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España, lo mejor de Europa
Escribe: pablo_v4
Muchas veces se habla de lo retrasada que está España con respecto a los vecinos de la Comunidad Europea. No tenemos la seriedad inglesa, ni la economía alemana, nuestras calles no tienen la limpieza de los países bálticos, nuestras carreteras envidian a las francesas...
Sin embargo, he tenido la suerte de poder viajar por unos cuantos países europeos que me han encantado, pero si me preguntáis, no tengo ninguna duda: España tiene más cosas que dan envidia, que cosas que envidiar
Granada rápidamente
Granada, España — sábado, 19 de marzo de 2011
Tenía muy poco tiempo y muchas ganas de visitar la ciudad y, pese a que obviamente tuve que dedicar poco tiempo a cada lugar que visité, me fui de la ciudad con la impresión de haberla aprovechado al máximo de las posibilidades de mi tiempo.
Antes de comenzar, he de deciros que recomiendo que sólo sigáis este capítulo si tenéis muy poco tiempo (como tuve yo) para visitar la ciudad, porque Granada es una de esas ciudades que merecen una estancia larga, e incluso unos meses, para sumergirte en su cultura.
El mejor punto de partida para disfrutar de la ciudad en tiempo récord es la Plaza de los Reyes Católicos.
Por la Gran Vía de Colón (calle que desemboca en la plaza) y a escasos cien metros de la plaza nos encontramos con la Catedral de Granada. El principal interés de esta catedral no radica únicamente en su arquitectura (disculpadme, ya que no soy seguidor de la arquitectura religiosa), sino en sus alrededores. Se trata de unas estrechas callejuelas llenas de pequeñas tiendas. Las calles están cubiertas por lonas para protegerlas del sol. Este conjunto de calles llenas de tiendas con un imperante aire musulmán forman el “zoco”. Piérdete por estas callejuelas estrechas y por sus plazas, pero, consejo: ten a
buen recaudo la cartera.
De vuelta a la Plaza de los Reyes Católicos, en nuestra visita express podremos visitar ahora el barrio del Realejo (que se sitúa por detrás de la plaza). Se trata del antiguo barrio judío de la Granada musulmana; situado a los pies de la Alhambra. El barrio tiene una parte llana y otra que está llena de cuestas. La parte llana ha perdido su particularidad, sin embargo la parte alta conserva su particularidad laberíntica y estrecha, con sus casas blancas.
Trata de perderte por ellas, ¡pero prepárate para trabajar bien las piernas! En estas dos visitas habremos empleado ya buena parte del día. Para finalizar con las horas de luz y partiendo nuevamente desde la Plaza de los Reyes Católicos es buena idea recorrer el pequeño trayecto que separa esta plaza de la Plaza Nueva, punto de partida desde donde recorreremos el Albaicín al día siguiente. Desde la Plaza Nueva, puedes seguir el curso ascendente del río Darro, o bien acceder a la calle Elvira para “ir de tapeo”, algo obligatorio en Granada.
En cualquier bar granadino se puede disfrutar de una buena tapa, pero la calle Elvira es la más famosa y reúne muchos bares. La tapa más cara que puedes encontrar no superará los 2,10 € y con tres tapas (incluso con dos) se puede comer. Pegada a la calle Elvira, están las calles Calderería Vieja y Calderería Nueva, donde habrás observado que están llenas de pequeñas tiendas magrebíes y de teterías; consejo: acaba la jornada en una tetería tomando un té árabe (sueños de la Alhambra o Tuareg, mis preferidos) y disfrutando de una cachimba de sabores (no contienen nicotina y están exentas de la ley anti-tabaco).
Al día siguiente por la mañana, toca ver el Albaicín. El Albaicín comparte con la Alhambra el sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de un barrio típico musulmán, de calles empedradas y estrechas. Las calles situadas más abajo (cercanas a la Plaza Nueva), están repletas de teterías y tiendas musulmanas, que ofrecen ropa, complementos para el té, artesanía… Las calles superiores son ya viviendas. Por las calles del Albaicín encontrarás muchos turistas y muchas personas que visten bajo la ideología “hippie”, lo que le da más encanto, si cabe, al barrio.
Callejeando por el barrio, detente en el mirador de San Nicolás, el más famoso de la ciudad (que no el único), donde cada atardecer se agolpa la gente para ver cómo se ilumina la Alhambra.
Consejo: si tu viaje es breve y eres mochilero, sería muy interesante alojarse en el albergue Makuto Guets House, situado en medio del Albaicín, un lugar muy hippie donde encontrarás gente de cualquier lugar del globo.
Si tienes tiempo (y luz del día) deberías visitar el barrio del Sacromonte, situado pasando el Albaicín. Se trata de una barriada gitana donde, algunos de sus habitantes viven en cuevas.
También se puede visitar la Abadía del Sacromonte. Leyenda: se dice que los nobles musulmanes viendo pronto el exilio e imposibilitados de viajar con todas sus reliquias, escondieron parte de ellas en los olivos que poblaban los que hoy es el Sacromonte (con la ilusión de poder volver a por ellas, cuando los Reyes Católicos los expulsaron al norte de África, liberaron a muchos de sus esclavos negros, ya que no podían huir con tanta corte. Estos esclavos, se dedicaron durante años a excavar en el monte en busca de las reliquias de sus antiguos amos; al no encontrarlas y no tener nada más, se quedaron a vivir en los huecos que ellos mismos habían excavado y más tarde se juntarían con los gitanos.
Para terminar la visita a Granada, el colofón: la Alhambra. Para llegar hasta el monumento puedes coger uno de los mini-buses que salen cada poco tiempo de la Plaza de los Reyes Católicos (cómo no). La entrada te da opción a estar dentro de su recinto cuatro horas, pero con tres horas es suficiente. Con la entrada viene determinada la hora de visita de los Palacios Nazaríes, así que tienes que condicionar tu visita para estar un rato antes en la entrada de éstos.
Consejo: deja el Generalife en para el último lugar. La Alhambra tiene más de una puerta de entrada, mi consejo es que pasees hasta la Alcazaba y comiences aquí tu visita y después sigas en la dirección opuesta (la Alcazaba es un extremo del recinto). Déjate perder por todos los rincones que encuentres y cuando te llegue el turno de entrar en los Palacios Nazaríes, no olvides mirar constantemente hacia el techo, encontrarás una ornamentación muy delicada. A la salida de los palacios se accede a unos bellos jardines.
Es hora de la visita al Generalife y aquí acabaré, ya que es totalmente indescriptible lo que se siente al estar en frente de las fuentes del Patio de la Acequia.
Aquí termina “Granada rápidamente”, quedan muchos sitios de esta maravillosa ciudad que no he mencionado, pero se trata de un viaje con muy poco tiempo en el que he querido rescatar los lugares más emblemáticos de la ciudad visitados muy precipitadamente.
Un saludo, pablo_v4 -- tioppc3po@hotmail.com
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Últimos comentarios
Lubran dice:
Gracias!! muy bueno y muy util!
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1
Granada rápidamente
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