Diarios de viaje > Humberstone, América del Sur
Humberstone: Todos vuelven...
Escribe: buvar
El salitre es un recurso minero que ha estado vinculado al desarrollo de Chile, a sus luchas sociales, a las aspiraciones de miles de personas, a la riqueza de unos pocos y a la pobreza de...
Humberstone: Todos vuelven...
Humberstone, Chile — domingo, 29 de junio de 2008
Cuando en Chile hablamos de "la pampa" nos referimos a una extensión de terreno que abarca las 4 primeras regiones del norte del país. Allí en el polvoriento desierto, algunos hombres visionarios como el antofagastino Juan López, soñaron que la costra que cubría esa zona, conocida como "caliche" podía ser objeto de algún proceso de tratamiento que la transformara en nitrato de alta demanda en el extranjero.
La propiedad de esta riqueza nos llevó a la guerra con Perú y Bolivia y motivó un amplio éxodo desde la zona sur y central del país, hasta el norte, para intentar hacerse aunque fuera con una miguita de esta riqueza conocida ya como el "oro blanco".
Las faenas se cumplían en faenas denominadas "oficina", varias oficinas a su vez formaban un "Cantón". En la región donde yo vivo: Antofagasta, existían los cantones de El Toco, Aguas Blancas, Antofagasta y Taltal. En 1907, año de profundas luchas sindicales que dejaron miles de muertos, la industria salitrera empleaba a más de 45 mil trabajadores, los cuales con sus respectivas familias se instalaron en las distintas oficinas, algunas de nombres sugerentes como "Prosperidad" o "Rica Aventura".
La invención del salitre sintético dejó sin mercado a este producto y las oficinas fueron muriendo, una a una, actualmente, sólo una: "María Elena" resiste estoicamente.
Sin embargo para que las generaciones actuales puedan aproximarse al modo de vida de estas trabajadores del salitre existe en las proximidades de Iquique una oficina. "Santiago Humberstone", que ha sido sometida a un plan de restauración.
Transformada en un verdadero Museo de Sitio, la oficina, muestra a los visitantes como se llevaba a cabo la vida en este sitio.
Nace "La Palma"
La oficina de Humberstone fue establecida en el año 1872 y se emplaza a unos 50 kilómetros de Iquique y a unos 7 de la localidad de Pozoalmonte. Originalmente su propietario la "Peruvian Nitrato Company" la denominó Oficina La Palma, y en 1934 fue rebautiuzada con el nombre de Santiago Humberstone, en homenaje a un ingeniero británico, que destino su vida al estudio de las mejoras en la producción de salitre.
En el año 1970, la oficina, que ya había cerrado sus puertas, fue declarada, Monumento Nacional. Sin embargo esta declaratoria no significó protección alguna, por el contrario, la oficina permaneció abandonada por décadas, y los visitantes dieron en empezar a retirar maderas y cualquier objeto de valor. Felizmente los ex salitreraros se movilizaron creando la Corporación Museo del Salitre Humberstone-Santa Laura, iniciándose labores de recuperación de este patrimonio nacional.
Todos vuelven...
Como dice una canción de Rubén Blades, "todos vuelven" y efectivamente así es. Los viejos trabajadores salitreros vuelven con sus hijos y luego sus nietos para mostrarles, esta pelea casi épica que dieron en contra de condiciones hostiles para sacar desde las entrañas de la tierra este oro blanco. Díficil resulta imaginar este oro blanco al ver la carreta llena de caliche que recibe al visitante a la entrada del Museo del Sitio.
Para el que no conoce la historia, este es su primer encuentro con el salitre. Nuestro recorrido por Humberstone continúa en la plaza de la oficina, luego de traspasar el estanque de agua llegamos al Mercado o Recova, que ha sido restaurado funcionando allí una pequeña feria artesanal, con trabajos de artesanos iquiqueños.
