Diarios de viaje > México, América del Norte
Tan cerca y tan lejos
Escribe: mapigati
Soy una persona que siempre a soñado con viajar a mochilazo por el mundo y que algún día pienso llevarlo a cabo, mientras eso ocurre en mis vacaciones me he dado tiempo de ir a conocer uno que otro lugar, en este diario en especial les voy a contar lo que he vivido de mis viajes pasados.
Guanajuato, mi tierra antigua
Guanajuato, México — viernes, 19 de octubre de 2007
Alo:
Antes que nada una disculpa, por que me he despegado demasiado de mi blog viajero, pero es mi hora de hacer las pases con los recuerdos, en una de esas, hasta vuelvo a sonreír, por ahí dicen que recordar es vivir.
Tengo que hacerles una aclaración, modifique un poco la información de mi Moleskin viajero, por que, desde que hice ese viaje hasta la fecha, ha pasado bastante tiempo, ...
Ese día madrugué, me ví con unos amigos, curioso es que el tiempo pasa sin treguas...
....cuando llegamos a Guanajuato lo primero que noté fue lo intrincado de sus calles, a penas si cabe una fila de autos, no hay calles de dos carriles y todas son de doble sentido; al menos cuando es época de Cervantino, las calles del centro se cierran, para dar paso a la marea de jóvenes, que se reúnen de forma casi religiosa cada año, en este punto de encuentro que para muchos es sinónimo de excesos y no de cultura.
Una vez que ellos dejaron la camioneta a las afueras del centro, nos encaminamos con maletas en mano unos 30 metros y encontramos rápidamente el Hotel "El minero", como llegamos a las 10:30 am, era temprano para el check in, con todo y que teníamos reservación tuvimos que abandonar las maletas en la recepción y aprovechar para ir a buscar algo de comer.
Paseamos sobre las calles empedradas hasta encontrar un restaurante Buffet, la fruta era fresca y los hot cakes estaban ricos, pero el pan no me agradó en absoluto. Una vez que terminamos de saciarnos regresamos al hotel, no desempaqué gran cosa, sólo lo de aseo personal, la Tv estaba situada en lo alto, pero tenía control remoto, aún con ello yo sólo la prendo para dormir, me arrulla; el baño era pequeño pero bastante limpio, al asomarme por la ventana me vino una gran pregunta ¿Cómo construyeron unos sobre otros? para ir dejando incómodos y románticos callejones, algunos tan pequeños que sólo pasa una persona a la vez, por lo visto en Guanajuato nunca pensaron en la explosión demográfica...¬¬
Salí por mi cuenta, y conocí el mercado, la fachada es muy agradable (a golpe de vista me recordó una estación de ferrocarril, no sé por que...), en el interior alberga cocinas económicas y lo tradicional de cualquier mercado mexicano, lo interesante es la zona de artesanías, que llenaba de vida mi cámara con el colorido y el ingenio mexicano, como estaba muy cerca noviembre la decoración aludía a la muerte, de esa forma pintoresca y suigeneris que sólo se aprecia en mi bello país, Diego y Frida eternamente juntos y cientos de calaveras son la temática que invade el lente de fimprovisada fotógrafa.
Los puestos afuera del mercado están llenos de ingenuos que pagan el doble o el triple de lo que se gastarían adentro del mercado, por consumir los mismos platillos, el abuso por el alta demanda esta a la orden, por que más de uno está en su primer viaje, ya sea solo o bien acompañado.
Como me salté una comida (el desayuno) botaneaba con una bolsita de chícharos deshidratados y enchilados (si no los han probado, se los recomiendo), en ese instante las preciosas muñecas de tela posaron con su eterna sonrisa.
El ambiente es sorprendente, parece como si el lugar fuese distinto a cada paso, de repente estába en el circo, luego en el teatro, en un concierto, despúes en el perfomance. Pude observar mimos, zancos, vendedores, fotógrafos, familias y una extensa gama de situaciones raras.
