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Guayaquil, grandeza ecuatoriana
Escribe: Nocturna
Es la ciudad más grande del Ecuador, su principal puerto y una de las urbes con mayor actividad económica y proyección de futuro. Guayaquil es una ciudad con una diversidad de escenarios para ser visitados, con diferentes matices y atractivos; unos enmarcados por el río, otros realzan su bella naturaleza, otros enseñan su historia y están los que muestran su evolución. Disfruta de esta ciudad que tiene mucho para dar.
Guayaquil, grandeza ecuatoriana
Guayaquil, Ecuador — miércoles, 9 de noviembre de 2005
El Malecón 2000
Esta zona ha vuelto a ser el corazón de la ciudad y quiere compartir con todos sus huéspedes la maravilla de su paisaje. No puede visitar Guayaquil sin conocerlo por primera vez o nuevamente.
Esta dividido en sectores, los mismos que muestran la variedad de las grandezas de Guayaquil, cada uno de ellos con un color diferente. Así en su comienzo muestra la diversidad de banderas del Ecuador con un colorido contrastante, para que el “Palacio de Cristal” que muestre con sencillez su imponente mirada.
Esta zona fue creada para el esparcimiento de los habitantes de la zona, pero puede ser disfrutado por visitantes de cualquier región. En ella se encuentra entretenimiento para todos, con juegos para niños, áreas de descanso, ejercicio y restaurantes y bares.
En la zona de recreación de infantes, existe un conjunto de circuitos lúdicos para los más pequeños que visitan el Malecón 2000 acompañados de sus padres, entre ellos la plaza del Vagón y sitios de descanso bajo la sombra de árboles que se han conservado del malecón anterior. El área de juegos cuenta con una torre mirador, tobogán, resbaladeras, puentes colgantes, hamacas, carruseles y demás juegos que incentivan a los niños a divertirse sanamente en un lugar tranquilo y seguro. Se ha diseñado además una pista de patinaje para deleite de grandes y chicos.
Jardines del Malecón
Este tramo del Malecón 2000 es sin duda uno de los más hermosos y coloridos, porque además de contar con plazas y plazoletas creadas para complementar la belleza que confiere la naturaleza, puedes conocer la diversidad de más de 350 especies vegetales nativas y las que han sido introducidas al país.
Mientras disfruta de la vista contrastante de los árboles, plantas y flores con el río, puede escuchar el canto de los pájaros en un espacio privilegiado de la naturaleza. También puedes tener tu caricatura con artistas varios o tomar un café junto a una laguna.
Para los amantes de los animales junto a los Jardines puede ver peces, patos y gansos. En este lugar se encuentra el Pabellón de los Donantes que es un reconocimiento a las donaciones voluntarias recibidas para llevar a cabo esta obra. De acuerdo al orden de sucesión en que estas fueron hechas se puede ubicar el nombre de los aproximadamente 48.400 donantes naturales y jurídicos por medio de un sistema computarizado que ubica la placa y el número de fila en que se encuentra el donante. El pabellón está iluminado para dar realce a las 32 placas de vidrio templado en que se encuentran tallados los nombres. Como fondo de éste inigualable regalo, esta el Cerro Santa Ana con su renovado colorido.
Junto al Pabellón, el Teatro IMAX-Malecón 2000, que es el primero de este tipo en Sudamérica. Un domo con la más alta tecnología en proyección de películas de gran formato, exclusiva de IMAX Corporation, captando la atención de grandes y chicos que visitan el Malecón 2000 ávidos de vivir la Experiencia IMAX, en sus 185 butacas con un sistema de audio y video de alta definición.
El mirador de la ciudad
El cerro Santa Ana está ubicado al noreste de la ciudad, al pie del Río Guayas y junto al tradicional Barrio las Peñas. A manera de atalaya, domina el caudaloso río Guayas y la planicie donde se levanta Guayaquil.
