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Granada: Cuentos de la Alhambra

Escribe: babydollspain
Lorca decía que el pequeño palacio de la Alhambra, el palacio que la fantasía andaluza vio mirando con los gemelos al revés, ha sido siempre el eje estético de la ciudad. Parece que Granada no se ha enterado que en ella se levantan el palacio de Carlos V y la dibujada Catedral. Granada todavía se asusta de su gran torre fría y se mete en sus antiguos camarines, con una maceta de arrayán y un chorro de agua helada, para labrar en dura madera pequeñas torres de marfil.

 

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Granada: Cuentos de la Alhambra

Granada, España — jueves, 23 de julio de 2009

Un viajero norteamericano llegó a Granada en la primavera de 1.829.
Pocos, tal vez ninguno de sus compatriotas le habían precedido.
Washington Irving vivió por algún tiempo en la misma Alhambra, que entonces estaba habitada.
Albergaba a una pintoresca tropa de gente media y modesta. Todavía el palacio-fortaleza no había sido privado de su vida activa.
Lánguida guarnición militar, sitio real abandonado, era, como sus inválidos guardianes, un reducto del pasado, con mengua de sus regias prerrogativas, pero vivo aún en su melancolía.

En la Alhambra W. Irving enmudeció delante del espectáculo y dejó sus sentidos en libertad de aprehender la explosión poética significada por un mundo de historia, animado por una vida que alienta entre nostálgica e inocente.

En 1.832 fue impreso el primer ejemplar de "The Alhambra: a series of tales and sketches of de Moors and Spaniards" divulgado en miles de versiones con el título universal de "Cuentos de la Alhambra".
Libro que narra en un doble plano cuentos y esbozos que abarcan a los moros y a los españoles.
W. Irving no inventa las leyendas que narra, las recoge del fervor folklórico de boca de los "hijos de la Alhambra" y es un libro de obligada lectura para aquellos susceptibles a sucumbir a la magia y misterios de la Alhambra de Granada.

Hoy es 29 de Julio de 2009 y recibo la visita privilegiada de Pilar (pibaes) y Mihaela (micka).
Me dispongo a compartir con ellas una tarde (muy calurosa) en el maravilloso recinto de la Alhambra.
Son las 4 de la tarde y Granada derrama sobre nosotros un sol de justicia que nos acompaña por Plaza Nueva.
Ascendemos por la Cuesta Gomerez, que debe su nombre a una familia mora célebre en crónicas y romances.
Esta calle desemboca en la Puerta de las Granadas, maciza entrada de estilo griego, construida por Carlos V, que da acceso al recinto de la Alhambra.
Ascendemos por las cuestas empinadas del bosque de la Alhambra, pero protegidos por la arboleda que se desparrama por estas laderas dando cobijo y sombra a los intrépidos visitantes.
El complejo de la Alhambra, declarado Patrimonio de la Humanidad por la
Unesco en 1.984, es la obra cumbre de la arquitectura nazarí.
Toma su nombre de la palabra árabe "Al Hamra" que significa "roja".
Su construcción comenzó en 1.283 y se prolongó durante varios siglos.

Llegamos casi sin darnos cuenta a la Torre de la Justicia.
Es la entrada principal al conjunto monumental y se encuentra en la muralla sur de la fotaleza.
La fachada presenta un gran arco de herradura y dintel abovedado.
En la clave de mármol hay una mano grabada, emblema del Corán, ya que sus cinco dedos representan los cinco mandamientos de la fe islámica: unidad de Dios, oración, ayuno, limosna y peregrinación a la Meca al menos una vez en la vida.
Al traspasar el arco, en la puerta interior encontramos otro arco de piedra, también de herradura y abovedado.
En el dintel hay una llave con cordón, emblema de la fé o del poder (la llave de David transmitida el Profeta).
Esta llave conoció tiempos mejores, esmaltada de brillantes colores, en oposición al símbolo cristiano de la cruz, representando el poder de conquista de que estaba investido el Profeta.
Numerosas leyendas circulan en torno a esta llave y esta mano, sobre mágicos encantamientos que al juntarlas dejarán al descubierto tesoros inimaginables que oculta la Alhambra.
Dicen que el día que la mano del arco exterior baje y coja la llave ese día la Alhambra volverá a ser de los árabes, cosa que parece improbable ya que el monumento se alza sobre una montaña de roca dura donde la aceleración sísmica es excepcional.

