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Holbox, el paraiso mexicano

Escribe: acds
Hace ya dos años visitamos Holbox por primera vez. Nos pareció un lugar fantástico, un lugar sin tiendas, bancos, coches... aquello era una maravilla, metros y metros de playas vírgenes de...

 

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Capítulo 1
 

Holbox, el paraiso mexicano

Holbox, México — lunes, 5 de marzo de 2007

Hace ya dos años visitamos Holbox por primera vez.

Nos pareció un lugar fantástico, un lugar sin tiendas, bancos, coches... aquello era una maravilla, metros y metros de playas vírgenes de color turquesa por explorar y cantidad de pájaros en el horizonte.

Este pasado mes de enero, regresamos a la isla, ya que es uno de los pocos lugares, donde uno puede relajarse y escapar del "mundanal ruido", viviendo una experiencia única.

SOLFERINO.- Empezamos el viaje en Solferino, pequeño pueblo situado a 16 Km de la isla y a dos horas de Cancún que en la época maya se llamaba Lab-Kha o pueblo antiguo. Solferino tomó su nombre de un árbol que se hallaba abundantemente en la selva, el "árbol de palo de tinte", con una pequeña porción de su corteza, se puede teñir fácilmente de color " solferino" y de aquí viene su nombre.

Este encantador pueblecito, casi dentro de la selva, dispone hoy de escuelas y de una pequeña Biblioteca pública dotada de tres ordenadores y con conexión ADSL. Sus primitivas calles son tranquilas y en sus huertos se cultivan abundantes verduras y frutos.
Nos alojamos en casa de una amiga, que nos la cedió amablemente. Dado que el pueblo está situado dentro de una reserva de la biosfera, en la zona se encuentran las ceibas más grandes de México, gran cantidad de orquídeas y una infinidad de mariposas. En el mismo pueblo puedes contactar para que te lleven a visitar una zona fantástica llamada " los corchales" en ella puedes acampar dentro de unas "palapas"y pasar la noche para que al amanecer puedas observar gran cantidad de pájaros y ver como los divertidos monos-araña saltan entre los árboles "chico-zapotes" de los que antiguamente se extraía el "chicle".

En esta zona de selva media, se pueden ver cantidad de árboles medicinales y animales. Es una experiencia para vivirla. Para realizar la excursión podéis conectar en el pueblo con Pepe Quintal, él os llevará personalmente al "corchal", donde podréis adentraros en el lago con kayak y si tenéis suerte os toparéis con algún "lagarto"de hasta 3 m., exponente de naturaleza pura. También "con suerte"podréis no encontraros con alguna boa constrictor de unos 40 Kgs de peso y otros animales como linces, ocelotes, tejones, osos hormigueros etc..

El precio del paseo es de unos $18 y si queréis pasar la noche en el"corchal"pagareis un suplemento de unos $10 por persona y estaréis atendidos en todo momento por Pepe Quintal.

HOLBOX .- Después de unos días en Solferino, decidimos reencontrarnos con nuestro particular paraíso llamado "Holbox", antigua tierra de piratas y hoy paraíso de los amantes de la naturaleza. La isla de Holbox está situada en Quintana Roo a unas tres horas de Cancún y muy bien comunicada por medio de bus, taxi, lancha y ferry.

Siempre nos alojamos en "Villa Mapaches" www.losmapaches.com su propietaria Lili hace ya más de 20 años que vive en la isla y está encantada en ella, es italiana y nos acoge como a miembros de su propia familia. Posee un hotel, compuesto por 5 "palapas" con una pequeña cocina en cada una de ellas y situadas dentro de un gran jardín con vistas a la playa. Su ubicación es ideal ya que queda en un extremo de la isla, alejada del resto de hoteles, pero muy cerca del pueblo.

La pesca ha sido durante muchos años el único medio de vida de los isleños, ya que en sus aguas abunda todo tipo de peces, desde el tiburón, pasando por enormes rayas a meros, boquinetes, etc. Al desembarcar en Holbox por segunda vez, nos llevamos un pequeño disgusto, ya que la isla, después del ciclón había crecido y su entorno se había modificado, además había muchos turistas ya que eran las fiestas navideñas. Suerte que una vez concluidas éstas, la isla volvió a la normalidad y quedó casi desierta.

El trabajo diario en la isla, consiste en, después de embadurnarte con crema "anti-mosquitos mañaneros", salir a dar una vuelta por el puerto y observar con la salida del sol, que tiñe de luz descaradamente toda la isla, la llegada de las primeras barcas con su cargamento de pescado seguidas de grandes cantidades de pelícanos. Después de un buen desayuno con "huevos estrellados", empezamos los paseos de horas y horas por sus playas desérticas, playas cubiertas de un manto de preciosas conchas y caracoles. Siempre es bueno un pequeño descanso para saborear una de sus deliciosas cervezas o una "chelada" bien fría acompañada de un platito de guacamole.

Al llegar el atardecer podemos contemplar una puesta de sol inigualable en estos parajes, y para terminar el día, nos acercaremos a uno de sus restaurantes locales como el "Buena vista"o "Villamar" para degustar un buen pescado al carbón con mojo de ajo. Otra buena opción son las pizzas de pulpo o langosta del Restaurante Edelin o unos buenos antojitos de algún restaurante local.

Parece quizás un plan un poco monótono, pero no lo es, cada día es diferente y, si te sientes con animo de hacer algo más interesante puedes tomar una lancha y navegar hasta Punta Mosquito, visitar Isla Pájaros, Isla Pasión, laguna Yalahau y observar, según la época, las aves migratorias.

También en verano puedes hacer excursiones para nadar con el tiburón-ballena, que es el pez más grande del mundo, que es inofensivo ya que se alimenta de plancton, observar los preciosos delfines y las enormes mantas-raya en fin ¡ una experiencia inolvidable!

En la mayoría de hoteles podréis pagar con Tarjetas de Crédito a través del sistema Pay-pal, si bien para la vida diaria es necesario llevar "cash", ya que los isleños se manejan con pesos. Existen pequeñas tiendas de artesanía como es la tienda de Andrés Campos, en ella se puede adquirir bonitos y románticos adornos de la tierra como son collares y pulseras hechas a mano por don Andrés, con las conchas que diariamente recoge de la playa, mientras pasea a su nietecito.

También podéis adquirir pescado directamente de las barcas o comprándolo un poco más caro en la "bodega" de los pescadores.

Los días pasan rápidamente y llega el momento de tomar el ferry hasta Chiquilá, y desde allí el bus hacía Cancún. Vamos directamente hacia el aeropuerto para que el tumulto de tiendas y turistas no nos haga perder el encanto del paraíso de Holbox (www.holboxisland.com.).

Si al regreso de un viaje por el sur de México os quedan unos días para descansar, no lo dudéis, tomar el bus en Cancún hasta Chiquilá y de allí en ferry hasta el paraiso..... el PARAISO DE HOLBOX . Fotos: José Maria Durán

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Últimos comentarios

punger dice:
Jaja...me resultó curioso, como sin haber leído tu diairo le puse el mismo título al mio. Será que realmente es el Paraiso!!! Increible. Muy lindo diario y fotos. Saludos
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larry6417 dice:
Estoy por visitarla,, pero hay algunos en casa que le temen a los mosquitos,,,, pero yo ire
saludos lindas fotos

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