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Viaje de Gerti y Guillermo Asia 2011

Escribe: guillegarcia
Si te encuentras entre aquellos que buscan, debes saber que en el puerto hay una nave que te aguarda. No trates de averiguar tu destino, lo importante es partir . . .

 

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Viaje en avion de Luang Prabang a Hanoi, la caótica

Hanoi, Vietnam — martes, 5 de abril de 2011

Desde Luang Prabang en un vuelo corto con Vietnam Airlines llegamos a Hanói, taxi desde el aeropuerto al hotel en el centro, detrás de la iglesia de San José, una basílica de estilo gótico en el medio de la ciudad. El trayecto por autopistas caóticas, el conductor para a cargar nafta, al rato frena para subir a una amiga que deja cerca de centro, y afuera el caos. El viaje de casi una hora a un costo de casi 20 dólares.
Hidden Charm Hotel 35 dólares la noche y una recepción que nos introdujo en el buen trato y amabilidad vietnamita, te por medio, antes de registrarnos y entregarnos la habitación, de un lujo asiático, con muebles grandes y ornamentales, wifi gratis en la habitación, y como eran las seis de la tarde nos permitió dar una vuelta por los alrededores y nuestro primer contacto con la actividad principal de esta ciudad,” el comercio”.

Los negocios que rodean el hotel son pequeños y angostos, y ofrecen ropas de diseño, diría pequeñas boutiques que se diferencian del otro Hanói, el comercial y sus ropas en paquetes y de dudosa calidad.

 Transitar la ciudad en calidad de turista-espectador significa subir y bajar, hacer equilibrio en los cordones esquivando y que te esquiven, sortear grandes estacionamientos de motos sobre las veredas, donde quedan al cuidado de alguien que regentea el lugar , esquinas donde los jóvenes devoran cantidades de semillas de girasol y cerveza, sentados en pequeños bancos plásticos, descascarados frentes de edificios de estilo francés con detalles orientales, negocios, tenderetes, puestos de comida callejeros donde a lo largo del día hay algún vietnamita comiendo, braseros, gente, pilares que sostienen madejas desentrañables de cables, oficios y servicios que se ofrecen o realizan sobre las veredas, pequeños callejones con toldos y mostradores donde alguna vendedora come su sopa mientras despacha o regatea o dormir su siesta acostada entre los paquetes , y en ese caos donde se interrelacionan, descubrís el sonido, colgados a distintas alturas, en paredes, arboles, toldos, hermosas jaulas de bambú y/o madera contienen algún pájaro que canta desde su prisión.

Todo eso y mucho más es Hanói, una ciudad viva.

A la mañana siguiente, una empleada que se encargaba de las reservas nos mostró una serie de opciones para nuestro viaje a Halong Bay que realizamos al día siguiente, tres días, dos noches todo incluido, transporte, entradas, una noche durmiendo en el barco y la segunda, por elección, la hicimos en la isla de Cat Bat, a 168 dólares cada uno.
Ese día lo utilizamos para pasear y conocer el Barrio Antiguo y sus ofertas, increíblemente organizados cada calle lleva el nombre del producto principal del negocio, es así que hay cuadras dedicadas a los zapatos, a las piedras, a las cajas, etc. Hang es el prefijo de la calle y la segunda palabra indica la actividad, así Hang Gai seria calle de las sedas, esto es así pues identificaban de esa forma los 36 gremios de Hanói. Las veredas de las calles son un mosaico de actividades, los puestos de comida callejeros y sus banquitos de 20 cm. con pequeñas mesitas que alcanzan apenas para colocar los potes de sopa.

Los tendederos de ropa multicolor y dudosa calidad, las copias de ropas de marca, junto a los mostradores de zapatos, y un  sinnúmero más de ofertas de todo lo inimaginable. La cámara de fotos de Gerti comenzó a desarmarse, tanto apretar el disparador, que saltaron algunos tornillos y la carcasa comenzó a abrirse; y entonces aparece el “taller de reparaciones”, en un estrecho negocio de venta de accesorios y reparación de cámaras, una señora con mucha disposición y tranquilidad, hurga en pequeñas cajas de diminutos tornillos reciclados hasta encontrar los reemplazos necesarios.  

 Por la tarde comenzó a llover y subimos a una confitería justo en la intersección de varias calles en la punta del lago principal de la ciudad, desde donde tomamos unas graciosas fotos del tránsito, por supuesto que no tiene semáforo, y todos se ordenan, no se atascan, un aquelarre de motos, autos, ciclo taxis, buses, peatones. Hanói da la impresión de una ciudad acelerada, todo parece realizarse sin pausa, sigue al igual que en Camboya y Laos, el uso del espacio público, las veredas se ocupan, y para transitar hay que subir, bajar, esquivar y que te esquiven, acostumbrarse al bocinazo que avisa que algo se acerca a tus espaldas, conservar la línea o subir a la vereda es la regla y ellos te esquivan, lo mismo ocurre para cruzar una calle, no hay semáforo, ni rayas blancas que valgan, solo avanzar lentamente y dejar que te esquiven, desaceleran te dan tiempo, algunos incluso ponen la luz de giro como para mostrarte la intención.

Y entremedio aparecen los bici taxis, una especie de carro de reparto que en lugar de la caja delantera tiene un asiento, parsimoniosamente se desplazan en esa marea, mientras te ofrecen sus servicios.

Todo tiene su encanto. Como las floristas que se desplazan a pie arrastrando por el manubrio sus bicicletas con ramos de flores multicolores. El bamboleo de las mujeres y a veces hombres, con sus sombreros cónicos, que haciendo equilibrio llevan sobre su hombro una vara de la que cuelgan dos bandejas, con frutas o cualquier otro elemento.
La contaminación y los barbijos, los hay descartables y no,  los usan constantemente, la nariz te pica, y termine con una rinitis. Igual no use los que había llevado.

Comprar una bolsa de dormir de “seda” para futuros viajes en tren es una buena oportunidad, y regateando por 4 o 5 dólares se consiguen. Salvo en Hanói no lo he visto en otras partes.

Lago Hoan Kiem, es el epicentro del barrio antiguo, una amplia vereda lo circunda, un jardín para tomar cerveza con influencia alemana y una heladería, permiten un momento de descanso.

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Hotel Hidden Charm

Alojamiento: Hotel en Hanoi, Vietnam

Hotel pequeño con muy buena atencion, personal dispuesto a ayudarte. Casi un hotel boutique. Y una relacion precio/calidad muy conveniente. Desayuno y wifi incluido en la tarifa. La ubicacion detras de la iglesia San Jose, es buena y ccentrica.

Tipo de viaje: Vacaciones | Ideal para: Parejas


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