Moroni, también conocido como Port aux Boutres, es la capital de las Comores y se encuentra en esta isla, Gran Comores, la más grande de todas ellas. El puerto se encuentra situado en la costa oeste. Con su malecón de piedra y sus barcos puestos en líneas paralelas, parece más mediterráneo que africano. Muchos de los hoteles y bungalows están situados al norte mientras que los restaurantes y cafeterías se encuentras igualmente repartidas por el norte y sur de la ciudad.
La línea costera al este de la isla es la zona más salvaje. Empezando por el noreste la primera playa que nos encontramos es Bouni, lugar tranquilo donde antaño vivía el sultanato de Hamahame. Al lado se encuentra Chomoni con su extraña mezcla de lava negra y playas de arena blanca. Existen numerosos bungalows fáciles de alquilar.
Al sudeste se encuentra la ciudad de Foumbouni donde la arena de las playas es más blanca y brillante que la de cualquier otro lugar de la isla. Son pocos los turistas que vienen a esta ciudad y los habitantes de la zona tratan de embaucar a los recién llegados. Chindini es otra playa cercana a Foumbouni que tiene unas maravillosas vistas pero pocos apartamentos para alquilar.
Dos tercios de la isla están ocupados por una inmensa planicie pedregosa conocida por "La Grille". El tercio restante, en la parte sur, está dominado por un volcán activo, el famoso Karthala, que posee 2.361 metros de altura y la mayor cratera activa del mundo. La última gran erupción del Karthala ocurrió en 1977, pero la más grave de todas tuvo lugar en 1918, dejando un centenar de víctimas. La presencia del volcán es tan imponente que tanto el nombre del archipiélago (Comores) como de su capital significan "el sitio del fuego" en un dialecto local.
Lo más interesante de la isla, sin embargo, es su historia, que parece sacada de un libro de fábulas. Cuando los primeros navegantes europeos llegaron al lugar, en 1570, la isla estaba dirigida por 12 sultanes, cada uno independiente del otro. A pesar de esta autonomía existía la figura de un "sultán principal", que actuaba como conciliador en las disputadas y enfrentamientos regionales.
Casi siempre hubo conflictos por la posesión de este título máximo, que podría ser ostentado igualmente por hombres o mujeres. El conflicto más grave ocurrió después de la llegada de los europeos, cuando los sultanes se vieron involucrados en una larga y complicada disputa a cerca del comando de las ciudades de Itsandra y Bambao. Este período de inestabilidad interno dio la oportunidad a los franceses de dominar la isla, transformándola en un protectorado de Francia.