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Irán: Al otro lado de la noticia
Escribe: Aragonesa
IRÁN: "AL OTRO LADO DE LA NOTICIA" "En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo...." (Así empiezan todos los libros en Irán) Decidimos nuestro viaje a Irán, a per de los...
Irán: Al otro lado de la noticia
Irán — viernes, 20 de abril de 2007
"En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo...."
(Así empiezan todos los libros en Irán)
Decidimos nuestro viaje a Irán, a per de los informativos porque ciudades como Persépolis permanecían en nuestra memoria histórica desde la infancia. También amigos que antes habían visitado el país hablaban de su cultura y de la hospitalidad de sus habitantes. Todo ello nos hizo vencer las tensiones políticas existentes entre los gobiernos, y preparar el equipaje.
Faltaban diez minutos para aterrizar en el aeropuerto internacional de Mehrabad de Teherán, cuando el piloto nos anuncia la hora local, la temperatura en la capital, y nos recuerda por el micrófono la obligatoriedad según el reglamento islámico, de que la mujer cubra su cabeza con el velo islámico o hiyab, antes de aterrizar.
Venciendo mi profundo rechazo a todo aquello que atente a mi libertad personal, me dispongo junto con las demás mujeres que vamos en el avión, a poner un pañuelo o foulard sobre mi pelo, cubriendo tanto cabeza como cuello, tal como mandan sus cánones.
Observo que algunas mujeres han cambiado totalmente su look, y han cambiado su camiseta con tirantes por una gabardina de colores discretos o negro y pañuelo a juego. Ya parecen totalmente iraníes, donde antes se les suponía.
El itinerario de nuestro viaje va a ser en primer lugar, Teherán, su capital. Al día siguiente partiremos para Yazd, ciudad puerta del desierto. Proseguiremos viaje hacia Schiraz, cuna de grandes poetas iraníes como Hafez o Sadi. Luego partiremos hacia Isfahan, maravilla de las maravillas, escena de los cuentos de las mil y una noches. La ciudad de Kashan será nuestro próximo destino, y desde ahí a la ciudad sagrada de Qom, centro de peregrinación para los iraníes y cuna de nacimiento del ayatollah Ruhollah Jomeini, líder político- espiritual de la revolución de 1.979. Y desde allí regresaremos a Teherán, ya con el pensamiento en el regreso.
Nuestro viaje se ve condicionado con la celebración en Irán del Now Ruz, año nuevo persa, que dura trece días durante los cuales miles de iraníes tienen vacaciones y las disfrutan viajando dentro de su país a las diferentes ciudades y centros de peregrinación, a la vez que visitan a familiares y amigos. Esto conlleva que nuestras visitas por el país estén siempre rodeadas de familias iraníes que, como nosotros, son turistas en Irán.
Teherán, ciudad monstruo de catorce millones de habitantes, es sin duda la mas incómoda de visitar. Sus grandes distancias te exigen coger taxi casi para cualquier desplazamiento. Los taxistas raramente entienden inglés. Algunos, los pocos, saben algunas frases y para indicarles el sitio a donde quieres dirigirte tienes que enseñar la foto del sitio, o llevar el nombre apuntado en Farsi, primera lengua hablada en el país (que previamente te habrán anotado en el hotel, donde sí saben inglés).
No obstante, visitamos el Bazar que discurre a través de 10 Km de la ciudad, la Torre Azadi o Torre de la Libertad construida en 1.971 para conmemorar el 2.500 aniversario de las dinastías iraníes. Es una superficie ajardinada de 50 hectáreas y se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. También callejeamos por algunas de las calles más comerciales, visitamos algunas mezquitas a las que no tenemos acceso por estar cerradas, y al hace fotos desde el exterior tenemos nuestro primer contacto con la llamada "policía turística" que nos recuerda con amabilidad que no podemos hacerlas. Pretenden ver las fotos y borrarlas, pero su mal inglés y nuestro simulado desconcierto hacen que desistan y se alejen sin más.
