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Ibiza: la playa que no duerme

Escribe: Elduende
Al igual que en el pasado Ibiza fue famosa por su cultura hippie y playas nudistas, hoy día ofrece muchas posibilidades para todo público. Sin embargo quedan algunas colonias hippies, así como un gran numero de jóvenes que la han seleccionado por su extraordinaria vida nocturna, que comienza en realidad cuando el sol inicia su descanso en las bellísimas calas o en la ciudad, donde se entabla amistad, para terminar pasando la noche en algunos de sus innumerables locales de moda y discotecas.

 

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Ibiza: la playa que no duerme

Ibiza, España — miércoles, 9 de junio de 2004

Historia

Fue fundada en el año 654 a.C. por los Cartaginenses, y sirvió de hogar a numerosas culturas mediterráneas, como la púnica o romana, que en ella dejaron su huella. Es por ello que una visita cultural sería de gran interés, aunque no se podría resistir a la fuerza casi magnética que la playa ejerce sobre nosotros cuando estamos en la isla.
Ibiza, la isla, es la tercera en extensión del archipiélago balear y junto con Formentera, forman las "Islas Pitiusas". Así las llamaron los griegos y que significa "Islas con pinos". Su población es de 80.000 habitantes, disfruta de un clima excelente, con una temperatura media anual de 21,5° de máxima y 14°de mínima.

En plena Ruta del Sol de los antiguos fenicios, Ibiza está situada en la parte occidental del Mediterráneo, tiene una extensión de 572 kilómetros cuadrados y 210 kilómetros de costa. La mayor altura se da en s'Atalaiassa (389 metros) y en las aguas que la rodean se localizan hasta un total de 48 islotes, algunos de los cuales, como la Conillera (7,29 kilómetros) son en sí un pequeño mundo natural.
En realidad, toda la isla constituye un pequeño gran mundo que se extiende desde la costa y hacia el interior en un relieve generalmente accidentado y montañoso que ofrece todo tipo de contrastes que generan en el visitante un espíritu de aventura que puede dirigir hacia la cultura, la tradición, la naturaleza y el arte.

La historia de Ibiza comienza a escribirse 1600 años antes de Cristo, si bien no se relaciona cronológicamente hasta el 654 en que Cartago funda Ebusus, hoy Eivissa, capital de la isla, siendo Diodoro Siculo quien nos proporcione la primera referencia: "...Después de la isla mencionada (Cerdeña) está la llamada Pitiusa, que lleva esta denominación a causa de la multitud de pinos que en ella crecen...".

Los cartagineses de Ibiza habian salido de Fenicia y eran especialmente buenos comerciantes. Tras ellos, la dominación romana, en la que Ibiza consigue el título de Ciudad Confederada. Los cinco siglos siguientes, llamados "siglos oscuros" por los pocos datos que nos dejaron, son para bárbaros y bizantinos, que finalizan en el 711 en que llegan los árabes y, con ellos, el nombre de "Yebisah"para la isla. La fecha clave para la historia insular es el 8 de agosto de 1235, en que se materializa la conquista catalana, gesta con la cual las islas de Ibiza y Formentera se incorporan a lo que hoy llamamos "mundo occidental". En esta breve síntesis histórica, es de destacar también que durante siglos Ibiza fue centro de ataque de las naves sarracenas que asolaban el Mediterráneo protegidas por escuadras turcas. A esta época se deben las torres de vigilancia que rodean la isla y el aspecto de fortaleza que adquieren las iglesias rurales.

La isla de Ibiza tiene cinco municipios: Eivissa, la capital; Santa Eulària, Sant Antoni, Sant Josep y Sant Joan. Para el visitante, cada uno de ellos ofrece posibilidades distintas y complementarias a la vez. En Ibiza se abre para el visitante un pequeño gran mundo que te ocupará, si así lo deseas, las veinticuatro horas del día.

La ciudad que no duerme

Si alguna vez has visitado algún sitio donde no es necesario que te den pistas de donde encontrar la vida nocturna, seguramente será Ibiza. Tan sólo necesitas salir de uno de los numerosísimos pubs o discotecas que te encuentras en cada esquina. Lo mejor será seguir a la masa de turistas que pasan por la calle, y automáticamente te vas a ver empujado a entrar al local que en este preciso momento está "en vogue".

La calle Barcelona es desde hace unos 10 años que el corazón del puerto de Ibiza y punto de encuentro para tomar una copa y partir hacia las mas de 40 discotecas que se encuentran en la isla.

Alrededor del puerto encontrarás innumerables terrazas, restaurantes y pequeños negocios de artesanía y souvenirs abiertos hasta muy tarde en la noche. Es por ello que el espectáculo está garantizado. En Ibiza reina la libertad y cada uno hace lo que quiere; por muy raro que vayas vestido o te comportes, ya habrá otro que te robe el show. Los otros pequeños pueblos de la isla, quizás no tengan una vida nocturna tan rutilante como la de Ibiza, si no es en discotecas o locales concretos.
Ahora bien en San Antonio Abad no vas a tener la menor dificultad para encontrar lo que buscas. Tan solitario y tranquilo como se presenta durante el día, por la noche los jóvenes salen como hongos a poblar sus calles. Cada una ofrece una variedad infinita de locales animadísimos. Y si coges el coche, fuera de los pueblos, encontrarás las más famosas discotecas de la isla, con piscina y otras atracciones, y sobre todo con un increíble porcentaje de gente bonita.

El calor se incrementa a lo largo del Passaig del Moll, la costanera que bordea parte del puerto de Ibiza, donde se concentra el corazón de la movida. Un paseo de casi un kilómetro repleto de bares, restaurantes, boutiques y galerías de arte. La costanera es la muestra más acabada del desenfado de Ibiza, es donde cobra fama de desprejuiciada, abierta a todas las tendencias.

Al atardecer una multitud variopinta y abigarrada se concentra allí para decidir el destino que seguirá la noche, que puede comenzar por una cena en el restaurante El Faro (especializado en mariscos y paellas), en Sausalito (comida tradicional ibicenca) o en San Telmo.
Las terrazas de los restaurantes son ideales para cumplir con dos rituales insoslayables: deleitarse con la gastronomía de la isla, con su acento campesino, donde se destaca el aceite de oliva y el ajo, y disfrutar del variado y sugestivo espectáculo que brinda la zona portuaria.
Entrada la noche, los pasos pueden llevarlo hasta el pequeño mercado hippie de la plaza D´Antoni, donde abundan las artesanías en plata y cuero y no faltan los caricaturistas que hacen retratos por seis dólares.
También se puede deambular por el carrer de Barcelona, el carrer d´Enmig o el carrer Pou, con sus tiendas de artesanías, de ropa ibicenca -moda femenina con telas rústicas que iniciaron las hippies cuando comenzaron a utilizar antiguas prendas que compraban a las campesinas-, y galerías de arte.

La música sale de los bares e invade todos los recovecos de la ciudad vieja, los ritmos caribeños se mezclan con la música pop y el flamenco; la gente se contagia en las calles y bares de esos ritmos pegadizos. Es toda una odisea conseguir un lugar en los bares más conocidos, como la Biela, Mambo o Pacha.

Hacia las 2 o 3 de la mañana, la multitud comenzará a dirigir sus pasos hacia los boliches. Algunos cruzarán hasta el puerto deportivo para recalar en Divino, otros abandonarán la capital hacia San Rafael de la Creu para esperar el amanecer en las megadiscos como Privilege o Amnesia.

Un recorrido cultural por la ciudad

La ciudad de Eivissa fue fundada por los fenicios hace 2600 años, habiendo sido un núcleo urbano habitado ininterrumpidamente hasta nuestros días.


La estructura urbana de la ciudad amurallada, Dalt Vila (Villa Superior), está creada a partir de un núcleo inicial, el actual Castillo, y desarrollado en ediciones espontáneas, discontinuas y heterogéneas sin ningún plan previsto y adaptadas a la montaña sobre la que se construye, sin más previsiones que las necesidades defensivas de cada época.