Decidí ir a conocer la Universidad de Guanajuato, tiene más de 800 escalones en su entrada, en ese momento fungían de gradas para un grupo de escolares en edad de ir a la primaria; alcanzó a escuchar a un guía que explica en son de broma: "...quién suba corriendo las escaleras sin parar, obtiene sin lugar a dudas el certificado de profesor en educación física, sin mayores trámites..."
Regresamos y mis pies me llevan a donde se ubica el "Teatro Juárez", enfrente del mismo están unos árboles que vistos desde el mirador, tienen una forma de triángulo, la gente de ahí les llama cariñosamente "el quesito", pero en esos momentos buscaba el museo de Quijote.
Llegué a la puertas del afamado museo, que justo en esos días la mayoría ignora, irónicamente por andar en la fiesta "del Cerva", en su interior hay diversas obras escultóricas y pictóricas que aluden al Quijote o a su fiel Sancho, van desde el estilo contemporáneo, pasando por el abstracto y llegando al clásico.
El guía es amable y divertido, no tiene cuota fija y acepta cualquier donativo...cuando salgo ya aprendí que Guanajuato significa "lugar de ranas".
Paseaba sin rumbo fijo y encontré el museo de la miniatura, jamás imaginé que ahí nacería mi afición y mi pasión por las miniaturas, desde entonces colecciono miniaturas o fotos de las mismas. En ese museo tienen continuamente exposiciones temporales, esa vez me tocó el tema de la criminalística que dicho sea de paso me fascina, y la otra exposición era pictórica, manejaba sobre todo la técnica con óleo, ahí parece haber la entrada de una iglesia, pero estando en el segundo piso del edificio, me quedé con la duda ¿alguien qué me aclare, si era una capilla o alguna sala sencilla con una fachada engañosa?
Regresé a la Universidad de Guanajuato "UdG" y observé una exposición de arte futurista y otra más de fotografía abstracta.
Tenía hambre, comí una rebanada de pizza y un vaso de agua, estába cansada y decidí descansar un rato en el hotel, me despejé y empecé a escribir una par de cosas para no olvidarlas, me dormí un rato, una hora después desperté y salí a dar el "rol" encontré algunos amigos, la mayoría estaban ebrios y enfiestados, ninguno llevaba la botella en la mano, ello implicaba ir a dar con el MP (Ministerio Público).
Caminábamos hacia el centro, Guanajuato es muy pequeño, en eso empecé a escuchar una porra bastante conocida, la del IPN "a la cachi cachi porra...pim pom porra" y los pumas no se contuvieron, haciendo acto de presencia con un "Goooooya, goooya, cachun cachun ra ra..." se convertía en una batalla de gargantas gritando su orgullo universitario, pero los de la Universidad de Guanajuato esa noche dieron cátedra que de el anfitrión era mayoría, no era una porra, era un cántico de cientos de jóvenes pregonando a un solo ritmo: "UdG, UdG, UdG..." como todos íbamos a disfrutar y no a buscar pleitos admitimos la derrota y nos fuimos.
Amanecí, a las 8:30 am ya estaba desayunando en el restaurant el "El minero", al salir me ofrecieron un tour, y entre la indecisión acepté, debía estar de regreso antes de las 10:00 am para abordar el camioncito ...
Sin perder el tiempo compré boletos para el espectáculo "Rota", que se llevaba a cabo en el Teatro del Estado de Guanajuato, era en la noche y según los horarios llegaría sin contratiempos; antes de ir al tour pasé a comprar una michelada, a un costado de la Alhóndiga de Granaditas, para los que ya conocen y para los que no, son las que están en la terraza de la esquina.
Llegué con el vendedor, quién presentó a la guía, era una mujer alegre, morena con el cabello teñido de un rubio contrastante.
Primero fuimos a la "Hacienda del Cochero", no tenía idea de que se trata, en internet no leí información al respecto, y tampoco en los folletos turísticos, al llegar ví la fachada enmarcada por calaveras fantasmales, donde tiempo atrás amarraban los caballos, la guía no lo ha mencionado, pero es claro...
