Hamma está considerada como una de las ciudades más atractivas de Siria, no sólo por los muchos encantos que posee, sino también por la atmósfera de paz y tranquilidad que transmite al visitante.
Situada a orillas del río Orontes, denominado Alaassi por los sirios, está llena de árboles, jardines y norias de agua. Toda la ciudad respira una atmósfera de paz y tranquilidad que encaja perfectamente con el lento girar de la decena de norias que, desde el siglo XIV, vienen elevando el agua del Orontes a las canalizaciones que las distribuyen para regar los sedientos huertos y proveer de agua a la ciudad.
La gran atracción de Hamma son sus norias, algunas de ellas de hasta 20 metros de diámetro, construidas para aprovechar las aguas del Orontes. Son ingenios construidos hace cientos de años que, sin embargo, siguen girando lentamente elevando el agua. Es como si el tiempo no hubiera pasado para estos gigantes. La modernidad ha llegado a la ciudad, los cambios se han sucedido de manera vertiginosa, pero el lento gemir de las norias, impulsadas por las aguas del río, sigue impertérrito. Las norias se distribuyen a lo largo del río, pero las más famosas son las llamadas Cuatro Norias de Bichriyat y la noria de Al-Mohammediyyeh.