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Vietnam, caleidoscopio del sudeste asiático

Escribe: miguelrieu
Enero de 2005, hora de elegir un nuevo destino. Esta vez ponemos proa hacia Vietnam, que no es solo un país conocido por haber echado al invasor imperialista, que ya es bastante mérito, sino, como lo indica el título del diario, es un caleidoscopio de paisajes, culturas, modismos y sucesos que reflejan a través de su rica historia, que es un pequeño gigante y que se ha ganado con justicia un lugar en la historia por su actitud, que muchos debieran imitar.

 

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Hoi,an - Da-Nang , junto al Mar de la China

Hoi An, Vietnam — viernes, 28 de enero de 2005

Viernes 28 espués de tres horas de un paisaje salpicado de arrozales , sembradíos, cementerios,( curiosamente pintorescos para un occidental por lo colorido de sus tumbas,) llegamos a Hoi,an , una aldea cercana a Da Nang, a unos 4 Km.
del Mar de la China, y atravesada por el río han . Nos ubicamos en el Orchid Garden Resort , a  unos 2 Km. de la ciudad vieja y el río Han .Hoi,an es una simpática y pequeña ciudad de no mas de 90 mil habitantes, dominada por el mercado que abastece a los habitantes de las dos orillas.

Es una ciudad ideal para hacer compras, puesto que los precios para los occidentales no son caros, y además tiene una particularidad , que el gremio de los sastres se destaca sobre el resto, y te confeccionan una prenda, ya sea un traje , un vestido o un saco, lo que sea en 24 horas, y  te lo entregan en el hotel. Este  pueblo del centro  de Vietnam, fue habitado en la antigüedad por las tribus Champas, y hoy en día conviven en armonía tres etnias, los chinos, los japoneses y los vietnamitas. Su emblema es el  puente Japonés, que data del siglo XV , y divide la zona nipona del barrio chino, también  están establecidos en esta ciudad muchos pintores y artistas, que ofrecen sus cuadros y pinturas en distintos atelier por la ciudad, también es de destacar los farolitos de los mas diversos colores con que están adornadas las casas, y que es otro detalle que caracteriza a esta ciudad. Se ven infinidad de bicicletas , motos y los famosos ciclos, ofreciendo paseos por cualquier rincón que uno este , ya sea a la vera del río , por el barrio chino, o el barrio japonés. Luego de descansar unos minutos, salimos en plan de pateo ( acá tenemos dos días libres) .

Tenemos la opción de bicicletas que ofrecen en el hotel, además de un servicio que sale cada media hora hacia la parte vieja, y retorna desde el mismo punto hasta las 21hs. Decidimos caminar y nos vamos directamente hacia la zona donde esta el puente , paseamos por la zona de los barrios japoneses, con muchos pintores, luego por el barrio
chino, con sus característicos negocios de todo tipo de mercancías, adornados con sus guirnaldas rojas con pictogramas amarillos, y luego damos una vuelta por el mercado, que a esa hora no esta tan poblado como por la mañana , pero igual refleja el encanto , el bullicio y los peculiares olores de las distintas variedades de especias, pescados secos y frescos, verduras, con una tonalidad de colores que debe ser la envidia de los artistas vecinos.

Luego de este cotorreo que además aportan las vietnamitas con sus voces chillonas, dejamos por un momento la feria, para tomar por una calle típica de la ciudad, con sus
farolitos colgando por doquier, y entramos en un templo chino antiguo, muy bien conservado, con inciensos de todo tipo y tamaño (y olores) adorando a Buda, de ahí pasando por el viejo puente llegamos a la orilla del río donde observamos otro espectáculo maravilloso que nos da el paisaje, con sus nutridos negocios y restaurantes , sus embarcaciones repletas de gente con innumerables objetos, motos, bicicletas , animales y toda una serie de mercaderías que llevan de una a otra orilla incesantemente ( esas barcazas parece que se fueran a hundir en cualquier momento como van cargadas) , también se nos acercan los boteros y principalmente boteras para ofrecer un paseo por el río a medida que nos arrimamos al borde del agua, y a cada paso se renuevan los ofrecimientos por prácticamente monedas al cambio, que al final nos convence una mujer menudita de unos treinta y pico de años , aunque por su aspecto avejentado parece mas,
que arrima bien la canoa para que podamos subir ( lo primero que pienso es como va a hacer esta mujer remando sola para llevarnos por el termino de una hora que es lo que pactamos ) , al final termina sorprendiéndome con la agilidad y la fuerza con que maneja esta embarcación ( cada día que pasa me encariño mas con esta gente) al cabo de unos 15 min. de remar pasa por una embarcación mas grande y techada, de la cual sale una niña de unos 4 añitos llorando y la sube a la canoa, y nos explica que es su hija y esa “embarcación es su casa”.