El Cerro, llamado antiguamente Cerrito Verde, es el sitio donde se originó la ciudad, ya que en sus faldas se produjo su definitiva fundación en 1547. Cuenta la leyenda que Nino de Lecumberri, español buscador de tesoros, invocó a Santa Ana cuando se encontraba en peligro de muerte. En agradecimiento colocó una Cruz con la leyenda “Santa Ana” en la cima del cerro, nombre que sustituyó desde entonces al de Cerrito Verde.
En la actualidad, el Cerro Santa Ana es un punto de interés turístico de la ciudad. En un recorrido de 310 metros se encuentran restaurantes, cafés, galerías de arte, cibercafés y tiendas de artesanías. Está dotado de plazoletas además de áreas verdes para la recreación y el descanso, y su más importante atractivo es la vista de la majestuosa Guayaquil.
Desde su cima se observa, al norte, la imponente intersección de los ríos Babahoyo y Daule que forman al Guayas; al sur, el casco comercial de la ciudad; al este, la Isla Santay y Durán; y, al oeste el Cerro del Carmen y el resto de la ciudad.
El Cerro Santa Ana es el pasado histórico de Guayaquil, su presente encantador y su futuro promisorio. Son 456 escalones con atractivos restaurantes, gentes, servicios, historia y mucho más; cada paso ascendente o descendente, en un ambiente seguro, te pondrá en contacto con la magia del lugar.
Plaza Olmedo
Dándole un tono de sobriedad y como gran final de la Avenida Olmedo, la que termina en el Malecón, se encuentra el monumento al prócer José Joaquín de Olmedo, primer alcalde de la Ciudad. Éste se encuentra sobre una base alegórica con un conjunto de piletas cilíndricas que realzan el entorno.
En su parte norte se encuentran restaurantes variados, con platos tanto típicos como internacionales, con un amplio patio de comidas en el que se puede disfrutar junto al río Guayas, en un ambiente tranquilo y refrescante.
Para comodidad de los visitantes, en el subsuelo existe un parqueo para vehículos, lo que otorga un beneficio adicional.
Malecón del Salado
El Malecón del Estero Salado forma un gran circuito turístico con el Malecón 2000, gracias a la regenerada y emblemática avenida 9 de Octubre se conectan formando un corredor que es visita obligada de turistas que deseen conocer los malecones del río y del estero.
En ésta parte de la ciudad podrás disfrutar de la vista de la avenida 9 de Octubre, de locales de comida, el Parque de la Ciudadela Ferroviaria, el Parque Guayaquil y la compañía del estero.
La primera sección consta de dos bloques unidos por un puente peatonal que cruza el Puente 5 de junio, estos bloques ubicados en dirección norte-sur, poseen una cubierta transitable para poder apreciar el estero y actividades afines que se realizan en este brazo de mar, las cubiertas de ambas edificaciones se asemejan a una embarcación con grandes velas que recrean la estirpe marinera de la ciudad. En ellas hay locales con patio de comidas y restaurantes con variedad de menús y un espejo de agua que bordea ambos bloques.
El Parque de la Ciudadela Ferroviaria está conformado por juegos infantiles, áreas verdes y puentes peatonales, mobiliario urbano y módulos de madera concesionados para expendio de comidas rápidas. Se puede caminar fácilmente de un lado a otro por un espacio junto al Puente 5 de Junio.
La Plaza Rodolfo Baquerizo Moreno conocida como Parque Guayaquil, ha sido renovada, para que su parte central sea núcleo para exposiciones, dándole más versatilidad a la zona. Con un área de parqueo de hasta 150 vehículos y un anillo de circulación peatonal que permitirá un paseo alrededor de la plaza. Además en esta zona se ha creado un centro de acopio en el que se reciclan los desperdicios que se generen en el lugar y desde el que se puede apreciar dicho proceso para enseñanza a escuelas y colegios que deseen conocer el reciclaje.
Parque Histórico
Replicando el Guayaquil antiguo, con frente al río, se destaca el Parque Histórico como otro de los puntos que pueden visitarse. Allí podrás adentrarte en medio de un bosque de manglar y caminar por un sendero de madera que lo atraviesa. Está ubicado en la ciudadela Entre Ríos, en la vía Guayaquil-Samborondón. Busca recrear la forma de vida de años ya pasados con tres zonas: de vida silvestre, urbano arquitectónica y de exposición de tradiciones. Este sitio de 8 hectáreas está rodeado de bosques de manglares y otras especies de árboles, como el platanillo, que crecen naturalmente alrededor de un estero del río Daule.