Dalt Vila se halla rodeada por una muralla construida en el siglo XVI, según el concepto renacentista de la defensa, por los ingenieros italianos Juan Baptista Calvi y Jacobo Paleazo Fratin. Las murallas constan de siete baluartes artillados y un revellín, unidos todos por cortinas. En el interior se observan restos de la muralla del medioevo, organizadas en cuatro recintos contiguos, escalonados y fáciles de diferenciar.
Si comienzas tu visita por la parte superior de Dalt Vila podrá observar la distribución de poderes medievales en su expresión arquitectónica. La Catedral, dedicada a la Virgen María, se construye entre los siglos XIV y XVI, siendo reformada en el XVIII distinguiéndose las dos fases por ser gótico-catalán el estilo de la primera y barroca la remodelación posterior.

Haciendo esquina con la Catedral se encuentra el edificio de la antigua "Universidad", órgano de autogobierno isleño instaurado en el siglo XII y eliminado en el XVIII con la Ilegada de las tropas españolas. En sus dependencias se encuentra hoy ubicado el Museo Arqueológico de Dalt Vila, que ocupa también el baluarte de Santa Tecla, junto a la Catedral.
Lindando con el carrer Major , la Reial Curia , con su inconfundible puerta gótica, edificio que albergaba el equivalente actual de tribunales y Notarías. Al fondo, el castillo y almudaina, dominando con su altura la plaza y, por tanto, la ciudad, obra de diversos estilos.

Bajando por el carrer Major ya citado, Ilegamos al carrer de Sant Ciriac donde se encuentra la capilla del santo venerada cada año el 8 de agosto por ser el lugar donde, según la tradición, las tropas del rey Jaume I el Conquistador consiguieron romper la resistencia sarracena entrando en la ciudad el año 1235.

Bajando por el carrer Joan Roman y el carrer Pere Tur Ilegamos a la Plaça d'Espanya, donde se encuentra el edificio del Ayuntamiento, antiguo convento dominico construido entre los siglos XVI y XVII, de cuya función religiosa queda hoy la iglesia de Santo Domingo, cuya entrada la encontrarás en el carrer de Balansat. Si continúas descendiendo por el paseo de Sa Carrossa encontrarás la estatua de Don Isidor Macabich, poeta ilustre, antes de Ilegar a la Plaça de Vila, centro comercial y de artesanía que da paso a la Plaza de Armas del Portal de ses Taules entrada oficial de la ciudad amurallada.
En la parte superior de la Plaza de Armas podrás ver el edificio que alberga el museo de Arte Contemporáneo, museo de especial relevancia por su colección de grabados de artistas de todo el mundo.

Para adorar al sol

Más de 18 kilómetros de playas le esperan en la isla de Ibiza para que pueda elegir el ambiente, los vientos y las actividades que usted quiera practicar en cualquiera de ellas. Playas familiares, deportivas, solitarias, agrestes, tranquilas, profundas o suaves para el baño de los niños, usted decide y recuerde: la isla de Ibiza tiene una extensión de tan solo 572 kilómetros cuadrados y las distancias máximas por carretera son de entre 15 y 40 kilómetros par lo que todo está a mano, cerca de usted.
Una isla es como un barco y par tanto te recomendamos que el primer dato que recabes cada día, antes de elegir la playa, sea la dirección del viento; si buscas una mar tranquila dirígete a la parte contraria de donde sopla el viento, sotavento en lenguaje marinero, por el contrario si deseas una mar más movida, más apropiada para algunos deportes, dirígete a la zona de costa par donde sopla el viento, barlovento en el lenguaje del mar.

Durante el día se pueden elegir 56 playas, más de 18 km de arena fina y dorada, que rodean la isla de Ibiza.
Cada una con alguna característica particular, según las actividades que se quieran practicar. Playas familiares, deportivas, solitarias -que frecuentan nudistas u homosexuales-, agrestes, tranquilas, a las que se accede sólo por el mar, para bucear.
La playa D´en Bossa, contigua a Eivissa, es la más larga (3 km) y familiar. Junto con las de Portmony y Figueretes son las más concurridas.
Los que aman los deportes náuticos como windsurf, vela o esquí pueden ir las playas ventosas del Poniente, como Cala de Portinax o Cala San Vicente.

Para el buceo o el snorkel, se recomiendan las pequeñas playas con acantilados, que se abren sobre profundos y bellos fondos: playa Can Martina o Punta Arabí.

El centro neurálgico de Ibiza con todos sus atractivos y apasionante vida nocturna, está separado de bellísimas calas por tan sólo unos pocos kilómetros. Entre ellas podemos citar, al Sur, la Playa d´en Bossa, con todas sus pequeños islas llamadas Malvinas. Al Norte Cala Talamaca, recogida y bellísima, Cala Llonga y tantas otras, pues paraísos costeros están siempre a la mano.

Sin embargo, una de las playas más atractivas de la isla es Las Salinas, que a su vez es uno de los balnearios nudistas más antiguos de España.
Es una zona con un interés panorámico muy variado, donde destacan sobre todo la oferta de actividades lúdico-deportivas y con presencia de servicios. Las características de la playa la hacen muy segura en cuanto al baño e ideal para iniciarse en la práctica de la vela ligera. Andar con ropa no es una obligación, sin embargo uno comienza a mirar hacia el lado y nadie usa ni traje de baño. Sólo ahí uno se da cuenta que el extraño es uno.

    * Tipo de arena: Toda la playa constituida por arenas muy finas y blancas de origen natural. En el extremo Este hay rincones de rocas con entradas y piscinas naturales.
    * Fondos: Fondos de arena a lo largo de toda la playa y con una pendiente muy poco pronunciada. A los 25 metros de la línea de playa la profundidad alcanza 0,85 metros y a los 50 llega a 1,65 metros. En el extremo Este se alternan zonas de rocas con arenas.
    * Orientación, vientos dominantes: La orientación al Sur hace que siempre soplen vientos de mar a tierra, siendo siempre de flojos a moderados.
    * Aspecto panorámico: Se halla próxima a los estanques de las Salinas con reconocido interés por su presencia de aves salvajes acuáticas. La panorámica desde la misma playa es muy bella, pudiéndose contemplar el singular paisaje del conjunto de islotes de los Freus y la isla de Formentera.

Santa Eulalia

Este pintoresco pueblo de pescadores se ha convertido en uno de los principales puntos mencionados en todos los catálogos turísticos de la isla, y no sin razón, pues a parte de ofrecer buenas estructuras para el visitante, se sitúa en una zona de bellísimas playas, como las mismas Playas de Santa Eulalia, Cala Blanca o Es Canar. Se encuentren llenas o vacías dependerá de la época en que se visiten, por ello en cualquier caso se aconseja preguntar en el hotel o restaurantes que seguramente nos darán el mejor consejo de donde bañarnos. Gente tan amable como la ibicenca nos facilita mucho a la hora de orientarnos, y es quizás en esta isla donde uno se puede mejor permitir el llegar despistado.

Destinos cercanos a la ciudad

Al Norte se encuentra San Juan, cuyo mayor atractivo, a parte de sus bellísimas playas, especialmente Cala de Sant Vicent, Cala Portinaitx, y Cala Xarraca, es una singular reliquia histórica, la Cueva des Cuieram que contiene un templo cartaginense dedicado a diosa Tanit
Sant Miquel ofrece un precioso paisaje y buenas playas tan sólo a 3 Km. de distancia.

Cruzando el encanto mediterráneo de pequeños pueblecitos llegamos a San Antonio Abad, o Sant Antoni de Portnani, conocido por su vida nocturna; donde no sólo sus playas son atractivas, sino también la población que las frecuenta. Aquí podemos mencionar multitud de nombres, como Cala Gració o Cala Blanch, o más al Norte la preciosa playa frente a la pequeña Isla Margalida (Ses Margalides). En cualquier caso toda la costa es una maravilla. Déjese guiar por los consejos de los ibicencos, pues lo que ayer era solitario hoy puede estar abarrotado, y al contrario.

San José se enorgullece de tener una de las más bellas iglesias de Ibiza, y como no, maravillosas playas como las de Cala D'Or, Cala Bassa, Cala Tárida o Es Vedra
Otros atractivos son las playas y calas al Sur de la isla, algunas bastante desconocidas, así como la Cueva de Ses Fontelles, con pinturas murales antiquísimas.

Cuevas desencantadas

Muchas cuevas de Eivissa y Formentera, erosionadas no sólo por el paso del tiempo sino por la mano destructiva del hombre, con los años se han ido llenando de basura y escombros de todo tipo. En algunas ocasiones su limpieza, ya de por sí difícil, se hace imposible. El espeleólogo Magin Tur, del Grupo Ibicenco de Espeleología (GEP), reconoce que "las cuevas y simas pitiusas, aunque muy bonitas e interesantes, están muy castigadas por la desconsideración de algunos vecinos, que las llevan utilizando desde siempre como basureros, ya que muchos pensaban que todo lo que en ellas tiraban acababa en el mar’’. También los excursionistas se olvidan botellas, latas de conservas y pilas en las profundidades de las cavernas. Muchos furtivos aventureros no se dan cuenta que las cuevas de las islas son algo único que hay que cuidar y mantener limpio, ya que por ellas también se filtran las aguas subterráneas que posteriormente se consume’’.

Esta es la opinión de este miembro del GEP, una entidad que desde hace más de 25 años se dedica a explorar -y en algunos casos a limpiar- las cuevas y grutas de las islas. Magin Tur califica las Pitiüses como "el lugar idóneo para comenzar a practicar este deporte ya que hay gran variedad de cuevas y simas, algunas de fácil acceso y otras de acceso casi imposible’’. Sin embargo, esto no es obstáculo para que este grupo de jóvenes salgan cuando pueden para conocer nuevas grutas, estudiar y catalogar las ya conocidas y mantener en buen estado las más castigadas mediante campañas de limpieza.

En Eivissa, hay varias cuevas a las que puede accederse sin cuerdas. Entre ellas se encuentra la Cova del Regals, cerca de la cantera Santa Bárbara de Jesús. Cueva profunda -unos 10 metros- a cuyo fondo se baja mediante unas escaleras metálicas. Es una de las más amenazadas, porque las vibraciones causadas por las explosiones en la cantera acaban con todas las formaciones que aún quedan, ya que al ser una de las más conocidas, más de un excursionista ha cambiado su lata de refresco vacía por una estalactita. "En una campaña de limpieza que hicimos, sacamos más de cien kilogramos de basura’’. En algunos lugares de la cueva todavía se encuentran cinquenas, recortes metálicos procedentes de la elaboración de moneda falsa que se llevaba a cabo antiguamente.

Otras cavidades de fácil acceso son la Cova Fosca, situada entre Sant Llorenç y Sant Joan, y la Cova dels Set Fumerals, denominada así por las siete entradas que tiene, y que se encuentra en la Sierra de ses Fontanelles, cerca del Puig des Cònsol. Ambas, muy visitadas, también rebosan de desperdicios.
El santuario de la diosa Tanit, la Cova de es Cuieram, por su parte, aparte de haberse llenado de ofrendas-basura durante estos últimos años y de estar ahora prohibida la entrada tras haber sido vallada por las autoridades de Patrimonio, ha sufrido en sus estructuras más de una voladura con dinamita. Los restos arqueológicos que albergaba eran más importantes que la propia cueva.

Por otra parte, la Cova Santa y la Cova d’en Marçà son las más conocidas de Eivissa por el gran público. La segunda, hoy de propiedad privada y convertida en una atracción turística, tenía una entrada desde el mar por donde años atrás entraban los contrabandistas. Ahora esta entrada ya no existe y muchas de las formaciones calcáreas han tenido que ser arregladas artificialmente, al haberse roto durante el proceso de acondicionamiento de la cueva para uso turístico.

Entre las cuevas y simas de difícil acceso se encuentra Sa Cova de sa Caperulla, cercana a la cala d’en Serra en Portinatx. Para llegar a su fondo hay que bajar más de 100 metros, 30 de los cuales pueden descenderse sin el uso de cuerdas. Fue redescubierta por un bombero en un incendio forestal acaecido hace algunos años. A partir de entonces el grupo de espeleología ha estado explorándola. Es una de las pocas cuevas de Eivissa que se mantienen razonablemente limpias, por su complicada situación y su difícil acceso. L’Avenc d’en Cosme, en Na Xamena, con sus 55 metros de profundidad, es otra de las simas preferidas por los espeleólogos ibicencos. El problema que presenta es que está prácticamente 'pegada' a un chalet propiedad de unos súbditos belgas. Cuenta Magin Tur que éstos le aseguraron que la cueva era "territorio belga" y que nadie podía visitarla sin su permiso.