Atravesando la Puerta de la Justicia accedemos a la Plaza de los Aljibes.
Esta plaza recibe su nombre de unos aljibes que construyó el conde de Tendilla en 1.494 en el barranco que separa la Alcazaba de los Palacios.
Posteriormente fueron soterrados junto con las calles y las plazas circundantes quedando una explanada actual desde la que se obtienen unas vistas inmejorables de la ciudad y de los barrios del Albayzin y del Sacromonte.

En esta plaza se situa la Puerta del Vino, que era utilizada para el acceso a la Medina (ciudad de la Alhambra).
Desde 1.556, los vecinos de la Alhambra depositaban en esta puerta el vino que consumían y que estaba exento de impuestos, hecho del que proviene el nombre que se le da a esta construcción.
Paseando por el recinto, resignados al calor apremiante que los rigores de este verano nos hace sufrir, accedemos a los Baños de la Alhambra, situados al este del Palacio de Comares.
Construídos siguiendo el modelo de las termas romanas, la primera estancia a la que se accede es la Sala de las Camas (apoditerium), utilizada para desvestirse antes de entrar al baño.
Es un espacio cuadrado en el centro delimitado por columnas y abierto al piso superior, desde cuya galería (dicen) el monarca se asomaba para ver a sus mujeres desnudas y después lanzaba una manzana a aquella que había elegido para pasar la noche.

El resto de salas son simples, sin adornos en las paredes, con pavimento de mármol, zócalos de azulejos sencillos, arcos de herradura sin decorar y bóvedas con lucernas en forma de estrella para iluminar las estancias.

En el recinto monumental hay varias tiendas de souvenirs que ofrecen al visitante todo lo imaginable que se pueda adquirir como recuerdo.
Especial mención merecen las de artesanía de la taracea, una técnica artesanal de marquetería para el revestimiento de paredes, pavimentos, muebles, etc, mediante trabajos de incrustamiento.
Es una técnica procedente de Mesopotamia y que en la actualidad solamente sigue viva en Damasco y en Granada.

En nuestro deambular sin prisas por la Alhambra nos hemos refugiado en la terraza del Parador de San Francisco para refrescarnos a la vez que admiramos las vistas a los Jardines del Generalife.
El edificio original era un Palacio árabe que fue ocupado por la orden franciscana y adaptado como convento tras la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos.

Tras la breve parada en esa terraza, nos proponemos visitar la Alcazaba, el recinto militar fortificado.
Famosa es la Torre de la Vela, torre vigía desde donde se contempla una vista inigualable de la ciudad, la vega y Sierra Nevada.
Las casas de los soldados no se conservan y no se puede acceder a las mazmorras.
Pero se puede caminar por algunas torres como la Torre del Homenaje, la Torre Quebrada, la Torre del Adarguero, la Torre del Cubo o la  Torre de la Pólvora.
Uno de los más bellos paisajes de la ciudad también lo ofrece el Jardín de los Adarves (situado en el adarve bajo la fortaleza) y donde pueden leerse los famosos versos de Francisco A. de Icaza:
 "Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada".

Abandonamos la Alcazaba para adentrarnos (por fin) en el Palacio Real, grupo de pequeños palacetes con una serie de estructuras que les rodean que nacieron de forma transitoria y ornamental.
Estos alcázares nazaritas constan del Palacio de Mexuar, el Palacio de Comares, el Palacio de los Leones y las Habitaciones del Emperador.

El Palacio Mexuar era donde se realizaba la administración de justicia y el despacho de asuntos de Estado.
Había una cámara elevada, cerrada por celosías, donde el sultán se sentaba a escuchar las demandas de los ciudadanos sin ser visto.
Al fondo de la sala existe un Oratorio, orientado hacia la Meca y ricamente decorado con yeserías que ofrece unas vistas increíbles del Albayzin.
Hacia el interior se encuentra el Cuarto Dorado, que debe su nombre a la cúpula recubierta de pan de oro, y el Patio del Mexuar con la fastuosa fachada del Palacio de Comares (ornamentada con mocárabes o elementos decorativos del arte nazarí, yeserías y azulejos y recubierta con un alero de madera de cedro).

