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Cabo Verde - Ilha do Sal
Escribe: Eudis
Un viaje inesperado, un rescate, una aventura cerca de África.
La Isla de Sal
Ilha do Sal, Cabo Verde — domingo, 14 de febrero de 2010
un rescate,
una aventura cerca de África.
En una tarde del día lunes 8 de febrero, hacía un día frío en la ciudad de Houston Texas; me recuperaba de un resfriado terrible. Mientras trabajaba en un proyecto para la clase de diseño gráfico desde la oficina, me hacen saber que un avión venezolano se ha quedado averiado en una de las pequeñas islas que conforman a Cabo verde. Fuí seleccionado para llevar las piezas nuevas hasta la isla de sal.
Me hé emocionado bastante al saber que mi siguiente aventura seria un lugar totalmente desconocido al otro lado del océano Atlántico, no tan lejos de las costas de Senegal, Africa.
Conmigo en el avión llevo mi gran herramienta y acompañante, el iPhone, con este puedo escuchar música, jugar, ver películas o escribir mis diarios de viajes ya que de esta forma me ahorro tiempo en transferir la información a mi computadora.
El avión aterrizo a las 11:54 am del día siguiente. Ya estaba preparado para pisar la tierra del viejo continente. Con menos tres grados centígrados fue el clima con el que frankfurt me recibió. Hacían ya varios años que no visitaba este súper moderno aeropuerto. Si mas no recuerdo, la ultima vez que estuve aquí fue en mayo del 2006 cuando relizaba mi primer viaje a Egipto. Solo debía trasladarme desde el terminal B hasta el terminal A y esperar cerca de dos horas para abordar mi siguiente avión a la ciudad de Lisboa Portugal.
Dos horas y medias mas tarde me encontraba en el aeropuerto de Lisboa. Muy bonito y la gente muy agradable. Lo que mas me encantó de mi corta estadía en Lisboa fue la comida. Aquí pude disfrutar de una deliciosa gastronomía tan rica como la de España; Jamones, quesos, jugos y demás delicateses. Cuatro horas estuve esperando para abordar el siguiente avión que me llevaría a La isla de Sal que tanta intriga me produce.
Y por fin toqué tierra en la isla que era todo un misterio para mi. Eran la una de la madrugada cuando el avión de TAP aterrizó. El enredo se formo cuando estábamos en el punto de control con los oficiales de aduana porque la mayoría de los pasajeros no teníamos visa para entrar a ese país. Como una hora y media tuve que esperar a que llegara mi turno; 15 euros me cobraron por la obtención de la visa. La actitud de los negritos oficiales eran muy alegre a pesar que estaban haciendo su trabajo. Hablaban creole entre ellos para que los turistas no les entendiera, y entre murmullos se reían.
Al terminar con el oficial de aduanas, pasé a la correa donde estaba mi equipaje. Todo salía a la perfección. "Nothing to decleare" nada que declarar, tal cual como en los paises Europeos. Sales del aeropuerto sin ninguna preocupación.
Me senté a pensar como debía continuar para completar mi tarea asignada con éxito, en ese momento me aproximaron dos individuos, los dos negritos, uno mas alto que el otro ofreciendome servicio de taxi. Me di cuenta que hablando español pausadamente me podía comunicar sin problema, claro! Aplicando también el poco portugués que se. Ellos me querían cobrar 15 euros hasta el Hotel Morabeza, el cual quedaba a 15 minutos de distancia del aeropuerto. No lo pensé mucho y les dije que si, entonces ellos me dijeron que me recogerían al final del terminal. Yo me dirigí hasta el final de la terminal y me acerqué a un guardia que estaba cerca y le pregunte que si es seguro tomar cualquier taxi y me dijo que si acompañandome a la salida donde un taxista diferente acababa de dejar un pasajero. Como ninguno de los dos muchachos estaban cerca no perdí oportunidad y me monte con el. Era un chamo joven y su taxi pertenecía a alguna compañía privada de taxis.
Cuando estábamos rumbo al hotel muchas cosas pasaban al mismo tiempo. Música tipo africaribeña se escuchaba en el radio, el olor del auto no era tan agradable y al bajar el vidrio de la ventana el aire fresco respiré, al mismo tiempo que contemplaba las estrellas de la noche ya que el cielo estaba nítido, y allí estaba ella, mi constelación favorita el “Cinturón de Orión”, era como si me estuviera cuidando a cualquier lugar del mundo que vaya. La carretera padecía de alumbrado, solo se apreciaba lo que los focos del carro alcanzaban iluminar, como cuatro metros y medio de distancia. Asfalto y grama amarilla era parte del paisaje nocturno. Por un momento pensé que esaba en un safari africano. Seguí mirando las estrellas y les sonreí.
