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San Pedrito, mi patrón

Escribe: Patty83
A 13 Km. de la ciudad de Trujillo, a 25 minutos de la misma, se encuentra uno de los balnearios más visitados por el turista nacional y extranjero por que cuenta con un sin número de atractivos...

 
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San Pedrito, mi patrón

Huanchaco, Perú — martes, 5 de julio de 2005

A 13 Km. de la ciudad de Trujillo, a 25 minutos de la misma, se encuentra uno de los balnearios más visitados por el turista nacional y extranjero por que cuenta con un sin número de atractivos que hacen de este lugar una verdadera atracción, hablamos de Huanchaco, playa en donde se puede encontrar además de sol y arena, abundante historia y tradición, ya que aquí una de las culturas más importantes del Perú, la Cultura Chimú; se desarrolló utilizando sus aguas y la vida marina de esta; siendo de gran utilidad, un instrumento indispensable para su comercio y alimentación, los Caballitos de Totora: embarcaciones que les permitiría obtener el sustento diario.
Actualmente, con el sincretismo cultural los pueblos han ido desarrollando formas diversas de vida, por ejemplo de homenajear a un Santo, como es el caso de San Pedro, actual patrón de Huanchaco, que fue traído por los españoles hace cientos de años y que actualmente se a convertido en una de las fiestas más populares del balneario, por la especial forma de homenajearlo, ya que suben al patrón en una de las embarcaciones construidas especialmente para la ocasión, el denominado Patacho, balsa de totora, más grande que el de costumbre. Es conocida la fama de estas embarcaciones que han traspasado siglos enteros, avanzando de generación en generación hasta llegar a nuestros tiempos, aún conservando la tradicional forma de confeccionarlos y utilizarlos.
Visitamos este conocido balneario tratando de investigar un poco más acerca de esta fiesta que se celebra todos los años en los puertos del Perú, pero que en Huanchaco se hace de manera peculiar, esta es la fiesta patronal del Apóstol San Pedro, patrón de los pescadores.

San Pedro es uno de los apóstoles más conocidos y queridos por los pescadores ya que siendo patrón del mar, ayuda en las faenas diarias obteniendo gracias a su intersección una buena y abundante pesca.
Del 22 al 29 de junio de todos los años, se celebra en la caleta de Huanchaco la "Semana del pescador Huanchaquero" en homenaje a San Pedro, organizado por la Asociación de Pescadores Artesanales de Huanchaco (ASPAH).

El 29 empieza con la misa que se oficia en honor a San Pedro, luego la imagen baja de la iglesia (ubicada en la cima del cerro huanchaquero) escoltado por el sacerdote que oficiará la bendición en el mar, un diacono, fieles, niños y la reina de la fiesta.
Después de bajar y recorrer las principales calles en procesión, se llega a la avenida Rivera, una de las principales de Huanchaco, donde los pescadores esperan con remos de totora la llegada de San Pedro, para honrarlo y llevarlo en hombro hasta la playa.

Al llegar San Pedrito (como cariñosamente lo llaman) a la avenida y los pescadores al verlo descender le hacen una venia de rodillas y, luego de pie juntan sus remos de totora color blanco y acuden a su encuentro para poder cargarlo y llevarlo a la playa.
Ya en brazos, los pescadores y pobladores se dirigen a la playa, llevando a San Pedro donde esta instalado el "Patacho", embarcación igual al caballito de totora pero en mayor tamaño (casi 12 metros de largo y valorizado en 3 mil soles), donde subirán al Santo para su traslado por el mar, para la ocasión adornaron al Patacho con la bandera del Perú como asta en el centro y amarrado hacia los costados dos cordones de donde cuelgan pequeñas banderas multicolores.
Mientras tanto los visitantes se aglomeran para poder ver como San Pedro ingresa al mar, entre la multitud que acompañó esta singular actividad encontramos a turistas extranjeros, nacionales y de lugares cercanos al puerto, todos rodeando a la imagen para poder ver de cerca esta actividad.
Uno de los pescadores muy firmemente nos decía: "Háganse para atrás por favor, háganse para atrás" y el motivo era la demostración del baile de la marinera que hizo a una pareja de niños para San Pedrito.
Los niños deleitaron a todos con su gracia y coqueteo, dejándose llevar por la banda de músicos que alegraba el ambiente con la salerosa marinera.