Yazd, llegamos hasta aquí en un vuelo interno de una hora aproximadamente. En el aeropuerto existen dos entradas distintas, una para mujeres y otra para hombres, y también a la hora del embarque. El cacheo es generalizado pero amable. Es una ciudad más cálida en todos los sentidos, pequeña a diferencia del gigante dejado atrás, es la puerta del desierto y fue última parada de las caravanas que hacían la ruta de la seda.
Desde nuestro hotel se divisan los minaretes de la Mezquita del Viernes (Masjed e Jame) y la cúpula del Mausoleo Seyyed Rokn od-Din. Todos ellos recubiertos de maravillosos azulejos de intensos azules, turquesas, verdes, amarillos y blancos. No podíamos haber escogido mejor ubicación.
En su interior las habitaciones están alrededor de un patio central con un estanque que recuerda a los antiguos caravansar. Lo regenta un holandés, y también encontramos allí a un chico irlandés que lleva siete meses en el país estudiando farsi, y a la vez que estudia la lengua, toca la guitarra y atiende a los clientes del restaurante.
Callejeamos por la ciudad antigua, con una brisa suave del desierto que arrulla la arena del suelo. Recorremos las sabbats, callejuelas del casco antiguo que son muy estrechas, donde las paredes de las casas están unidas por medio de arcos que sirven para cubrir los callejones y pasadizos, y dan sombra a los paseantes. Las casas de adobe hacen que te remontes a tiempos pasados.
También vamos dejando a nuestro paso los badgir que dan personalidad a esta ciudad y carácter propio. Son torres de ventilación, un sistema de energía limpio y eficaz. Cada torre se compone de cuatro partes: cuerpo, estantes aéreos, alas y tejado.
Están construidas con ladrillos de arcilla secados al sol, paja y yeso mezclado con arcilla. La más fotografiada es aquella que se compone de seis torres de ventilación. Hay que buscarla entre callejones y callejuelas, y el encontrarla se hace de rogar pero merece la pena.
Desde lo alto del complejo Amir Chakhmaq, vemos toda la ciudad con sus muchos badgir, sus mezquitas y palacios. Aquí mismo, ya después de atardecido, presenciamos una manifestación airada, con ayatollah al frente con micrófono en mano, pancartas y numerosos asistentes.
Mujeres (todas con el chador negro) y hombres forman dos bloques aparte. Nuevamente la distinción de sexos. Suponemos tiene relación con los acontecimientos recientes del apresamiento de los marines británicos. No se impide nuestra presencia e incluso podemos hacer fotos.
Por medio de un guía, Lorian, hacemos la ruta de los Zoroastrianos y visitamos las Torres del Silencio, fuera de la ciudad. El Templo de Zoroastro que significa "Casa del Fuego", es la sede de los zoroastros de Yazd. Es un sencillo edificio construido con ayuda de los parsis (zoroastrianos descendientes de los persas que habitan habitualmente en India).
Tiene un estanque frente al templo y dentro de éste se halla en un altar el fuego sagrado, cuya llama dicen que queman sin interrupción desde el s.V. En su fachada está el símbolo Fravalar (hombre pájaro) que es el emblema zoroastriano de Ahura Mazda que también se halla en muchos relieves de Persépolis.
Zoroastro era un sacerdote al que se le manifestó el Dios Ahura Mazda y dedicó su vida a predicar las revelaciones divinas. Su religión se impuso a todo el Imperio y muríó en el año 533 a.d.C. Antes de la revolución islámica de 1979 existían mas zoroastrianos en Irán. Algunos huyeron entonces a EEUU, Canadá, y Austria. Actualmente quedan de 30.000 a 100.000 seguidores de esta religión formando una de las minorías religiosas que coexisten en el país junto con la judía, la cristiana, armenios y asirios. Entre el 85% y el 90% de la población es musulmana chiíta, y del 85 al 10% musulmana sunita.
Para los seguidores de esta religión hay cuatro elementos fundamentales: El Agua, El Fuego, La Tierra y El Tiempo. Y sus principios podemos resumirlos en: Buenos Hechos, Buenos Pensamientos y Buenas Palabras.