Una sima de difícil acceso recientemente descubierta es s’Avenc de sa Punta de na Neus, en el islote de Tagomago. "Es una diaclasa que baja unos 40 metros y que sigue en el mar. Ya hemos realizado la topografía, aunque nos falta todavía ver dónde acaba bajo el mar’’.
También Formentera tiene gran cantidad de cuevas - "incluso más que Eivissa"-, especialmente en la zona de La Mola. "Eivissa, más que cuevas, tiene muchas simas o avencs, y suponemos que existen muchas más que todavía no se han descubierto. A veces la gente es muy hermética, sabe donde hay una cueva pero no lo dice por recelo o por miedo a que también acabe llena de basura’’. (Y en esos casos nos parece muy bien, añadimos nosotros).

D'Alt Vila

Independientemente de que edad tenga, de donde venga o lo que le interese, la magia de cuento de hadas, que la ciudad D'Alt Vila y sus murallas desprende, te atrapará. Su completa historia se refleja en cada una de las piedras de la ciudad, convertida recientemente por la Unesco en Patrimonio de la Humanidad.

La mejor forma de visitar su pequeñas e inclinadas calles es a pie y con unos zapatos cómodos y resistentes, la ciudad está flanqueada por casas antiguas con balcones de hierro, en las que la ropa puesta a secar juega con el viento. De repente se sentirá en la edad media cuando cruce el puente levadizo de la puerta principal de la ciudad, la cual se encuentra flanqueada por dos estatuas romanas, su nombre Portal de ses Taules. Una vez que haya cruzado el umbral se encontrará en el antiguo patio de armas, el camino le llevará directamente a la Plaza de Vila.

La entrada en el Portal Nou no es tan empinada e invita a un cómodo paseo. Quizás podrá ver como mujeres ibicencas entran es sus casa de estilo gótico catalán para realizar sus labores diarias, sus grandes portales de madera permiten echar un vistazo al portal, muchas veces decorado, a la capilla privada y a la majestuosa escalera. Las tiendas de recuerdos y galerías de arte son una sorpresa inesperada ya que en ellas podrá obras de artistas y artesanos locales.

Las Murallas

Desde las almenas de la fortaleza se tiene una maravillosa vista sobre la ciudad, sobre todo si subes hasta la plaza de la catedral, la cual está dedicada a Nuestra Señora de las Nieves, patrona de Ibiza, (¡a pesar que en Ibiza casi nunca nieva!). Abajo brillan las cúpulas de teja roja de la iglesia de Santo Domingo (s.XVI) y más a la izquierda se ve la plaza principal de la ciudad Vara de Rey, en el medio hay una estatua dedicada a un héroe ibicenco que luchó en la guerra de Cuba.

Desde la Plaza de la Catedral tendrás una maravillosa vista sobre el puerto de Ibiza, el cual brilla de manera muy especial por la noche. En esta plaza se encuentra el museo Arqueológico con muchos restos importantes de los tiempos de los Cartagineses. Muy interesante es también la visita al museo de Puig des Molins donde podrá apreciar antiguas tumbas púnicas y la mejor colección de restos púnicos del mundo, (¡muchos de los cuales han sido encontrados aquí!).

Mercadillo Hippie

Visita obligada en la ruta de antiguos y famosos mercadillos hippies de Ibiza, se encuentra en el solar del Club Punta Arabí en Es Caná (norte de Santa Eulália). Está abierto de Abril a Octubre todos los miércoles de 10:00 a 19:00 horas. En el mercadillo podrás encontrar una gran selección de recuerdos, pareos exóticos, diferentes tipos de ropa, objetos realizados en cuero y una gran oferta de objetos de plata realizados a mano en Asia.

En San Carlos, al noreste, en los terrenos de un restaurante, este mercado semanal continua los sábados durante todo el año. Muchos lo consideran una alternativa más original y tradicional que el mercado de Es Caná de los miércoles. Una selección maravillosa de ropa y joyería hecha a mano, puedes estar seguro de encontrar algo para todo el mundo. Abierto hasta tarde en verano, hasta las 18:00 h. en invierno, todos los sábados.

Las Salinas Cerca del aeropuerto

Una de los paisajes más famoso y bonito de Ibiza. Las salinas realizan hoy en día la misma función que hace dos mil años, la producción de la sal. Durante el verano el agua que se encuentra en los diferentes estanques, se evapora dejando así una capa de pura sal marina. Paisaje natural maravilloso: los atardeceres, el mar y el cielo se unen a través del agua de los estanques y una paleta de colores impresionante. ¡No olvidar la cámara de fotos!

Deportes acuáticos en Ibiza

La temperatura del agua va de los 18ºC en mayo hasta los 26ºC en agosto haciendo que la isla sea ideal para todo tipo de deportes acuáticos, incluyendo el esquí acuático, jet-ski, vela, windsurf, parasailing, los 'banana boats' e incluso un tranquilo patín.
La mayoría de las playas más grandes tienen quioscos donde se alquilan patines y puedes dar una vuelta en esas lanchitas en forma de banana. Hay varias escuelas de vela por toda la isla (Playa d´en Bossa, Las Salinas, San Antonio, Cala Martina, Cala Pada) que ofrecen alquiler de catamaranes y a veces hasta alquiler de windsurf (necesitarás probablemente un permiso). Hay también varias playas que ofrecen esquí acuático, jet-ski (la bahía de San Antonio, Cala Bassa, Playa d´en Bossa, Santa Eulalia) y parasailing.

Sus aguas cristalinas y más de 200 km de línea costera espectacular hacen de Ibiza un lugar popular para los buzos. Hay escuelas excelentes por toda la isla con personal muy cualificado que ofrecen cursos para los que son principiantes, ya iniciados o incluso de nivel avanzado.

La marina

Directamente al otro lado de la bahía se encuentra Marina Botafoch con las nuevas instalaciones portuarias. Allí se encuentra también el famoso casino, con sus espectáculos nocturnos. Detrás se encuentra la más antigua y más famosa discoteca de Ibiza, Pacha, y directamente sobre el mar con unas maravillosas vistas sobre la ciudad vieja esta El Divino, restaurante, discoteca y punto de encuentro. En los embarcaderos del nuevo puerto deportivo amarran los palacios flotantes de los famosos, que año tras año vienen a Ibiza y se dejan ver en la famosa marcha ibicenca, cuidando así su estilo de vida extravagante.

Durante el día intentan pasar desapercibidos en las playas de Salinas o Es Cavallet, otros anclan sus embarcaciones en calas solitarias. Ellos saben que en Ibiza pueden ir de incógnito facilmente, la mayoría de las veces parecerán uno más de los locos que por aquí se encuentran y pasarán así desapercibidos. En caso de que alguien les reconozcan, la gente de Ibiza no le dá ninguna importancia.

Cómo llegar

Se puede llegar vía aérea o por mar. Existen vuelos internacionales que llegan directamente a la isla, como también desde el continente europeo como vuelos regulares desde Barcelona, Valencia, Alicante y Mallorca que nos llevan al pequeño y encantador aeropuerto de Ibiza. Ello hace que éste sea uno de los más concurridos de España. En el aeropuerto se puede arrendar un vehículo o utilizar los medios de transporte público para llegar en poco tiempo a cualquier punto de la isla.

Si se toma la vía marítima, también desde las ciudades anteriormente mencionadas existe una línea regular y en hermosos cruceros que realizan un viaje realmente romántico para acercarnos a la isla. La llegada al puerto de la isla es verdaderamente maravillosa e inolvidable, y si nos acordamos de dejar el traje de baño fuera de la maleta antes de llevarla a consigna, un baño en la piscina es el mejor remedio contra el mareo. Tarda mucho más que el avión, pero vale la pena, eso se lo aseguramos.

Accesos: Por carretera asfaltada tomando dirección hacia el aeropuerto, a las afueras de San Jordi, se toma el desvío hacia la izquierda en dirección a la canal, donde se encuentra esta playa.
Transporte: En vehículo, en bicicleta es muy cómodo ya que existe un carril apropiado para ello. Existe una línea regular de autobús.

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publicado el 23/oct/2008, 12.33
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    Ibiza, España | 9 de junio de 2004