... ¿adivinaron? si pensaron en la Santa Inquisición acertaron, ésta dejó huella en ese lugar de una manera terrorífica, contaba la srita. que: "... un Señor adinerado de la región compró la Hacienda...desconociendo que su nueva propiedad tenía un panteón de lujo y que al remodelar encontraría sendos esqueletos humanos, resultado de emparedar, al estilo de la edad media, a los herejes..."
El lugar cuenta con unas portentosas paredes de 6 metros de grosor, para que ningún grito escapara (como sin ese entonces hubiese existido la figura del Ombusman... ¬¬).
Lo estremecedor e histórico del lugar radica en el diseño tan especial y en que se encontraron bastantes instrumentos de tortura completos, que actualmente se exhiben como piezas del museo, el recorrido es interesante, todo esta colocado como si aún funcionara, algunos aparatos sádicos ilustran con esqueletos reales o de juguete, como se laceraba a las víctimas, hay algunas vitrinas muy cuidadas cubriendo a las momias, el panteón interior da un toque siniestro...
...al final de ese viaje en el tiempo, que es muestra del dolor ajeno por motivos fundamentalistas, tú puedes tomarte la foto como verdugo o como inocente, (yo la hice de verdugo...) y también pueden comprar dulces típicos ó esperar.
De ahí nos llevaron a la Iglesia donde se realiza el concierto de clausura del Cervantino todos los años, los ví ensayar, la música clásica en un lugar sacro siempre resulta inspiradora, fue un privilegio por que el boleto andaba como en $500, el problema es que no permitían fotografías, por ello la única que tomé a escondidas sale movida.
Con prisa explicaron al grupo que una de las casas ubicadas al costado de la iglesia fue de quién financió su construcción también agregaron que el cerro que se ve desde esa altura se asemeja a un rostro humano mundialmente conocido, el de Jesús, espero que lo puedan apreciar, (se ve mejor desde otra perspectiva que yo pude captar hace unos meses).
Nos sorprendieron con una escala técnica, antes de llegar a la mina "El Nopal", para hacer compras, de dulces típicos y souvenirs, las artesanías mantenían precios elevados, pero las canastas con dulces, las bebidas y la cajeta casera estaba a buen precio, son delicias que valían la pena ser adquiridas, no me resistí.
Lo agradable de esa parada es que puedes estar probando las muestras gratis, hasta decir que ya cenaste...digo hasta decidir cuál te convence, me fuí matando el antojo en el camión.
Al llegar a la mina encontramos a otros guías, muy bromistas que para comenzar nos piden amablemente que por seguridad debemos usar cascos mineros, por si hubiese algún derrumbe ( -.- ), el recorrido es agradable y divertido, explican como perforan las minas para introducir la dinamita con el fin de explotar controladamente las paredes y extraer de esa forma los minerales y piedras semi-preciosas, aunque esa mina en particular es ahora sólo para uso exclusivo del turismo y para los estudiantes de Ingienería en sus trabajos de campo.
Adentro hay carritos que usaban para transportar la materia prima, en el techo se aprecia un ligero brillo, producto de las sales y minerales del lugar.
Al salir todos vamos un poco cansados hacia el Pípila, a pesar de la importancia histórica y el valor que se le ha dado, a mi me parece un monumento grotesco y enorme, lo bello del lugar a mi parecer es la maravillosa vista que ofrece, sobre todo por las noches, las luces dan al lugar un aire de romanticismo y de espíritu trovador, de jóvenes con sus guitarras, esos que les cantan al amor y a la vida sin más, pueden encontrar varios niños dispuestos a contarles la reseña histórica del Pípila, por la módica cantidad de 10 a 20 pesos.
Al terminar el tour, voy tarde para tomar bajo tierra el transporte que me llevará al espectáculo "Rota", lo curioso de esas calles subterráneas es que son una increíble copia de sus minas, por la complicada topografía del Guanajuato, fue indispensable agregar estas sub-calles en los años 90´s, para facilitar el transporte.