A un costado de la plaza se ubica la Iglesia, la que fue construída en el año 1934 por parte de la Orden de los Padres Oblatos de María Inmaculada. El templo fue restaurado con aportes privados. Su construcción se hizo usando pino oregón y su línea arquitectónica es de tipo moderno.
El silencio de la Iglesia sobrecoge, y desde adentro sólo es posible escuchar el silbido del viento.
Cerca de la iglesia se encuentra el Colegio San Mauricio, donde muchos niños recibieron la enseñanza de sus primeras letras.
Luego recorrimos el hotel y Club Social, que mantiene su gran comedor con parte del glamour que debió haber tenido en sus mejores momentos. Aquí regía en esa época una estricta etiqueta a sus bailes de salón podían asistir sólo los jefes, ejecutivos y los llamados empleados de escritorios.
Cosas de la etiqueta
La administración inglesa de la oficina era estricta con la etiqueta, hombres y mujeres debían vestirse de punta en blanco. Para cada baile, hombres y mujeres recibían una tarjeta con un número y un color, rojo para los hombres y blanco para las damas. Así llegado el inicio del baile, se debía localizar al portador del mismo número y recién allí se podía salir a la pista, con esto se garantizaba que nadie se quedara sin pareja, era como se dice en buen chileno una pareja "a la suerte de la olla".
Al día siguiente, mientras los bailarines retornaban a sus trabajos de privilegio, los trabajadores debían iniciar su dura faena. Para soportar tal faena debían alimentarse como corresponde: por ejemplo al desayuno, un plato de porotos con mote un tazón de café, y un jarro de "cocho" que es una mezcla de harina tostada de trigo, azúcar y agua hirviendo. Este mismo preparado, pero con menos harina y agua fría se tomaba en el día para el calor y se le denominaba "ulpo".
Nuestro recorrido prosigue con la escuela, la biblioteca, y el teatro que daba funciones en vivo y cine. Allí los pampinos disfrutaron aquellas películas del cine mudo y vieron a las mejores compañías españolas de zarzuela.
Entramos a la pulpería, donde los pampinos podían comprar sus alimentos con unas fichas -siempre escasas- que les daba la compañía.
Visitamos también el Hospital y las casas de los trabajadores, separadas por estrato social y por condición, ya que los solteros recibían casas diferentes a los casados.
La cancha de fútbol es nuestra siguiente parada, con su quiosko donde de ubicada la banda encargada de animar a los hinchas.
La mañana está por terminar y nuestro paseo también atravesamos toda la oficina para llegar hasta la maestranza, allí nos sentamos a la sombra de sus instalaciones y nos imaginamos cuantas ilusiones y expectativas de un mañana mejor quedaron aprisionadas en cada fierro abandonado, allí en la Pampa del Tamarugal, en la oficina Santiago Humbestone.
Mas datos a
buvarcl@gmail.com
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
tetraclinis dice:
En la ciudad de Cartagena de España, se vendía "Nitrato de Chile". Unos murales realizados con azulejos dibujaban el anuncio de "Nitrato de Chile": Un agricultor laboreando la tierra. Un texto testimonial e histórico. Muy bien. Antonio Konesa
Publicado
Gigi76 dice:
MAEUG... no queria dejar de saludarte un poco tarde pero igual x tu cumpleaños! he estado algo perdida pero siempre te recuerdo!! las fotos bellas de tu diario!! besos!!
Publicado
trevos dice:
la prosperidad de los lugares les dá vida, movimiento...cuando las cosas cambian...parecen perderse en el olvido.Me parece una idea "rescatarlos" del tiempo y mostrarlos a las nuevas generaciones...forma parte de la história de un país y es importante salvaguardarlos...Beijinhos..gracias por acercanos a vuestra cultura...con cariño..
Publicado
mochacharme dice:
Este relato es un viaje al pasado...y de veras conmovedor...incluso el final deja un sabor amargo...el de la realidad...es la historia de los pueblos americanos...hermoso relato querida maria eugenia, me llegò al corazòn...gracias!.
