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Unos días en Suiza
Escribe: Mami27
La semana pasada hemos estado unos días en Suiza, bueno a decir verdad, entre Francia y Suiza, porque volamos hasta Ginebra( Suiza) pero dormíamos en Evian (Francia). De esta ciudad es de la...
Unos días en Suiza
Ginebra, Suiza — jueves, 22 de febrero de 2007
De esta ciudad es de la que procede la famosísima Agua Evian.
Llegamos en avión a Ginebra a mediodía y tras recoger las maletas y un coche que habíamos alquilado nos fuimos a ver la ciudad, el aeropuerto estaba muy cerca de ciudad con lo que llegamos enseguida.
Callejeamos por sus calles, paseamos por la orilla del lago Lemman y subimos por algunas de sus empinadas cuestas hasta llegar a la catedral. Por unas tortuosas escaleras subimos a su torre, desde donde se podía apreciar una magnifica vista de todo la ciudad.
De vuelta hacia donde habíamos dejado el coche se hizo de noche y como estábamos un poco cansados decidimos ir en busca del hotel donde íbamos alojarnos durante estos días. Tras colocar nuestras cosas en la habitación y asearnos un poco bajamos a cenar a uno de los restaurantes del hotel.
En alguno de los restaurantes pedían corbata así que fuimos al menos formal. Como ya era un poco tarde para cenar para el horario europeo el restaurante estaba prácticamente vació y nos dieron una mesa pegada a los ventanales que daban al jardín del hotel. De primero había un buffet de ensaladas del que dimos buena cuenta porque tras el paseo estábamos bastante hambrientos y de segundo pedimos Chautebriand acompañado de puré de patatas que estaban ambos exquisitos.
De postre también había un buffet riquísimo, recuerdo como algo extraordinario una creme brule que me tome y que me encanto, y si no me tome otra fue por el rollo este de que todo lo bueno engorda o es pecado, en este caso las dos cosas.
A la mañana siguiente, después de desayunar opíparamente, empezamos nuestra jornada turística. Bordeando el lago Lemman nos dirigimos al castillo de Chillon ( donde se rodó la película española" Remando al viento"), en el camino pasamos por preciosos pueblecitos que parecían sacados de un cuento.
A un par de kilometros de Montreaux, siempre siguiendo el borde del lago, se encuentra el castillo de Chillon. Sobre una isla de roca en el mismo lago se eleva esta espectacular fortaleza medieval cuyos origenes se remontan al siglo XI. Una prisión de roca pura, inmensos salones, armaduras, ballestas, grandes chimeneas de piedra y muebles totalmente medievales.
Los patios interiores combinan la piedra mas fría con mazos de flores y corredores cubiertos de madera. Me pareció una maravilla, tanto es así que nos pasamos allí toda la mañana recorriéndolo entero sin dejarnos un solo rincón sin explorar. Nuestra siguiente visita fue al pueblo de Gruyeres, que da nombre al sabrosísimo queso. Es un pueblecito precioso, aunque demasiado turístico.
También visitamos su castillo y aunque era bastante importante no nos gusto tanto como el de Chillon, no tenia su mismo encanto. A la salida del castillo nos dimos cuenta que ya eran las 4.30 de la tarde y no habíamos comido, pero como habíamos desayunado mucho apenas teníamos hambre y como queríamos tomar una fondue Moitie-moitie, tipica de la zona, decidimos esperar un poco mas para tener mas hambre y dar buena cuenta de la fondue.
De alli nos fuimos hasta Vevey, también en la costa del lago, y donde nacieron los famosos chocolates Nestlé. Pero como era domingo y además un poco tarde estaba todo cerrado, no me lo podía ni creer, con las ganas que yo tenía de ver la fabrica y la tienda- museo y me iba a quedar con las ganas. Para quitarme un poco el enfado pensamos que era un buen momento para tomarnos una buena fondue, el problema es que casi todo estaba cerrado y apenas había nadie por las calles para preguntar donde podíamos encontrar un sitio donde tomarnos una buena fondue.
