Diarios de viaje > El Mundo

Viaje por los 13 países de Sudamérica. empezamos en Ecuador

Escribe: Trotador55
Después de 38 años viajando por casi todo el mundo, por fin junto con mi sobrino empezaremos a último de noviembre a visitar el gran Continente de Sudamérica. Esta es la primera vez que escribo algo sobre cualquiera de mis viajes, por lo que os pido disculpas por adelantado si no lo hago muy bien o cometo algún error. Intentaremos daros toda la información.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 27 28 Capítulo 29 30 31 ... 86 Siguiente >
 

Visita a las ruinas de Ingapirca

Ingapirca, Ecuador — sábado, 2 de enero de 2010

Hoy ha tocado el despertador a las 7.30, ya que tenemos mucho que hacer.

Lo primero era ir a ver si había llegado el dinero de España, lo nuestro, y lo que se ha recaudado para ayudar a gente de aquí.

David se ha ido al banco ya que el dinero viene a su nombre.

Yo me he afeitado y duchado. Me ha sorprendido que al poco estuviera de vuelta, y es por que el banco todavía no había abierto.

Se ha vuelto a marchar y ha vuelto pero esta vez ya con el dinero.

Hemos echado las cuentas y de los 114 Euros que han recolectado entre la familia, amigos, y gente de buen corazón, se han convertido en 161,40 Dólares.

Seguro que este dinero ayudara a más de una familia, ahora solo falta decidir como lo repartiremos y donde, ya que no creo que podamos hacerlo aquí en la ciudad de Cuenca por que mañana ya nos movemos a Macas.

Hemos bajado a desayunar y mientras nos preparaban el desayuno, me he ido al mercado a preguntar para tener una idea,  cuanto valía el saco de arroz y el aceite.

Seguidamente nos hemos ido a llevar toda la ropa sucia a una lavandería que ya habíamos localizado, un poco lejos pero merecía la pena, ya que nos cobra el precio normal que es a 24 centavos por libra de peso, (1 kilo son 2.2 libras) en total nos ha cobrado 3.70 dólares, cuando los demás te cobran como mínimo a 50 centavos la libra, y otros me han llegado a pedir 20 dólares por la misma cantidad de ropa.

Desde allí hemos cogido un autobús directo hasta la estación de autobuses central, hemos comprado un billete hasta Tambo por 1.80, pero como sospechamos que había algo raro, lo aclaramos con el conductor después de tener un rifi rafe con el al principio.

Al final, el nos dejaría en El Cañar y nos devolvería 30 céntimos a cada uno, y allí que había una parada justo en la carretera, y cogeríamos otro hasta Ingapirca, ese nos costo 50 céntimos.

En total y como están todas las carreteras destrozadas, tardamos para hacer los 80 Kilómetros unas dos horas y media. Más media hora más de espera en cambiar de un autobús a otro.

Nos dejo a unos 200 metros de la entrada de las ruinas de Ingapirca, y como por arte de magia había perdido la gorra en el autobús, la llegada hasta la entrada con el calor y la subida me costo un poco.

Como cosa curiosa entramos y nadie nos dijo nada si había que pagar o no, seguimos andando donde hay una caseta que dice entrada, cuando le pregunte que había que hacer para poder ver las ruinas, me dijo que volver a la caseta de la entrada y comprar los billetes, (claro, se llevo una pequeña bronca por ser tan huevones) o ponen la caseta del pago en la misma entrada a las ruinas, o que te paren en la entrada y te hagan pagar allí mismo, pero no dar vueltas como los tontos.

Volvimos a la entrada y sacamos los dos billetes, el precio normal es de 6 dólares cada uno, pero por presentar el carnet del ISIS, rebajaron el 50%

Eso te daba derecho a un guía, el cual nos acompaño a nosotros dos solos, ya que no había mas turistas de habla Español esperando en ese momento.

Pondré unos datos sobre las ruinas de Ingapirca para los que estén interesados.

Esas ruinas están a 3160 metros sobre el nivel del mar.

Sobre el año 1470, los incas Invadieron esa zona y lucharon por unos 30años contra los Cañaris, al final llegaron a un acuerdo de convivir las dos culturas juntas.

Allí mismo construyeron los templos Ingapirca, que aunque estaban juntos, hay una diferencia entre ellos. Mientras las construcciones de los Cañaris se hicieron con piedras del río y se unían con barro, los Incas usaban piedras volcánicas y de color muy trabajadas, tanto es así que en la construcción del templo del sol, las piedras están tan perfectamente trabajadas en los asientos horizontales que entre ellas no entra ni una hoja de afeitar.

En toda el área que visitamos, vivían unas 80 personas, todas de altos cargos políticos y religiosos, y en todos los alrededores unas 3000 personas.

No preguntamos hasta que año duro esas dos culturas allí conviviendo, pero creo que desaparecieron con la colonización por parte de los Españoles.

Lo que si nos dijo el guía, que todos esos terrenos pertenecían a la Iglesia hasta el año 1960, y después de hacer todas las excavaciones y reconstrucciones que ahora se pueden ver, en el año 1966 se abrió al publico.

Después de una hora mas o menos de explicaciones del guía, y otra hora que estuvimos allí por nuestra cuenta visitando el museo, y demás cosas que por allí hay, cogimos otro autobús y de vuelta a Cuenca.
 
Como cosa curiosa, el guía nos explico algo sobre una de las flores que ya había fotografiado anteriormente por ser muy bonitas, y es la llamada Guvantug, o también llamada Floripondio.

Esa flor mezclada con las hojas, servia de medicina para las afecciones del estomago y para la menstruación de las mujeres.

Si la mezclaban con el fruto de ese mismo árbol, era un alucinogeno y se usaba como droga, y si esa misma mezcla se hace más fuerte, se usaba como veneno.

Llegamos a Cuenca sobre las 7 de la tarde y fuimos andando hasta el centro de la ciudad buscando donde poder cenar, de paso fuimos comprando comida para hacernos unos bocadillos para mañana (ya que estaremos 8 horas en un autobús,) y fruta, ya solo nos quedaba pan y no había forma de encontrar nada.

Al final y haciendo la pelota a las camareras, y a la cocinera de un restaurante, nos vendieron los suficiente.

Pasando por una de las calles, encontramos un restaurante con muy buena pinta, buenos precios y camareras de etiqueta, allí nos pusimos bien, aunque fuese solo por los bocadillos de pan y cebolla que comimos el día de noche vieja y nuevo año.

Seguidamente nos fuimos hasta la lavandería a recoger la ropa que muy amablemente el propietario había ido solo a esas horas a darnos la ropa ya limpita y medio planchada, pues estaba toda bien dobladita y estirada.

De allí al hotel a preparar todo para mañana por la mañana salir pronto de Cuenca.

Sobre la una de la mañana, a dormir.

Publicado
Modificado el
Leído 1314 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 27 28 Capítulo 29 30 31 ... 86 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario