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Iquitos, navegando por Amazonas

Escribe: bohemio
Iquitos, navegando por el Amazonas Por: Eduardo Villarreal Aliaga Viajar a la ciudad de Iquitos es una aventura sin parangón, su naturaleza es un manto verde que te envuelve una y otra vez...

 

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Capítulo 1
 

Iquitos, navegando por Amazonas

Iquitos, Perú — martes, 31 de julio de 2007

Iquitos, navegando por el Amazonas
Por: Eduardo Villarreal Aliaga

Viajar a la ciudad de Iquitos es una aventura sin parangón, su naturaleza es un manto verde que te envuelve una y otra vez hasta cautivarte, soy un afortunado más que navegó en las turbulentas aguas del río más caudaloso del mundo, El Amazonas. Serpenteante río que dibuja desde lo alto todo su recorrido dejando maravillado a todo mortal que lo visita. Este es el relato de un viaje que realice a principios de año y que espero volver a repetir prontamente.

Para llegar a la calurosa Iquitos existen solo dos formas, vía fluvial y aérea, el viaje definitivamente más osado y aventurero es el primero, el cual es por la ruta Lima-Tarapoto-Yurimaguas, desde este último punto uno se embarca en una enorme lancha hasta Iquitos, son tres días de éxtasis natural, que se los aseguro intentaré realizar. También se puede llegar desde la ciudad de Pucallpa, vía Contamana y de allí en Lancha, por seis días.

Ambos viajes demandan por sobre todo tiempo, ya que desde Lima toma de seis a siete días llegar a la capital loretana, empero es un esfuerzo que se los aseguro no se arrepentirán de realizar. En mi caso tomé el avión un lunes a las seis de la mañana y en solo una hora y cuarenta minutos ya respiraba aire tropical. Desde lo alto, se puede apreciar claramente los diferentes ríos que circundan la ciudad, una pequeña isla en medio de la selva, los bosques amazónicos en todo su esplendor reflejan la luz de un sol temeroso que se asoma, un panorama silvestre pocas veces visto.

El termómetro marcaba veintiocho grados, el calor aun no se sentía con fuerza pero ya tenía entendido que por estos meses la temperatura puede llegar fácilmente a los treinta y ocho grados, mínimo detalle si se esta acostumbrado a la selva peruana.

En este paraíso tropical como en toda la selva el principal medio de transporte son las motos, y en el caso del servicio público los famosos mototaxis o también llamados motocarros, el costo de tan refrescante paseo es de un sol por todo el centro de la ciudad y cincuenta céntimos más por las afueras, ahora, tenga cuidado si desea contratar a estos hábiles chóferes ya que en muchos casos suben sus precios si tiene pinta de extranjero.
Iquitos es la capital de la región Loreto, provincia de Maynas.

En la ciudad hay buena infraestructura hotelera, existen de todo precio y categoría, para este fotógrafo silvestre un buen hospedaje le costó treinta soles por noche, con todas sus comodidades y muy cerca del centro, requisito básico si desea estar cerca de todo y de todos. Rápidamente me di cuenta que el auge turístico por estos meses es bajo, por las constantes lluvias que azotan esta parte del país, la temporada recomendada para visitar la selva peruana son desde Mayo hasta Noviembre, y en especial el mes de junio, en la celebración de la fiesta de San Juan.

Con el transcurrir de las horas el calor tenaz se empieza a sentir, botella con agua en mano empiezo a establecer mi recorrido con un guía amigo, el cual me aconseja realizar un city tour.

Me es importante señalar que este personaje al cual llamo guía, no es mas que uno de los tantos jóvenes que deambulan por la plaza de armas y el malecón ofreciendo servicios de guiado, son amables y señalan que en su ciudad no existe la viveza, es decir no roban a los turistas, ya que ellos mismos venderían una mala imagen de su ciudad y de esta forma alejarían al turista; razones no les faltan porque pude comprobar plácidamente como fui tratado por estas personas. Empero no esta demás tomar sus precauciones.

No soy amigo de los tours convencionales, así es que hicimos todo lo contrario a lo establecido por la agencias de turismo, empezamos por visitar el mercado Belén, principal abastecedor de productos de primera necesidad en la ciudad.

Después de comer un rico Juane con gallina en el puesto de una amable señora, que nos vendió tan magistral platillo a cuatro soles, optamos por conocer la mal llamada Venecia peruana, no se quien le puso este apelativo tan irónico, pero la cuestión es que el Barrio de Belén, es la otra cara de esa selva mágica, es la careta de un pueblo pobre que cada día ve como llegan los aviones llenos de gente que ignora o quiere ignorar su realidad, una situación caótica que debe parar, por el bien de nuestros hermanos olvidados por sus autoridades.