Las Torres del Silencio a las afueras de la ciudad nos ofrece otra forma de conocimiento de esta religión minoritaria. Los zoroastrianos llaman a estas construcciones Dakhmed que quiere decir "cementerio". Cada una está situada en una colina y sirvieron hasta hace no mucho para la inhumación de los cadáveres, hasta que por motivos higiénicos se prohibió su uso habilitando un cementerio a la falda de las colinas para enterrar a sus difuntos.
Los cadáveres, previamente lavados y envueltos por sus familiares en una sábana blanca, se exponían en lo alto de la colina donde se dejaban a merced de los buitres para que los descarnaran. Pasados quince días los parientes volvían y tomaban los huesos envueltos en la sábana y los arrojaban al pozo situado en lo alto de la torre. Hace setenta años que estos pozos se han cubierto, enterrándose ahora los cadáveres en el cementerio cercano.
Shiraz llamada "Ciudad de las flores y de los poetas", puesto que los poetas Hafez y Sadi nacieron y murieron aquí. Es la ciudad que da nombre al idioma iraní, el Farsi, y está ubicada en una verde llanura a los pies de la montaña Allah-o-Akbar y la baña el río Khonshk.
A pesar de la lluvia que nos da la bienvenida a la ciudad, la primera impresión es positiva. Nos disponemos enseguida a tomar contacto con ella visitando el bazar Vakil. Dentro de él miles de puestecillos con todo tipo de mercancías, distribuidas por gremios como suele ser lo habitual, dan un toque colorista difícil de igualar.
Descubrimos dentro del bazar e integrada en su estructura, la mezquita Vakil que se halla de reformas a pesar de lo cual no se impide la entrada y aprovechamos para verla. Fue construida durante el reinado de Karin Kan en 1.773 y tiene un impresionante patio con un estanque central, dos iwans a los lados norte y sur recubiertos de azulejos presentan dibujos florales. El santuario de invierno situado detrás del iwan sur se sostiene con cuarenta y ocho columnas con el fuste en espiral y el capitel adornado con tema vegetal. Destaca al púlpito de la sala de oración que es de mármol.
A la salida de la mezquita nos hacen una interviú. Cámara en mano nos preguntan de que país somos, el por qué de haber venido a Irán, que nos parece el país, y al final, nos recomiendan que digamos a nuestros amigos lo bonito que es este país y que se animen a venir, pues por la situación política existente no vienen muchos turistas. También dentro del bazar, existen unos antiguos baños (haman), habilitados actualmente como restaurante.
En Shiraz existen numerosas mezquitas, pero la mas visitada por ser centro de peregrinación es sin duda la gran mezquita Boghe-ye-Shah-l Cheragh, también conocida como Sagrado Sepulcro de Ahmadi o Mausoleo. Hay muchísima gente puesto que es el centro de peregrinación más importante de la provincia de Fars y uno de los mas sagrados del país. No se permite el acceso a los no musulmanes, exigiéndose a las mujeres que vistan con el chador. Hay un vigilante a la entrada y varios en el interior, que lo vigilan todo. Imposible el acceso.
El mausoleo es del hermano del Imán Reza, el octavo Imán. En el año 835 el santo fue martirizado y enterrado en Shiraz, y con el tiempo su tumba se ha convertido en un lugar venerado. Su interior está cubierto completamente con pequeños espejos y el panteón que encierra su tumba es de plata. Hay tal silencio que nadie ese atreve a usar el disparador de su cámara.
Shiraz es cuna de poetas, como Hafez, cuya tumba ubicada en un bonito jardín al otro lado del río, se ha convertido en un lugar de esparcimiento. Es un lugar de los mas visitado por los iraníes. Podemos dar fe de ello, pues el sitio está repleto. Casi no podemos acceder a la tumba de alabastro. Está rodeada de personas que la tocan, la fotografían, la graban o incluso apoyan sus cabezas en ella.
Hafez es una de las máximas glorias de las letras persas, y su nombre significa "El que sabe de corazón". Era una de las pocas personas capaces de recitar de memoria el Corán "de principio a fin", y también al revés. Nacido en Shiraz en 1324 y muerto en 1391 dedicó su vida a la mística y al sufismo, equiparándose su obra a la de otro gran poeta, Ferdowsi.