Al final se nos ocurrio entrar a un hotel que vimos y preguntar en recepcion por la dichosa Fondue. A pesar de que su ingles no era muy bueno conseguimos entenderle y tras unos minutos dando vueltas por el centro de Vevey encontramos el restaurante. Al llegar el local estaba completamente vació y la chica que lo atendía nos dice que lo siente mucho pero que los domingos tienen la cocina cerrada.
En este momento me creí morir, con el hambre que tenia ya y me quedaba sin mi deseada Fondue, pero en este momento la chica dijo que lo único que podía ofrecernos si queríamos era una Fondue!!!!!
Por fin!!!!!, tendríais que a ver visto nuestras caras de felicidad. Ademas de la fondue nos trajo tambien lo que ella llamaba " carnes frias" que eran Jamon crudo, una especie de bacon muy bueno y algo parecido a la cecina. Al final resulto una cena muy rica de la que dimos buena cuenta y quedamos muy satisfechos.
Ah!! tambien tomamos una Mousse de chocolate.
Al día siguiente, nos levantamos un poco tarde y tras desayunar en el hotel seguimos con nuestro recorrido turístico.
Como el día anterior fuimos hacia el este, en esta ocasión decidimos ir hacia el oeste. Nuestra primera parada fue en Evian, que es el pueblo donde nos alojábamos, es un pueblo no muy grande, apenas 8.000 habitantes.
Estuvimos paseando por sus calles, mirando los escaparates de la calle comercial ( la mayoría de las tiendas cierran los lunes),y paseando por la orilla del lago. El agua estaba cristalina, absolutamente transparente y me imagino que también muy fria aunque no llegue a comprobarlo.
Después seguimos nuestro viaje bordeando el lago, para ello buscamos carreteras comarcales para pasar por dentro de los pueblos qu encontrábamos a nuestro paso, ya que algunos de ellos eran autenticas maravillas. Y asi llegamos a un pueblecito medieval llamado Ivorye, también como no en la orilla del lago Lemman.
Este pueblo parece estancado en el tiempo, como si aun siguiera en la edad media (sino fuera por los carteles de los restaurantes y las tiendas de souvenirs, una pena!!!). Según las guías que llevábamos este pueblo había sido galardonado en varias ocasiones como uno de los pueblos mas floridos de Europa, pero claro en Febrero no hay muchas flores y mas con las temperaturas que disfrutan por allí, así que nos tuvimos que conformar con ver los maceteros vacíos e imaginárnoslos con flores.
Evidentemente no era la mejor época del año para recorrer estas latitudes, pues todo en el pueblo estaba cerrado, el castillo, los jardines, los restaurantes. Mas bien parecía un pueblo fantasma. Pero bueno es un pueblo precioso, y verlo nosotros solos también tenia su encanto.
Continuando nuestra ruta pasamos de nuevo por Ginebra y como cuando habíamos estado allí la primera tarde el Jet de agua (surtidor gigante) que hay en el lago, y que es el símbolo de Ginebra, no estaba en funcionamiento mi marido quiso parar a verlo y pasear por el jardín que hay al lado y así lo hicimos. Tras este paseo seguimos nuestro recorrido por los pueblos que íbamos encontrando por la orilla del lago.
Así llegamos a Nion y después de pasear un poco por el llegamos hasta su castillo, en el que había una exposición de escultura y esto era lo único que se podía visitar. Los otros dos dias que estuvimos alli fueron de trabajo, unas reuniones en le hotel donde nos alojabamos.
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Últimos comentarios
margee dice:
lindo viaje y sobre todo me encantaron las fotos,dignas para un cuento ,preciosas
Publicado
AJMM dice:
BONITO DIARIO Y BUEN VIAJE TAMBIEN
Publicado
Ghaliano dice:
Buen diario, me ha ayudado bastante;)
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