En el manglar existen 28 especies de animales en cautiverio, entre las que se pueden observar al venado de cola blanca, al mapache y osito lavador, grupos de saínos, tigrillos, osos perezosos, cocodrilos, etc. Existen 90 especies de aves como papagayos, pericos, águila arpía, entre otras. En el parque también se aprecian estructuras que representan las tradiciones de la costa, y la recreación de dos manzanas del Guayaquil, a inicios del siglo XX en las que se ubicaran cuatro edificaciones, construidas en esa época y que son representativas de la antigua ciudad.
Zona de vida silvestre
La costa ecuatoriana es una región de gran riqueza ecológica. Una clara prueba de ello se vive en esta visita. Apenas 4 hectáreas de terreno bastan para acoger más de 50 especies entre aves, mamíferos, peces y otros animales que encuentran su hábitat en este pedazo de bosque.
Está construida como un zoológico de inmersión, es decir, un hábitat natural en el cual los animales disfrutan de casi total libertad. La zona de vida silvestre es recorrida mediante un sendero elevado que permite el contacto real con el ecosistema sin que se incomode ni al visitante ni a los animales. Brinda 23 paradas temáticas que permiten contemplar en forma individualizada cada especie.
La torre mirador para observación de aves y zonas de descanso a lo largo del camino, complementa la visita. La reserva reúne las especies más representativas de tres de los cinco principales ecosistemas de la costa ecuatoriana.
Zona urbano arquitectónica
En ella se levanta el Guayaquil antiguo con museos, restaurantes y cafetería, agencias bancarias, talleres de oficios tradicionales, salas de exposiciones y audiovisuales, son los principales servicios que te permitirán disfrutar tu estadía en el parque.
La casa Julián Coronel, el Banco Territorial, Casa Lavayen – Paredes (conocida como la Casa Verde) y el Hospicio Corazón de Jesús; han sido rescatadas como patrimonio cultural, y sirven de marco para la reconstrucción de la vida urbana del Guayaquil de antaño.
Para ponerse en época, es bueno recordar que antes de la aparición del tranvía eléctrico la ciudad contaba ya con el carro urbano de Guayaquil (carro de sangre) sobre rieles, tirado por mulas. La pujanza de la ciudad y su puerto se notaba en las calles, repletas de transeúntes y vendedores ambulantes. La actividad económica era símbolo de prosperidad, y cada banco realizaba emisiones de monedas en sus propias reservas.
Zona de exposición de tradiciones
La zona de rescate de tradiciones no solo te permitirá encontrarte con el pasado, también te abrirá las puertas a un mundo rural que a veces está demasiado lejos para ser conocido. La hacienda era en aquellos años el pulmón económico del país. La riqueza del Ecuador se basaba en la exportación y producción agrícola, y alrededor de ella se generaban los más variados oficios y actividades. La artesanía era también parte de la cotidianidad campesina.
Si quieres conocer cómo es la planta de guayaba, o qué forma tiene el fruto de la tagua, aquí podrás saberlo. También podrás caminar por un tendal entre olor a café y cacao. Huertos de los principales productos de la costa, casa de hacienda, centro artesanal, arquitectura campesina, serán entre otros los espacios que te permitirán conocer y valorar un estilo de vida que ha sido fundamental en el desarrollo del país.
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Publicado el 24/oct/2008, 12.26 |
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Últimos comentarios
jpcb64 dice:
Relato muy Interesante y conocedor,,es de evrad muy ilustrativo,,un slaudo y felicitaciones Nocturna,,,,Pedro desde Lima,,queriendo algo de mayor orientacuon Turistica,,en cuanto a Hospedaje,vida Nocturna,,,Comidas,,,mil gracias..Pedro
Publicado el 3/jun/2009, 01.57
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