Los iraníes tienen un proverbio que dice que, en cada hogar hay dos cosas básicas que se deben tener: primero el Corán, y después los poemas de Hafez, y hay algunos que cambiarían incluso el orden.
No podíamos abandonar Shiraz sin visitar las ruinas de la antiguo ciudad de Persépolis. Para ello alquilamos un coche con chófer pues se encuentra a 53 Km de la ciudad. Persépolis significa "Ciudad de Persia", y fue construida en el año 518 a.d.C por Darío I, y destruida e incendiada por las tropas de Alejandro Magno en el año 331 a.d.C.
En el periodo comprendido entre su fundación y su destrucción, los monarcas Jerjes y Artajerjes dedicaron grandes esfuerzos en ampliar y magnificar la obra iniciada por Darío I.
El emplazamiento de esta ciudad, en una llanura protegida por el monte de la misericordia, no resultaba demasiado apropiado para la seguridad de sus habitantes por no ser el mas adecuado en caso de asedio. Sin embargo, los reyes aqueménidas estaban convencidos de su superioridad política y militar, y no se consideraban amenazados por ningún enemigo. Por ello eligieron este lugar, por estar cerca de un río y rodeado de bosques, lo que era ideal para una vida placentera. La riqueza que se acumuló esta ciudad era incalculable según Plutarco. Y Alejandro Magno necesitó 500 camellos y 100 asnos para llevarse los tesoros guardados allí incluida la biblioteca.
Hoy a través de esta ruinas muy bien conservadas, vemos la Puerta de las Naciones, desde donde eran distribuidos los visitantes que llegaban a la ciudad. Tiene tres puertas, y en la primera se erigen dos grandes toros que rivalizan con los de la puerta este que tienen cabeza humana y alas de pájaro. A continuación se encuentra ubicada la Apadana que fue el salón de recepciones de Darío I que podía albergar a 10.000 personas. Durante las fiestas de equinoccio de primavera los monarcas de los estados vasallos se reunían para ofrecer su tributo anual al rey de reyes aqueménida.
A ambos lados hay dos escaleras con bajo relieves muy bien conservados donde se relatan los fastos y ritos que cada año se celebraban durante al Año Nuevo. También están representados los soldados de la guardia imperial que portaban una lanza, un arco al hombro, y en la espalda las flechas. Los guerreros medos se distinguen perfectamente porque llevaban un gorro redondo semejante a un casco, y en cambio los persas se cubrían con una especie de tocado. También hay imágenes representando a Ahura Mazda, leones, decoraciones vegetales, carros tirados por caballos y otros muchos elementos.
Completan el recinto de la ciudad, el Palacio de Jerjes y el Palacio de Darío I, el salón de las 100 columnas construido por Jerjes conocido como el salón del trono. Y en el monte de la Misericordia, se alzan tres grandes tumbas, impresionantes, pertenecientes a los reyes aqueménidas, Darío I, Artajerjes II y Artajerjes III.
A pocos kilómetros de Persépolis, se encuentran otras ruinas muy merecedoras de ser visitadas, Naqsh-e-Rustam, conjunto monumental cuyo periodo de construcción se remonta a los tiempos pre-aqueménidas hasta la dinastía sasávida. A nuestra vista aparecen cuatro inmensas cruces excavadas en la roca, y en el interior de ellas se hallan las tumbas de Artajerjes I, Jerjes, Darío I, y un panteón inacabado donde se encuentra la tumba de Darío II. Debajo de ellas hay bellísimos bajo relieves del periodo sasávida. Al frente de ellas, se alza la Torre del Fuego, cuya finalidad se desconoce.
Isfahan es la perla de nuestro viaje, es una opinión generalizada y no nos defrauda. En ella tenemos magníficas mezquitas y palacios que forman parte desde el año 1.979 del catálogo de Bienes Culturales de la UNESCO. Toda la plaza está porticada con arcos ojivales, debajo de los que se hallan las tiendas de artículos de artesanía, textiles y miniaturas, así como en los pasillos interiores que rodean la plaza están los distintos bazares de la ciudad.
