Diarios de viaje > América del Sur

Con mi hijo por América del Sur

Escribe: wakapapa
El viaje lo realizamos en el mes de julio de 2008, nuestro punto de partida fue la ciudad de Leticia en el Amazonas Colombiano, nuestro destino Buenos Aires, Miguel Angel tiene 9 años y fue mi compañero en el recorrido que relato a continuación, cariñosamente le digo Waka.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
Capítulo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Siguiente >
 

A madrugar

Iquitos, Perú — viernes, 4 de julio de 2008

Eran las 3 de la mañana del día 4 de julio de 2008, me desperté y desperté a Waka, nos alistamos y salimos de la casa con equipaje al hombro, llegamos al puerto de Tabatinga Brasil conocido como la Fera, cabe aclarar que LETICIA (Colombia) y TABATINGA (Brasil) son ciudades fronterizas sin requisitos aduaneros para el ingreso de una ciudad a la otra.

Estando allí buscamos una embarcación que nos llevará al otro lado del río Amazonas donde queda la pequeña población de SANTA ROSA (Perú), fue difícil encontrar por ser en la madrugada, pero al cabo de 30 minutos y después de la llegada de 2 pasajeros más el motorista nos dejó en tierra peruana. No me imagine que el embarque en los botes que nos llevarían a IQUITOS PERU fuese tan desordenado, hacer la fila frente a un improvisado escritorio para que una funcionaria de la aduana Peruana revisara y sellara los pasaportes, como éramos tantos pasajeros y una sola funcionaria, repartió los folletos para que cada pasajero diligenciara sus datos, luego ella simplemente le colocaba el sello de ingreso.

El siguiente paso era entregar el equipaje a los auxiliares de la embarcación y luego buscar asientos, por suerte encontramos asientos vacios para que nos sentáramos juntos, nuestros tiquetes eran de la empresa GOLFIÑO, un bote grande y muy cómodo. Después de todo este proceso partimos aproximadamente a las 4:50 am, aún estaba oscuro y no podíamos ver el recorrido a lo largo del rio Amazonas, tratamos de dormir pero para mí fue imposible, los nervios por navegar a esas horas no me dejaron conciliar el sueño, por el contrario Waka apenas se sentó se quedó dormido…


A las 8:30 de la mañana se despertó mi acompañante, ya había pasado la hora del desayuno pero obviamente le había guardado su ración, el viaje hasta Iquitos Perú fue largo y estresante, sobre todo por las paradas que se hacen durante el camino para recoger o dejar pasajeros, hicimos paradas en pueblos como Caballo cocha, San Pablo, Pebas y otras veredas más pequeñas.

El servicio de la empresa GOLFIÑO fue muy bueno, las comidas y los refrigerios fueron oportunos, en fin esta empresa presta buena atención a sus pasajeros, esta si la recomiendo.
 Sobre las 4:30 de la tarde divisábamos Iquitos, aleluya!!!
Por fin decían las nalgas….yo esperaba ver un puerto de desembarque más bonito y limpio, por tratarse de una ciudad que recibe muchos turistas, pero tan pronto el bote atracó en el puerto empezó el desorden de maleteros ofreciéndose a llevar el equipaje.

Subimos las escaleras del puerto y nos fuimos hasta el hotel en un motocarro, muy populares por cierto.
 En Iquitos nos hospedamos en el hotel Safari, cerca a la plaza de armas, estuvimos allí el 4, 5 y 6 de julio hasta el mediodía.

Hicimos recorridos por la ciudad conociendo sus atractivos como el estadio, el malecón, la plaza de armas, entre otras y visitamos Quistococha y Puchana.
En Quistococha entramos al zoológico y estuvimos en la playa, también fuimos a un club campestre, vimos la fábrica de cerveza Iquiteña y los barrios nuevos de la ciudad. Nuestro siguiente destino era la capital del Perú, así que el día 6 salimos del aeropuerto de Iquitos en un vuelo de la empresa LAN hacia Lima

Publicado
Modificado el
Leído 545 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

Capítulo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

marticabotero dice:
Me suena como a aventura el viaje en barco hacia Iquitos. Tienes fotos de ese recorrido?
Qué maravilla viajar con el hijo. Conocer nuevos sitios acompañado de la familia es lo mejor.

Publicado

marticabotero dice:
Si Dios quiere viajaremos a Leticia el 18 de julio. Quiere que me cuentes si realmente hay que llevar botas pantaneras, pues si hacen falta así se hará y si no es indispensable supongo que es un gran estorbo.
Cordial saludo.

Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario