Diarios de viaje > China, Asia

China de mochila

Escribe: Flopiescudero
Dónde se narran las aventuras de una mochilera que emprendió un viaje sola por el inabarcable gigante asiático; de cómo consiguió sobrevivir con un presupuesto nada razonable durante seis meses y de las peripecias que la llevaron a sostener que fue el mejor viaje de su vida.

 

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Pesadilla culinaria

Hangzhou, China — martes, 18 de julio de 2006

Ya bien entrada la noche y con solo 5 yuanes en el bolsillo, cuando no podía pensar mas que en el escándalo que estaban haciendo los jugos gástricos en mi estomago empecé a desesperarme, porque lo único que veía a diestra y siniestra eran pinturerías y negocios de cerámica. Como estaba deambulando por un barrio más bien precario (para variar) en la inhóspita ciudad de Hangzou, la oferta gastronómica no era muy amplia, pero por suerte (para mi) este viaje a la otra punta del planeta había reducido mis exigencias al mínimo. Después de dar vueltas durante 15 minutos y cuando estaba a punto de entrar a una pinturería por lo menos para marearme un poco con el olor del acrílico mire al otro lado de la calle… y lo vi.Con su carrito ambulante, su delantal manchado de aceite viejo y escondido atrás de una cortina de niebla me estaba esperando el vendedor de palomas en palito.

Este snack parece arrancado de una película de Tim Burton: consiste en una paloma desplumada y degollada a la cual se le inserta un palito de madera desde abajo hasta el pescuezo y se la fríe despiadadamente hasta dorarla. Es bastante popular en algunas zonas de China y solía encontrarme con estos vendedores en horarios ridículos y con el estomago vacío, porque no hay mejor salsa que el hambre… y ellos lo saben.
De repente tuve la sensación de que en realidad me estuvo persiguiendo todo el tiempo, pero esperó el momento propicio para aparecer: cuando me encontré abatida, arrastrándome del hambre y todo estaba cerrado o fuera de mí ajustado presupuesto mochilero.

Del otro lado de la calle me miraba con ojos inexpresivos mientras rotaba un atado de palitos adentro de una olla con aceite hirviendo. Metí la mano adentro del bolsillo y saque mi moneda de 5 yuanes.
Ahora el chino sonreía.Por un momento pensé en soltar la moneda dentro del bolsillo e irme a dormir sin comer, a modo de castigo por no alimentarme a horarios normales, como la gente normal, de todas maneras no estoy tan famélica, no creo que pase nada si me salto la cena por una noche…Pero entonces pasó algo increíble, porque empecé a acordarme de todas las veces que tuve que cruzar Plaza de Mayo dando manotazos para esquivar a esos pájaros inmundos, de todas las veces que el instinto asesino me quemaba las vísceras cuando me despertaba a las 5 de la mañana con el “rurururururuuu” de las palomas que anidan en mi balcón, de todas las veces que me devané los sesos  tratando de deducir su función en el ecosistema, de entender su inutilidad, de todas las veces que pulularon a mi alrededor para mendigarme migas de pan con esa cara de estúpidas que tienen, dios mío, DE TODAS LAS MANCHITAS BLANQUIVERDES EN EL ASIENTO DE MI BICICLETA Y EN EL VIDRIO DEL AUTO RECIEN SALIDO DEL LAVADERO ESAS RATAS CON ALAS,
ESOS COLECTIVOS DE GÈRMENES!
(y la ira me empezó a invadir todo el cuerpo y la moneda de 5 yuanes latía adentro de mi puño cerrado, como odio a las palomas, las odio, y las piernas se me deslizaron solas hasta el carrito ambulante en donde el chino me esperaba con su sonrisa indiferente y su monótono movimiento de muñeca sobre el aceite hirviendo).Apoyé la palma de la mano plana sobre el carrito dando un golpe, haciendo sonar fuerte la moneda de 5 yuanes, y mirando al chino a los ojos le dije:“ESTA-ES-MI-VENGANZA”Todavía sosteniéndome la mirada dejó de sacudir el atado de palitos y me extendió lentamente uno de esos bichos asquerosos, todo contorsionado y chorreando aceite, a la vez que envolvía el palito delicadamente en una servilleta de papel.Oh si. La venganza tiene gusto a pollo.

Tips:

Cuando se viaja por países en los que los horarios de las comidas no son iguales a los que estamos acostumbrados, siempre es bueno llevar en la mochila una barra de cereal o uno de esos paquetitos de noodles listos. Si nos perdemos la hora de cenar y nos encontramos con que todo está cerrado, podemos engañar el estómago hasta el día siguiente!

Tiene que ver con: Alimentación, Compras
En China


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Últimos comentarios

Danita dice:
¡Qué estilo para escribir, me encantó!
Y sí, en un momento tu venganza me había empezado a parecer exagerada, hasta que mencionaste las manchas en el vidrio del auto recién salido del lavadero. En tu lugar hubiera hecho lo mismo

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Flopiescudero dice:
Jjajaja gracias Danita, en realidad no le tengo taaaanto odio a las palomas...pero no te imaginás el hambre que tenía!! me tenía que justificar de alguna manera... jjajaja muchas gracias por dejar tu comentario!
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aleburin dice:
Que loco comer paloma. Yo les tengo bastante odio, y sobre todo asco. La verdad, no sé cuál de los dos hubiera ganado en tu lugar, pero creo que cuando hay hambre...
Bueno, genial tu diario. Saludos!

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just_lenny dice:
Si no puedes contra tus enemigos, cómetelos!
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mchojrin dice:
Espectacular! Buenisima venganza!
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bonou2u2 dice:
jaaaa, y pense que fui un diablo por comerme al mejor amigo del hombre en korea....te sigo
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mayestra dice:
A mí también me encantó tu estilo de narrar. Qué decir de las palomas. Me gustó!!!!Norma
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carmenparis dice:
en un retaurant muy elegante me sirvieron un "pigeon" es decir una paloma y realmente fui incapaz de comerla.. un plato carísimo y seguramente muy fino pero no pude... solo pensar en los millones de germenes...no... gracias !! ... saludos
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