Publicado
chilipeppers dice:
Relato impecable, repleto de datos interesantes. No sabía nada de esto, aunque sé un poco sobre las contrariedades de los pueblos que quieren salir adelante con el trabajo pese al avance de los tiempos que aveces sólo deja un espacio vacío.
Publicado
sdrigue dice:
humberstone si que encierra grandes momentos, caminar por esas calles y sentir ese aroma a pasado definitivamente se incrusta en el corazón, gracias euge querida por la invitación,. ser de iquique y leer está historia tal cual tú la narras deja un sentimiento de querer volver nuevamente a ese lugar.
Publicado
HORNI dice:
Lindo relato de un tiempo que ya fue... y tu bella galeria de fotos nos muestra el museo que por suerte fue salvado a tiempo,quedara como muestra de sacrificio para las generaciones futuras. Felicitaciones.-
Publicado
waltina dice:
Maria Eugenia, Há muito tempo eu li algo sobre o salitre do Chile, porém o teu relato é muito interesante e nas fotos há o ressalto da paisagem branco/cinza. Parabéns!. Abraços, Tina
Publicado
MARCEDIAZ dice:
Recordar la historia de esos trabajadores es un homenaje justo para estos esforzados obreros,que el progreso dejó en el camino.Felicitaciones por tu diario.
Publicado
FREEMIND dice:
Tus relatos siempre cobijados de bellas palabras apasionadas por contar, descubrir y emerger de tu muy particular visión de la vida y los viajes.
Felicidades por tú diario.
Publicado
patrikrodriguez dice:
Gracias Maria Eugenia por invitarme a leer tan interesante y emotivo relato. Es una tierra que guarda mucha historia, la historia de vida de muchos obreros que les toco trabajar en brutales condicions laborales. Las fotos estan bellisímas. Felicitaciones!!!
Publicado
mip17 dice:
hola. He estado un par de veces en Humberstone, (parada obligada hacia la Tirana), y nunca lo había visto tan lindo como en tu diario. Tal vez nunca puse la atención en los detalles que tu muestras, y tus palabras que -viniendo de una periodista- le dan el justo significado y sentimiento que lo hacen muy interesante. La próxima vez que visite el lugar buscaré los lugares que he conocido recién por tus fotos. Que lástima que la foto del teatro esté oscura y no se note la magnificencia del mismo. Felicitaciones.
Publicado
MADEFI dice:
Amiga! Parabens por seu diário! Em verdade fico emocionado ao ler o diário de uma verdadeira escritora! Continue nos contando tudo sobre sua região!
Besos
Publicado
jhonnyga dice:
A ver, tarde pero seguro... Amiga Ma Eugenia, la verdad me haces conocer lugares que JAMAS habia escuchado, el mundo es bastante grande pero con tus diarios lo haces ver uy muy chiquito. Un abrazo enorme
Publicado
argonauta2006 dice:
Este diario se convierte en una magnífico homenaje a los trabajadores del salitre, a sus luchas, a sus sacrificos. Un ejercicio para la memoria. Abrazos para María Eugenia.
Publicado
ewock dice:
¡¡¡¡Como aprendo con tus diarios!!!! Por eso cada cierto tiempo reviso tu sitio buscándo algo nuevo. Gracias por todo. Y ahora a esperar que vendrá de España. Saludos y suerte.
Publicado
Barbarasioux dice:
he ido infinidades de veces a iquique y nunca he ido a Humberstone siempre lo veo de afuera
Publicado
buvar dice:
El interior de iquique, hasta Colchane es muy lindo re vale la pena...
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Humberstone: Todos vuelven...
Humberstone, Chile | 29 de junio de 2008
En Humberstone...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Humberstone: Todos vuelven...” con tus amigos en Facebook?