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Perú: más allá de los Incas
Escribe: Athito
Al sur de Lima se extienden los inconmensurables desiertos, donde sólo el sol, el viento y los huarangos se animan. Inspiración de poetas y pintores, sus enormes dunas, sus oasis paradisíacos y el misterio de las líneas milenarias, fascinan.
Oasis de Huacachina
Huacachina, Perú — domingo, 26 de diciembre de 2010
Desde la terminal de micros, en mi caso de Soyuz, tomén un taxi.
Tal como lo comenté oportunamente, prefieran los que están dentro de la terminal, los taxistas tienen colgado un cartelito en el cuello. El costo del taxi hasta Huacachina puede rondar entre los 5 y 8 soles según la negociación. Siempre negocien el precio antes de subir, luego es tarde.
El taxi avanzo por el tráfico infernal de Ica, luego entro en un lindo boulevar, que terminaba en el comienzo de las dunas. La calle se transforma, no hay veredas, y directamente desde el asfalto nacen las gigantescas dunas de arena blanca, a ambos lados del camino.
Son tan altas que uno se siente encajonado.
El camino es corto y se llega a la laguna. La primera impresión de la laguna es que es pequeña, la imaginaba más grande. Lo que si es grande es el desierto que la rodea.
El taxista me acompañó a buscar alojamiento, esto no es complicado, en Huacachina existen sólo dos calles, los edificios rodean la laguna, y luego una calle atrás y nada más.
Intentamos con uno que estaba completo, luego encontré un Hostal, del Barco que cobraba 40 soles. Mi intención era pasar la noche y liberarme de la mochila, ya recorrería con tiempo el resto de los alojamientos. Desde que llegué sabía que me iba a quedar varios días.
Todos, todos los alojamientos tienen piscina, y la verdad es que es necesaria.
El Hostal del Barco es el único que tiene piscina ..... vacia. Según me han comentado nunca se toman el trabajo de llenarla de agua, mal eso!.
Busqué otros alojamientos, los hay para todos los presupuestos y gustos. Finalmente me quedé en un hotel Curasi, tres estrellas, muy lindo y, obvio con piscina. Esta bien ubicado frente a la laguna, del lado de mayor actividad comercial y movida. Me dejaron la habitación single a 65 soles con desayuno incluido, creo que valía los 15 soles extras, sobre todo si pienso que un desayuno esta en 10 soles, y el otro no lo incluía. Ojo, yo obtuve ese precio porque me quedaba varios días.
Al día siguiente, desayuné en un simpatico Bar que se llama Bolepo, esta vinculado al Hostal del Barco, ya que se puede ingresar desde el mismo. Este lugar tiene la linda costumbre de pedir a los visitantes que hagan grafitis en la pared dejando sus nombres y paises. Te dan unos crayones y bueno, depende de la creatividad de cada uno.
Un desayuno en Huacachina ronda los 10 soles, cuando me mudé a Curasi el desayuno estaba incluido.
Para comer la oferta es variada, hay que prestar atención a las ofertas de menú, ya que las mismas incluyen, entrada, plato principal y bebida. Estos menues rondan entre 10 y 15 soles. Los menúes no están disponibles los fines de semana, cuando llegan mucho turismo golondrina, que viene a pasar el día.
Mi lugar favorito para comer era el restaurant Sol de Ica, allí siempre el menú era de 10 soles, y sus platos eran muy ricos. Ana la cocinera es una persona realemente amorosa.
Aquí mismo funciona una pequeña fábrica de chocolates, Tejas, son una delicia y he comido miles, ya que a por todos lados los ofrecen para probar.
Qué hacer en el oasis?
La gran atracción del oasis son las actividades en el desierto, sobre todo y principalmente los buggies, que son simples o del estilo tubulares. Con estos vehículos se realizan adrenalínicos paseos por las dunas.
Las salidas son a la mañana temprano, paseo de 1 hora.
A las 16.30 hs paseo de dos horas que incluye la puesta del sol. Si señores, el sol se pone temprano aquí. También, el paseo incluye tablas para hacer sunboard.
Tanto uno como otro paseo, el de la mañana y el de la tarde cuestan 40 soles.
Esta actividad es promocionada hasta el cansancio, estos vehículos van y vienen sin parar.
Advertencia, los que sufran de vértigo la van a pasar muy mal. Las cámaras de fotos resultan seriamente dañadas si no se protegen, la arena es muy finita, y daña los lentes.
Nadie las cuida, y cuando hacen sunboard, o el buggie los sacude se quedan sin cámara fotográfica.
También se puede alquilar tablas y subir uno sólo a las dunas y largarse a jugar por su cuenta. Muchísimos hacen esto.
La laguna ofrece la posibilidad de pasear en botes o bicicletas de agua de alquiler.
Con lo chiquito que es el lugar extraña pensar que tenga vida nocturna, pero la tiene. Durante la noche se escucha la música que proviene de los hosteles, principalmente de Casa de Arena.
No molesta para nada, es lindo escucharla.
También alrededor de la laguna se instalan músicos callejeros con sus tambores, y también es muy lindo.
Mi experiencia personal:
Yo adoro los desiertos por su silencio y misterio, esto era lo último que ofrecían las visitas al desierto.
De alguna manera, se buscó darle al lugar un perfil de lugar divertido y con ritmo. Por momentos parecía más un lugar de playa veraniega que el terrible misterio que es.
Evidentemente esto esta vinculado por lo que supe después a un tema de recaudación impositiva, ya que a cada buggie, el gobierno lo fiscaliza in situ, para que tribute cada salida. glup.
Personajes de Huacachina:
No entraba en mi cabeza que nadie admirara el lugar como la extrema belleza que es. Todas las personas con las que hablaba me parecían superficiales y me sentía muy decepcionada.
Me preguntaba si no había nadie en ese lugar que amara y valorara ese oasis y ese desierto. Pues aparecieron, y vaya si aparecieron.
Al tercer día de mi estadía en el oasis, conocí a Justina la señora que limpia las "calles" del lugar, me contó su historia de viuda joven con cinco hijos. Lo que le cuesta llegar cada día hasta Huacachina, y lo agradecida que está con este trabajo municipal que le permitió criar a sus cinco hijos.
Mientras caminaba y sacaba fotos alguien me dice: miré ahi van las tortugas.
Me di vuelta y si, hablaba conmigo, era Roland el señor que renta los botes.
Según él en la laguna había tortugas que él mismo había traído de la selva, yo saqué fotos al lugar que me indicó pero no vi ninguna. Sorprendentemente, cuando baje las fotos y las amplié ahí estaban.
Bueno Roland, conoce toda la historia del lugar, y fue una especie de Sherezada, ya que me contaba historias que no terminaban para que yo vaya al otro día a escuchar la continuación. Luego voy a contar alguna, como por ejemplo la de los camellos que llegaron a Huacachina para vivir en el desierto.
Un día dando mi centésima vuelta al perro, vi un edificio que no puedo entender como no vi antes, quizá porque no estaba abierto. Una biblioteca !
Entré y escucho una voz que me dice: "le apetece leer algo ?, tenemos varios autores peruanos"
Bueno, pase buena parte de esa tarde y otras conversando de libros, de Vargas Llosa, de Borges, de Heidegger, y más con este señor y el joven bibliotecario del lugar.
Incluso me invitaron a la presentación de un libro, ahí supe que el señor que me recibió la primera vez era Martín Horta un escritor uruguayo-peruano y que su bibliotecario Cesar Panduro, también él es un poeta con libros publicados.
Qué felicidad tan grande haberlos conocido, los admiro y respeto muchísimo.
Ellos también adoraban el misterio del desierto y su silencio.
Me convencieron que no debía perderme la visita al desierto, pero entendían que los buggies y su ruido no eran la forma ideal para mí. Tenía que encontrar la forma.
Tomando un café en Bamboo Café , el pequeño y personal restaurant de Beth, la inglesa que eligió radicarse en el desierto, se me ocurrió la forma.
Mi visita al desierto:
Hablé con la recepcionista del hotel, que cada vez que me veía me ofrecía los buggies, creo que yo era la única persona en toda Huacachina que no había ido.
Yo le dije que sufría de vértigo y no podía soportar el salida adrenalínica. Pero que quería conocer el desierto, le encargue que consulte cuanto me cobraba un chofer para llevarme a mí sóla sin adrenalina. Y otra cosa importante, en silencio, un chofer mudo, jajaj.
Bueno, hechas las consultas, conseguí por 100 soles, mi salida, con puesta de sol incluida, en mis términos.
No puedo explicar la emoción de ver esa belleza, las dunas cambian de forma y color a medida que el sol va cayendo. El silencio es tan grande que sólo se escucha el viento.
La puesta del sol es casi una experiencia religiosa. Uno se siente más bueno, creo que aquí hasta los ateos creen en Dios.
Chicos, olviden los buggies, la adrenalina y vivan esta experiencia íntima y solitaria.
