También escrita Haran (Jaran en español), era llamada Carrhae (Carre) por lo romanos y, aunque ahora es apenas una villa, fue una antigua ciudad de importancia estratégica localizada en el sureste de Turquía. Se encuentra en la ribera del Río Balikh, unos 38 kilómetros al sureste de Urfa (la bíblica Ur). El pueblo estaba localizado en un camino que venía desde Nínive y era considerado como de gran importancia por los reyes asirios. Su culto principal en tiempos asirios era el del dios luna, Sin.
El pueblo está rodeado por una muralla. Aunque la muralla fue restaurada en el siglo 12, en la actualidad solamente restan cinco de sus 12 portones originales. El antiguo asentamiento se encontraba sobre y alrededor de la colina en el centro del pueblo. Todavía esta parte no ha sido excavada.
Las inscripciones indican que Harran existía ya desde tan temprano como el 2000 A.C. Se sabe que el lugar era uno de los centros de culto más importante de esa época. Aquí se encontraba el templo del dios-luna Sin, el cual era uno de los grandes dioses del panteón asirio-babilónico. El techo del templo estaba cubierto con madera de cedro traída desde el Líbano. Durante los períodos tempranos, Sin era representado con una larga barba y una luna creciente sobre una tiara con cuernos. Posteriormente, en los siglos subsiguientes, sólo la luna creciente permaneció. La adoración a Sin continuó en Harran hasta el siglo 6 de nuestra era.
Harran llegó a ser la capital de los asirios durante el reino del Rey Asurbanipal en el siglo 7 antes de Cristo. En época del imperio romano, Harran (llamada Carrhae - Carre) fue la escena de una derrota desastrosa para el gobernador romano Craso por los partos (53 A.C.) y, posteriormente, del emperador Galerio por el rey persa Narses (297 D.C.).
Las ruinas más impresionantes en Harran son las de la mezquita, llamada Ulu Cami (= Gran Mezquita), construida en el siglo 8 y que se encuentra en la ladera norte de la colina. Fue construida en el siglo 8, durante el periodo Omeya. La tumba del rey babilónico Nabonid fue encontrada en esta mezquita y se encuentra en exhibición en el museo de Urfa.
La región siempre ha sido considerada como un lugar muy espiritual por muchos pueblos. Se encuentran restos del culto del Planeta Sagrado (Sabieros) apenas a 60 kms de Harran, y en un radio de 1 km hay varios templos dedicados a los cultos del Sol, la Luna, Júpiter, Venus, Saturno y Mercurio. El culto Sabiero se mantuvo hasta el siglo 17 D.C.