El Palacio de Comares combina la función representativa de la monarquía para la gestión oficial de los asuntos de Estado con la vivienda privada del soberano.
El centro del Palacio lo ocupa el Patio de los Arrayanes, con galerías porticadas en los extremos.
Su nombre se debe a los macizos de mirtos o arrayanes (arbustos) cuyo color verde vivo contrasta con el piso de marmol blanco del patio.
Está presidido por la Torre de Comares, que alberga en su interior el Salón de los Embajadores, donde el rey en compañía de sus visires daba las audiencias oficiales.
En las paredes no queda un resquicio sin decorar con yeserías y la cúpula estrellada representa el cielo.
En el grueso muro hay ventanas abiertas desde donde se contempla el valle del Darro, la vega y el laberinto de calles, terrazas y jardines que es el barrio del Albayzin.
Al mirar desde esta ventana el maravilloso paisaje que se domina Carlos V (dicen) que no pudo reprimir una exclamación:
"¡Fatal destino el del hombre que perdió todo esto!"

Precediendo este espacio se encuentra la Sala de la Barca, en cuyos extremos se situaban las alcobas del Sultán.
Su nombre parece provenir de una degeneración de la palabra "baraka" (bendición), aunque hay quienes sostienen que se debe a la bóveda semicilíndrica de madera ricamente decorada de esta sala y que simula el casco de una barca invertida.

El Palacio de los Leones se construyó como zona privada para la familia real y el harén.
Recibe su nombre de la fuente sostenida por doce leones de mármol que se ubica en el Patio de los Leones y que representan las 12 Tribus de Israel.
El recinto es una alegoría del paraíso, un oasis petrificado en el que fluye el agua y las 124 columnas y las arcadas que sostienen simbolizan un bosque de palmeras.
Hay dos canales de agua que surgen de surtidores situados dentro de dos grandes estancias: la Sala de los Abencerrajes y la Sala de Dos Hermanas.
Estas salas se encuentran una enfrente de la otra y destacan por sus soberbias cúpulas de mocárabes.
La Sala de los Abencerrajes era la alcoba del rey y al ser un cuarto privado no tiene ventanas al exterior.
En esta sala (dicen) fueron degollados 36 caballeros sacrificados por Boadbil, el último rey moro.
La familia de los Abencerrajes eran muy populares en la ciudad y eran la personificación de todo lo noble y todo lo caballeresco.
Su ejército no tenía igual y hay manchas rojas en las baldosas del suelo en esta sala que (dicen) es la sangre derramada de tan gallardos caballeros de ilustre linaje, que ha sido imposible limpiarla y que sus almas en pena recorren este palacio de la Alhambra, sin poder descansar en paz hasta que su muerte sea vengada.

La Sala de Dos Hermanas recibe su nombre de dos enormes losas de mármol que se ven a cada lado de la fuente central y que un poeta del siglo XIV comparó a dos hermanas.

Aunque los más románticos atribuyen el nombre al recuerdo de dos bellas moras que adornaron con su presencia esta sala, parte de las habitaciones que servían de residencia a la Sultana y su familia real.
En su interior se encuentra el Mirador de Lindaraja (los ojos de la casa de Aisa) o Mirador de Daraxa, un cuarto de reducidas dimensiones que fue lugar de esparcimiento de la favorita del sultán.
Esta dependencia constituye con su exquisita decoración uno de los rincones más bellos de la Alhambra y tiene vistas al Jardín y a toda Granada.

Dejamos el Palacio de los Leones, atravesando una seria de dependencias, construidas según el modo castellano para residencia de Carlos V mientras se edificaba su Palacio.
Fueron construídas entre 1.527 y 1.537 en torno al Jardín de Lindaraja, pero nunca fueron ocupadas por el Emperador.
Quien si las habitó fue Washington Irwing en su estancia en el palacio nazarí y aquí fue donde escribió sus famosos "Cuentos de la Alhambra".
Desde estas habitaciones se accede a la Galería del Peinador, construida sobre el adarve.
El Peinador de la Reina debe su nombre a que fueron los aposentos de la emperatriz Isabel, esposa de Carlos V.