Si vas a Isfahan, llénate del aire primaveral de la Plaza del Imán, contempla su vida, sus mezquitas, a la gente diseminada por el césped desde lo alto del Palacio Ali Qapu, donde el antiguo Sha de Persia contemplaba los partidos de polo que allí se celebraban. Y no olvides tomarte un té acanelado desde la atalaya que proporciona una de las mejores teterías de la ciudad, en el primer piso de la plaza cerca de la puerta Qasarieh que da entrada al bazar. Allí, saboreando el humeante té, pienso en el antiguo imperio persa, en sus sucesivas dinastías, en su arquitectura recubierta de los más bellos azulejos, en las mezquitas del Imán y la de Lotfollah, las más hermosas del Islam ...
En la explanada de la plaza, debido al Now Ruz, las familias iraníes montan sus picnics sobre las alfombras extendidas, teteras incluidas. Otros incluso rezan mirando a la Meca (suponemos) en una sala de oración improvisada. Otras familias se dedican al shoping que según vemos es una actividad internacional. Y otros, visitan las mezquitas con sus "digitales y grabadoras" en la mano.
Tanto la mezquita del Imán como la Masjed e Sheikh Lotfollah son inigualables. La primera se trata de una obra maestra de la arquitectura mundial con su decoración de cerámica. Fue construida bajo el impulso de Sha Abbas I iniciándose en 1612, finalizó en 1.638. Tiene un gran patio central rodeado por pórticos y cuatro Iwans. Sus detalles arquitectónicos y decorativos consiguen la cota más alta de la época sasávida. La cúpula es enorme, de 54 metros de altura exterior y 38 de altura interior. Si te pones debajo, existe un extraño efecto sonoro, las palabras dichas en el centro de la sala se escuchan por quienes están en los extremos de la sala.
La cerámica esmaltada cubre todos los rincones formando dibujos geométricos y florales, diversas escrituras e incluso versos. Así en la portada principal existen detalles cerámicos esmaltados con oro y plata formando poemas.
Tampoco desmerece la otra mezquita de la plaza, la Masjed-e-Shelkh Lotfollah, con su fachada de estalactitas y alveolos, todos revestidos de cerámica esmaltada y policroma con motivos florales, predominando los colores turquesas, blancos, verdes y amarillos. En el interior, se accede pos un pasillo también ricamente decorado a una sala central de planta cuadrada realmente magnífica que nos llena de asombro. De base poligonal, ésta sustenta un tambor circular de 15 m de diámetro, con 16 ventanas, elevándose sobre él la cúpula. Realmente impresionante.
El Palacio de Ali Qapu que completa el conjunto monumental de la plaza, permite desde lo alto unas estupendas vistas panorámicas de la gran plaza del Imán, la segunda mayor del mundo después de la de Tiananmen en Pekín.
En la ciudad hay varios restaurantes tradicionales que nos permiten comer sentados sobre alfombras, lo que nos lleva a integrarnos mas en el ambiente a pesar de la incomodidad que para nosotros (occidentales) supone.
La ciudad está dividida por el río Zayandeh. Al otro lado está el barrio armenio, donde se asentaron los primeros armenios que llegaron a la ciudad, y lo denominaron Nuevo Jolfa construyendo en él su catedral, la catedral de Vank. La historia se remonta a los tiempos del Sha Abbas I cuando un número importante de armenios se trasladaron desde su Jolfa natal hasta Isfahan y se establecieron en este barrio. Unos años después de su llegada construyeron esta catedral cuya construcción finalizó en el año 1.655.
En ella hay una mezcla entre el concepto de mezquita safávida y el de iglesia armenia. En su interior hay bellísimos frescos que representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. La Torre del Reloj y un Museo sobre la historia y cultura armenia completan el recinto.
Un paseo a lo largo de la ribera del río, pasando por los puentes que separan ambas orillas, es una de las cosas que no podemos olvidarnos de hacer en Isfahan. En una tarde primaveral las recorremos. A nuestra vista van pasando el puente Sio Seh con sus 33 arcos, construido en el año 1602 por orden del monarca Abbas I. Como otros puentes safávidas tenía dos funciones, permitir el paso de una orilla a otra, y servir de represa para regular el caudal del río así como desviar las aguas sobrantes hacia canales laterales para el regadío. En el piso inferior puedes saborear un delicioso té mientras otros humean con sus pipas de agua.
