Recorriendo México en 50 días

Escribe: Oriele-Ruth
Después de años, si digo quince no exagero, por fin realice mi soñado viaje a México, aquí trataré de contarles mi experiencia.

 

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Guadalajara en un llano, México en una laguna ...

Guadalajara, México — jueves, 29 de marzo de 2012

Voy a continuar con mi tarea, la memoria es frágil y pronto olvidaré detalles de este maravilloso viaje que preferiría dejar plasmados en estas páginas, así cuando sea más viejita (y no es chiste) podré leer este diario y volar con la imaginación inundada de nostalgia.

De Morelia tome un bus (camión para l@s mexican@s) muy tarde en la noche, me esperaba un recorrido de unas cuatro horas, pero cuando uno está en extasis por tantas experiencias nuevas, transnochar, viajar no pesa nada, todo es nuevo y exitante.  Amanecí en Guadalajara como a las seis de la mañana, muy temprano para una cuidadosa chilena saliera a deambular, así es que aproveche de comer algo, dejar mi equipaje en custodia y cerca de las siete de la mañana tomé un camión afuera del terminal de autobuses con destino a Tlaquepaque, al principio el nombre me costaba hasta pronunciarlo, pero ahora le encuentro su encanto a esta mezcla de sílabas que hasta parece un trabalenguas, ahora sé que signigica Lugar sobre las lomas de tierra barrial o lugar del barro, bueno  por algo son famosas sus cerámicas no?.  El sol se asomaba tímido cuando llegué a este precioso lugar, camine algunas calles y disfrute la tranquilidad del entorno, apenas eran las siete de la mañana, la ciudad despertaba y yo feliz iba en busca de lo desconocido.  En una fábrica de tortillas pregunté cómo llegar a la plaza principal, fue muy divertido porque, no sé por qué, el señor me hablaba en inglés a pesar de que yo le había hablado en buen chileno, el me decía algo así como "three street rigth", yo le contestaba tres cuadras derecho y él dale con decirme yes, yes.  Muy gracioso ya que estoy bien lejos de parecer una "gringa" como decimos acá.  

Y por fin, después de las tres calles derecho, llegué a la plaza, simplemente encantadora, pequeñita con un simpático quiosco en el centro, claro yo me apuraba en tomar fotos, aprovechando que no había casi nadie en los alrededores, un placer.   Recorrí sus calles con calma, asombrada de lo lindo que era todo, las fachadas de las tiendas invitaban a entrar y recorrerlas, tan artístico, tan amigable, esculturas en medio de la calle, intentanto además de llamar tu atención contarte su historia.  Me fui de Tlaquepaque con un gustito a poco, el sol ya estaba alto cuando tomé otro camión con destino a Tonalá.

Bueno, Tonalá, no me dejó la misma impresión que Tlaquepaque, llegué con muchas expectativas de encontrar artesanía linda, pero la verdad es que me decepcionó un poco, no se compara con mi anterior destino, ni modo.  De todos formas le compré a mi hijo una placa que dice "Bienvenidos a la taberna del rey", a él le encantó, ahí la tiene colgada en su dormitorio.
 
Ya era medio día, estaba cansada y tenía hambre así es que me devolví a la central de autobuses de Guadalajara, recogí mi equipaje y tomé un camión para el centro.

Una vez instalada en el hostal, pedí unos tacos para comer, tomé una buena ducha y descanse un rato.  Y cuando el sol ya estaba empezando su retirada salí a recorrer esta inmensa urbe, y claro está, quedé maravillada de sus construcciones.  Guadalajara es como magestuosa, no tiene nada de humilde, ella dice aquí estoy, admírame, y una eso hace.

A medida que caminaba por sus calles hacia donde dirigiera mi vista había algún edificio que ver, que fotografiar, daban ganas de caminar y caminar, casi sin destino, sólo continuar  este peregrinaje tratando de retener cada detalle.

Al día siguiente, salí muy temprano, mi cuota de café correspondiente en alguno de los tantos minimarket que hay por todo México, ese fue mi desayuno más habitual, caminar con un café con leche en la mano, pero a media mañana me salió lo burquesa que llevo dentro y me encaminé al Teatro Juarez y me senté a tomarme un cortado en la terraza de un café que está ahí mismo, qué placer estar ahí, mirando el ir y venir de la gente rodeada de tanta belleza. 

Estuve tres diás en Guadalajara, tomé un city tour, porque es tan grande que hay que hacerlo para tener una idea del lugar, después con calma volvía a visitar aquellos lugares que me llamaron la atención, como la Iglesia de la Expiación, simplemente maravillosa o la   localidad de Zapopan en las afueras de Guadalajara, ahí comí un elote sabrosísimo y pase una tarde muy agradable. 
Y bueno, esto es lo que les puedo contar de Guadalajara, me encantó, me gustaría volver con más calma, algún día será.


Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Calificación general    

Templo Expiatorio del Santísimo Sacramento

Actividades: Iglesia/Templo en Guadalajara, México

Maravilloso lugar, que construcción tan impresionante.

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Comida    
Ambiente    
Precio/calidad    

Chili's

Comida: Comida Autóctona en Guadalajara, México

Se come muy rico

Mi calificación promedio:
  •  
Calificación general    

Instituto Cultural Cabañas

Actividades: Lugar de Interés en Guadalajara, México

Hermosos murales, y recorrer su interior es como trasladarse al pasado


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Mi novio mexicano, simpático no?

   

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