El barrio de Belén ubicado al margen izquierdo del río Itaya, esta formado por casas construidas con madera Topa, que flotan al nivel del agua, en tiempos de crecida del río los niños chapotean en sus aguas, las mismas que sirven de consumo y uso diario en sus principales necesidades.

Adentrarse en sus calles es como navegar en un territorio raro, fuera de contexto, la gente observa al foráneo, preguntándose tal vez el porqué de su visita, el porqué de las cámaras fotográficas, sin saber que de bonito le ven a su barrio que lo vio nacer. Me sorprendió ver como el segundo piso de una escuela fiscal funcionaba como trampolín para que los niños salten a las aguas turbias de su suburbio.

Madres lavando ropa en sus aguas, jóvenes bañándose, señores cargando agua, botes llevando gente, recios muchachos trabajando, y uno que otro bar abierto veía pasar en mi recorrido, no pude percibir un clima amable, pero tampoco hostil; el dueño del peque peque que alquilamos nos invita a conocer la victoria regia, una planta flotante que es el principal atractivo de los lugareños.

El sol implacable nos obliga a hacer una parada en una tienda flotante, muy particular, donde nos atienden gratamente y nos venden una gaseosa helada al mismo precio que en las tiendas de la ciudad, la mima señora que nos atiende comenta: El gobierno no nos ayuda, estamos mal, nos urge el agua potable.

Pensando que éramos periodistas. Los postes de alumbrado publico forman parte de este paisaje acuático, que me hace pensar en como es que nadie se electrocuta por estos lares, mas bien hay ahogados, me responde Jhony el amigo guía, indicándome que eso sucede con frecuencia. Un restaurante flotante pasa por nuestro lado, vemos un grifo, una posta, una capilla, hasta una casa construida con material noble, de algún comerciante.

Los bares son un tema aparte, la música cumbia que se escucha a lo lejos invita al visitante a entrar, mujeres por sus ventanas salen a mirar, y en eso escucho una triste realidad: Las tías prostis aquí cobran cinco soles, pero son solo para esos cargadores, no pasa nada. Y lo hacen en el bote.

Es verdad la prostitución se da lugar acá también, pero solo por las noches, encienden un foco como señal que el servicio esta disponible, y se pasean en sus botes esperando a algún cliente.

Hay mucho más historias que contar en Belén, pero en realidad lo que pude sentir en la gente es que ellos no quieren verse de esa manera, son gente pobre y honrada que solo busca la circunstancia de salir adelante, solo esperan una nueva oportunidad, para lograrlo, les recomiendo que no visiten Belén como un punto turístico más, háganlo como un destino al cual tenemos que ayudar, si pueden lleven ropa o alimentos, dénselos a las familias necesitadas que hay, por mi parte muestro en imágenes esta cruda realidad que espero cambie en algo la conciencia de quien las observe.

A 183 km. al suroeste de Iquitos se puede llegar a la Reserva Nacional Pacaya Samiria, la ruta más corta es Iquitos-Nauta por carretera y por vía fluvial desde Nauta hasta la comunidad 20 de febrero(quince horas en bote), para acceder a la reserva se solicita permiso al INRENA y se paga los derechos correspondientes.

Esta inmensa reserva posee dos millones ochenta mil hectáreas y es una de las más grandes del país y de Sudamérica. Usted puede realizar esta aventura desde la ciudad, hay varias agencias de viaje que lo orientarán, empero si es más intrépido siga la ruta establecida líneas arriba pero siempre acompañado de algún guía amigo que conozca la zona.

Los Iquitos
fueron antiguos pobladores de la región, al igual que los Cocama, Huitoto y los Boras, posteriormente misioneros Jesuitas fundaron la ciudad. Existen registros de la época de oro de la región, la cual fue a finales del siglo diecinueve, con la explotación del caucho, los grandes barones construyeron sus casonas las cuales perduran hasta ahora, y constituyen parte del recorrido turístico de la ciudad, como grandes legados arquitectónicos.

Dentro de los cuales puedo mencionar: Museo Amazónico, Museo Municipal de Ciencias Naturales, El ex Hotel Palace, El Malecón Tarapacá o Boulevard y la Casa de Hierro. Mención aparte me merece el gran Malecón, que sin dudas es el punto más emblemático de la ciudad y de obligada parada de todo visitante, claro está de los Iquiteños, que no dudan en recorrer sus veredas deleitándose con su bello panorama.