El puente Khaju llama mas la atención, es uno de los más bellos del mundo, mide 132 m y se construyó en 1.650. Tiene dos niveles de terrazas, y en el piso superior en el centro hay dos pabellones decorados con revestimiento cerámico en la parte del arco y frescos en las paredes. Este puente actuaba como regulador del nivel de las aguas.
Mientras paseamos se nos acercan dos jóvenes originarios de Yazd que están con su familia en Isfahán, deseosos de información sobre nuestro país de origen, del porqué hemos elegido Irán para viajar, de cómo se vive en España, etc... Nos comentan que ellos no podrán salir de Irán hasta que cumplan el servicio militar, y entonces ... también lo tendrán difícil dado el régimen político del país.
Dado el régimen dictatorial que ejerce el clero en Irán, nos abstenemos a lo largo del viaje de comentar con las personas que nos vamos encontrando en las diferentes ciudades que recorremos, acerca de la situación política y social del país, sobre la situación de la mujer, etc... porque evidentemente no sabes con quién estás hablando. Sin embargo, sobre todo ello sí pudimos hablar en la "Cueva de Allí Baba" con Hossein, uno de los protagonistas del libro del mismo nombre que sobre Irán escribió Ana Mª Briongos, escritora catalana que estudió en tiempos del Sha en Teherán y posteriormente volvió a vivir un tiempo en esta tienda de alfombras y con esta familia iraní de Isfahan.
Nos encontramos en esta tienda de alfombras como en un oasis dentro del país, el dueño ya nos dice con razón que su establecimiento es como la "Casa de España" en Irán. Nos deja su internet e incluso su teléfono para llamar a nuestro país si quisiéramos. Comemos con su familia en el patio trasero de la tienda sobre alfombras extendidas en el suelo, y podemos conversar en la tibia tarde aromatizados con él té que se va sucediendo a lo largo de la misma, sobre los deseos y anhelos de cientos de miles de iraníes que se vieron abocados hace casi ya treinta años, cuando se produjo en 1979 la revolución islámica, a cambiar su forma de vida y las normas que la regulaban.
Sobre todo la mujer es la mas afectada. Pasaron de ir en tiempos del Sha, vestidas como cualquier mujer occidental, a tener la imposición del hiyab que según el reglamento islámico debe llevar toda mujer, así como una ropa amplia que cubra trasero y caderas, para la evitar la provocación al género masculino. En el hombre solamente existe la prohibición del pantalón corto salvo para actividades deportivas.
Además, actualmente sigue existiendo la lapidación para la mujer que cometa adulterio, pudiendo ser una mujer condenada a muerte desde que cumple los nueve años de edad. El hombre desde los dieciocho años.
Tampoco la situación es igual en un juicio, donde el testimonio de ellas no tiene valor, salvo que dos mujeres mantengan la misma postura. En cuanto al divorcio, un hombre puede plantearlo sin ninguna motivación, mientras que la mujer deberá dar razones fundamentadas debidamente, como el abandono del marido, que éste sea un drogadicto o sufra impotencia sexual. También en el caso de un accidente, la indemnización del hombre será el doble que la correspondiente a una mujer.
Dejamos con pesar Isfahan para acercarnos a la ciudad de Khasan, donde nuevamente encontramos un bazar colorista, antiguos baños, así como caravansar escondidos entre sus pasadizos que recuerdan antiguas épocas de paradas dentro de la ruta de la seda. Existen casas tradicionales, de antiguos comerciantes de alfombras, que merecen una visita. Todas ellas tienen un patio central, un estanque, decoración de estuco, algunas tienen torres de ventilación (badgir), y fueron construidas en el s.XIX, dejando un esplendor que difícilmente ha de retornar.