En el Teatro del Estado hay esculturas de diferentes materiales que representan a insectos y mamíferos, la atmósfera es otra, la élite intelectual se encontraba presente, ahí estaba la gente que va a Guanajuato con el fin de llenarse de cultura hasta quedar satisfechos.
El espectáculo fue digno de apreciarse, los acróbatas hacían parecer que en el escenario no existía la gravedad y al recordarlo los veo flotando en cada salto, volando en cada movimiento, danzando en cada giro...los espectadores retenemos el aliento, es impresionante, no hay palabras adecuadas para la sensación que me provocaron con su desafío a las reglas de la física, era como estar atrapado en un sueño.
El regreso a la realidad fue duro, estaba tan exhausta y contenta, es maravilloso vivir esos momentos...
Pero la noche era joven y después de una siesta de media hora, me reintegré a la fiesta, fui con unos amigos por unas cervezas a uno de los tantos bares que dan vida nocturna a la ciudad. El lugar era caro, pagamos el cover y vamos a las terrazas, no estaba mal pero en cada privado sólo hay una mesa y sillas de plástico, nada que ver con el mobiliario de la planta baja que si era digno de un buen antro, pedimos un cartón de "chelas" y nos dispusimos a pasarla bien, platicamos, cantamos y reímos casi toda la madrugada.
Éramos jóvenes llenos de ilusiones, en ese momento compartidas, al salir estábamos sobrios, pero la euforia se apoderaba de Rebeca que corría febril por el empedrado gritando "soy Kirikuuuuuu" (personaje de una película animada...que disfrutó ese mismo día) yo le seguí la corriente, las risas estaban ahí sin motivos, fue tan gracioso que a la fecha le digo Kiriku a mi amiga.
Tuvimos que ir a dormir por que a la mañana siguiente regresaba al D.F., en el trayecto los únicos despiertos, éramos mi amigo que conducía, y yo por que estaba orgullosa de que mi acta de nacimiento señalara "nacida en Irapuato, Guanajuato"...
...Guanajuato fue breve y magnífico, conservaré por siempre esa hermosa primera impresión...
Antes que nada una disculpa, por que me he despegado demasiado de mi blog viajero, pero es mi hora de hacer las pases con los recuerdos, en una de esas, hasta vuelvo a sonreír, por ahí dicen que recordar es vivir.
Tengo que hacerles una aclaración, modifique un poco la información de mi Moleskin viajero, por que, desde que hice ese viaje hasta la fecha, ha pasado bastante tiempo, ...
Ese día madrugué, me ví con unos amigos, curioso es que el tiempo pasa sin treguas...
....cuando llegamos a Guanajuato lo primero que noté fue lo intrincado de sus calles, a penas si cabe una fila de autos, no hay calles de dos carriles y todas son de doble sentido; al menos cuando es época de Cervantino, las calles del centro se cierran, para dar paso a la marea de jóvenes, que se reúnen de forma casi religiosa cada año, en este punto de encuentro que para muchos es sinónimo de excesos y no de cultura.
Una vez que ellos dejaron la camioneta a las afueras del centro, nos encaminamos con maletas en mano unos 30 metros y encontramos rápidamente el Hotel "El minero", como llegamos a las 10:30 am, era temprano para el check in, con todo y que teníamos reservación tuvimos que abandonar las maletas en la recepción y aprovechar para ir a buscar algo de comer.