Un aviso decía Morabeza hotel a la derecha. Por fin! y respire hondo. El chico me cobro solo 12 euros, por lo menos eran 3 euros menos comparado a la tarifa de los otros dos negritos. Entré con mis maletas y me entregron la llave de la habitación, en ese momento le digo a la recepcionista que llame a la habitación 606 para finalizar mi asignación. Al cabo de 4 minutos veo una persona bajita y delgada, parecía un jovencito, pues si, era la persona a quien debía entregarle lo que con tanta urgencia yo traía. Nos sentamos a conversar y resulto ser que el joven Cesar es paisano mío y tenían varios días accidentados con un avión y 10 personas abordo en la isla, y yo transportaba las piezas nuevas para reparar ese avión.
Me despedí del señorito cesar y me fui a mi habitación, eran ya las 3 de la madrugada y muy poco sueño tenía. Mientras trataba de familiarizarme con la habitación, intente conectar mi computadora para cargarla de energía y derepente todas las luces se apagaron. Wow, por lo menos no todo fue perfecto. A la media hora ya un técnico había reparado los fusibles y todo estaba en perfecta armonía. Las olas del mar se podían escuchar desde mi habitación. Me tome mi remedio para la tos y me quede rendido hasta que...
...la puerta del cuarto retumbo en siete tocadas continuas. Yo abro los ojos y la luz del sol se escurría por las esquinas de la cortina, arrugué la cara con rabia y difícilmente me asomé por la puerta. Era una ama de llaves para arreglar la habitación, difícilmente le sonreí y le hice seña que No gracias. En cuanto ella se alejó, observe al horizonte que el mar brillaba con la resplandeciente luz del sol. Que Bello paisaje, pero ahorita no puedo, aun tenía mucho sueño. Y me devolví a la camita.
Cuando decidí salir de la habitación eran las 4 de la tarde y el sol aun estaba brillando con potencia. Me puse mi traje de baño, unas sandalias playeras y mis lentes de sol. Explore un poco mi alrededores al mismo tiempo que buscaba un lugar para comer. Algunos restaurantes de la zona estaban cerrados por la hora pero seguí buscando y me encontré con uno que se llama Turtle Shack, muy amable las personas que me atendieron y el pescado sierra que me comí con jugo de mango estaba divino. Yo le digo a la Morena que me estaba atendiendo que me diera un poco de hielo para mi jugo, ella se sonríe y saca del refrigerador una botella de agua totalmente congelada, luego agarra un tubo de hierro pesado y le cae a porrazos a la pobre botella, después que ya el hielo estaba en pedacitos, saco un cuchillo y le corto la base de la botella para sacar el hielo. Fue un proceso divertido. Seguí tomandome el jugo y al mismo tiempo admiraba el paisaje playero.
Al salir del restaurant con mi estomago sastifecho me puse a caminar por la costa... El sol estaba agonizando, creo que había iluminado mucho el día de hoy, jajajaja. Era placentero el masaje que la arena de la playa me daba en los pies, y mientras escribía lo que pasaba en mi entorno, vi pasar varias personas que intentaban relajarse y simplemente olvidarse de los problemas.
El clima ya se estaba poniendo frío y la marea ya estaba alcanzando mis piés, vi un negro descalzo con su cuerpo muy definido y cabello rasta, shorts playeros y una tabla de surf, andaba cazando olas en la costa para practicar su deporte que al parecer le gustaba. Algunas veces se tropezaba y caía de manera torpe al agua, pero otras veces hacia piruetas que te dejaban perplejo. El corre al agua a lo que ve que se esta formando una ola y se lanza sobre su tabla verde, la ola es muy alta y lo quiere tumbar pero el salta desde el tope mas alto de la ola y se levaba en el aire como a dos metros de altura y hace un perfecto clavado en el agua.
Cuando estaba caminando por el pequeño malecón rumbo a mi habitación me encuentro con el joven Cesar; nos saludamos y me presentó al capitán de la nave, una persona muy amigable también. Me despedí de ambos y me fui a la habitación.
La noche cayo por completo y estaba muy fresca. Tenía ganas de comer así que me Levanté de la cama para ir a uno de los restaurantes del hotel, cuando salgo de la habitación escucho una bulla que venía del centro de la ciudad, sonaba como tambores y música con ritmo de Carnaval... Samba!!! Entonces me recordé que durante la conversación con el capitán y cesar escuché que mañana viernes empezaba lo mejor en la isla, los carnavales. No aguanté la curiosidad y me fuí caminando al centro de la ciudad o mejor dicho el pueblito de Santa Maria. Me estaba guiando por la rumba y llegué a un edificio, de aquí provenía la música, se escuchaba gente cantando, entonces alguien abre un portón y vi gente bailando, parece que practican para la fiesta de mañana. Le prgunte al señor que cuidaba la puerta acerca del Carnaval y me dijo que mañana a las 4 de la tarde en la pequeña ciudad de Espargos se festejaría.