Una excursión muy interesante que se puede hacer desde Kashan es acercarse a la pequeña población de Abianeh. Sus calles son muy estrechas, las casas son de baja altura y construidas con madera y barro rojo. En sus puertas podemos observar que los picaportes forjados tienen dos formas diferentes. Uno de ellos lo utilizan los hombres para llamar, el otro las mujeres. El primero tiene forma de miembro viril, el segundo a la inversa. Su finalidad es clara, cuando llama un hombre el sonido es distinto de si llama una mujer con el otro picaporte, y sirve de alerta a las mujeres que se encuentran en la casa para cubrir su pelo con el hiyab ante la visita masculina.
Las mujeres de Abianeh llevan un vestido tradicional, que consiste en pañuelo de florecillas en fondo blanco y falda a juego. No les gusta que se les fotografíe, aunque no ponen problemas las niñas del lugar. Encontramos a una de ellas vendiendo un objeto artesanal que dicen sirve para evitar "el mal de ojo", aun no creyendo en ello nos apresuramos a comprarlo y llevarlo de vuelta a casa.
La ciudad de QOM, la segunda ciudad sagrada de Irán, es la siguiente es nuestro itinerario a escasamente dos horas de Teherán. Nos habían recomendado no permanecer demasiado tiempo en ella, por su ambiente especialmente "fanático", pero el interés que nos despertaba fue mayor que la advertencia.
Llegamos a media tarde, y ya antes de bajar del taxi que nos conducía al hotel, pudimos observar que el cien por cien de las mujeres iban ataviadas con el chador, es decir, tapadas absolutamente cuerpo y cabeza con él y totalmente de negro. Yo personalmente, con mi pañuelo de vivos colores y mi camisa amplia acorde con el reglamento islámico, iba llamando la atención. Mujeres sobre todo, e incluso niños se volvían a mirarme y hacían comentarios.
Llegué a sentirme muy incómoda. De tal forma que al salir del hotel para dirigirnos al complejo del Santuario de Fátima, ya llevaba puesto mi chador que una amiga me había prestado y así era una más entre las miles que allí se encontraban.
QOM es un sitio de peregrinación para los iraníes, el segundo más importante del país. Todo el recinto compuesto por el Santuario de Fátima, el mausoleo de Hazrat Massoumehm, la mezquita del Viernes y la mezquita de Atiq, está reservado para los no musulmanes, existiendo para su entrada la prohibición expresa para los no musulmanes.
Fátima era la hermana del Imán Reza, el octavo Imán. Era el año 806 cuando los dos hermanos iban desde Medina hacia Maru para visitar a otro hermano. Fátima enfermó en Saveh a unos 100 Km de Qom, muriendo a los diecisiete días fue enterrada aquí en Qom. Desde entonces su mausoleo y Qom se convirtieron en un centro de peregrinación muy importante.
Desoyendo la prohibición, a pesar del portero de la entrada y de los vigilantes de los patios interiores, entramos en el Santuario de Fátima. Desde el exterior ya su vista impresiona, su cúpula dorada se impone frente a sus varios minaretes. El interior es precioso, sublime, su decoración de espejos impresiona. En el centro de la sala principal de encuentra el mausoleo que muchas mujeres tocan y besan. Otras rezan, leen, o simplemente charlan con otras mujeres. Se ven muchos niños de corta edad que las acompañan. Si son niñas ya llevan su pañuelo a pesar de la corta edad de algunas que no superaran en mucho el año de vida. Algunas besan incluso las puertas de acceso.
También hay alguna vigilante en el interior así que tememos cualquier advertencia y no permanecemos mucho rato dentro. Con los nervios por la intrusión no sabemos cual ha sido la entrada donde hemos dejado nuestros zapatos, así que salimos descalzas y ya desde fuera es mas fácil reconocer la puerta y recuperarlos.
Ya en el exterior del santuario pero todavía dentro del recinto vigilado, me llaman dos veces la atención. Parece que una mecha de mi pelo asoma por debajo del chador, tendré que corregir esta osadía. También nos indican que no se puede hacer fotos cuando ya habíamos hecho unas cuantas, y nos invitan a acompañarles. Tememos la pérdida de nuestras cámaras o el borrado de las fotos. Solo nos hacen rellenar unos formularios con los datos personales, entre los cuales tenemos que poner nuestra religión. Por supuesto no dudamos al poner "musulmán" en la casilla correspondiente, puesto que la entrada al recinto no está permitida a los infieles como nosotros. Afortunadamente no tenemos que hacer ninguna demostración puesto que mas de uno oraría en dirección contraria a la Meca. Nos hemos librado.