En las pocas cuadras que posee, existen bares, cafés, restaurantes, está también el Museo Amazónico y la Biblioteca Amazónica, en la parte baja hay un establecimiento donde se venden artesanías, su nombre es el Anaconda, donde puede encontrar desde llaveros a un sol hasta Remos muy bien decorados a ciento cincuenta soles, polos, máscaras, collares, pulseras, pipas, faldas, todo un arte diseñado para el buen gusto de la gente.

También se venden licores, pero aquí si hago una excepción, si desea sentir el poder de las frutas maceradas en aguardiente tiene que visitar el mercado Belén, en aquel lugar encontrará lo que busca. Todo un variopinto menú de licores típicos de la región. A los lejos se puede divisar el gran Amazonas, imponente de turbias aguas.

La laguna de Quistococha es un atractivo turístico recomendable, ya que en sus aguas calidas pueden refrescarse del intenso calor y claro jugar un poco es su arena blanca, ahora si desea conocer algunos animales de la zona, existe también un mini zoológico.

Mi amor por la libertad silvestre y el hábitat natural me limito solo a visitar la Tunchi playa y darme un paseo en los botes que merodean la laguna. De la ciudad hasta este punto toma quince minutos en auto.

Cada día que pasaba se me hacia más interesante, por las noches una caminata por el Malecón era una tarea que empezaba a gustarme, la luz de una luna llena iluminaba como nunca aquellas cuadras coloridas y llenas de gente, cuando de pronto un sonido musical conocido para mis oídos me llama la atención.

Era un grupo improvisado de músicos, que hacían deleitar a la muchedumbre con ritmos alegres y contagiosos. Sin embargo la que se llevo el aplauso del respetable fue sin dudas la bailarina que dejaba caer sobre su boca a una Mantona, serpiente habitual por estos lares, con destreza y desenfado esta menuda mujer de unos veinte años aproximadamente danzaba el baile de la culebra.

Fue sensacional ver esta puesta en escena, la gente le arrojaba monedas por el espectáculo brindado, mientras uno de los músicos incitaba a los mirones a que colaboren, obviamente para algunos gringos que pasaban por allí les pareció impresionante y soltaban algunos dólares de sus carteras.

Muy temprano por la mañana visite el embarcadero de Nanay, desde este punto salen botes hacia el pueblo nativo de San Andrés de los Boras y caseríos aledaños como Padre Cocha. Este puerto es bien comercial, en la entrada del mismo hay un mercado en el cual puede conseguir de todo para comer, a la vista salta la carachama frita, los Juanes, Tamales de gallina, sudado de pescado, refrescos de aguaje, cocona, cebada, y los coloridos pijuayos. Hay restaurantes y bares, la cerveza San Juan es la más consumida por los pobladores, de sabor ligero pero refrescante esta bebida se expende a cuatro por diez soles, también está la Iquiteña, la cerveza regional.

El costo del paseo hacia la comunidad de los Boras depende del trato que realice con el dueño del bote, pero va desde los veinte soles hasta los treinta, dependiendo de la cantidad de personas que viajen. En esta oportunidad viaje solo con el guía en un pequeño bote, quien me comenta que debo pagar veinte soles más al jefe de la comunidad por la visita y si es que deseo verlos bailar serian treinta soles, todo un gran negocio a simple vista.

Los nativos de esta zona son personas amables y muestran su cultura y tradiciones a todo aquel que lo visita. Al conversar con el Curaca de la comunidad, Liborio Maynas, me alega que ellos tienen que pagar diez soles o más a los dueños de los botes que llevan gente a su comunidad, dependiendo de la cantidad de personas y también si son nacionales o extranjeros, hace algunos años esto no sucedía, pero a raíz de la gran afluencia de turistas se empezó a cobrar por la entrada, y el show que ofrecen.

En esta Maloca se puede comprar artesanías y tomarse fotos, ahora si desea saber como viven en realidad Los Boras, puede convenir con el Curaca, una visita a San Andres, pueblo a una hora de camino desde este punto, visita la cual realizare a fines de este año.
El paisaje en bote sobre el río Nanay es una aventura sublime la cual guardo en mi memoria gratamente, pude comprobar in situ la belleza de la selva de los espejos, el reflejo del cielo azul y de los árboles en el agua es una postal maravillosa.