Paseamos sobre las calles empedradas hasta encontrar un restaurante Buffet, la fruta era fresca y los hot cakes estaban ricos, pero el pan no me agradó en absoluto. Una vez que terminamos de saciarnos regresamos al hotel, no desempaqué gran cosa, sólo lo de aseo personal, la Tv estaba situada en lo alto, pero tenía control remoto, aún con ello yo sólo la prendo para dormir, me arrulla; el baño era pequeño pero bastante limpio, al asomarme por la ventana me vino una gran pregunta ¿Cómo construyeron unos sobre otros? para ir dejando incómodos y románticos callejones, algunos tan pequeños que sólo pasa una persona a la vez, por lo visto en Guanajuato nunca pensaron en la explosión demográfica...¬¬
Salí por mi cuenta, y conocí el mercado, la fachada es muy agradable (a golpe de vista me recordó una estación de ferrocarril, no sé por que...), en el interior alberga cocinas económicas y lo tradicional de cualquier mercado mexicano, lo interesante es la zona de artesanías, que llenaba de vida mi cámara con el colorido y el ingenio mexicano, como estaba muy cerca noviembre la decoración aludía a la muerte, de esa forma pintoresca y suigeneris que sólo se aprecia en mi bello país, Diego y Frida eternamente juntos y cientos de calaveras son la temática que invade el lente de fimprovisada fotógrafa.
Los puestos afuera del mercado están llenos de ingenuos que pagan el doble o el triple de lo que se gastarían adentro del mercado, por consumir los mismos platillos, el abuso por el alta demanda esta a la orden, por que más de uno está en su primer viaje, ya sea solo o bien acompañado.
Como me salté una comida (el desayuno) botaneaba con una bolsita de chícharos deshidratados y enchilados (si no los han probado, se los recomiendo), en ese instante las preciosas muñecas de tela posaron con su eterna sonrisa.
El ambiente es sorprendente, parece como si el lugar fuese distinto a cada paso, de repente estába en el circo, luego en el teatro, en un concierto, despúes en el perfomance. Pude observar mimos, zancos, vendedores, fotógrafos, familias y una extensa gama de situaciones raras.
Decidí ir a conocer la Universidad de Guanajuato, tiene más de 800 escalones en su entrada, en ese momento fungían de gradas para un grupo de escolares en edad de ir a la primaria; alcanzó a escuchar a un guía que explica en son de broma: "...quién suba corriendo las escaleras sin parar, obtiene sin lugar a dudas el certificado de profesor en educación física, sin mayores trámites..."
Regresamos y mis pies me llevan a donde se ubica el "Teatro Juárez", enfrente del mismo están unos árboles que vistos desde el mirador, tienen una forma de triángulo, la gente de ahí les llama cariñosamente "el quesito", pero en esos momentos buscaba el museo de Quijote.
Llegué a la puertas del afamado museo, que justo en esos días la mayoría ignora, irónicamente por andar en la fiesta "del Cerva", en su interior hay diversas obras escultóricas y pictóricas que aluden al Quijote o a su fiel Sancho, van desde el estilo contemporáneo, pasando por el abstracto y llegando al clásico.
El guía es amable y divertido, no tiene cuota fija y acepta cualquier donativo...cuando salgo ya aprendí que Guanajuato significa "lugar de ranas".
Paseaba sin rumbo fijo y encontré el museo de la miniatura, jamás imaginé que ahí nacería mi afición y mi pasión por las miniaturas, desde entonces colecciono miniaturas o fotos de las mismas. En ese museo tienen continuamente exposiciones temporales, esa vez me tocó el tema de la criminalística que dicho sea de paso me fascina, y la otra exposición era pictórica, manejaba sobre todo la técnica con óleo, ahí parece haber la entrada de una iglesia, pero estando en el segundo piso del edificio, me quedé con la duda ¿alguien qué me aclare, si era una capilla o alguna sala sencilla con una fachada engañosa?
Regresé a la Universidad de Guanajuato "UdG" y observé una exposición de arte futurista y otra más de fotografía abstracta.
Tenía hambre, comí una rebanada de pizza y un vaso de agua, estába cansada y decidí descansar un rato en el hotel, me despejé y empecé a escribir una par de cosas para no olvidarlas, me dormí un rato, una hora después desperté y salí a dar el "rol" encontré algunos amigos, la mayoría estaban ebrios y enfiestados, ninguno llevaba la botella en la mano, ello implicaba ir a dar con el MP (Ministerio Público).
