mercados de latinoamérica, pero en él se encuentran cosas interesantes, por ejemplo máscaras confeccionadas en madera, lindas vasijas de barro, marimbas, t-shirts con motivos nicaragüenses, guayaberas (camisa de hilo con bolsas en la parte del frente, muy frescas), pinturas de artistas locales y mucho más. En el mercado de artesanías hay un puesto de libros, donde se consigue literatura del país, como libros acerca de la dinastía Somocista, poemarios de Darío o de Pablo Antonio Cuadra. Después de un descanso en el parque de la ciudad, retomamos el camino hacia el "Mirador de Catarina", ubicado a unos cuantos kilómetros rumbo al sur.

El mirador presenta una excelente vista de la "Laguna de Apoyo", cuyo origen volcánico salta a la vista. Se divisa a lo lejos la ciudad de Granada junto al lago Cocibolca. Almorzamos en un restaurante en el mirador, llamado "El asado" que se caracteriza por sus deliciosos cortes de carne, servidos en un platón de hierro todavía chirriando. Por la tarde regresamos a Granada, pero por el camino que pasa por Diriá, o sea, siguiendo al sur y en el cruce, después de esta ciudad, se vira a la izquierda hasta llegar nuevamente a Granada.

Esa noche cenamos en el restaurante del hotel, llamado Trattoria Garibaldi altamente recomendado, de excelente cocina italiana, administrado por don Giovanni quien nos brindó una excelente y cálida atención. Al día siguiente tuvimos la mañana para realizar algunas compras que por falta de tiempo no habíamos hecho, por ejemplo en el Convento de San Francisco conseguí un hermoso DVD de Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina en concierto, así como unos dibujos a plumilla de un par de iglesias de Granada.

Si quieren comprar Ron Flor de Caña, les recomiendo la Licorera Internacional, ubicada de la esquina noroeste de la plaza central, 50 mts. al oeste. Al ser las 11 mediodía, cargamos las maletas en la microbús y enrumbamos hacia la frontera entre nuestro hermano país Nicaragua y Costa Rica. Una vez realizados los trámites migratorios, logramos tomar la carretera interamericana para llegar a las 6 de la tarde al restaurante "Garabito", cerca de Puntarenas en tierras ticas (costarricenses), donde comimos para continuar el viaje hasta San José.

Llegamos alrededor de las 10 de la noche, cansados pero con la gran satisfacción de haber conocido una gran tierra, cálida y con gente siempre amable, trabajadora y dispuesta a ayudar. Les recomiendo no dejar de visitar Nicaragua, para que vivan una muy grata experiencia.



Publicado
Modificado
Leído 5238 veces

    Enviar a un amigo

Capítulo 1
 
 


 

Cruz de Bobadilla

   

Capítulos de este diario