Avanzamos un poco mas y nos damos cuenta que se multiplican las barcazas donde
habitan otras familias, luego seguimos y nos cruzamos con unos pescadores retirando sus redes, y ya en el horizonte vemos como el sol tímidamente se va escondiendo, y se va haciendo hora de desandar el camino, que si no fuera por esta pobre mujer me gustaría que se detuviera el tiempo un instante para poder disfrutar lentamente esta maravilla que la vida y la naturaleza ponen frente a mis cinco sentidos. Ya me voy despertando de esta ensoñación y ya con las primeras sombras de la noche , volvemos a desandar las calles rumbo a la zona vieja, ahora con los farolitos encendidos, que le dan un colorido tan especial a esta aldea (la llamo así porque me resulta un termino mas romántico) , y es
entendible el porque hay tantos turistas , sobre todo mochileros, que vienen aquí, a pesar de que no figura entre las principales atracciones turísticas del país (menos mal , quizás eso también colabora para que sea mas encantador, de otro modo seria “devorado” por la furia del turismo masivo” ) y esto realmente es para “viajeros “ mas que para turistas convencionales. Ahora me convenzo de que gane` con el cambio. Es hora de volver, no sin antes comprar algunas vituallas, y al hotel que mañana nos espera otro “Hoianes day.

Sábado 29:  Antes del amanecer ya estamos en la calle rumbo al puerto de pescadores o Fish Market , como nos dijo Nga, nuestra guía en Saigon , que a su vez nos gestiono el cambio de Da nag por Hoi, an, y nos sugirió hacer esta visita. En el camino de 1km aproximadamente que nos separan del hotel hasta el atracadero vemos pasar mochileros que recién vuelven , guitarra en mano a dormir o a amanecer en la playa, quien sabe.

Llegamos antes que asome febo y nos encontramos con un espectáculo fascinante, de repente mezclados entre un hormiguero de pescadores y pescadoras recibiendo las barcas con el preciado botín, y cotorreando sin parar, mientras el piso se empieza a poner un poco resbaladizo por el agua que cae mas la grasa de los peces y mariscos, y recién ahí advertimos que prácticamente somos los únicos “gringos” presenciando este ajetreado intercambio pescaderil, y disfrutamos mas aun de la escena como si obtuviéramos una primicia (claro que los mochileros no van a venir a ver esto, y el resto de
los turistas o no están advertidos, o no quieren madrugar tanto).

La cuestión que nos quedamos hasta bien entrado el amanecer, que agrega otro encanto mas, como si no alcanzase con el que ya estábamos viviendo, y empezamos a retirarnos entre medio del enjambre de gente, que ahora si se agregan algunos “gringos,” (yo no se como esta gente ni se inmuta de nuestra presencia esquivándonos con sus cestas de pescado ,como si no existiéramos,(creo que si esto ocurriera en nuestro país, ya nos hubieran tirado al agua) (y…son orieeeeentales ).Volvemos a desayunar al hotel, con hambre como si no comiéramos hace una semana. A eso de las 10 nos vamos con el servicio del hotel hasta el Mar de loa China, a unos 4 o 5 Km., nos deja allí y arreglamos que nos pasaría a buscar a las 15. Estamos solos en la playa (teniendo en cuenta que estamos en Enero, a pesar que acá hay clima subtropical y nunca hace frío, es invierno). A lo lejos vemos alguna silueta por la playa, a 200 mts vemos pasar unos niños arreando unos bueyes o vacas, no se distingue bien, pensar que esto es una playa, de arena fina y blanca, que seria la delicia de cualquier país “desarrollado”.

De pronto pienso “estoy en el mar de la china carajo”, y me siento en unas reposera bajo una sombrilla, teniendo no se cuantos Km. para mi solo, me pongo a leer un libro de Dovstoieski (¿Qué loco no ¿) . Al rato aparecen dos vendedoras de collares de conchillas que no tendrían mas de 18 años cada una, y no tenían un centímetro de piel al descubierto, con el calor que hacia (no hay que olvidar que para la cultura oriental la belleza esta unida a la blancura) la cuestión que chapurreando un poco de ingles de cada lado y aportando su simpatía y belleza (son lindas las mocosas) nos venden varios collares para llevar de regalo a mis tres hijos (todavía no habían llegado los nietos). Estuvieron entre pitos y flautas como 20 min. y se fueron. Nos quedamos como  una hora tomando sol (hacia tiempo que no me tiraba en  una playa).

Al cabo me canso y me voy al mar (culo inquieto dice Irma) y me voy a meter al agua ( hasta las rodillas) y doy un giro en 360º y no puedo creer que este donde estoy, a la media hora
vuelvo y habían aparecido tres vendedoras , en este caso ofrecían masajes con aceite, la cuestión que la untaron a mi mujer con no se cuantas cremas y lociones aceitosas, que parecía un salmón antes de ponerlo a la parrilla (que rico) , después le dieron entre las tres unos cuantos masajes , de los pies a la cabeza, cobraron y se fueron ( 2 o 3 U$, no me acuerdo) . Ya se estaba haciendo hora de ir a comer algo, entonces levantamos campamento y nos fuimos a un restaurante en la playa a comer unos mariscos a la vietnamesa (riquísimos), y ya era la hora en que nos iban a pasar a buscar.

Efectivamente a los 10 min. Apareció el servicio del hotel y nos deposito nuevamente en la room. Descansamos un rato y nos dimos una ducha para sacarnos un poco la arena. A la tardecita nos fuimos a despedir de esta “aldea “tan pintoresca y bulliciosa, esta vez fuimos con la miniban del hotel, porque arrugamos de ir en bici, que nos dejo en la old  city , boludeamos un rato largo volviendo a rememorar lo visto el día anterior, pasamos por una plaza que había montado un espectáculo, pero llegamos tarde porque a los 10 min. termino y nos fuimos a callejear , pasamos por un taller de confección de prendas de vestir, nos metimos a ver un poco como trabajan tan aceleradamente para cumplir con la clientela en 24 hs. (como hacen en Hong Kong) , y luego ya de noche , nos fuimos a cenar a uno de los tantos bodegones  que hay en esta ciudad, en un 1º piso con balcón, también comimos mariscos, qué aquí son exquisitos ( como en toda Asia) , y luego nos fuimos caminando hasta el hotel, porque el ultimo bus ya se había ido.

Domingo 30: Bien tempranito , dejamos el hotel rumbo a Da Nang, y en el camino paramos para hacer una visita a las Montañas de Mármol (que en realidad son de piedra caliza) , que son cinco, y están dispuestas una al lado de la otra, y representan los cinco elementos básicos de la filosofía China Tao Son (tierra), Tuy Son (agua) , Hoa Son (fuego) , Moc Son (madera) y Kim Son (metal) .

Trepamos por una escalinata bastante alta, sin antes pasar por todos los chiringuitos que venden todo lo que se te pueda ocurrir en materia de mármol ( que vaya a saber de donde lo traen) , desde una simple baratija (pero a precio de oro) hasta una fuente de jardín como las que podes ver en cualquier lugar del mundo. Una vez arriba visitamos Thuy Son, que tiene una caverna con techos altísimos con un gran agujero en su cúpula, por donde entran los rayos del sol formando unas vistas fantásticas, además están ornamentadas con estatuas de buda, de varios tipos, la mas grande de mármol, por supuesto ( aquí se escondían los Vietcong en la guerra , y tenían dispuestos salas de primeros auxilios y hasta un hospital, ( no hay que olvidar que en la vecina Da Nang hicieron el primer desembarco los marines yankis) .

Seguimos viaje hasta Da Nang y visitamos el museo Cham con diversas esculturas y vestigios de la cultura Shampa que habito de aquí hasta el sur de lo que es hoy Vietnam, hace mas de mil años, que fueron rescatadas por los franceses en el periodo colonial , a principios del siglo XX. Luego pasamos por la pagoda de Linh Ong, donde esta el buda de la prosperidad (al ver la estatua uno se imagina porque lo de la prosperidad, con su vientre abultado, aunque cada vez mas pulido de tanto que le tocan la panza los turistas para pedir algún deseo) . De aquí ya nos vamos al aeropuerto para salir rumbo a Hanoi (Hoa viene con nosotros).

Tips:

si van a hoi,an es imperdible la llegada de los barcos pesqueros al fisher markt, a 1 km del hotel, antes del amanecer (no figura en los folletos turisticos)

En Hoi An, Vietnam

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Orchid Garden Resort

Alojamiento: Hotel en Hoi An (1), Vietnam

es un hotel limpio,comodo y tranquilo, situado a 2 km de la old city, y a 4 km del mar de la china. Tiene servicios a la zona antigua y al mar cada hora, y tiene a disposicion de los clientes bicicletas (si hay disponibilidad)


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escena en la rivera del Han (hoi,an)

   

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