Caminábamos hacia el centro, Guanajuato es muy pequeño, en eso empecé a escuchar una porra bastante conocida, la del IPN "a la cachi cachi porra...pim pom porra" y los pumas no se contuvieron, haciendo acto de presencia con un "Goooooya, goooya, cachun cachun ra ra..." se convertía en una batalla de gargantas gritando su orgullo universitario, pero los de la Universidad de Guanajuato esa noche dieron cátedra que de el anfitrión era mayoría, no era una porra, era un cántico de cientos de jóvenes pregonando a un solo ritmo: "UdG, UdG, UdG..." como todos íbamos a disfrutar y no a buscar pleitos admitimos la derrota y nos fuimos.
Amanecí, a las 8:30 am ya estaba desayunando en el restaurant el "El minero", al salir me ofrecieron un tour, y entre la indecisión acepté, debía estar de regreso antes de las 10:00 am para abordar el camioncito ...
Sin perder el tiempo compré boletos para el espectáculo "Rota", que se llevaba a cabo en el Teatro del Estado de Guanajuato, era en la noche y según los horarios llegaría sin contratiempos; antes de ir al tour pasé a comprar una michelada, a un costado de la Alhóndiga de Granaditas, para los que ya conocen y para los que no, son las que están en la terraza de la esquina.
Llegué con el vendedor, quién presentó a la guía, era una mujer alegre, morena con el cabello teñido de un rubio contrastante.
Primero fuimos a la "Hacienda del Cochero", no tenía idea de que se trata, en internet no leí información al respecto, y tampoco en los folletos turísticos, al llegar ví la fachada enmarcada por calaveras fantasmales, donde tiempo atrás amarraban los caballos, la guía no lo ha mencionado, pero es claro...
... ¿adivinaron? si pensaron en la Santa Inquisición acertaron, ésta dejó huella en ese lugar de una manera terrorífica, contaba la srita. que: "... un Señor adinerado de la región compró la Hacienda...desconociendo que su nueva propiedad tenía un panteón de lujo y que al remodelar encontraría sendos esqueletos humanos, resultado de emparedar, al estilo de la edad media, a los herejes..."
El lugar cuenta con unas portentosas paredes de 6 metros de grosor, para que ningún grito escapara (como sin ese entonces hubiese existido la figura del Ombusman... ¬¬).
Lo estremecedor e histórico del lugar radica en el diseño tan especial y en que se encontraron bastantes instrumentos de tortura completos, que actualmente se exhiben como piezas del museo, el recorrido es interesante, todo esta colocado como si aún funcionara, algunos aparatos sádicos ilustran con esqueletos reales o de juguete, como se laceraba a las víctimas, hay algunas vitrinas muy cuidadas cubriendo a las momias, el panteón interior da un toque siniestro...
...al final de ese viaje en el tiempo, que es muestra del dolor ajeno por motivos fundamentalistas, tú puedes tomarte la foto como verdugo o como inocente, (yo la hice de verdugo...) y también pueden comprar dulces típicos ó esperar.
De ahí nos llevaron a la Iglesia donde se realiza el concierto de clausura del Cervantino todos los años, los ví ensayar, la música clásica en un lugar sacro siempre resulta inspiradora, fue un privilegio por que el boleto andaba como en $500, el problema es que no permitían fotografías, por ello la única que tomé a escondidas sale movida.
Con prisa explicaron al grupo que una de las casas ubicadas al costado de la iglesia fue de quién financió su construcción también agregaron que el cerro que se ve desde esa altura se asemeja a un rostro humano mundialmente conocido, el de Jesús, espero que lo puedan apreciar, (se ve mejor desde otra perspectiva que yo pude captar hace unos meses).
Nos sorprendieron con una escala técnica, antes de llegar a la mina "El Nopal", para hacer compras, de dulces típicos y souvenirs, las artesanías mantenían precios elevados, pero las canastas con dulces, las bebidas y la cajeta casera estaba a buen precio, son delicias que valían la pena ser adquiridas, no me resistí.
