Amazonas 2012

Escribe: ALEJAMAR
El Amazonas es uno de esos lugares que uno no se puede morir sin visitar. Su simpleza y majestuosidad, la hermosura de sus paisajes, los inolvidables atardeceres que vi, el cielo más estrellado que había visto en la vida y la hermosa gente que conocí, hicieron que este viaje fuese uno de los mejores que haya hecho en mi vida

 

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Recorriendo Iquitos

Iquitos, Perú — sábado, 7 de julio de 2012

Una vez acomodada en el nuevo hostal comencé a conocer esta cautivante ciudad. Lo primero que visité fue Belén. Belén es quizás uno de los lugares más pobres que haya visto en mi vida. Es una pequeña ciudad ubicada en la ribera del río Amazonas, en la cual no existe alcantarillado y las casas se construyen en las alturas para la época de las inundaciones. Todas las construcciones de este lugar tienen la marca del agua de cuando el río crece. Para llegar allí se llega al mercado en mototaxi y luego se busca una canoa que haga el recorrido, yo conocí un peruano que se ofreció a hacerme el recorrido con la condición de que le pagara los transportes a él y a su hijo más algunas monedas de más. Como estaba con otro viajero, nos dividimos el gasto y no salió costoso el recorrido.

Otros lugares que visité fueron: El centro de investigaciones de Quistococha (Hay un centro de recuperación de Manaties, se puede entrar, observarlos y alimentarlos GRATIS!), el complejo turístico quistococha Alpayuaho Mishana (Es un zoológico con muchas, muchas especies de animales autóctonas y con un lago en el que se puede nadar), el Jardín botánico de plantas medicinales y el mariposario. A este último lugar llegué, pero ya estaba cerrado, desafortunadamente no pude volver. A modo de información: cierran a las 4 p.m.

También estuve en una tribu llamada "Yahuas", mi idea era visitar a los “Boras” que tanto mencionaban los turistas, pero en ese momento había un equipo técnico chileno que estaba filmando un documental con ellos, así que las entradas estaban prohíbidas. Visitar tribus como estas no me gustó mucho, preferí la visita que hice a la comunidad Gamboa en Leticia porque acá ya dependen casi que únicamente del turismo, por lo tanto sus acciones, vestimentas y demás son para "divertir" al turista, en otras palabras...hacen el ridículo para alegrar al blanco. 

En Iquitos visité también algunos museos y casas antiguas, comí ceviche, tamales y mucho, mucho helado. Las heladerías proliferan en esta ciudad. 

En mi último día en esta ciudad conocí otro colombiano en el hostal con el que estuve haciendo algunas visitas y estando en esas, llegamos a la plaza de mercado principal, allí vi aquellos gusanos llamados "suris". Yo le tengo pánico a todo lo que se arrastre, por diminuto que sea. Allí vendían "suris" en forma de pincho. Sí, un palo con 3 o 5 gusanos clavados allí, cocinados y luego asados… esperando a ser devorados. Este colombiano compró uno de 5 y me invitó al banquete. Yo muy asqueada le insistí en que no quería hacerlo, pero luego me invadió ese espíritu viajero y él comenzó a insistir e insistir aludiendo a “Estás en el Amazonas, debes hacerlo” hasta que finalmente dije: "Alejandra, estás en el Amazonas, a vencer miedos!"...sí, me comí 3 gusanos de esos. 

Conversando con el colombiano nos dimos cuenta que ambos partíamos ese día para Leticia y que los dos lo íbamos a hacer en el lento. Así que decidimos concordar la hora de salida para llevar a cabo esta aventura los dos y una israelí con la que él ya había hablado.



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