Todos estos días de plenitud y los momentos de paz que viví en esta selva indómita seguro formaran parte de muchas historias las cuales iré contando a muchos personajes a quienes invitare a visitar esta ciudad, no cabe duda que la selva tiene su magia, la cual te envuelve y no deja de cautivarte.

Gracias a Dios me llevo un gran tesoro entre mis manos, cientos de fotografías que con el paso del tiempo amare mucho más.

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Últimos comentarios

PILARRR dice:
Excelente y solidiario diario y es que, al igual que Hellka, tengo el sueño de conocer la selva peruana y en especial navegar hasta Iquitos desde Pucallpa y luego regresar por Yurimaguas. Saludos!!
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Hellka dice:
que buen diario te felicito!! la selva es un destino pendiente pero leyendo tu diario y viendo tus fotos seguro que ire prontito gracias por compartirlo ....
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hendrix_ys dice:
q bueno a migo q escribas tus experiencias yo lo hare en noviembre me puedes ayudar con la ruta en costos y en especial como entrar a pacaya samiria por cuenta de uno por q creo por agencia es carisimo o me equivoco tu q me recomiendas gracias espero tu mas pronta respuesta gracias y hasta la proxima
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litochenko dice:
q te puedo decir,te envidio y si tienes tiempo tengo esa misma curiosidad q hendrix,creo q viajare para setiembre,no es seguro pero me gustaria esa informacion,de antemano gracias.....
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bohemio dice:
A TODOS LOS QUE DESEEN SABER COMO LLEGAR AL PACAYA SAMIRIA PUEDEN CONTACTARSE CONMIGO AL SIGUIENTE CORREO: freelance1369@hotmail.com
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tefyanturio dice:
que relato tan curioso, parece que los detalles de la pureza de la selva, de su gente, pureza no solo genética sino de alma, son pasajes que a uno le renuevan... comulgo con las observaciones que has hecho de la selva, a mi me impresionaron situaciones parecidas.
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x_cony dice:
Precioso tu viaje... Yo pretendo ir a iquitos en Julio o Agosto.
Muchas gracias por los datos.
Saludos

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jonness23 dice:
me parece bacan tu viaje que hiciste a mi tierra,yo vivo aqui tambien salgo por la ruta yurimaguas ,has vistado algun pueblo de la ruta ,has ido al pacaya samiria ? jonness23@hotmail.com
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jonness23 dice:
si deseas conocer mi pueblo ,pues tambien llego alla con frecuencia se llama maypuco...jonness23@hotmail.com
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jonness23 dice:
un saludo para x cony ,si vas a venir a mi tierra pues yo te puedo apoyar o dirigir en tu viaje de travesia por aqui,te puedo llevar a conocer uno de los sitios maravillosos que esta por el rio marañon....jonness23@hotmail.com
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santifun dice:
Bohemio, muy bueno tu relato.
Estoy planeando estar por allá en enero, consultas:
las lluvias no molestaron mucho ?
recomendás el viaje fluvial Pucallpa-Iquitos ?
Saludos y Gracias !

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santifun dice:
Busco compañeros de viaje para el mismo destino, en enero 2010
Mi idea es conocer la selva, Iquitos, navegar a Manaos y terminar en playas Brasileras ( Frtaleza )
Saludos

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mto22 dice:
si yo estaba pensando salir desde lima para el amazonas cuando masomenos salen los traslados
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DebieDay dice:
Gran diario, Felicitaciones! Me voy para iquitos en Agosto, dentro de un par de semanas y quisiera tus recomendaciones sobre tu guía, y algun tour económico. Me voy con mi hermana (espero no sea peligroso ir sólo mujeres), de todas maneras ya imprimi tu diario y me lo llevaré conmigo de viaje pq nos das muy buenos datos. Gracias por ello.
Saludos,
Debie.


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Israel-Medina dice:
Me encanto tu relato!!! Mientras leia me transportaba e imaginaba toda la vida y la belleza del lugar. Gracias pr compartirlo. Yo y mi novia somos de Puerto Rico y estamos planificando nuestro primer viaje a Peru para el proximo mes de mayo y junio. Me encantaria poder conocer detalles de como llegar y realizar un paseo por esos lares. En uno de los comentarios de arriba dejaste tu correo asi q me tomare el atrevimiento de escribirte.
Un saludo caluroso desde nuestra isla!

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conejita11 dice:
buenooooo lo unico que te puedo decir es que te equivocaste en decir carachama frita xq eso no puede ser frito soy de iquitos y se mucho de eso pero te felicito por tu pagina espero que lo tomes en cuenta!!
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