Me fuí rumbo al hotel, pues aun no me sentía muy familiarizado con la zona. Varias muchachas de la zona me saludaban sonriendo y me picaban el ojo pero yo solo les decía “hola” y seguía caminando. No quería meterme en problemas. Me comi una sopa de vegetales y una pasta con trozos de atún en el restaurante las palmeiras del hotel morabeza. Muy rica la cena.
Puse la alarma a las 08:00 A.M. para poder ir a tomar el desayuno que esta incluido. Por supuesto que cuando salí de la habitación quede impactado por los colores tan hermosos de la playa; azul turquesa desde el tono mas cristalino hasta el mas oscuro por la profundidad. El color de la arena es beighe crema y el cielo azul celrulean. A lo lejos se pueden apreciar otras islas que conforman cabo verde. La isla de fogo o la isla del fuego es la mas predominante por la altura de su volcán que la define.
Después de comer un rico desayuno continental me fui directo a la playa. Allí me relajé mucho y disfrute de las olas que me mecían. El hambre esta tocando la puerta, así que me salí del agua para comer uno de los almuerzos mas exquisitos que jamás halla probado. Carpaccio de atún crudo con aceite de Oliva, limón y especies. Luego el plato fuerte estaba compuesto por un filete de atún raro grueso a la plancha y crudo por dentro salteado con aceite de Oliva, sal Marina y pimienta, acompañado de pimiento rojo a la plancha, ensalada de lechuga con trozos de queso ibérico con un toque de salsa soya, y arroz blanco, y una cocacola bien fría con hielo y limón. El almuerzo fue muy placentero ya que estaba sentado con vista al azul mar. Una maravilla, una Morabeza!!!
Después de almorzar, pensé que era hora de caminar un poco para ayudar en el proceso de digestión. Caminé por un largo rato admirando los colores de la playa y viendo a las demás personas distraerse. Surfistas de todo los tipos invadieron parte de la costa. Sin darme cuenta camine un par de kilómetros. Entonces me encontré rodeado de dunas de arena y una vegetación xerófila. Y al fondo como en la mitad de la nada sobresalía una torre de forma piramidal. Esta atrajo mi atención y me acerque a ella, era un faro y su forma me pareció interesante.
Estuve un rato tomandome fotos y llevando bastante sol. Eso era lo que andaba buscando desde hace tiempo, broncearme. Decidí regresarme hacia la zona del hotel. Wow! si que estaba lejos pero seguí caminando, dejando huellas en la arena. Ya la arena no me hacia masaje en los pies, al contrario, me estaba torturando. Puse mi morral en la arena y me lanze una vez mas al agua.
Llegue a la habitación del hotel súper cansado, me di un baño con agua fresca y me acosté a dormir un rato. Por la noche salí a cenar y a pasear por el malecón.
Mientras en Beijing se esta celebrando el año nuevo chino, yo estoy tomando un paseo por el fondo del mar para descubrir las bellezas naturales que esconde estas aguas de ensueño. No tenía mas nada que hacer, así que decidí buscar cosas nuevas para divertirme. A solo unos pasos del hotel estaba el tour en submarino. No dudé ni un segundo en embarcarme. A la hora ya estaba en el muelle esperando entre la multitud para abordar la nave. Y fué allí cuando escuché por primera vez las musicas de Milú de Funaná, una cantante que nació en la Isla. Quedé encantado con su ritmo musical. “Ilha Simpaticas” mi tema favorito.
Ya dentro del submarino pude apreciar la fauna de la costa, todo el mundo se emociona cuando ve una tortuga nadando o un barco hundido. Y lo que mas llamó mi atención del paseo fué una estatúa del Cristo Corcobado sumergido en el fondo del mar invadida de peces coloridos. Inmediatamente esa imagen se transformó en el icono de mi diario.
Y así con este paseo inolvidable culmina mi diario llamado Isla de sal. Y quedo super invitado para en un futuro no muy lejano podre regresar.
Tips:
hay muchas personas en busca de turistas para venderles de todo... no se dejen convencer, muchos te quieren vender la tienda si es posible. de lo que vendan, bajale un 70% y no cambien de parecer o pasaran un mal rato.
Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Compras
En Ilha do Sal, Cabo Verde
Opiniones:
| Servicio | |
| Ubicación | |
| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Hotel Morabeza
Alojamiento: Hotel en Santa Maria, Cabo Verde
Me parecio genial, los restaurantes tienen precios altos.. pero vale la pena
Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos
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Publicado |
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Últimos comentarios
tevilox dice:
Wowww que aventura y que tremenda oportunidad.. que chevere vale.. muy buen diario..
Publicado
marinanandy dice:
lindo paseo!
Publicado
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Capítulos de este diario
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1
La Isla de Sal
Ilha do Sal, Cabo Verde | 14 de febrero de 2010
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