Diarios de viaje > América del Sur

Peru

Escribe: isis2706
Desafiando limites. Historia de un sueño compartido y de como aprovechar al máximo 16 días.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 17 Siguiente >
 

Paracas

Ica, Perú — domingo, 15 de agosto de 2010

Dejamos nuestras gigantes mochilas a resguardo del Hostel y decidimos viajar hacia Ica. Después de averiguar el recorrido, tomamos un taxi y arribamos a una estación de micros bastante improvisada, algo así como un refugio de playa, construido con caña reciclada. Había mucha gente en el lugar, todos intentando conseguir boletos para diferentes lugares, y los guías hablando a una velocidad impresionante,  que no hacían más que confundirnos, ya que nosotras no teníamos muy bien planeado nuestro itinerario. Uno de los tantos guías nos preguntó que era lo queríamos recorrer, y en menos de 10 minutos nos organizó Tour, que incluía: crucero por la Isla de Ballestas, micro hacia Nazca, taxi esperándonos en la estación, estadía de hotel y Tour por el desierto de Huacachina. Quedamos totalmente impresionadas por la rapidez para arreglar todo, pero supongo que están más que acostumbrados a orientar viajeros no muy organizados. Mientras esperábamos nuestro autobús, probamos unas Cuzqueñas de trigo, no muy atrayentes a nuestro paladar, pero que bien vale probar.
Después de un corto trayecto, llegamos al lugar indicado para tomar el barquito que nos llevaría a recorrer la Isla Ballestas en Paracas. Era un pequeño puerto con puestos de artesanías alrededor y algunos lugares para comer, mi amiga probó ceviche, ya que fue la recomendación general, siendo zona pesquera, lugar más que ideal para comer pescado bien fresco; yo busqué algo en el menú de mi agrado, ya que no soy gran amante del pescado.
Una vez puestos los chalecos salvavidas y nuestras pertenencias en la bolsa hermética que nos entregaron, comenzamos el recorrido por las islas.
Alejándose de la costa, puede apreciarse en una de las colinas, un gigantesco candelabro dibujado en la arena. No hay una explicación cierta de sus orígenes, pero sí varias teorías, desde extraterrestres, tesoros piratas, hasta una que dice que San Martín utilizó ese símbolo masón para orientarse. Lo que si es cierto, es que tiene tal vez cientos de años, pero debido a la escasez de lluvias y a que los vientos se encargan de quitar la arena de los canales, la marca sigue intacta, pese al paso del tiempo.
El recorrido por las islas es hermoso, la forma en que los vientos y el mar tornearon las rocas es increíble, se pueden ver cuevas, puentes, y miles de gaviotas y pelícanos que van a disfrutar de  la tranquilidad de las islas.  También pueden verse otros animales, como los pingüinos humbolt, lobos marinos y una variedad de estrellas y soles marinos adheridos a las rocas, que dejan verse gracias a las olas que va dejando el barquito a su paso.
El guano que dejan las aves adheridos a las rocas es utilizado como fertilizante desde la época en que vivían los antiguos Incas, y todavía hoy sigue utilizándose.
Regresamos a la costa, con tiempo suficiente para tomar el próximo colectivo a Nazca. Viajamos en un micro pequeño, repleto de gente, con gente viajando parada en los pasillos, y no muy cómodas, ya que preferimos no arriesgarnos y mantener nuestras mochilas con nosotras. El trayecto no fue largo, y cuando llegamos a la estación, había un taxista esperando para llevarnos a nuestro hotel.
La ciudad es pequeña, o al menos eso pudimos apreciar en el momento; la zona del hotel, y el hotel mismo, distaban mucho de ser considerados de lujo; pero una habitación limpia y ducha era más que suficiente. Al día siguiente nos esperaban las líneas de Nazca.
 

Publicado
Modificado el
Leído 460 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 17 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Lujosa Estación de Micros en Ica

   

Capítulos de este diario