Continuamos el recorrido natural del monumento y desembocamos en el Patio de la Reja.
Llamado asi debido a la reja existente en la pared sur a modo de balcón desde 1.655.
En el centro del patio se encuentra una fuente de piedra y en las cuatro esquinas cipreses centenarios.
Nos marchamos de los Palacios atravesando el Jardín de Lindaraja.
Este jardín es el que mejor responde a la idea de jardín cerrado como lugar de encantos y delicias.
Tiene el marcado y sobrio estilo de los patios toledanos, con su galería tan castellana de postes y zapatas.
El centro está ocupado por una hermosa fuente renacentista y abundan por doquier los cipreses y naranjos.
Seis arriates bordeados con densos setos de boj hacen de corona de la fuente y forman una masa compacta y oscura haciendo paradisíaco el efecto del agua en el surtidor y protegiendo de miradas indiscretas este rincon cuasi secreto...

Y asi, como salidos de una ensoñación, salimos a los Jardines del Partal, que se extienden hasta la explanada donde se encuentra la Torre de las Damas.
De los antiguos palacios que existían en esta zona (numerosos edificios de magnates que vivían en torno al Palacio Real) solo ha llegado parcialmente hasta nuestros días el Palacio del Partal (o del Portico) llamado así por el portico que forman sus cinco arcos, que se reflejan en el estanque rectangular que hay delante de ellos.

Probablemente nos encontramos ante la edificación palaciega más antigua de la Alhambra, de la que se conserva unicamente la Torre de las Damas, residencia presumiblemente de los primeros reyes nazaríes.

El itinerario continua ahora por el Paseo de las Torres:

*Torre del Mihrab (en cuyo interior hay un oratorio).
*Torre de los Picos (conocida así por sus almenas terminadas con pirámides de ladrillo y que defendía la entrada a la fortaleza desde el Generalife).
*Torre de Cadí (situada frente al callejon donde se ubica la primitiva entrada al Generalife).
*Torre de la Cautiva (cuyo nombre deriva de que en ella vivió Isabel de Solís, convertida al islam con el nombre de Zoraya, y que fue favorita del sultán Muley Hacen).
*Torre de las Infantas (es la torre mejor conservada y buen ejemplo de lo que es una vivienda andalusí con todas las comodidades).
Su nombre se debe a la leyenda escrita por W.Irving sobre las princesas Zaida, Zoraida y Zorahaida.
*Torre del Cabo de la Carrera (llamada así por ser el límite de la calle Mayor de la Alhambra).
Sólo quedan sus restos ya que fue destruída por Napoleón cuando abandonaba Granada en 1.812.
*Torre del Agua ( está junto al acueducto que conduce el agua procedente del río Darro desde el Generalife a la Alhambra, de ahi su nombre).
Sólo quedan los restos, volada igualmente en 1.812 por Napoleón.

El resto de la Alhambra no corrió igual suerte, a Dios gracias, y también gracias a José García, cabo de inválidos, que cortó las mechas encendidas entre la Torre de la Carrera y la de las Infantas y en cuyo honor reza una placa en la Plaza de los Aljibes, en los muros de la Alcazaba.

La tarde se nos ha venido encima, traicionera, y no hemos podido admirar todo este camino de Torres (unas defensivas, otras no tanto), ya que nuestra inconsciencia relajada al disfrute de lo que el conjunto monumental ofrecía a los sentidos.. no ha reparado en que la hora de cierre es las 20.00 horas.
Tampoco hemos visitado el Palacio del Generalife y sus Jardines, aunque divisados en la lejanía desde cualquier ángulo de la Alhambra, con eso no basta...

Aquí hay que venir a pasar el dia... o la eternidad... nunca es suficiente.
Mitad tristes, mitad jubilosos, abandonamos la Alhambra con el sol poniéndose en las copas de los cipreses.
Tristes por las cosas que dejaron de admirar nuestros ojos.
Satisfechos por las horas disfrutadas y por la promesa de volver en días más apacibles y más generosos, días de otoño con olor a tierra mojada o días de primavera florecidos en los mirtos y los naranjos...

 La Alhambra siempre nos espera, aún tiene la belleza aquí su morada eterna...

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Últimos comentarios

Malogarcia dice:
Cuando era jovencito (¡hace tanto ya!) leí los Cuentos de la Alhambra y abrí los ojos a un pasado casi desconocido en una época de necedad y ceguera.