Cuando terminó el baile los pescadores trasladaban con sumo cuidado a San Pedro del anda al Patacho asegurando que no sufra ningún daño, también cuatro pescadores (los más hábiles y diestros) entre ellos el Señor Fidel Huamanchumo, quien carga el anda y es remero de San Pedro hace más de 25 años, suben al patacho junto con el sacerdote, la reina, el alcalde, funcionarios públicos de Huanchaco y una que otra persona (por ejemplo esta vez subió un turista extranjero y un periodista.)
La gente muy contenta aplaude la salida de San Pedro al mar con mucho entusiasmo, allí el patacho es secundado y resguardado por nueve caballitos de totora tamaño normal donde se puede subir si se desea para acompañar la ceremonia mar adentro.
Dato curioso es haber observado a una señora italiana de aproximadamente 50 años, subirse a un caballito de totora para vivir más de cerca la experiencia de acompañar a San Pedro y haber caído del caballito de totora tres veces al mar, poniendo la nota risueña y a la vez sorpresiva por su valentía, pero dicho sea de paso salió muy contenta.
La vista en conjunto del ingreso de San Pedro al mar es realmente sorprendente (sobre todo cuando comienzan a alejarse las embarcaciones); es una vista general muy agradable a los ojos, incluso escuché decir a una señora "No me había dado cuenta que Huanchaco era tan lindo"

Los periodistas se pasean a los alrededores buscando noticia de esta fiesta, entrevistando gente y llevándose imágenes que nunca olvidarán. También los comerciantes aprovechan este tiempo para ofertar sus productos, como turrón, pasteles de harina, golosinas, estampas de San Pedro, shaquiras y cosas artesanales, propias del balneario.

En el mar, el sacerdote hace la bendición, dice unas palabras y se encomienda al Apóstol San Pedro invocando su intersección para que el año sea de buena pesca. Viajan hasta el muelle y luego dan la vuelta de retorno.
Mientras tanto en orillas del mar la banda de músicos no deja de alegrar nuestros oídos con las salerosas marineras e incluso pobladores de la zona se animan a echarse una marinerita a pata salada.

Al regreso, la gente recibe a San Pedro con otro entusiasmado aplauso y los niños vuelven a hacer gala de su carisma y coqueteo en el baile, mientras los pescadores bajan a San Pedro del patacho con mucho cuidado.
Acto seguido se reanuda nuevamente la procesión con música, cohetes al cielo y gente acompañando la subida de San Pedrito a la iglesia de Huanchaco para dar por finalizada las actividades por la semana del pescador y dejar al Santo nuevamente en su lugar hasta el próximo año.

Una vez en la iglesia, San Pedro es colocado en su lugar y despojado de la indumentaria que lleva en esa época de fiesta como la corona de plata, que dicho sea de paso fue donado hace más de 60 años por un devoto, los peces y llaves que también son de plata, igualmente donados por devotos hace muchos año y el pescado fresco, que se obsequia a la persona que haya demostrado mas devoción durante la procesión..
Luego de todo este ritual, la Asociación de Pescadores Artesanales organiza un almuerzo donde son invitados todos los que asistieron a las actividades por la semana del pescador.

En el local hay una pequeña y sencilla muestra de fotos, donde se puede observar los amaneceres huanchaqueros, los atardeceres con caballitos de totora, las faenas diarias de los pescadores, las generaciones de pescadores artesanales, etc.
Previo almuerzo se realiza una pequeña ceremonia para otorgar una diploma de honor al mejor pescador artesanal del año. Acto seguido fue disfrutar del almuerzo que muy gentilmente la Asociación nos invito, sirvieron cebiche, sangrecita y cabrito con menestra y yuca, terminado con una rica chicha de jora.
Luego disfrutamos de la fiesta junto con los pescadores y los turistas nacionales y extranjeros.
Así es Huanchaco, arena, mar, atardecer, fiesta, alegría y cultura viva; por eso si visitamos el norte, no dejemos de pasar por esta linda playa.

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publicado el 5/jul/2005, 20.39
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