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Crónicas de viajes y consejos útiles para viajeros

Escribe: CMPB
Si eres incapaz de imaginar el sueño de la perfección soñado por los hombres geniales que construyeron castillos y fortalezas, los que abrieron un camino en el desierto, los que se emocionaron al ver una gota de agua sobre el pétalo de una rosa o pintaron un cuadro para la humanidad; puedes viajar o visitar mucho, pero en realidad conoces poco. Replantea tu vida y tu sensibilidad.

 

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Ibiza y las baleares

Ibiza, España — sábado, 17 de octubre de 2009

Barajas nos estaba esperando con un sol radiante y aunque para nosotros eran las siete de la mañana, la realidad geográfica de Madrid y el horario local determinaban que ya estábamos sobre el mediodía. Había que hacer tiempo para nuestra conexión por Aviaco a Ibiza, así que empezamos a recorrer todo el aeropuerto, desde la parte vieja a su sector espectacularmente nuevo, moderno y funcional. Galerías y más galerías, vidriadas con "mangas" de ambos lados y espaciosos recintos colmados de mullidos asientos, nada tenían que ver con ese Barajas que había dejado atrás hace más de 12 años.

Lamenté la ausencia de mis amigos de entonces, que no pudieran disfrutar de una noche de "Colmao Flamenco",de una tapas, de La Cibeles ó la Plaza Mayor, pero ahora era esclavo del tiempo y debería cumplir un cronograma muy ajustado para cumplir con las metas previstas, trabajar y divertirme. También tenía el compromiso de pasar por Ibiza a encontrarnos con mi hermano y sus amigos y de paso agregar una extensa área que a su vez yo también desconocía hasta ese momento y de la cual me quedé prendado: "La Cote D'Azur".

Estaba harto de los aeropuertos, tours, vuelos muy retrasados y así llegó el atardecer hasta que Aviaco "estacionó" su aparato besando galantemente la manga y "pegándose "suavemente a ese túnel que permite a los pasajeros ingresar al interior del avión. Arribamos a Ibiza a la nochecita, y allí estaban esperándonos, con atuendos simpáticos y adecuados a su estilo y el de Ibiza.

Como nuestro alojamiento se localizaba en San Antonio, del otro lado de la isla, nos sugirieron ir a cenar al "Formentera" frente al muelle junto al puerto receptor de yates y cruceros cuyos precios de amarras trepan muy alto, igualando a St.Tropez y Puerto Banus. Por esa callecita (porque se come en plena acera) uno ve pasar el mundo en su plenitud, no hay lugar en el universo que mezcle un escaparate de seres humanos tan diversos como las calles del Dalt Vila en Ibiza. Podría llegarse a pensar que si tuviéramos la oportunidad de ingresar a una máquina del tiempo, seguramente Sodoma y Gomorra , deben haber sido muy parecidas. La diferencia seguramente estriba en que la diversión es para todas las edades, todos los bolsillos, todas las manías, todos los géneros; desde el masculino y femenino original ,hasta las nuevas variantes sumando las nuevas misturas indescifrables en que el ser humano puede transformarse.

Hoy en día Ibiza está de moda, uno puede codearse con las estrellas, el jet set, los estafadores, hippies (los últimos) y los isleños del lugar. Afortunadamente para todos, el reconfortante sol atenúa el choque cultural. Pero hay que abandonar algunas ideas falsas, Ibiza no es una de esas rocas desiertas del Mediterráneo cuyo encanto comienza y termina en la playa. Su exotismo no llega tampoco tan lejos como para que Ud. pueda quejarse o quedarse boquiabierto por las comidas ó bebidas. Y aunque forma parte de España, tiene algo más que las acostumbradas corridas de toros o el flamenco. Sus habitantes constituyen una raza aparte que posee un patrimonio cultural antiguo y original, y un apasionante folklore propio.

Ibiza se halla más cerca de la costa del norte de Africa que de Barcelona. Además es lo suficientemente grande como tener un fuerte del medioevo, una modesta montaña, fincas llenas de verdor, lujo incomparable, un río y sus esplendorosas "calas".- Si quiere internarse en su intimidad, salga de su hotel ultramoderno, diríjase al centro de la isla, mucho menos poblado, con aldeas que no tienen más que una iglesia encalada, un colmado y un bar. Tómese un vasito de hierbas y mire pasar a los campesinos con sus ondeantes trajes negros y largas trenzas. Tal vez alguien le sonría y le ofrezca una naranja, una almendra ó mejor aún: un higo fresco.

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Últimos comentarios

Rubendario14 dice:
Muy preciso y descriptivo tu diario sobre Ibiza.
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