Con 50 años de edad leí esa novela tan denostada y despreciada por muchos que se llama "el manuscrito carmesí" y me llegó hasta el alma, no por la descripción que haga de la Alhambra -que no la hace- sino por ser un relato fiel del trágico y sobrecogedor final de un mundo y una cultura de siglos, que en sus últimos días vio como en sus puertas esperaba una inmensa fuerza, imparable, que estaba a la espera de destruir lo último que quedaba de lo que fue un reino de riqueza y desarrollo fuera de lo común en la Europa conocida, una fuerza que a pesar de lo convenido, tenía como único afán hacer desaparecer cualquier resto de esa cultura, aunque fuese a base de quemar casas, bibliotecas o personas, forzar destierros, hacer desaparecer religión, idioma, costumbres, hospitales, baños, mezquitas, etc., hasta el punto de desolar provincias enteras como Granada y Almería, quemando sus bosques y huertas, y dando paso a una nueva Andalucía desértica en bosques e ideas. Tan bien hicieron su labor, que durante siglos han convertido esa tierra en una especie de reserva espiritual de su catolicismo atroz de fuego y sangre, cuando en muchas partes de España, de las que procedían, cada día van perdiendo más adeptos en su cruzada.

A pesar de que a alquien le moleste mi comentario, te digo que en 1492 Granada se sumió en la oscuridad.

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babydollspain dice:
Llevas razon en muchas cosas.
Lo primero decirte que adoro El manuscrito carmesi y a Antonio Gala en muchos de sus otros textos, pero en ese en especial, por la parte que me toca.
Efectivamente el Reino nazarí de Granada era una cultura rica y avanzada donde venían a instruirse en todas las artes (letras, medicina, armas, etc) sabios de todas partes del mundo.
Eso esta ahi y nadie jamás podrá discutirlo.
Somos herederos de todo eso, y aunque el destrozo fue irreparable, no fue completo.
En 1.492 Granada se sumió en la oscuridad que atenazaba al resto de España desde hacia tiempo...
Pero no podemos cambiar el pasado, sólo nos queda tratar de evitar que la incultura y el fanatismo reproduzcan una y mil veces los mismos desastres.
E intentar, por lo pronto, poner un poco de luz en todas las sombras que nos cercan.
Gracias por tu comentario, a mi jamás me molestará que alguien me diga lo que piensa, al contrario.
Un abrazo enorme, gracias otra vez.

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un viajero dice:
Me encantó leer este diario..y los comentarios tuyos y de Marino...es un placer para mí leer sobre estos temas que me apasionan... Voy a bajarme la peli yo también ( aunque creo que en alguna ocasión la he visto ) y buscaré en bibliotecas " El manuscrito carmesí "... no puedo perderme esto.
Un abrazo!!!

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babydollspain dice:
Graciela lee si puedes tambien "Cuentos de la Alhambra" de W. Irving, es muy ameno y se aprende mucho de aquella epoca contada en primera persona.
Como ya he dicho varias veces, pronto terminare este diario y subire fotos de la Alhambra.
Un abrazo.

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macarlos48 dice:
Muy interesante el tema desarrollado en tu diario. Te felicito y gracias por hacernos conocer historias,
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babydollspain dice:
Aun tengo que escribir el diario...
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un viajero dice:
¡¡¡ Bien, bien. bien ¡¡¡
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babydollspain dice:
jajajaaj Gracias por su expresividad!!!
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un viajero dice:
he vuelto a leer tu diario ,ahora mas detenidamente y es fantastico
me he sentido paseando por tus frases y disfrutando cada momento
gracias !!!

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babydollspain dice:
Muchisimas gracias Daniel, yo lo hago con todo el cariño de que soy capaz y me alegra mucho que os guste a todos y a ti en concreto.
Un abrazo enorme.

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pibaes dice:
Gracias nena por deleitarnos con este texto, ha sido tan precioso como nos lo has contado que por un momento mientras leía no podia evitar rememorar momentos tan recientes y sentirme una huesped más de esta gra y afamada maravilla.
Mil gracias amiga
estamos en contacto
Un besazo fuerte

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babydollspain dice:
Reitero lo dicho, te espero pronto de vuelta por aqui...
Un beso enorme para ti.

Publicado

Drpopex dice:
Muy buen diario, en 1 mes estare por alla, espero poder vivenciar todo lo que escribes. Lo unico que me acobarda un poco es el calor, pero estoy acostumbrado. Muchas gracias!
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babydollspain dice:
Hola viajero, gracias.
Pues nada, bienvenido seas por este lado!!
Saludos.

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