Nublado otra vez, pero sin indicios de lluvia, “lleno el tanque” en la pousada y a disfrutar. Destino,
Abraaozinho: una playita de unos 200 m de aguas calmas, a 35 min a pie de
Abraão, pasando por
Praia da Júlia (que tiene arenas blancas y un barcito en la desembocadura de un río),
Praia da Biquinha y Praia Comprida. Abraaozinho está delimitado por boyas y hay servicio de taxi boat. Acá tuve la grata experiencia de nadar con una pequeña tortuga, que dejó que la filmara y estuviera a su lado. Pero si uno se acerca a menos de 5 mts se escapan (lástima que no se pueden subir videos acá, pude filmarla nadando y hasta saliendo a la superficie para respirar!).
Un liviano almuerzo, un poco más de mergulho y retirada a las 15:30 (la playa con día nublado pueden tornarse muuuuy aburridas…). Regreso a la pousada y, sorpresa, servicio de merienda (gratis!!). Luego un paseo por el pueblo, una cena en Biergarten (otra vez!). La gran ventaja de estos puestos es que si uno no quiere comer en abundancia (ergo, pagar poco, recurre a esta opción. De vuelta a la pousada a descansar (y elevar una plegaria al dios del sol!!!).