Diarios de viaje > Isla de Lanzarote, Europa

Esperando a Yaiza

Escribe: Khalil
El objetivo del viaje era venir al nacimiento de esta nena que esta uniendo dos familias de origenes lejanos , y traerle ofrendas desde mi tierra. Una vez aqui , Yaiza me dio a mi el regalo.

 

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Capítulo 1
 

Llegada a Lanzarote

Isla de Lanzarote, España — martes, 13 de octubre de 2009

El objetivo del viaje era recibir a Yaiza, su nombre es el de la princesa Guanche, Sus padres son una Mallorquina y un Caribe que escogieron este lugar para su nacimiento, Es muy difícil describir esta isla sin plagiar a Alberto Vasquez Figueroa , o sin convertir cualquier relato en un absurdo ,( al menos no siendo escritor profesional ).

Mientras toda España, incluyendo las Baleares, esta inundada y/o con muy bajas temperaturas, en Lanzarote te recibe un sol de verano, con una brisa fresca que de inmediato aplaca su intensidad.

En mi eterna manía de diferenciar cada aeropuerto por el olor , descubro que este no lo puedo reconocer, es una mezcla del olor a mar de Maiquetía con el de tierra mojada de New Delhi , pero hay algo mas...

Una vez fuera, el impacto es grande, es una especie de desierto bordeado de montañas del último color que uno espera encontrar: negro. Demoré un par de horas en comprender que el olor de esta tierra es el olor del volcán apagado pero eternamente amenazante. Y amenazante es una palabra fuerte y seguramente inadecuada, para lo que se respira en Lanzarote, en su gente, en sus calles, en su vida, la uso porque el saber que el Timanfaya esta aun ardiendo en su interior me da un poco de miedo, pero es lo que podríamos llamar "un miedo occidental o citadino", para ser mas justos, un miedo absurdo y que gratamente, dura muy poco. 

En cuanto avanzas por la carretera que bordea la isla, encuentras que reinventaron el arco iris: blanco y negro en todas sus tonalidades,  solo parcialmente interrumpido por los azules intensos del océano y escasa manchas de verdes, como gotas de lluvia fina, que no son más que la variedad de cactus y aloes, única vegetación natural de la isla.

Cabe aclarar que , en Lanzarote todas las casas son blancas , por una ley llena de sentido del turismo y de la armonía, solo las puertas y las ventanas pueden ser pintadas de colores , pero lo interesante es que no se trata de un " cada casa de un color"  sino de cada pueblo de un color.

Lanzarote vive del turismo y hace un honor inmenso a esta industria, porque la atención que profesan sus habitantes, la armonía de los espacios, la constancia de su clima y las alternativas hoteles, hostales y bares de comida, hace que esto no solo sea asequible para turismo europeo, sino para nosotras los latinos a quienes la disparidad de moneda nos dificulta ala estancia por esos países, Yaiza sigue sin nacer y creo que se trata de un regalo que me esta haciendo para que pueda yo pasear por la isla con sus padres, conociendo la historia y la vida del lugar que escogió para existir.

Publicado el 25/oct/2009, 19.38
Modificado el 8/feb/2010, 20.05
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