Gradara es un típico pueblo medieval, en la región de Marche, provincia de Pesaro e Urbino, establecido sobre el camino de Flaminia con una maravillosa vista de los paisajes de los alrededores. Las célebres murallas del siglo XIV que rodean la ciudad, poseen un puente levadizo y algunas torres de vigilancia, que fueron de gran importancia para la seguridad de Gradara en la Edad Media.
El pueblo es verdaderamente pequeño, con una población escasa. Las construcciones mantienen un estilo medieval y son en su mayoría de poca altura. Desde cualquier lugar de la ciudad se puede contemplar la mayor atracción de Gradara: su castillo.
El Castillo de la ciudad se ubica en la cima más alta y más fácil de defender. Mientras que su muralla individual (Mastio) a su alrededor ayuda a la idea de fortaleza, confiriéndole una especial elegancia, propia de las fortalezas medievales.
El Mastio data del año 1150 y las alas del castillo fueron construidas a partir de ella en tiempos posteriores. En el interior del castillo se puede distinguir el pasaje del estilo medieval hasta la conformación de una residencia propiamente palaciega. En sus paredes se pueden observar grandes obras de arte de la región que retratan batallas y personajes de la realeza de Gradara.