Así que quieres ir a Brasil? A una isla tropical alejada de todo? Pues eso, está lejos de todo.
Tuvimos que tomar un avión de Foz de Iguaçú a Curitiba, y desde allí enlazar con un tren que atravesaba la "mata" o selva de montaña, con unas vistas impresionantes de la jungla brasileña, llena de flores y colores. Cuando llegamos a un pueblo llamado Morretes, tomamos un bus que nos llevó hasta la costa, para poder embarcar hacia la Ilha Do Mel. A todo esto hay que añadir que no encontrábamos ningún sitio donde pudiéramos sacar dinero, así que además de extraviados, íbamos pobres!
Pero valió la pena el esfuerzo. Ilha Do Mel es una isla sin coches, con unas playas maravillosas y una serie divertida de senderos que van a través de la jungla (en plan Monkey Island, para quien lo conozca). Eso quiere decir que como en el famoso videojuego, nos perdimos infinidad de veces buscando algún lugar.
La isla es como un paraíso, en plan tranquilo y relajado. Surfistas y parejitas, sol, playa y mucha paz...demasiada paz! Tras tomar el sol y playita unos días, decidimos embarcarnos de nuevo en busca del carnaval que no parecía tener intención de visitar la isla.