Lo agradable de esa parada es que puedes estar probando las muestras gratis, hasta decir que ya cenaste...digo hasta decidir cuál te convence, me fuí matando el antojo en el camión.
Al llegar a la mina encontramos a otros guías, muy bromistas que para comenzar nos piden amablemente que por seguridad debemos usar cascos mineros, por si hubiese algún derrumbe ( -.- ), el recorrido es agradable y divertido, explican como perforan las minas para introducir la dinamita con el fin de explotar controladamente las paredes y extraer de esa forma los minerales y piedras semi-preciosas, aunque esa mina en particular es ahora sólo para uso exclusivo del turismo y para los estudiantes de Ingienería en sus trabajos de campo.
Adentro hay carritos que usaban para transportar la materia prima, en el techo se aprecia un ligero brillo, producto de las sales y minerales del lugar.
Al salir todos vamos un poco cansados hacia el Pípila, a pesar de la importancia histórica y el valor que se le ha dado, a mi me parece un monumento grotesco y enorme, lo bello del lugar a mi parecer es la maravillosa vista que ofrece, sobre todo por las noches, las luces dan al lugar un aire de romanticismo y de espíritu trovador, de jóvenes con sus guitarras, esos que les cantan al amor y a la vida sin más, pueden encontrar varios niños dispuestos a contarles la reseña histórica del Pípila, por la módica cantidad de 10 a 20 pesos.
Al terminar el tour, voy tarde para tomar bajo tierra el transporte que me llevará al espectáculo "Rota", lo curioso de esas calles subterráneas es que son una increíble copia de sus minas, por la complicada topografía del Guanajuato, fue indispensable agregar estas sub-calles en los años 90´s, para facilitar el transporte.
En el Teatro del Estado hay esculturas de diferentes materiales que representan a insectos y mamíferos, la atmósfera es otra, la élite intelectual se encontraba presente, ahí estaba la gente que va a Guanajuato con el fin de llenarse de cultura hasta quedar satisfechos.
El espectáculo fue digno de apreciarse, los acróbatas hacían parecer que en el escenario no existía la gravedad y al recordarlo los veo flotando en cada salto, volando en cada movimiento, danzando en cada giro...los espectadores retenemos el aliento, es impresionante, no hay palabras adecuadas para la sensación que me provocaron con su desafío a las reglas de la física, era como estar atrapado en un sueño.
El regreso a la realidad fue duro, estaba tan exhausta y contenta, es maravilloso vivir esos momentos...
Pero la noche era joven y después de una siesta de media hora, me reintegré a la fiesta, fui con unos amigos por unas cervezas a uno de los tantos bares que dan vida nocturna a la ciudad. El lugar era caro, pagamos el cover y vamos a las terrazas, no estaba mal pero en cada privado sólo hay una mesa y sillas de plástico, nada que ver con el mobiliario de la planta baja que si era digno de un buen antro, pedimos un cartón de "chelas" y nos dispusimos a pasarla bien, platicamos, cantamos y reímos casi toda la madrugada.
Éramos jóvenes llenos de ilusiones, en ese momento compartidas, al salir estábamos sobrios, pero la euforia se apoderaba de Rebeca que corría febril por el empedrado gritando "soy Kirikuuuuuu" (personaje de una película animada...que disfrutó ese mismo día) yo le seguí la corriente, las risas estaban ahí sin motivos, fue tan gracioso que a la fecha le digo Kiriku a mi amiga.
Tuvimos que ir a dormir por que a la mañana siguiente regresaba al D.F., en el trayecto los únicos despiertos, éramos mi amigo que conducía, y yo por que estaba orgullosa de que mi acta de nacimiento señalara "nacida en Irapuato, Guanajuato"...
...Guanajuato fue breve y magnífico, conservaré por siempre esa hermosa primera impresión...
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Tepoztlán un pueblo esotérico
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2
Guanajuato, mi tierra antigua
Guanajuato, México | 19 de octubre de 2007
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