Yo hice esto mismo en el Sahara, cuando la locura de turistas invadía las pirámides con sus gritos, pedí que mi guía que me dejará sóla, cuando todos se hubieran ido, y luego me vinieran a buscar. Pocas veces en mi vida fui más feliz, pensé, puedo morir mañana.
Aquí reviví esa sensación de comunión y profunda paz y agradecimiento a la vida.
Por vivir esto yo hice este viaje, qué más puedo pedir.
Próximo capítulo: rumbo a las Islas Ballestas.
Tips:
En Huacachina no hay bancos, pero tienen un cajero automático. Tengan en cuenta el tema del dinero, no es fácil que acepten dolares en el oasis, y si lo hacen es a un cambio desfavorable. También conseguir cambio es un problema, si uno tiene 50 soles y hace una compra de 20, le van a pedir cambio, Increible, no hay cambio.
Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Compras, Qué llevar
En Huacachina, Perú
Cuando vayan en los areneros cuiden las cámaras fotográficas, se arruinan cuando se tiran en las tablas.
En Huacachina, Perú
Busquen a Roland a orilla de la laguna, estará encantado de contarles historias del lugar.
Tiene que ver con: Imperdibles
En Huacachina, Perú
Opiniones:
| Servicio | |
| Ubicación | |
| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Huacachina Curasi
Alojamiento: Hotel en Huacachina, Perú
Es un lugar muy agradable y tranquilo, mayormente frecuentado por extranjeros. La atención es muy buena, y todo esta muy limpio y ordenado. La ubicación no podría ser mejor.
Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Con amigos
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Últimos comentarios
amo-viajar dice:
Buena info con respecto a todo, seguridad entre ellos.
Me leí los 2 últimos cap. seguidos.
Que ganas de estar allí... las fotos lo ameritan.
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Athito dice:
Carlitos ya voy a subir mas información, y datos. Cualquier cosa que te interese ir yo tengo mucha data. Consultame.
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wilsondiosa dice:
Que pena tanta molestia contigo quisiera saber el precio del otro hotel al que te cambiaste y creo que tambien fuiste a paracas me interesa saber de alli , claro que creo que no has terminado tu diario.
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Athito dice:
El precio del hotel Curasi, lo puse en el diario, 65 soles. Ya voy a escribir el diario de Paracas. Pero la excursión a Ballesta es de 60 soles.
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vvsweet dice:
Es hermoso Huacachina.. y como vos decis un lugar para descansar ydesenchufarse sin dudas...
Hasta donde llegaste en peru? sigo leyendo tus proximos diarios..
Saludos
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Patagonyko77 dice:
Hermoso relato¡¡¡ estuve alli. ese desierto es maravilloso¡¡¡¡¡ los relatos que nombras... uff. tantaos y hermosos que como tu dices da la sensaciond e estar en las mil y una noche. que bello poder leerte. gracias¡ cuenta la historia de los camellos. segun oi yo fueron donados por un sultan de medio oriente.
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Aleleani dice:
También me gusta el desierto , tranquilo y en silencio.
No he llegado hasta Huacachina, pero después de leer este capítulo, lo tengo agendado.
Un abrazo.
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Athito dice:
Alejandra, Patagonyko, puse una nota con los versos de mi amigo escritor de Huacachina, el escribió un extenso poema al desierto de Ica, me gustaría compartir algunos versos de alguién que ama tanta al desierto como yo.
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valenciano35 dice:
Muy buenas tus vivencias en este sitio. Si voy algún día, haré dos excursiones con los buggies, una con adrenalina y otra a la puesta de sol con chofer mudo...
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Athito dice:
jajaj Valenciano, buen estomágo tendrás.
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babydollspain dice:
Cristina muy bueno eso de dejar un grafitti de recuerdo, seguro que esa pared tiene vida propia!!
Las fotos muy bonitas.
Saludos.
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GANDHI13 dice:
Comparto contigo del encanto que tiene el Desierto, Gracias por tu diario...
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Veru dice:
Qué buena idea! No se me había ocurrido. Es cierto, es cierto, Huacachina puede ser bulliciosa y sonar a playita veraniega en ocasiones... pero fuera de eso, nunca había estado en un lugar tan acogedor ![]()
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Capítulos de este diario
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1
Lima
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2
Ica: la pequeña Lima
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3
Oasis de Huacachina
Huacachina, Perú | 26 de diciembre de 2010
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4
Islas Ballestas: otra forma de oro blanco
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Nasca: No es tierra de hombres es morada de Dioses
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6
Nasca, no sólo las líneas
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7
Despedida de Huacachina y de Perú
Huacachina, Perú | 13 de febrero de 2011
En Huacachina...
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