Dejamos con alivio la ciudad, donde nació el Ayatollah Jomenei y donde se concentran las mas importantes escuelas de estudios islámicos del país.
De vuelta ya a Teherán tenemos un día libre hasta el regreso a Madrid vía Milán. Aprovechamos para callejear. Es viernes, y al ser festivo la gente pasa el día al aire libre en jardines y parques. Vemos a muchas familias en su día de ocio, paseando por el parque o haciendo gimnasia al aire libre en unos aparatos habilitados para ello en el mismo parque. Este es el Irán de la vida cotidiana.
Al visitar los jardines de Golstan con su palacio y museos, nos encontramos con un señor que no cumplirá los sesenta años y que nos habla en un inglés bastante aceptable. Dice que viene al palacio cuando puede a recibir clases de este idioma. Su profesión es la de zapatero, de señora nos aclara, y además habla francés y está interesado en otras lenguas. Está orgulloso de su país y su cultura, que dice ser muy, muy antigua.
Es un poco el reflejo de los ciudadanos iraníes, orgullosos de su historia, y al mismo tiempo interesados en otras culturas, hospitalarios al máximo con el que viene de fuera e interesados en dar una buena imagen del país, al ser conocedores de que es otra la visión que se tiene de él, a la vista de que las tensiones políticas existentes entre gobiernos, hacen que las noticias que nos llegan no reflejen en absoluto al pueblo iraní.
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Publicado el 20/abr/2007, 03.32 |
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Últimos comentarios
jbilbao dice:
Aragonesa
Me gusto tu aprecicon sobre Iran, todo lo que recoriste y conociste y queria preguntarte los precios, de hoteles, y viajes internos, avion, traslados.
Me parece un pais interesante para conocer, por encima de las disputas politicas.
Publicado el 2/may/2007, 14.49
galaguz dice:
Muchas gracias por querer compartir tu maravilloso viaje con todos nosotros, pienso ir a Irán en tres semanas y la verdad tengo muchas preguntas, sobre todo en lo referente a las leyes islámicas, me preocupa no observarlas adecuadamente. No sé si por este medio me puedas contar algo acerca de eso, a través de este medio. De todos modos, muchas gracias.
Publicado el 8/dic/2007, 15.31
laurypalmer dice:
Estupendo relato y muchísima información.
Me gustaría, si puedes y quieres, saber algo de las sensaciones que tuvistéis en cuanto a la condición de mujer, ya que es posible que vaya el mes de julio y todos mis compañeros de viaje son hombres. Está previsto recorrer el país (con guía y más o menos organizado aunque alternativo) durante 28 días y tengo la sensación de que tal vez me agobie por tantas diferencias.
Gracias. Un saludo.
Publicado el 13/ene/2009, 16.26
un viajero dice:
Hola aragonesa; estuvimos en Iran en el 2004, y todo lo que cuentas es lo mismo que percibimos nosotros. La gente de allí es maravillosa y la idea de como son no tiene nada que ver con los políticos y las informaciones que nos meten en la cabeza en los telediarios.
Animo a quien dude de este viaje a que lo realice, y se encontrara con uno de los paises mas bellos que conozco.
Un saludo.
Publicado el 25/feb/2009, 07.29
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un viajero dice:
Hola laurypalmer, por el agobio no te preocupes. Mentalizate que lo que vas a ver merece la pena muchiiisimo. Un saludo.
Publicado el 25/feb/2009, 07.31
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muchachopersa dice:
Hola
me gustó mucho tu diario y en especial los detalles que mencionas para cada lugar o monumento.
lo más interesante ha sido tu experiencia en el recinto sagrado de Qom, porque muchas veces los turistas pierden la entrada y donde han dejado los zapatos.
te espero mucho éxito.
Publicado el 3/may/2009, 07.23
Graveran dice:
Muy interesante relato gracias
Publicado el 25/nov/2009, 20.36
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